El Primer Imperio francés,Los textos oficiales continuaron usando el nombre de "República Francesa" hasta 1809, tal como se ve en la misma Constitución de 1804, o los francos de 1808 y 1809. también conocido como el Imperio napoleónico o la Francia napoleónica, fue el gobierno monárquico establecido por Napoleón Bonaparte tras la disolución del Consulado en 1804. En su máximo apogeo, el Imperio comprendió la mayor parte de Europa Occidental y Central, además de poseer numerosos dominios coloniales y Estados clientelares. El régimen duró desde el 18 de mayo de 1804 —proclamación de Napoleón como emperador— hasta el 4 de abril de 1814, y desde el 20 de marzo al 7 de julio de 1815, día de la entrada de las fuerzas del rey Luis XVIII a París.
La presencia de Napoleón Bonaparte, un militar temido que encarnaba los ideales revolucionarios, despertó el miedo de las monarquías absolutistas que, temiendo la expansión de las ideas de la revolución francesa y auspiciadas por el Reino Unido, no cesaron en hacerle la guerra a Francia. Sin embargo, se toparon con una serie de derrotas humillantes a manos del emperador. Para el año 1812, Napoleón ya controlaba toda Europa occidental y central, con la excepción de la Gran Bretaña y Portugal. Con sus conquistas, varios Gobiernos absolutistas fueron extintos y las ideas de la revolución francesa se diseminaron por Europa.
Napoleón acariciaba el deseo de transformar a Francia en una potencia hegemónica, y se esforzó en lograrlo haciendo gala de un genio militar y una capacidad de liderazgo innatos. Mantuvo un Gobierno constitucional, que reservaba un inmenso poder político a la figura del emperador, inspirado en su popularidad y su estrecha relación con el ejército. Aun así, el imperio fue fundado y gobernado en las bases de la revolución francesa: Napoleón fue elegido soberano mediante un plebiscito, estableciendo un Estado continental y centralizado muy comparable al antiguo Imperio romano. Su régimen finalizó luego de consecuentes derrotas militares, tras verse obligado a enfrentar a casi toda Europa en conjunto. Sin embargo, la influencia de la Francia napoleónica perduró más allá de su existencia, en las décadas siguientes estallarían por todo el continente una serie de revoluciones populares que pondrían fin definitivo al despotismo.
En el plano interno, Napoleón consiguió restablecer la estabilidad política de Francia y creó una infraestructura capaz de impulsar los negocios de la burguesía francesa; bajo su gobierno, Francia alcanzaría su máximo esplendor. Puso fin al ancestral feudalismo de la monarquía y creó una nobleza del mérito comprendida por aquellos considerados competentes y dignos de tal posición. Impulsó el liberalismo económico, las construcciones, la educación, las artes y las leyes, siendo sus famosos código civil y código de comercio (el conjunto de las normas del derecho civil y del derecho mercantil francés un solo texto legal) uno de sus mayores legados a la humanidad, pues inspira hoy en día a casi la mitad de los ordenamientos jurídicos del mundo.
El camino al imperio Inicios y primeras campañas de Napoleón Bonaparte Napoleón Bonaparte nació en Ajaccio, Córcega, en 1769, un año después de que la isla de Córcega pasara a dominio de Francia. Estudió en la Academia Militar Francesa y conseguiría proyectar su genio militar solo después de la Revolución francesa (1789). Napoleón fue promovido a general con tan solo veinticuatro años de edad tras el sitio de Tolón en 1793. En el año 1795, y a los veintiséis años de edad, comandó el ejército francés que conquistó parte de la península itálica (Campaña de Italia) y de Egipto (Campaña de Egipto) entre los años 1796 y 1797.McLynn, Frank (1997). Napoleon: A Biography. Nueva York: Arcade Publishing Inc. ISBN 1-55970-631-7.
