La laguna Chichoj está localizada a orillas de la Villa de San Cristóbal Verapaz, del departamento de Alta Verapaz, a 204 km de la ciudad de Guatemala. Su localización geográfica es de 15° 21” 30' latitud norte y 90° 28" 40' longitud oeste. De 1.5 km de longitud, 0.5 km de ancho, cubre una superficie de 0,5 km² y tiene un volumen de 4,8 ± 0,1 millones de metros cúbicos con una profundidad máxima de 32 metros.
Localización
El Área de Protección Especial Laguna Chichoj, se encuentra en el municipio de San Cristóbal Verapaz, departamento de Alta Verapaz, a 23 kilómetros de la cabecera departamental, Cobán, y a 204 kilómetros de la ciudad capital. El municipio tiene una extensión territorial de 192 km². La cabecera municipal de San Cristóbal Verapaz se localiza en la latitud 15º 21’ 50” y longitud 90° 28’ 45”, a una altitud de 1,393 metros sobre el nivel del mar. Colinda al norte con Cobán (Alta Verapaz), al suroeste con Uspantán (Quiché), al este con Cobán y Santa Cruz Verapaz (Alta Verapaz).
thumb|right|El Petencito.
Límites naturales
La laguna Chichoj se encuentra ubicada dentro de la subcuenca del mismo nombre. La laguna Chichoj no recolecta toda el agua que cae sobre la subcuenca, debido a que parte del agua se infiltra en calizas para reaparecer en otras cuencas.
La subcuenca constituye la parte alta de la cuenca del Río Cahabón, a la cual pertenece. Está delimitada al suroeste por la Cuenca del Ríos Salinas que vierte sus aguas al Golfo de México, y al noroeste por el Área de Captación del Río Cahabón que vierte sus aguas al Océano Atlántico.
La subcuenca hidrográfica, por ser una unidad física en la cual tienen lugar todo el proceso natural, así mismo por ser una unidad natural y lógica para el desarrollo agrícola, ambiental y socioeconómico, fue considerada de forma integral como territorio destinado a Área de Protección.
Acceso al área
El acceso principal al área de estudio desde la ciudad capital, es la carretera CA-9 que conduce al Norte de la República, tomando el desvío del kilómetro 85 con destino a la cabecera departamental de Alta Verapaz, por la carretera CA-14. Al llegar al kilómetro 197 se toma la carretera 7W que se dirige hacia los municipios de Santa Cruz y San Cristóbal Verapaz que se ubica a 6 kilómetros del primero.
Ingresando por el Occidente de la República, se puede acceder por la carretera CA-1 por el departamento de Huehuetenango, y continuando por la carretera departamental 6W que conduce al municipio de Chiantla (Huehuetenango) a la altura de la aldea Buenos Aires. En dirección este, esta carretera pasa a ser la 7W que atraviesa el municipio de Aguacatán (Huehuetenango), y los de Sacapulas, Cunén, Uspantán y Chicamán (Quiché), hasta llegar al municipio de San Cristóbal Verapaz. Acceso al lago desde Chicamán se encuentra más difícil luego de la destrucción de la carretera 7W el 4 de enero de 2009, cuando cuatro millones de metros cúbicos de rocas se desprendieron del cerro La Laguna cerca de San Cristóbal Verapaz, y se extendieron como una avalancha de rocas en la cumbre de Los Chorros, destruyendo este vía de comunicación importante que se ha mantenido sin reparar.
Leyendas sobre el origen de la laguna
En el pueblo se han transmitido, a través de varias generaciones, leyendas sobre el origen de la laguna, que de alguna forma pareciera tener parte de verdad. Coinciden en atribuirla a un gran terremoto.
Albizurez (1980:53) cita, tal como se la contó el Padre Terga, la siguiente historia: "Había un pueblo, con iglesia, al padre no lo querían, le iban a pegar, huyó, se fue a la cumbre y maldijo al pueblo, al irse empezó a llover y llover hasta que el pueblo desapareció y se llenó de agua y se convirtió en laguna; el padre tenía una serpiente que quedó hundida". Otra historia citada por el mismo autor indica que "había un pueblo con una iglesia, 'San Andrés', el pueblo fue hundido por un terremoto y se llenó de agua".
De acuerdo a Terga (1979:4) en San Cristóbal hay un profundo "misticismo alrededor del lago, ese "mar pequeño" que brota eternamente de las entrañas misteriosas del suelo cristobalense, las montañas sagradas, ...". Sobre el origen del lago, el mismo autor cita una leyenda que mencionan muchos cristobalenses, generada aparentemente como parte de la dominación cristiana: "Con el tiempo, surgió una resistencia de parte de los principales de San Cristóbal a los laudables intentos de algunos dominicos de imponer su religiosidad sobre este pueblo milenario. Según la tradición oral surgió un conflicto peligroso entre ellos y un padre dominico, que amenazado por su vida huyó de San Cristóbal y por la cumbre que va a San Joaquín maldijo al pueblo por su terquedad. Así Dios afligió al pueblo con una tempestad que lo inundó, formando un lago donde antes estaba el pueblo. Así fue escarmentado Caccoh por su incredulidad" (Terga, 1979:87-88).
