Los mexicas (del náhuatl: mexihkah , «mexicas»Frances Karttunen (1983): An Analytical Dictionary of Nahuatl, University of Texas Press, Austin, p. 145, ISBN 0-8061-2421-0.pronunciado me-SHI-kas), llamados aztecas en la historiografía tradicional, fueron un pueblo mesoamericano de filiación nahua que fundó México-Tenochtitlan. Hacia el en el periodo Posclásico Tardío, se convirtió en el centro de uno de los estados más extensos que se conoció en Mesoamérica, asentado en un islote al poniente del extinto conjunto de cuerpos de agua conocido como el lago de Texcoco, sobre los márgenes centro y sur de los lagos, como en Huexotla, Coatlinchán, Culhuacán, Iztapalapa, Chalco, Xico, Xochimilco, Tacuba, Azcapotzalco, Tenayuca y Xaltocan, hacia finales del Posclásico Temprano (900-1200). Sobre el islote se asienta la actual Ciudad de México, que corresponde a la misma ubicación geográfica.

Aliados con otros pueblos de la cuenca lacustre del valle de México —Tlacopan y Texcoco—. Los mexicas dominaron a varias poblaciones indígenas que se asentaron en el centro y sur del territorio actual de México, agrupados territorialmente en altépetl.

Los mexicas son caracterizados por la explotación de cultivos altamente simbióticos —dependientes de manipulación humana, como maíz, chile, calabaza, frijol, cacao, etc.—; el uso extensivo de plumas para la confección de vestimentas; el uso de calendarios astronómicos —uno ritual de 260 días y otro civil de 365—; y una sofisticada metalurgia prehispánica ornamental y militar basada principalmente en el bronce, oro y plata.

Tenían una escritura en forma de pictogramas, usada para documentar hechos y cálculos de obras arquitectónicas basados en un sistema métrico propio para medir terrenos, comparable a otros sistemas de medida de la Edad Moderna. Además se caracterizaban por el uso extensivo de productos derivados de las cactáceas y agaves y el tratamiento de rocas ígneas (obsidiana) con fines quirúrgicos y bélicos.

Introducción

Los mexicas fueron el último pueblo de Mesoamérica, conformado por una rica y compleja cultura caracterizada por su religión, política, cosmología, astronomía, filosofía y arte, aprendidos y desarrollados por diversos pueblos mesoamericanos a lo largo de varios siglos.

A esta civilización se le han dado varios nombres; el más conocido es “aztecas”, ya que en esos tiempos era común que los miembros de la sociedad recibieran un nombre con respecto al lugar donde vivían. Ellos comenzaron a autonombrarse “tenochcas” o, como los conocemos actualmente, la manera más correcta de llamarlos es “mexicas”.

Esta civilización fue la más conocida y representativa situada en la región centro-sur del actual territorio mexicano, y fueron los fundadores de lo que actualmente se conoce como “Imperio Azteca” el cual colonizó la región central mesoamericana. Aquí fue donde Tenochtitlán se convirtió en el corazón de la civilización y la capital del imperio, la cual se expandió notoriamente por medio de poblaciones, conocidas en ese momento como “altépetl”, que, unidas entre sí, formaron un Estado imperial donde se impulsó la lengua náhuatl y el culto a los dioses en los que creían, conformadas por campesinos, artesanos, comerciantes, guerreros, sacerdotes y gobernantes hasta la llegada de los españoles.

Antecedentes El período mexica o azteca fue una fase más de otras culturas y períodos arqueológicos, entre los que destacan:

Olmecas (2500 a.C.-200 d.C.): constructores de pirámides, los jefes eran los reyes-sacerdotes; Teotihuacán (400 a.C.-800 d.C.): se encuentran el templo de la luna y la pirámide del sol; su dios principal fue Quetzalcóatl; miniaturadeimagen|Sacrificio religioso perpretrado por sacerdotes. Se creía que la sangre alimentaba al Sol.Toltecas (900 d.C.-1168 d.C.): tuvo como capital Tula (Tollan-Xicocotitlan).