Golpe de Estado de Napoleón Bonaparte: El 18 de Brumario
Habían pasado diez años del inicio de la Revolución francesa, pero Francia seguía sin conseguir la estabilidad política, económica y social deseada. Por una parte, el orden era perturbado por las presiones populares, que exigían medidas capaces de acabar con la pobreza y la miseria en que vivía gran parte de la población del campo y de las ciudades. Por la otra, la burguesía, clase social que había liderado la Revolución francesa, veía sus negocios sucumbir en función de las constantes crisis económicas y políticas. Para completar el escenario, varios países europeos conspiraban y combatían para poner fin al régimen revolucionario en Francia. En medio de ese caos, sobresale victorioso en el campo de batalla un joven general llamado Napoleón Bonaparte.
Con el respeto y la fama adquiridos en el campo de batalla, en aquel momento Napoleón Bonaparte representaba la alternativa política ideal para solucionar los problemas de los franceses. Era visto como héroe por la población y considerado un líder por la burguesía. Respaldado por su gran popularidad, comandó el 9 de noviembre de 1799 (18 de brumario del año VIII, según el calendario republicano francés) un golpe de Estado contra el gobierno del Directorio conocido como el "Golpe de Estado del 18 de brumario".Bryant, Arthur (1942). Years of Endurance 1793–1802.
Instauración del Consulado: Napoleón Bonaparte "Primer Cónsul" Dos meses después Napoleón Bonaparte asumiría el poder, entrando en vigor una nueva constitución y creando el Consulado, órgano que sustituyó al Directorio en el gobierno de Francia. Estaba constituido por tres cónsules, de los cuales Napoleón se convirtió en el "primer cónsul" y virtual dictador de Francia. Apoyado por gran parte de la población francesa, fue investido de amplios poderes. Napoleón procuró restablecer el orden interno, reorganizar la administración pública y reducir la inflación. Con eso, la economía volvería a crecer. Normalizar también las relaciones con la Iglesia era otro objetivo, rotas desde el año 1790. Otra medida importante de su gobierno fue la creación del Código Civil de Francia, conocido mundialmente como el Código de Napoleón o Napoleónico, el mismo reunía principios del Derecho Romano, de órdenes reales y de la legislación civil y penal vigente durante la Revolución francesa.
Inicio del Primer Imperio 150px|miniaturadeimagen|derecha|Napoleón I
En el plano externo, Napoleón Bonaparte consiguió restablecer la paz por medio de victorias militares y de negociaciones diplomáticas, neutralizando a los adversarios de Francia. En este ámbito, uno de los aspectos más destacados del gobierno fue el acuerdo de paz firmado en 1802 con el Reino Unido, que ponía fin a años de conflicto, lo que aumentaría más su prestigio. En 1804, Napoleón (que dos años antes se había convertido en cónsul vitalicio) fue autorizado, por medio de un plebiscito, a asumir el título de emperador de los franceses. Las principales reformas de Napoleón fueron:
Establecer un sistema de gobierno centralista. Pacificar la sociedad francesa: permitió el ingreso de las personas que se habían exiliado del país. Estabilizar los impuestos: creó el Banco de Francia y el Código de Comercio. Impulsar un sistema educativo centralizado y político. Crear el Código Civil para regular la convivencia entre los ciudadanos. Restablecer las relaciones con la Iglesia católica.
Apogeo del imperio: las guerras napoleónicas
thumb|200px|HMS Victory después de la batalla de Trafalgar. Considerada una de las batallas más decisivas de la historia, la victoria británica terminó con los deseos de Napoleón de invadir Gran Bretaña.
La paz firmada con el Reino Unido duró poco. En 1803, el Reino Unido se alió con Rusia y Austria para combatir a la Francia de Napoleón Bonaparte. Dos años después, Napoleón organizó una gran expedición para invadir el territorio británico, pero las fuerzas navales combinadas de Francia y España (aliada de Francia) fueron derrotadas en la batalla de Trafalgar, donde murió el afamado almirante británico Horatio Nelson. Tras este contratiempo, Napoleón abandonó (aunque no olvidó) sus planes para invadir las islas británicas, y volcó su atención a sus enemigos en el continente.
