Berja es una localidad y municipio español situado en la parte noroccidental de la comarca del Poniente Almeriense, en la provincia de Almería, comunidad autónoma de Andalucía. Limita con los municipios almerienses de Adra, Balanegra, Dalías, Fondón, Laujar de Andarax y Alcolea, y con el municipio granadino de Turón. Por su término discurren los ríos Chico y Adra, incluido el embalse de Benínar, que es el segundo más grande de la provincia. Tiene una población de .
Toponimia Al nombre de Berja se le han buscado distintos orígenes. Por una parte, hay quien sostiene un origen indoeuropeo, en cuyo caso Bergula, como diminutivo de bhergh daría un significado de montaña; Claudio Ptolomeo fue una de estas personas. Por su parte, Plinio el Viejo la identificó como Virgilia o Vergilia, mientras que Pomponio Mela identificó a sus habitantes como virgitanos (Gentilicio que sigue aún hoy en uso). Finalmente, el evangelizador Tesifonte la llamó Virgi.
Una vez llegado el periodo musulmán, el topónimo evoluciona a Bardja.
Geografía
Integrado en la comarca del Poniente Almeriense, se encuentra situado a 55 km de la capital provincial, a 125 km de Granada y a 273 km de Murcia. El término municipal está atravesado por la carretera A-347, que conecta la A-348 en Alcolea con la autovía A-7 en Adra.
Limita con los municipios almerienses de Adra, Balanegra, Dalías, Fondón, Laujar de Andarax y Alcolea, y con el municipio granadino de Turón.
El municipio está situado a los pies de la sierra de Gádor, próximo a la costa mediterránea, de la que tenía salida hasta 2015, cuando se segregó el núcleo de Balanegra.
Destaca la presencia de numerosos manantiales, en torno a los cuales se articulan las distintas pedanías. Desde los poetas árabes, hasta viajeros románticos del como Richard Ford y Pedro Antonio de Alarcón, siempre se hace mención al agua en Berja.
Riesgos naturales El municipio de Berja cuenta con un plan territorial de emergencia local (PTEL) que cumple con la Ley 5/2010 sobre autonomía local.
Clima El clima de Berja es un mediterráneo suavizado al estar rodeado de montañas. La temperatura media anual ronda entre los 18 °C y 20 °C. Los veranos aunque son calurosos están matizados debido a la proximidad al mar (10 km). Las precipitaciones son escasas y se producen principalmente en primavera y otoño. En invierno suele nevar en sierra de Gádor. Uno de los principales atractivos climáticos es la ausencia de viento.
Una de las temperaturas máximas históricas en Berja se dio cuando se alcanzaron los 50 °C a la sombra el 18 de julio de 1978.
Historia Berja tiene orígenes ibéricos y fenicios. Más tarde fue la Vergis en la época romana. De este período sobresalen las ruinas de Villa Vieja: restos de un anfiteatro y de un acueducto, y pavimentos de mosaicos de igual factura que los encontrados en las ciudades de Pompeya y Herculano.
San Tesifón, patrón del pueblo, llegó a la zona en el , dando origen a la época paleocristiana de Berja. De entonces se conservan monedas, cruces y un sarcófago encontrado en la pedanía de Alcaudique, que fue cedido al Museo Arqueológico Nacional, existiendo una reproducción en el Museo de Almería y otra en el Museo de la Semana Santa y Religiosidad Popular de Berja.
Tras un terremoto en el , se crearon distintos núcleos, uno de los cuales, el de Berja, prevaleció y vino a dar nombre definitivo a la villa.
Tras la invasión árabe de la península, el nombre cambió a Berchat, y se construyó una alcazaba, aprovechando el antiguo recinto amurallado de los romanos. De esta etapa, en la que perteneció al Reino de Granada, se conservan unos baños en una finca particular del núcleo de Benejí.
Reconquistada por los cristianos en 1489, fue cedida por los Reyes Católicos al rey Boabdil, que la vendió junto a otras tierras, al rey Fernando de Aragón antes de marcharse al norte de África.