Filogenéticamente, está claro que los nahuas hablan lenguas relacionadas con los pueblos uto-aztecas del norte de México y sur de Estados Unidos, y existen diversas evidencias de que migraron hacia el final del I milenio d.C. hacia el sur hasta alcanzar el centro de México. Los propios mexicas recogen esta migración en diversos relatos legendarios, que pueden contener algún elemento histórico real, que explican las fases de su migración hacia el sur.

La mitología mexica, siendo muy diversa, pero reforzada bajo el mandato virtual de Tlacaélel, situó el origen mítico en Chicomóztoc , sitio relacionado con Aztlán —de donde viene el gentilicio azteca—, aunque no existe consenso sobre el punto exacto donde se encuentre el sitio por tratarse de un sitio mítico. La lengua de los mexicas era el náhuatl clásico, que actualmente es la lengua indígena con la mayor comunidad lingüística en México.

El etnónimo azteca fue popularizado por investigadores muy posteriores a su tiempo. En realidad, los mexicas no se llamaban a sí mismos de esta forma, y en las crónicas son nombrados en todo momento como «mexicanos» o «los de México».

A la llegada de los españoles, los mexicas mantenían relaciones de tensión con los altépetl sometidos, a los que les imponían fuertes cargas tributarias. Esta situación fue aprovechada por los recién llegados en 1519, que rápidamente establecieron alianzas con los zempoaltecas y los tlaxcaltecas.

Tras la caída de México-Tenochtitlan, la élite gobernante mexica fue sometida e integrada gradualmente a la sociedad colonial, recuperando muchos de ellos cargos y privilegios. El resto de la sociedad mexica sufrió una serie de colapsos -principalmente el demográfico- en todas sus estructuras, pero fueron muchas las continuidades y resistencias que permanecieron por mucho tiempo y hasta nuestros días en los pueblos indígenas de México, aunque el grueso de la población entró en un proceso de una caída demográfica histórica en menos de un siglo sufrida por todos los pueblos indígenas por las nuevas enfermedades europeas.

Terminología thumb|“Año 2 Calli (1325): fundación de México-Tenochtitlan”.Códice Mendoza

En la historiografía de Mesoamérica, aparecen los términos nahuas, mexicas y aztecas como vagamente equivalentes. Sin embargo, no deben ser tomados como sinónimos. Estos tres términos aparecen cuando se habla de los habitantes que se situaron en el valle de Anáhuac, principalmente en el islote de Tenochtitlan durante el :Artículo recomendado: Los aztecas, discusiones sobre un gentilicio. De Miguel León-Portilla .

El término nahua se refiere a todos aquellos que hablaron o actualmente hablan la lengua nahua (náhuatl). Durante la invasión, los habitantes de la Gran Tenochtilan eran en su mayoría nahuas; sin embargo, no eran los únicos de Mesoamérica. Y existían enclaves nahuas en todo el centro de México e incluso tan al sur como El Salvador (señorío de Cuzcatlán), Nicaragua (Nicaraos) y Costa Rica (Nicoya), aunque según Kaufman, tanto los Diriá de Nicaragua como los Chorotegas de Nicoya no eran de habla nahua sino oto-mangue. Los nahuas que habitaban en las zonas de Tenochtitlan y de Tlatelolco eran conocidos como mexicas debido a que se autodenominaban a sí mismos mexihcah. Las crónicas españolas del modificaron la palabra y los nombraron "mexicanos". Así es como aparecen en la historia colonial. Sin embargo, los nahuas de Texcoco y de Tlacopan que participaron como aliados de los mexicas y que a veces son considerados parte de los aztecas por tener el mismo origen se denominaban a sí mismos acolhuas y tepanecas, respectivamente. Finalmente, desde el en adelante, la mayoría de los historiadores fuera de México han usado el nombre o la denominación azteca para referirse a los mexicas (y frecuentemente también a sus aliados de la Triple Alianza). El nombre azteca se refiere al mito narrado por las crónicas coloniales, según el cual «los mexicas, los acolhuas y los tepanecas habían salido de un lugar llamado Aztlán».