En tierra, sin embargo, el ejército francés venció a las fuerzas rusas y austriacas en la batalla de Austerlitz en 1805 (conocida como la batalla de los Tres Emperadores: Francia, Rusia y Austria).McLynn, Frank (1997). Napoleon: A Biography. Nueva York: Arcade Publishing Inc. ISBN 1-55970-631-7. Tras Austerlitz, Austria firmó el Tratado de Presburgo, dejando la coalición. Esto le costó a Austria ceder Venecia al Reino de Italia (Napoleónico) y el Tirol a Baviera.
Con la retirada de Austria de la guerra sobrevino un estancamiento. El ejército napoleónico tenía un récord de victorias imbatibles en tierra, pero la fuerza total del ejército ruso aún no había entrado en juego.
Las guerras napoleónicas generaron numerosos cambios en el mapa de Europa, como el fin del Sacro Imperio Romano Germánico, que existía desde el . En su lugar, Napoleón Bonaparte, constituyó la Confederación del Rin. En general, las regiones dominadas por Napoleón acabaron formando Gobiernos fieles al emperador francés. Así su área de influencia se incrementó cada vez más.
Bloqueo Continental al Reino Unido Reino Unido, por su parte, continuaba siendo el principal oponente de Francia. Con una poderosa fuerza naval y una economía desarrollada, resistía a los ataques de Napoleón Bonaparte. Tratando de disminuir las fuerzas de su adversario, Napoleón Bonaparte, en el año 1806 impuso el Bloqueo Continental, que decretaba el cierre de los puertos europeos al comercio británico. Con esa medida, Napoleón Bonaparte esperaba derrumbar la economía británica para derrotarla luego militarmente. Como consecuencia, el mercado para la burguesía francesa también sería ampliado.
La Cuarta Coalición miniaturadeimagen|derecha|Victoria en la batalla de Jena.
La Cuarta Coalición contra Francia (de 1806 a 1807), formada por Rusia, Prusia, Sajonia, Suecia y el Reino Unido, se formó solo unos meses después del colapso de la coalición precedente. El rey de Prusia Federico Guillermo III tomó la decisión de ir a la guerra independientemente de las otras grandes potencias. Napoleón lanzó a todas las fuerzas francesas sobre el Rin. Eran alrededor de 160 000 hombres, cifra que aumentó a medida que la campaña contra Prusia se desarrollaba, y se movieron con tal velocidad que virtualmente aniquilaron al ejército prusiano de unos 250 000 hombres. El ejército prusiano fue definitivamente vencido por Napoleón en la batalla de Jena, y por el mariscal Louis Nicolas Davout en la batalla de Auerstädt (14 de octubre de 1806). Esta última batalla enfrentó a un simple cuerpo del ejército francés que derrotó al grueso del ejército prusiano. En Jena, Napoleón únicamente luchó contra un destacamento.
La siguiente etapa de la guerra llevó a la expulsión de las tropas rusas de Polonia y la creación del nuevo Gran Ducado de Varsovia. Napoleón entonces tomó rumbo norte para enfrentarse a los restos del ejército ruso e intentar capturar la nueva capital prusiana de Königsberg. Un movimiento táctico en la batalla de Eylau, entre el 7 y el 8 de febrero, forzó a los rusos a una posterior rendición. Napoleón llevó al ejército ruso entonces a la batalla de Friedland, el 14 de junio. Tras esta derrota, Alejandro se vio forzado a firmar la paz con Napoleón en Tilsit, el 7 de julio de 1807.
En el Congreso de Erfurt (1808), Napoleón y el zar Alejandro I acordaron que Rusia debía forzar a Suecia a unirse al Bloqueo Continental, lo cual condujo a la guerra finlandesa y a la división de Suecia por el golfo de Botnia. La parte oriental fue anexada por Rusia en el Gran Ducado de Finlandia.
Invasión de Napoleón Bonaparte a la península ibérica
miniaturadeimagen|derecha|La defensa del parque de Monteleón durante el Levantamiento del 2 de Mayo en Madrid. miniatura|300px|El gran día de Gerona (1863/1864), de Ramón Martí Alsina. Describe uno de los episodios más cruentos del Sitio de Gerona de 1809.