ClimagateIncendio en la causa climática. Publicado en El País (España) o Watergate climáticoEl Watergate climático: la farsa del calentamiento global, al descubierto. Publicado en Libertad Digital (España) es el nombre que en habla hispana se le ha dado al incidente conocido en habla inglesa como Climategate (aludiendo al escándalo Watergate y sus conversaciones grabadas) que consiste en un caso de filtración de documentos y piratería informática a la Climatic Research Unit (CRU, la Unidad de Investigación Climática) de la Universidad de East Anglia (Norwich, Inglaterra) que comenzó en noviembre de 2009 cuando uno de sus servidores fue presuntamente hackeado. Personas no identificadas supuestamente hackearon un servidor usado por la CRU y de forma anónima publicaron en internet copias de los documentos encontrados. El incidente, bajo investigación por la policía de Norfolk, involucra más de 1000 correos electrónicos y 3000 documentos que constituyen un tamaño de 160 MB de información que muestran conversaciones de científicos, datos y opiniones sobre el tema del calentamiento global. El incidente se difundió originalmente por Internet y los internautas han sido quienes han pasado la información a los medios de comunicación.

Explicación Los escépticos del cambio climático han afirmado que los correos electrónicos muestran la colusión de parte de un influyente grupo de científicos para manipular datos en favor de la teoría del cambio climático antropogénico y para mantener a los científicos contrarios a esta teoría fuera de la literatura de revisión por pares, y así poder presentar una teoría discutida como si fuese una verdad irrefutable y sin oposición seria. Sin embargo, observadores científicos independientes cuestionan esa interpretación. Nature comenta: “Lo que los correos electrónicos no muestran, sin embargo, es una gran conspiración para confeccionar el calentamiento global...” Kurt Kleiner: Climate science in 2009, en Nature Reports Climate Change- Published online: 17 December 2009 | doi:10.1038/climate.2010.134 y New Scientist apunta que “no se ha mostrado que haya en los correos electrónicos hackeados algo que implique una socavación de ninguna de las conclusiones científicas”. Deniergate: Turning the tables on climate sceptics

Adicionalmente, algunos climatólogos, tales como Richard Somerville, han denunciado el incidente como una campaña de desprestigio. Phil Jones, ahora exdirector de la CRU puesto que renunció días después de conocerse el contenido de los correos, había llamado "ridículas" a las acusaciones de que los correos electrónicos implica una actividad "desfavorable", y Kevin Trenberth, del Centro Nacional de Investigación Atmosférica indica que los escépticos han citado selectivamente palabras y frases fuera de contexto en un intento de sabotear la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU 2009 en Copenhague. Por ejemplo, un aspecto de la acusación fue que los correos electrónicos demostraban que hay una conspiración para excluir del informe de la IPCC la opinión de científicos que no aceptan el origen antropogénico del calentamiento global. Sin embargo, esas opiniones fueron incluidas en ese informe. ScienceInsider (en Science) IPCC Pondering New Steps in Wake of Hacked E-mails Episode

La universidad confirmó que una "infracción penal" de sus sistemas de seguridad se llevó a cabo, pero no podía confirmar la autenticidad de los materiales a corto plazo, y expresó su preocupación "de que la información personal de los individuos puede estar comprometida." Los detalles del incidente han sido denunciados a la policía, que está investigando. Más tarde, Phil Jones, ahora exdirector de la CRU, confirmó que todos los correos electrónicos filtrados que han provocado un acalorado debate parecían ser genuinos.

Posteriormente -a principios del 2010- dos investigaciones independientes absolvieron a los científicos de la Universidad de East Anglia. Específicamente, la investigación llevada a cabo por el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes británica concluyó que “en la medida que el Comité fue capaz de investigar acusaciones de deshonestidad contra el CRU, el Comité considera que no hay un caso que responder” (?) y que “el Comité no encontró ninguna razón en esta investigación para cuestionar el consenso científico... que el calentamiento global está sucediendo... (y) que es inducido por la actividad humana”.Science and Technology Committee de la Cámara de los comunes: Climate gate full enquiry report (en inglés) La segunda investigación -organizada por la Universidad de East Anglia- concluye que: “No encontramos ninguna evidencia de alguna mala práctica científica deliberada en ninguno de los trabajos de la Unidad de Estudios Climáticos y creemos que si la hubiera la habríamos detectado.” Universidad de East Anglia; Report of the International Panel set up by the University of East Anglia to examine the research of the Climatic Research Unit. (en inglés)

