miniaturadeimagen|Actividad minera en la Cordillera de los Andes, proyecto Veladero en San Juan.
La minería en Argentina se beneficia de características geológicas que favorecen la explotación minera. La parte argentina de la Cordillera de los Andes media y austral ―unos 3500 km de norte a sur, aproximadamente la mitad de la longitud total de la cadena montañosa― que constituye su límite occidental, el ensanchamiento montañoso de la zona de la precordillera en las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca, los valles longitudinales entre ambas formaciones y los valles transversales, escasos en otros sectores del macizo andino, poseen un notable potencial para el desarrollo de la minería, en gran parte aún sin explotar.
La minería ha sido una actividad tradicionalmente poco importante en Argentina (en comparación con países como Estados Unidos, Canadá, Rusia, China, Australia, Chile y Perú, ejemplos significativos en los cuales la minería tiene gran influencia en sus economías), pero hacia finales del el sector de la minería metalífera a gran escala empezó a experimentar un fuerte desarrollo, luego de que la Nación y las provincias firmaran un acuerdo federal minero y un conjunto de leyes que impulsaron la actividad; esas normas generaron las condiciones de promoción y estabilidad que demandan las actividades intensivas en capital. A partir de esto y sumado a sus particularidades geológicas, Argentina comenzó a ser atractiva a la inversión extranjera directa (IED) minera.Centro Argentino de Ingenieros (2021)- La Minería en la Argentina. Contribuciones de la ingeniería para su desarrollo sostenible Se ha impulsado la apertura de nuevas minas y la continuidad de las explotaciones ya existentes, a veces con oposición social por el costo ambiental de las actividades extractivas.
El segmento más relevante en valores corrientes es el de la minería metalífera, seguido por el de minerales no metalíferos y, por último, el de rocas de aplicación. Es el sexto complejo exportador argentino para el año 2020, con más del 90% de las exportaciones mineras con origen en solo cuatro provincias: Santa Cruz, San Juan, Catamarca y Jujuy.
Para el año 2019, las exportaciones del sector minero metalífero alcanzaron los 5106 millones de dólares estadounidenses (USD), representando un 7.8% del total de las exportaciones argentinas. El complejo de mayores ventas al exterior fue el de oro y plata, con una participación sobre el total exportado por el sector del 55.6%, le siguieron el siderúrgico (22%), aluminio (16%), litio (3.6%), plomo (1.9%) y otros minerales metalíferos (0.9%). Argentina fue el cuarto productor mundial de litio,USGS Lithium Production Statistics el noveno productor mundial de plata,USGS Silver Production Statistics el decimoséptimo productor mundial de oroUSGS Gold Production Statistics y el séptimo productor mundial de boro.USGS Boron Production Statistics
La minería a gran escala cuenta con la activa promoción de varios sectores, incluso en algunos casos las máximas autoridades de algunas provincias. Este tipo de minería a gran escala hace viables proyectos en zonas que son prácticamente inaccesibles para el común de las personas, de carácter muy remoto y con poca o nula infraestructura. Esto es así dado que este tipo de proyecto permite incluir en sus costos a toda la infraestructura para el acceso y la producción en esas zonas, y seguir siendo rentables. Sin embargo, continúa en debate el tema de su sostenibilidad o sustentabilidad, la cual, si se considera una de las primeras definiciones del concepto es «el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras, para satisfacer sus propias necesidades».
Entre 2007 y 2012, la IED (inversión extranjera directa) orientada a la minería creció a una tasa anual del 47%. En 2003, la minería generaba 79000puestos de trabajo ―directos e indirectos―, contra los 505000 de 2013. En el caso de las exportaciones de minerales, que en 2003 equivalieron a 2900 millones de pesos, en 2013 crecieron a 23059millones. La minería presenta superávit en su balance cambiario para todos los años y todos los meses desde enero de 2003 hasta octubre de 2021, con un aporte total de 53813 MUSD netos. Entre 2003 y 2013, los proyectos de inversión en ejecución pasaron de dieciocho que había en 2003 a 614 en 2013, mientras que la producción de minerales que se multiplicó por diez.«La minería es uno de los sectores que más creció entre 2003 y 2013», artículo del 18 de mayo de 2013 en el sitio web de la agencia Télam.«La inversión extranjera directa» , artículo PDF en el sitio web Cepal, pág 27-28. Desde 2014 el país produce un millón de toneladas anuales de mineral crudo, y cuatrocientas mil de hierro concentrado, de las cuales exporta cincuenta mil toneladas a Estados Unidos.«Mina Sierra Grande exporta 49 500 toneladas de hierro a Estados Unidos», artículo del 4 de julio de 2014 en el sitio web Noticias Terra (Buenos Aires).
El yacimiento Aguilar (en la provincia de Jujuy) es la mayor concentración de minerales de plomo y cinc de Sudamérica, y Bajo de la Alumbrera (en la provincia de Catamarca) es uno de los yacimientos para la extracción más grandes de oro y cobre en América Latina, siendo la Argentina el cuarto productor mundial de litio,Bouhebent Barone, Facundo: «Las perspectivas de los productores latinoamericanos de litio», América Economía, 19 de mayo de 2012. el decimotercer mayor productor de oro,Estadísticas en inglés en el sitio web BGS (Reino Unido). el décimo de plata.«Ranking de los principales países productores de plata» en el sitio web Classora.