La rebelión de los moriscos en 1568, costó a la ciudad gran cantidad de vidas. Una vez sofocada la sublevación, Berja quedó casi despoblada, salvo algunos destacamentos militares, siendo repoblada por el comisario Gaspar de Ávila.
En 1588 llegaría una fecha de gran importancia histórica y devocional para la localidad y la comarca. En otoño de aquel año llegaron a Berja, sin que se conozca su lugar de procedencia, dos ermitaños, Domingo de San Juan y Juan de Santa María, quienes fundaron en el despoblado paraje de Pixnela el santuario de la que pronto sería patrona de Berja, la Virgen de Gádor.
Durante los años siguientes, Berja perteneció en el terreno administrativo a la alcaldía mayor de Ugíjar, hasta que por Real Orden de 29 de octubre de 1753 fue ascendida a alcaldía mayor, formando parte del partido de Las Alpujarras, en Granada. El 25 de agosto de 1804 otro terremoto destruyó gran parte de la ciudad.
En 1833, el motrileño afrancesado Javier de Burgos dividió España en provincias y a la comarca de Las Alpujarras en dos zonas: una que quedó en la provincia de Granada, y otra que pasó a formar parte de la moderna provincia de Almería, disputándose la ciudad de Berja el privilegio de ser capital de la provincia recién creada, junto a Baza y la propia Almería.
Finalmente, en la segunda mitad del cambió la fisonomía de la ciudad, y al amparo de la revolución industrial comenzó la explotación intensiva de las minas de plomo de la sierra de Gádor, iniciándose una etapa de gran esplendor para Berja, que llegó a reunir en 1839 la cantidad de 20 000 mineros y 10 000 jornaleros.
En 1876 el rey Alfonso XII le otorgó el título de ciudad y años más tarde su hijo, el rey Alfonso XIII le concedió al municipio el título de ilustrísimo.
Tras el terremoto de 1804, Berja fue remodelada, destacando la apertura de la avenida Manuel Salmerón y de la plaza porticada del mercado. De esta época son algunos edificios destacados de la localidad, como el del ayuntamiento, la parroquia de la Anunciación, y la fuente ornamental de la plaza de la Constitución.
Los Cerrillos son un populoso barrio donde se sitúan las tres fuentes más copiosas del término: Oro, Almez y La Higuera. Está constituido por diversos diseminados, entre los que destacan Sotoman (antigua Sotramano musulmana), con la fuente de su nombre; Ylar, amplio valle que se adentra en la sierra de Gádor, y Pisnela, antiguo despoblado morisco de montaña con su propia fuente, en el que se erige el santuario de la Virgen de Gádor, patrona de Berja (imagen con culto desde 1589). La traza de dicha ermita es decimonónica, aunque conserva un camarín-torre del .
También cabe destacar la visita de los reyes Juan Carlos I y Sofía en 1994, como reseña una placa colocada en la fachada del ayuntamiento.
Demografía Berja cuenta con una población de .
Según el Instituto Nacional de Estadística de España, en el año 2020 Berja contaba con 12 563 habitantes empadronados, que se distribuyen de la siguiente manera:
Unidad poblacionalHab.Berja9734Benejí1504Alcaudique528San Roque469La Peñarrodada149El Río Chico62Castala52El Río Grande24Hirmes18El Cid12Chirán11Total12 563
Pedanías miniatura|izquierda|Plaza central de Berja, con la parroquia de la Anunciación y el edificio del ayuntamiento Alcaudique Junto a la fuente del mismo nombre, tiene su origen en la Caput Aquae romana (cabeza de agua) y la al-Quibdique musulmana (aldea junto a la fuente). En 1575 se repobló con 35 vecinos, y en el se constituyó como parroquia (advocación de San Isidro), siendo la traza de su iglesia de principios del .
