La masacre de Nankín (chino: 南京大屠殺, pinyin: Nánjīng Dàtúshā; japonés: 南京大虐殺, Nankin Daigyakusatsu), o la violación de Nankín, se refiere a los crímenes cometidos entre finales de 1937 e inicios de 1938 por el Ejército Imperial Japonés en la ciudad de Nankín, entonces capital de la República de China, durante la segunda guerra sino-japonesa.Sobre la masacre de Nankín puede verse las páginas 301 a 304 del libro de Francisco Erice, Guerras de la memoria y fantasmas del pasado. Usos y abusos de la memoria colectiva, Eikasia, Oviedo, 2009, ISBN 978-84-95369-50-5 y también sobre las matanzas de Nankín el capítulo Re-envisioning Asia, Past and Present de Sheila Miyoshi Jager y Rana Mitter en el libro Rutured histories;war memory adn de post-Cold War in AsiaIris Chang, The Rape of Nanking, p. 6.Levene, Mark and Roberts, Penny. The Massacre in History. 1999, page 223-4Totten, Samuel. Dictionary of Genocide. 2008, 298–9
Luego de capturar Shanghái en octubre de 1937, el Ejército japonés se trasladó aguas arriba de Río Yangtsé, hacia el noroeste, y conquistaron Nankín en la batalla de Nankín, el 13 de diciembre de 1937. El Gobierno chino, encabezado por Chiang Kai-shek y la mayor parte de los comandantes del Ejército nacionalista chino (Kuomintang), se retiraron de la ciudad antes de la entrada del ejército del Japón, dejaron un mínimo de fuerzas para realizar una resistencia simbólica. La desordenada retirada dejó a miles de soldados atrapados en la ciudad amurallada. Muchos se quitaron sus uniformes y buscaron refugio, al igual que miles de mujeres, en la llamada Zona de Seguridad, preparada por los residentes extranjeros de Nankín. La masacre ocurrió durante un período de seis semanas posteriores a la ocupación de la ciudad. Este episodio histórico es un tema político polémico en Japón, y supone un obstáculo para las relaciones diplomáticas entre ese país y China, así como con otras naciones de Asia Oriental, como Corea del Sur.
Los crímenes de guerra cometidos durante este episodio incluyen la violación masiva de mujeres, la matanza de civiles y prisioneros de guerra y el pillaje. Se estima que murieron entre 100000 y más de 300000 chinos.
Tales crímenes fueron juzgados por el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente y por el Tribunal de Crímenes de Guerra de Nankín. En el primer caso fue condenado a muerte Iwane Matsui; en el segundo caso fueron sentenciados a muerte Hisao Tani, Rensuke Isogai, Gunkichi Tanaka, Toshiaki Mukai y Tsuyoshi Noda, en tanto que diez personas fueron condenadas a cadena perpetua y doce recibieron penas de duración determinada.
Con respecto a las estimaciones de la cantidad de víctimas el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente la estimó en "más de 100 000" asesinatos,Fogel, Joshua A. The Nanjing Massacre in History and Historiography. 2000, page 46-8Dillon, Dana R. The China Challenge. 2007, page 9-10 y 20 000 violaciones, mientras que el Tribunal de Nankín la estimó en "más de 300 000" asesinatos. En diciembre de 2007, algunos documentos del Gobierno de Estados Unidos recién publicados, que hasta entonces habían sido un secreto de Estado, consideraron el número total de muertos en 500 000, teniendo en cuenta lo que pasó alrededor de la ciudad antes de su captura.Los archivos de Estados Unidos revelan la masacre de 500.000 chinos por el ejército japonés . La historiografía china sostiene de manera general que durante la masacre fueron asesinadas más de 300 000 personas. En Japón, la opinión pública está dividida, en especial entre conservadores, militaristas y grupos de derecha, que niegan la masacre.
Marco thumb|El general Iwane Matsui entrando en Nankín. La masacre sucedió tras la caída ante el Ejército Imperial Japonés el 13 de diciembre de 1937. Su duración no está definida, aunque la violencia se prolongó hasta bien entradas las seis semanas llegando a principios de febrero de 1938.
