Etiopía es un país africano situado en el llamado cuerno de África, tiene una extensión . No tiene salida al mar desde la secesión de Eritrea en 1993.

Límites y fronteras Limita al norte y noreste con Eritrea, al este con Yibutí y Somalia, al sur con Kenia y al oeste y sudoeste con Sudán. Posee un total de 5.328 kilómetros de fronteras terrestres, desglosados del siguiente modo: 349km con Yibutí 912km con Eritrea 861km con Kenia 1.603km con Somalia

1.606km con Sudán

Relieve miniatura|izquierda|300px|Topografía de Etiopía.

La característica fundamental del territorio es el alto macizo Etíope que forma una meseta central con alturas que oscilan entre los 1800 y los 3000 metros sobre el nivel del mar, lluvioso en general y de tierras fértiles a media altura donde se cultiva café, y otros productos típicos de áreas de clima mediterráneo o subtropical. La meseta decae hacia Sudán y Somalia. La meseta que linda con Somalia es de lluvia irregular y domina el pastoreo.

La fosa central, parte del Gran Valle del Rift, es una de las más áridas de la Tierra y apenas recibe lluvias a lo largo del año.

La máxima altura del país la constituye el monte Ras Dejen con 4533 , ubicado en las montañas Simen. Mientras que el punto más bajo se encuentra en el desierto de Danakil, en la depresión de Afar, al noreste del país, con -125 metros.

En casi todos los lados de la meseta central del macizo etíope, las montañas descienden bruscamente hacia las llanuras formando cadenas montañosas que marcan una clara división geográfica, salvo en el noroeste. En Eritrea, la pared oriental de la meseta discurre paralelamente al mar Rojo desde Ras Kasar hasta Annesley Bay, también conocida como golfo de Zula. Al entrar en Etiopía, la pared de la meseta desciende en línea recta hacia el sur a lo largo de 600km entre los 15ºN y los 9ºN, donde se produce un hundimiento por culpa de la falla del Rift, a través de la cual aflora el río Awash, que fluye hacia el este. Al otro lado del valle, que discurre a 1000m por debajo de la meseta, aparece otra cadena montañosa que sigue hacia el sur, y de la que surge una segunda cadena hacia el este, las montañas Ahmar, que llegan hasta el golfo de Aden.

Las dos cadenas montañosas que cercan el Rift siguen paralelas hacia el sudoeste, formando un amplio valle volcánico, la fosa central, en el que hay una serie de lagos, Chamo, Abaya, Shala, Langano, Abijatta, Ziway, Koka y Basaka (donde nace el Awash), que forman parte de los lagos del Gran Valle del Rift.

El escarpe sur de la meseta es muy irregular, pero sigue una dirección noroeste y sudeste, llegando por el oeste hasta el lago Turkana y por el sur hasta la Zona Omo Sur. En el sudeste se hallan las montañas Bale, con el parque nacional del Monte Bale, donde nacen los ríos Shebelle y Juba, que se dirigen a Somalia. En estas montañas, separadas de la mayor parte de las tierras altas de Etiopía por la Gran Falla del Rift, destacan la cimas de Tullu Demtu (4377m), Batu (4307m), Chilalo (4036m ) y monte Kaka (3820m). thumb|250 px|izquierda|Imagen de satélite de Etiopía La parte occidental de la meseta cae de forma brusca entre las latitudes 6ºN y 11ºN. Al norte, las montañas descienden suavemente hacia la sabana sudanesa oriental. La parte oriental de la meseta es la mejor definida, con alturas que descienden desde los 2200m e incluso los 2400m sobre la seca llanura, con bruscos desniveles de 1000 a 1500 metros, cortados por estrechos desfiladeros por donde bajan los torrentes que desparecen en las tierras arenosas de Eritrea.

El aspecto físico de las tierras altas es impresionante. La parte norte, entre 10ºN y 15ºN, consiste en una masa de rocas arcaicas con alturas de 2000 a 2200m en cuya depresión central se encuentra el lago Tana. Sobre esta meseta se alzan sierras que alcanzan altitudes de 3700m a 4500m y formas poco corrientes.