Benejí Surgido al amparo de la fuente de la Rayhana, es la antigua Beni Hassan musulmana y la Benixin cristiana. Está en la falda del cerro de Plomo, al pie del yacimiento arqueológico de Villa Vieja, que cuenta con un antiguo núcleo romano y la alcazaba musulmana del . Su parroquia (advocación de San Juan Bautista) es una de las dos creadas en el municipio por los Reyes Católicos en 1492. Su iglesia es de los inicios del y en ella se venera el Santo Cristo de Cabrilla, interesante crucificado que trajeron los repobladores jiennenses en el . En este núcleo se encuentran unos baños hispano-musulmanes al ).
Esta pedanía tiene un barrio denominado Rigualte, núcleo surgido en la otra cara del monte. Surge junto a la fuente de La Rana, conocida por sus aguas medicinales. miniatura|230px|Iglesia de la Anunciación por la noche.
Castala Localizada al norte del municipio, en plena sierra de Gádor, nació en torno a la fuente de su nombre y otra más menuda, El Santo. Esta pedanía es la Castela romana, lugar que algunos tratan de identificar con un núcleo mozárabe que subsistió durante todo el período musulmán. La tradición atribuye que fue aquí donde San Tesifón residió como obispo de la diócesis de Vergi. No se repobló en el aunque siguió siendo un área de diseminados hasta revitalizarse a finales del gracias a la explotación de las minas de plomo. Cuenta con una iglesia del (advocación de San Tesifón).
Chirán Es una pedanía de diseminados distribuido en torno a tres enormes sectores: Chirán propiamente dicho (probablemente una villa romana, Serius); El Cid (del musulmán Cidi, ‘señor’) y el Belliscar. Toda esta área surgió en torno a las pequeñas fuentes de Chirán y el aguadero de El Cid.
Hirmes Antigua pedanía de Benínar que surgió como núcleo a partir del . Su iglesia es del y es el prototipo de templo alpujarreño de área de aldea.
La Peñarrodada Es el único núcleo que no tiene fuente propiamente dicha, beneficiándose de los sobrantes del aguadero de El Cid. Su origen es dudoso. Algunos historiadores piensan que se trata de una transformación del término Peña Horadada, aunque se piensa que se trataría de la Ordia musulmana, despoblado morisco de la primera mitad del .
Río Chico Es una pedanía dispersa por todo el cauce del río de su nombre. En ella concurren las antiguas alquerías musulmanas de Moales, Jebecín, Jenobrean y Alcolos, pequeños núcleos a lo largo del cauce. En el fue un área de diseminados populosos, de las que hoy subsisten dos: Los López y la Virgen del Carmen. Esta última cuenta con una iglesia del , dedicada a dicha imagen.
Río Grande Otro núcleo de hábitat disperso. Se extienden por el cauce de este río (último tramo de las cabeceras de los ríos Alcolea, Faroles, Bayárcal y Paterna). Antiguamente lo componían tres lugares: Salobra, población morisca colgada en la sierra de la Contraviesa, que disponía de tres fuentes (Ayalfique, Anacata y Madroño) y que tras la repoblación, fue dividida entre los municipios de Berja y Adra. Desde el se organiza en una infinidad de diseminados que producían un vino que llegó a comercializarse a finales del con la marca Salobra. Majaroba, en un cerrillo alto, junto a un meandro del río, casi en la confluencia con el río Chico, es un despoblado que aún conserva parte de las obras hidráulicas que se trazaron para producir energía eléctrica, muy cerca de un histórico molino morisco denominado Nohayla. Y la única población que subsiste, que son las Fuentes de Marbella, lugar en el que manan de forma natural tres fuentes (Tres Piedras, Rinconcillo y Barranquillo), que dan vida al único curso fluvial permanente de la provincia de Almería, el río Grande Adra.
San Roque Al sur de Berja, es una pedanía compuesta por dos núcleos: San Roque y Negite. San Roque giró en torno a la Fuente de la Salud, y contaba en el con una ermita dedicada a San Roque, razón de su nombre. Negite, la Aynexit morisca, tenía una pequeña fuente que pronto se secó, despoblándose el lugar, aunque el aprovechamiento de un antiguo acueducto romano (existente hasta bien entrados los años sesenta), proporcionó riego de otras fuentes.
Otros núcleos