En 1427 los mexicas eligen un nuevo rey, Itzcóatl, que era hijo de Acamapichtli, el primer rey mexica, y de una esclava. Este es el único caso en el que subió al trono un hombre que no tuviera por madre una mujer de sangre tolteca; la elección se debió seguramente a las cualidades del candidato, cuyo genio militar y cuya habilidad política debían, en los trece años de su reinado, transformar el destino de su pueblo.

Con motivo de la querella entre los hijos de Tezozómoc, los diferentes "gobiernos en exilio", causados por las conquistas de aquel, comprendieron que era el momento de volver a sus diferentes países y de liberarse del yugo de Azcapotzalco. Entonces se forma una alianza entre los mexicas y varios otros grupos. De estos, con mucho el más importante es el que representaba a la antigua dinastía chichimeca que había reinado sobre Texcoco hasta la derrota de Ixtlilxochitl, que ya hemos relatado. Los aliados obtienen la neutralidad de algunas de las ciudades tepanecas y, después de una guerra en extremo difícil, Azcapotzalco mismo fue tomado en 1428. Esto no marca el fin de la contienda, ya que Maxtla se refugió en Coyoacán y en sitios más lejanos, hasta que por fin es derrotado definitivamente en 1433. Entonces, Nezahualcóyotl puede regresar a Texcoco e inicia el largo reinado que no había de terminar sino con su muerte en 1472.

Historia

Orígenes thumb|250px|Coatlicue, la madre de los dioses mexicas. (Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México).

El origen de los mexicas se sitúa entre los grupos hablantes de náhuatl del norte del actual México y antecesores de los asentados durante la llamada etapa chichimeca. Tradicionalmente se pensó que hubo una división de raza entre Aridoamérica —con grupos cazadores-recolectores principalmente— y Mesoamérica, con pueblos sedentarios y agricultores. Por los estudios más recientes se sabe que no fue así y que la diversidad étnica permitió a muchos grupos de origen chichimeco poseer diversos grados de estratificación y sedentarismo, según las variantes regionales y las condiciones ambientales donde se asentaron. Por ello al tener un contacto mayor con grupos mesoamericanos adoptan modos y usos civiles que tenían ya de alguna forma en el norte del actual México.

Los mexicas se consideran la última gran migración chichimeca al Altiplano Central, lo cual se dice ocurrió entre los siglos y . El mito mexica oficial enuncia su origen mítico en Aztlán, una isla originaria de donde partieron por designios divinos. La evidencia histórica muestra —a excepción de las hipótesis de Wigberto Jiménez Moreno y Paul Kirchhoff que las sitúan en la isla de Mexcaltitlán en Nayarit o en el sur de Guanajuato, respectivamente— que la idea de Aztlán responde como muchos otros simbolismos y difrasismos mexicas, a una concepción mítica y arquetípica del islote de México-Tenochtitlan, en el que el mito se fraguó ya con el esplendor de dicha urbe, además de que las fuentes documentales mencionan una asimilación de lo mesoamericano desde las primeras etapas de la migración. Según la visión mítica mexica, la salida de la isla se hizo en cuatro o siete grupos calpulli del que era el más fuerte los huitznahuaque, que tenían como dios tutelar a Huitzilopochtli, acompañados de los teomamaques o sacerdotes que portaban los diversos tlaquimilolli (bultos sagrados), que contenían reliquias de los antepasados o diversos objetos muy sagrados para los grupos.

El Códice Boturini enuncia la ruta oficial hecha por los mexicas, que incluyó sitios de Hidalgo y México; hay más de treinta fuentes que aparentemente señalan particulares itinerarios, estos a través del análisis se reducen a tres principales rutas, por lo que es necesario tomar en cuenta además del Boturini esas otras dos grandes tradiciones. La segunda deriva del Códice Mexicanus y la tercera del Códice Telleriano-Remensis.