En esta meseta son características las enormes fisuras que la dividen, formadas por la erosión del agua, en algunos casos anchas, en otros, de 200 o 300m de anchura y cientos de metros del altura, provocando en muchos casos la formación de colinas aisladas de paredes verticales llamadas ambas.

Las cimas más altas en la parte norte se encuentran en las montañas Simen, al nordeste del lago Tana, que culminan en el pico de Ras Dashen, de 4550m. Al este y al norte de este se encuentran cimas como el monte Bwahit, de 4437m, Ancua (4462m) y Kidis Yared (4453m). En el extremo norte del país, en la región de Tigray, profundos desfiladeros separan diversos macizos montañosos como el de Gheralta, de arenisca, en cuyas cimas planas se han excavado una treintena de iglesias, aunque no son tan conocidas como las de Lalibela, al este del lago Tana.

Siguiendo el escarpe oriental se encuentran las alturas de Biala (3810m), el monte Abuna Yosef (4260m) y Amba Farit (4270m). Entre el lago Tana y las alturas orientales se encuentran el monte Guna (4120m) y el Uara Sahia (3960m). Al sur del lago Tana, el monte Choqa o Birhan alcanza los 4100 m de altitud.

Por debajo del paralelo 10ºN, las tierras altas se muestran más como una meseta abierta con menos picos. Aunque hay alturas que alcanzan los 3000 y cerca de los 4000m, la mayor parte del territorio no supera los 2400m, pero el carácter general del territorio es como en el norte, de una meseta ondulada fracturada por gargantas.

Al este de las tierras altas hay una región de tierras bajas desértica que constituye la pradera y matorral xerófilos de Etiopía.

Hidrografía miniaturadeimagen|left|Río Tekezé, en la región de Tigray, en Etiopía left|miniaturadeimagen|Nilo Azul La hidrografía está claramente marcada por el paso del río Nilo Azul, en el que confluyen otros de la propia meseta, así como por el monzón. Además, hay diversos acuíferos en la zona alta de la meseta, a diferencia de la zona baja, más árida.

Las lluvias que irrigan las zonas de alturas medias y altas, correspondientes a la zona de influencia del Macizo Etíope, han permitido el desarrollo de una agricultura medianamente generosa y variada, generando condiciones climáticas óptimas para el cultivo, por ejemplo, del café, reconocido mundialmente por su calidad y tradición. miniaturadeimagen|Río Baro en la región de Gambella, en Etiopía La mayor parte de las tierras altas de Etiopía están inclinadas sobre todo hacia el noroeste. El 85 % del agua dulce del país fluye hacia el río Nilo. Cuatro quintas partes del drenaje se realizan a través de tres ríos, el río Tekezé en el norte, el río Abay en el centro y el río Sobat en el sur. El resto del agua es principalmente drenado por los ríos Awash, el mayor del país, que drena hacia el este y muere en el lago Abbe, en la frontera con Yibuti; el Shebelle y Juba, que discurren hacia el sudeste y atraviesan Somalia, donde se unen antes de desembocar en el océano Índico, y el río Omo, que discurre hacia el sur y desemboca en el lago Turkana, cerca de la frontera con Kenia.

El río Tekezé es el afluente principal del río Atbara; nace en la meseta central, desciende desde 2100 a 750 m mientras fluye hacia el noroeste por una tremenda garganta donde se ha construido el embalse de Tekezé. Luego forma frontera entre Eritrea y Etiopía y se adentra en Sudán. El río más septentrional que desemboca en el Nilo es el río Mareb, seco la mayor parte del año, que forma otro tramo de la frontera con Eritrea y se adentra en Sudán por el estado de Kasala.

El río Abay o Nilo Azul, nace en el lago Tana, pero uno de los ríos que desembocan en el lago también se considera río Abay, el llamado Abay Menor (curso alto del Nilo Azul), que nace cerca de Gish Abay, considerada mucho tiempo la fuente sagrada del Nilo, descubierta por el explorador español Pedro Páez en 1618, al sudoeste del lago Tana; recorre unos 110 km antes de desembocar en el lago, muy cerca de donde el lago (2800 km² y una profundidad de hasta 75 m) desagua por el sur en lo que ya se llama Nilo Azul, pero también Abay, y sigue una curiosa trayectoria: primero sudeste, luego sur, oeste y finalmente noroeste hasta Jartún, formando un arco completo.