Argentina posee la tercera reserva mundial de litio y se sitúa en la cuarta posición en cuanto a producción de este mineral, esto se debe a que parte de su territorio se encuentra en una zona denominada Triángulo del Litio, que concentra el 85% de las reservas mundiales. Argentina posee el 32 % de las reservas de litio de Sudamérica. Diferentes analistas indicaron que Argentina será el segundo mayor productor mundial de litio en 2022 con una capacidad de producción proyectada de 290000 toneladas anuales. En julio de 2025, Edenor anunció su ingreso al sector minero mediante la adquisición de participaciones minoritarias en dos proyectos de exploración ubicados en la provincia de Catamarca: Polimetales del Noroeste, dedicada a la exploración de cobre en la Faja de Maricunga, e Integra Recursos Naturales Minerales, enfocada en la exploración de litio en las zonas de Antofalla, Cortaderas y Ancasti.
Historia
Período prehispánico
La región cordillerana comprendida entre las actuales provincias argentinas de Jujuy y La Rioja constituyó el área sur del imperio incaico, que a lo largo de sus dominios desarrolló en puntos específicos una minería de superficie con instrumental manual adaptado a las características de cada yacimiento. Existen evidencias de lo que se supone fue una intensa actividad minera en cercanías de las localidades de Vinchina y Famatina, ambas en la provincia de La Rioja y se encontraron algunos pocos utensilios o vestigios vinculados a la labor minera en ubicaciones de las provincias de Catamarca (Por ejemplo las de oro de Incahuasi), Salta y Jujuy. La zona minera de Potosí –perteneciente a la república de Bolivia desde su independencia, en 1825– integró la amplia región bajo dominio inca que pasados los siglos formaría parte del Virreinato del Perú y luego del Virreinato del Río de La Plata. Existen evidencias que sugieren que las minas de Porco, en los alrededores de Potosí eran explotadas hacia principios del , varios siglos antes de la llegada de los españoles al continente americano.
Etapa colonial
La obtención de metales preciosos y su posterior envío a la metrópoli fue uno de los objetivos básicos y más extendidos del proceso colonizador. Sin embargo, existe escasa evidencia de que los europeos practicaran la minería en la etapa colonial temprana. Existían enormes acumulaciones de metal ya procesado, conservadas en tesoros en poder los imperios precolombinos que resultaban fáciles de obtener en el marco de los enfrentamientos de la conquista y considerando la superioridad tecnológica del armamento de los conquistadores.
Tomando en consideración exclusivamente la búsqueda de metales preciosos y los límites de lo que actualmente es el territorio de Argentina, puede afirmarse que la región de Famatina fue una de las más renombradas de la época. La información acerca de la ubicación exacta de los depósitos estaba en poder de los pobladores originarios de la zona, por lo tanto se mantenía en el secreto o bien estaba perdida. Sin embargo la relativa abundancia del recurso facilitaba la exploración y la detección de los elementos buscados.
Los primeros intentos de explotación de los yacimientos del Famatina tuvieron lugar hacia fines del y principios del y estuvieron a cargo de un grupo de jesuitas que, según documentación existente, habían obtenido de los pobladores originarios la información necesaria para abordar con éxito la explotación.
Disuelta en América la Compañía de Jesús en el año 1773 y dispersados sus miembros, las explotaciones del Famatina quedan abandonadas. Hacia el año 1800, dos mineros llegados de Perú y México retoman los trabajos. Uno de ellos descubre la mina que hasta la actualidad se conoce con el nombre La Mejicana, en honor a su país de origen. Pasados unos años, dos empresarios procedentes de Aragón (España) inician los trabajos de la zona, contando en apariencia con información proveniente de los religiosos jesuitas expulsados. Con esta información reabren la explotación de las minas Santo Domingo, Santa Rosa, y Viuda, Socorro, San Pedro, Bartolomé y Mercedes.
A partir de la Revolución de mayo de 1810
thumb|Cerro Famatina
En los primeros meses de 1813 se reunió en Buenos Aires la primera Asamblea Constituyente con el objeto de crear el marco legal general del nuevo estado. En mayo de 1813 se aprobaron disposiciones tendientes a la regulación y el fomento de las actividades mineras. En diciembre de 1824, siendo ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de la provincia de Buenos Aires, Rivadavia cerró un acuerdo con empresarios ingleses para la creación de la «River Plate Mining Association», con la Banca Hullet como principal aportante de capital. El objeto de la sociedad era impulsar la explotación de yacimientos mineros en el territorio de las Provincias Unidas. Poco tiempo después, Rivadavia asume la presidencia del directorio de esa empresa en Buenos Aires.
En aquel momento se desarrolló una campaña de promoción de la nueva compañía, con el principal objeto de crear una situación favorable al momento de lanzar a la venta las acciones. El material de promoción, incluía datos claramente alejados de la realidad, basados en la riqueza del Famatina. En el año 1825 la Casa Hullet envía un grupo de expertos con el objeto de iniciar las acciones tendientes a la explotación de los yacimientos, pero, una vez llegados a los distintos destinos, se les informa que Rivadavia no contaba con atribuciones para cerrar acuerdos dado que la jurisdicción de las minas correspondía a los gobiernos provinciales. Una serie de maniobras políticas culmina con la creación del cargo de Presidente de las Provincias Unidas y la designación de Rivadavia para ocupar ese cargo, en febrero de 1826. Pocos días después, Rivadavia sanciona una ley que establece que todas las minas de las provincias eran «propiedades nacionales», con lo cual quedaban bajo el poder del Presidente de la Nación, anulando de este modo la jurisdicción de los estados provinciales. Las explotaciones mineras que formaban parte del acuerdo estaban en Mendoza, San Juan, Salta y La Rioja, siendo esta última la de mayor interés.