El ejército japonés cometió numerosas atrocidades, como la violación, el saqueo, el incendio y la ejecución de prisioneros de guerra y civiles. Aunque las ejecuciones comenzaron con el pretexto de eliminar los soldados chinos disfrazados de civiles, se afirma que gran número de inocentes fueron señalados como combatientes y ejecutados. Mujeres y niños también fueron asesinados, al ir extendiéndose las violaciones y los asesinatos.
La masacre fue parte de la segunda guerra sino-japonesa (1937-1945), parte a su vez de la Segunda Guerra Mundial que culminó el mismo año.
Trasfondo histórico
En 1910 Japón había invadido Corea y en 1931 invadió Manchuria. El 7 de julio de 1937, luego del Incidente del Puente de Marco Polo, se inició la segunda guerra sino-japonesa. Durante los primeros meses de la guerra las fuerzas japonesas ocuparon gran parte de la región noreste de China, entre ellas la ciudad de Pekín.
En agosto el Ejército Imperial Japonés se encontró con una fuerte resistencia y sufrió grandes bajas en la batalla de Shanghái. La ofensiva fue cruenta, y ambos lados terminaron desgastados en un combate cuerpo a cuerpo.
El 5 de agosto de 1937, Hirohito ratificó en persona la propuesta de su ejército de eliminar las restricciones de la ley internacional para el trato de prisioneros chinos. Esta directiva obligó a los oficiales del Estado mayor a dejar de utilizar el término «prisionero de guerra».
En el camino de Shanghái a Nankín, los soldados japoneses cometieron atrocidades, por lo que la masacre de Nankín no fue un incidente aislado. El evento más famoso fue el «concurso para matar a 100 personas utilizando una katana».
A mediados de noviembre, los japoneses habían capturado Shanghái con la ayuda de bombardeos aéreos y navales. El Cuartel General de Estado Mayor en Tokio decidió no expandir la guerra, debido a las graves bajas incurridas y al abatido estado anímico de las tropas.
Acercamiento a Nankín thumb|upright|Príncipe Yasuhiko Asaka. Mientras el Ejército japonés se acercaba a Nankín, los civiles chinos dejaban la ciudad en masa, y la milicia del país llevaba a cabo una campaña de tierra quemada, enfocada a destruir cualquier cosa que pudiera ser de valor para el ejército japonés invasor. Los objetivos, dentro y fuera de las murallas de la ciudad, como cuarteles militares, residencias privadas, oficinas gubernamentales, como el Ministerio Chino de Comunicación, bosques e incluso pueblos enteros, fueron reducidos a cenizas, a un valor estimado de 20 a 30 millones de dólares (1937).
El 2 de diciembre, el emperador Shōwa designó a uno de sus tíos, el príncipe Yasuhiko Asaka, como comandante de la invasión. Es difícil establecer si, como miembro de la familia imperial, Asaka tenía un estatus superior al del general Iwane Matsui, quien era comandante en jefe, pero está claro que, como oficial de rango superior, tenía autoridad sobre todos, comandantes, tenientes generales como Kesago Nakajima y Heisuke Yanagawa. El 8 de diciembre, Chiang Kai-shek abandonó la ciudad, encargando la defensa a Tang Shengzi.
Zona de Seguridad de Nankín Numerosos occidentales se encontraban viviendo en la ciudad por razones comerciales o bien en viajes misioneros con distintos grupos religiosos. En el momento en que el ejército japonés comenzó a lanzar ataques aéreos sobre Nankín, la mayoría de los occidentales y todos los periodistas regresaron a sus respectivos países, exceptuando a 22 personas. El empresario alemán de Siemens John Rabe prefirió permanecer en la ciudad y formó el Comité Internacional para la Zona de Seguridad de Nankín. Fue elegido como su líder (se presume que por su condición de nazi y gracias al Pacto Antikomintern firmado entre Japón y Alemania). Este comité estableció la Zona de Seguridad de Nankín en la zona oeste de la ciudad. El Gobierno japonés había acordado no atacar aquellas partes de la ciudad que no tuvieran milicia china. Por esa razón, los miembros del Comité Internacional para la Zona de Seguridad de Nankín convencieron al gobierno del país de sacar todas sus tropas del área.