El Abay o Nilo Azul tiene muchos afluentes: el río Bashilo, con un imponente cañón, el Jamma, el Muger, el Didessa, el más largo, el Debus, el Beles, el Rahad y el Dinder.

El río Sobat tiene por afluentes a los ríos Baro y Pibor, que al unirse toman el nombre de Sobat, y los ríos Gilo y Akobo, que desembocan en el Pibor. miniaturadeimagen|Río Awash, en Etiopía El río más importante de Etiopía es el río Awash (o Awasi), que nace en las tierras altas de Shewan y realiza un viaje semicircular primero, corto, hacia el sudeste, forma el embalse de Koka y recibe el agua del lago Basaka, en el Rift, y luego sigue hacia el nordeste. Alcanza la depresión de Afar a través de una brecha en el escarpe oriental de la meseta, después de la cual recibe a su principal afluente, el río Germama y se dirige en línea recta hacia el golfo de Tadjoura. En ese momento, el Awash es una corriente de casi 60 m de anchura y 1,2 m de profundidad, que asciende hasta los 15 o 20 m en época de lluvias inundando muchos kilómetros de la planicie que lo rodea. Después de 800 km alcanza el lago endorreico de Abbe, en la frontera con Yibuti, a unos 100 km del golfo de Tadjoura. En esta depresión lacustre por debajo del nivel del mar, llena de lagos tan salados que están rodeados de incrustaciones salinas, el río desaparece.

Otra extensión lacustre se extiende desde las alturas de Shoan, al sur de Addis Abeba, en dirección sudoeste hasta la depresión de Samburu, donde se halla el lago Turkana, en la falla del Rift en sentido inverso a los del río Awash. Algunos lagos tienen agua fresca, otros agua salobre, algunos están cerrados, otros conectados por cortos canales. De norte a sur destacan los lagos Ziway, Abijatta y Shala, que forman parte del parque nacional de Abidjatta-Shalla, Langano, al este de los anteriores, Awasa, Abaya, Chamo y ya en la frontera con Kenia, el Chew Bahir, completamente cerrado y a solo 550 m de altitud.

El lago Turkana, cuyo extremo septentrional entra en Etiopía. recibe las aguas del río Omo, que nace en las tierras altas de Shoan y tiene numerosos afluentes. Nace a 2500 m de altitud, recorre 600 km y desemboca a 500 m en el lago. Los ríos Shebelle y Juba, que nacen en las montañas Bale, del macizo etíope, tienen la mayor parte de su recorrido en Somalia.

Proyectos hidroeléctricos y embalses miniaturadeimagen|Proyecto de la Presa del Renacimiento en Etiopía Etiopía es conocida como el castillo de agua de África, debido a que el agua que cae en el macizo etíope es compartida por varios países. Sus recursos están siendo ampliamente explotados en embalses, presas hidroeléctricas y regadío. Muchas de las presas se usan para producir energía eléctrica y al mismo tiempo para regadío, controlar las crecidas y para agua potable. En cualquier caso, la energía hidroeléctrica es la más importante.

Hay al menos media docena de presas hidroeléctricas en funcionamiento, con potencias que no superan en mucho los 100 MW, pero lo realmente importante son las que están en construcción, entre las que destaca la presa del Renacimiento (GERD, Grand Ethiopian Renaissance Dam) en el Nilo Azul, que cuando se inaugure próximamente producirá 6000 MW y creará un embalse de 1874 km², por lo que han surgido problemas con Egipto en caso de retener un agua con la que cuenta este país. La constructora es Salini Impregilo, que tiene otro gran proyecto en Etiopía con el embalse de Koysha (119 km² y 2160 MW), en el río Omo. miniaturadeimagen|left|Construcción de la presa de Koka, en 1960