Investigaciones oficiales Hasta la fecha se han realizado seis investigaciones oficiales. Las principales críticas hacia los científicos implicados fueron dirigidas hacia sus métodos desorganizados, mentalidad de grupo y falta de transparencia. Sin embargo ninguna de ellas encontró evidencia de fraude o mala praxis científica y el consenso científico sobre el cambio climático antropogénico no se vio alterado por sus conclusiones.Biello, David (Feb., 2010). "Negating 'Climategate'". Scientific American. (302):2. 16. . "In fact, nothing in the stolen material undermines the scientific consensus that climate change is happening and that humans are to blame"; See also: Lubchenco, Jane (2 December 2009) House Select Committee on Energy Independence and Global Warming (House Select Committee). "The Administration's View on the State of Climate Science". House Hearing, 111 Congress. U.S. Government Printing Office. "...the e-mails really do nothing to undermine the very strong scientific consensus and the independent scientific analyses of thousands of scientists around the world that tell us that the Earth is warming and that the warming is largely a result of human activities." As quoted in the report published by Office of Inspector General.

Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes El 22 de enero de 2010, Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes anunció que realizaría una investigación, examinando el impacto de los datos revelados en la integridad de la investigación científica, revisando el alcance de la Revisión Independiente anunciada por la Universidad de East Anglia, y determinando cuán independientes son las bases de datos climáticas internacionales

El Comité pidió presentaciones escritas a las partes interesadas y publicó las 55 presentaciones que había recibido hasta 10 de febrero. Entre estas había presentaciones de la Universidad de East Anglia, la Global Warming Policy Foundation, el Instituto de Física de la Sociedad Real de Química, la oficina de Meteorología, varios otros organismos profesionales, científicos prominentes, algunos escépticos del cambio climático, varios Miembros del Parlamento y otras partes interesadas . Una sesión oral se llevó a cabo el 1 de marzo de 2010.

El Comité de Ciencia y Tecnología informó el 31 de marzo de 2010 que había constatado que "la reputación científica del profesor Jones y la CRU permanece intacta". Los correos electrónicos y denuncias alegadas en la controversia no impugnaron el consenso científico de que "el calentamiento global está ocurriendo y que es inducido por la actividad humana". Los Miembros del Parlamento no encontraron evidencia que acredite que Jones había manipulado los datos o interferido en el proceso de revisión por pares .

El comité criticó la "cultura de no divulgación de CRU" y una falta general de transparencia en los trabajos científicos de climatología ya que estos generalmente no incluían todos los datos y el código utilizado en la reconstrucción. Dijo que "incluso si los datos que utilizó la CRU no estuvieran a disposición del público -que casi todos lo están- o los métodos no estuvieran publicados -que sí lo fueron- los resultados todavía serían creíbles: los resultados de la CRU concuerdan con los de otras bases de datos internacionales, es decir, los análisis han sido repetidos y las conclusiones han sido verificadas". El informe agregó que "los científicos podrían haberse ahorrado un montón de problemas publicando todos sus datos en lugar de preocuparse por cómo dilapidar a sus críticos." El comité criticó la universidad por la forma en que manejó las solicitudes de Ley por la Libertad de la Información, y por no dar suficiente apoyo a los científicos para hacer frente a estas solicitudes .

El presidente del comité, Phil Willis dijo que la "práctica habitual" en la climatología de no publicar todos los datos en bruto y códigos fuente "tiene que cambiar y tiene que cambiar rápidamente". Jones admitió el envío de "mensajes de correo electrónico horrible", Willis ha comentado que "[Jones], probablemente desea que el correo electrónico no hubiera sido inventado", pero "aparte de eso estamos convencidos de que el profesor Jones ha sido en muchos aspectos como chivo expiatorio, como resultado de lo que realmente era una frustración de su parte a que las personas le exigieran información solamente para socavar su investigación. " Según Willis, esto no excusa el hecho de no tratar adecuadamente las solicitudes de la Ley de libertad de información, pero el comité aceptó que Jones había liberado a todos los datos que podía . Declaró: "... No hay ninguna razón por la cual el profesor Jones no pueda reasumir su cargo. Ciertamente no cooperó con quienes querían obtener datos, pero esto era cierto de todos los climatólogos"

El comité tuvo cuidado de señalar que su informe había sido escrito después de un día de testimonios orales y no sería tan profunda como otras investigaciones .

Panel de Evaluación Científica El informe del Panel de Evaluación Científica independiente fue publicado el 14 de abril de 2010 y llegó a la conclusión de no había "ninguna evidencia de mala praxis científica deliberada en ningún trabajo de la CRU". Se encontró que la labor de la UCR había sido "llevada a cabo con integridad", y había utilizado métodos “justos y satisfactorios". Se declaró que la CRU había sido "objetiva e imparcial en su punto de vista de los datos y sus resultados, y no hubo ningún indicio de que adaptara los resultados a un programa en particular." En cambio, "su único objetivo era establecer un registro de la temperatura de los últimos siglos tan robusto como fuera posible."