Los nipones respetaron hasta cierto punto la Zona de Seguridad; ningún proyectil impactó aquella parte de la ciudad, salvo algunos tiros perdidos. Durante el caos que siguió al ataque de la ciudad, algunas personas fueron asesinadas en la Zona de Seguridad, pero las atrocidades cometidas en el resto de la ciudad resultaron mucho peores.
John Rabe es conocido como el «Oskar Schindler de Nankín» quien, con sus acciones humanitarias, logró salvar a unos 200 000 chinos. En 1997 se publicaron los diarios escritos por Rabe sobre los hechos de Nankín, que confirman la masacre.
Historia y hechos Según el Tribunal de Guerra de Tokio, las estimaciones realizadas en una fecha posterior para indicar el número total de civiles y prisioneros asesinados en Nankín y sus alrededores durante las primeras seis semanas de la ocupación japonesa arrojaban una cifra de más de doscientos mil. Que estas estimaciones son exageradas no se ve confirmado por el hecho de que las sociedades funerarias y otras organizaciones contaron más de ciento cincuenta y cinco mil enterramientos, la mayoría con las manos atadas a la espalda. Estas cifras excluyen a los incinerados o arrastrados por la corriente fluvial".HyperWar: International Military Tribunal for the Far East (Chapter 8) (Párrafo 2, pg. 1015, Judgment International Military Tribunal for the Far East) (en inglés). Consultado el 5 de abril de 2008. La magnitud de las atrocidades que se debate entre China y Japón, con los números, que van desde algunos japoneses de varios centenares de reclamaciones, a la pretensión de China de un número de muertos no combatientes de trescientos mil.
Investigadores japoneses consideran un valor aproximado entre cien mil y doscientos mil asesinatos de civiles. Otras naciones, que el número ronda los ciento cincuenta mil y trescientos mil. Este número fue dado a conocer en enero de 1938 por el australiano Harold John Timperly, un periodista testigo, basado en informes de otros testigos. Otras fuentes, incluyendo La Violación de Nankín de Iris Chang, cuentan trescientos mil. Además, el 12 de diciembre de 2007, el gobierno estadounidense desclasificó documentos adicionales que arrojaron un saldo de alrededor de quinientos mil en el entorno de Nankín previo a la ocupación.
Además del número de víctimas, algunos críticos todavía ponen en disputa si la atrocidad ocurrió. Mientras el gobierno japonés ha reconocido el incidente, algunos japoneses han apoyado a los nacionalistas, en parte utilizando las manifestaciones del Ejército Imperial Japonés en el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente, que el número de muertos era de naturaleza militar y que ninguna de esas atrocidades civiles ocurrió. Estas afirmaciones han sido puestas en duda por varios datos, apoyándose en declaraciones en el Tribunal de ciudadanos extranjeros, otros testigos presenciales y por las pruebas fotográficas y arqueológicas que demostrarían que se produjeron las muertes de civiles.
La condena de la masacre es un elemento importante del nacionalismo chino. En Japón, sin embargo, la opinión pública sobre la gravedad de la masacre sigue siendo ampliamente dividida. Esto lo demuestra el hecho de que, mientras que algunos comentaristas japoneses se refieren a ella como la "Masacre de Nankín" (南京大虐杀, Nankin daigyakusatsu), otros utilizan más el término ambivalente "Incidente de Nankín" (南京事件, Nankin jiken). Sin embargo, este término también puede referirse a un incidente que se produjo en Nankín en 1927 durante la toma de la ciudad Nacionalista por parte de la Expedición del Norte, en la que los extranjeros en la ciudad fueron atacados.
La masacre de 1937 y el alcance de su cobertura en los libros de texto sigue siendo un punto de controversia y polémica en las relaciones sino-japonesas.
Concurso de Masacre
thumb|El titular en negritas dice: "'Récord increíble' (Competencia para matar a 100 personas —Mukai 106 – Noda 105— Ambos Tenientes van a los extras".