Algunas prácticas y relatos indican que la laguna era y es considerada sagrada para los indígenas del lugar. Actualmente aún hay altares que constituyen centros de oración en sus orillas, en sitios silvestres discretos, particularmente en las cuevas de Panconsul, lado este en la parte baja de un cerro que se encuentra enfrente del Petencito. Albizurez (1980:55) reporta que antiguamente, aun a mediados de siglo, diferentes indígenas creían que cuando los niños nacían y tenían una mancha atrás, podrían estar predestinados para ser grandes hombres; para probarlo, los introducían durante tres días en las cuevas Panconsul; si resistían la prueba ello mostraba que eran fuertes y que serían los encargados de sumergirse en la laguna cuando fueran mayores.
En tres cerros que rodean a la laguna (Caccoj, Kinich, Panixcalera) y en sus orillas, especialmente en Panconsul (lado este, enfrente del Petencito) tradicionalmente ha habido y aún hay, altares que constituyen centros de oración en la religión maya Poqomchí y católica (sincretismo religioso). De alguna manera la adoración podría estar ligada a la creencia de que la laguna brota del agua de esas montañas, observación que fortaleció la percepción de Terga cuando en su estudio histórico de la vida de San Cristóbal, sintetiza: "Caccoh, donde brota el mar pequeño" (Terga, 1979). Ello muestra que dicha laguna, además de su valor material, está ligada a la historia y a las raíces culturales de los habitantes de San Cristóbal, Verapaz.
Montero de Miranda escribió en 1575 “la memoria y descripción breve de la provincia de la Verapaz” (UNAM, 1982:223-248) y al referirse a la laguna de San Cristóbal dice que “hay una laguna bien grande, larga y muy hondable, la cual se desagua por un buen arroyo, sin tener ella otro cebo de agua más de sus vivos manantiales. Y también es estéril, pero creo que la industria de los religiosos de esta provincia y su buen cuidado la han de hacer fértil de pescado antes de mucho. Los días pasados se echaron en tortugas y dicen los naturales que las ha visto de sobar y las pequeñuelas andar paseando algún pescado”. (UNAM, 1982:238)
Tomas Gage (1967:64), un sacerdote y aventurero inglés, dijo sobre San Cristóbal y la laguna entre 1627 y 1637, lo siguiente: “Desde este lugar hasta la Verapaz, o ha Cobán, que es la capital, no hay nada de considerable más que un solo pueblo llamado San Cristóbal, donde hay ahora un gran lago que no se le puede encontrar el fondo, según dice. Antiguamente no había tal lago, pero a causa de un temblor de tierra, esta se abrió y sumergiendo muchas casas dejó un lago que ha permanecido siempre en aquel lugar”. No relata fuente, y pareciera que reproduce relato de algún vecino; la historia tiene algún realismo.
El padre Ximénez (1929) mencionó al poblado “… que se llama San Cristóbal Caccoh y por otro nombre Chicho, que ambos a dos apellidos se convienen lindamente, como lo denota el caso que se refiere (Caccoh, que quiere decir en aquella lengua león bravo, y segundo Chicho, en la laguna, por tener a sus márgenes). También relata la historia sobre el origen del lago, que a su vez a él le habían contado: en casa de uno los principales se decidió inculpar falsamente a Fray Antonio para no tenerlo como sacerdote en su pueblo abriéndose la tierra y tragándose tan solo a la citada casa que se hundió en el agua.
Estudios de los sedimentos del lago sin embargo revelan que la parte oeste del lago, frente al San Cristóbal moderno, no sufrió ningún cambio en las épocas mencionadas , y que por lo tanto si el leyendario colapso ocurrió, solo afectó la mitad este del lago, fuera de la ciudad moderna.
San Cristóbal, el Caccoh antiguo, fue desde principios de este siglo hasta 1930-45, la villa más importante de la Verapaz del Norte (Terga, 1979:3) “debido a su riqueza y herencia insondable”.
Los Poqomchíes respetaban los árboles sagrados y en especial la ceiba. En 1930 todavía existía un ritual en el cual se veneraba a un león enjaulado y le ofrecían candelas, flores y pom. "Los micos (monos) han sido siempre muy respetados por los Poqomes, porque en su mitología, ellos eran hombres que en otra época por un castigo fueron convertidos en animales" (Terga, 1979;59).
Diferentes vecinos ancianos indican que sus padres les contaban que la zona que rodea al Petencito estaba cubierta de agua y para llegar a él se utilizaba canoa o se nadaba. En tiempos de Ubico se realizaban limpias de vegetación para detener el proceso de invasión de plantas, especialmente en la garganta. El señor Héctor Nery Ruiz, exalcalde de San Cristóbal, relató que él acostumbraba navegar en una pequeña lancha con motor en la década del 50 y algunas veces rodeaba el Petencito, donde que quedaba a descansar para leer el período.
El nombre Petencito puede tiene relación con el vocablo Petén. Entre los Itzaes Petén significaba isla y por ello se dice que en general llamaban Petenes a las islas de las lagunas (Arriola, 1973:439). Ese nombre no se sabe desde cuando se usa para el sitio, pero pareciera que por analogía antiguamente fue utilizando en San Cristóbal. Ello refuerza la idea de recuperar, en un proceso de recuperación de la laguna, toda el área circundante al Petencito.
Geonimia
Los vocablos Chichoj y Caccoh no aparecen en el libro de las geonirnias de Guatemala (Arriola, 1973) no obstante ser bastante usados en la región.
El primero que los menciona es el padre Ximénez. Caccoh: león bravo. Chichó: en la laguna. Ximénez no dice Chichoj.
El padre Ximénez mencionó al poblado "... que se llama San Cristóbal Caccoh y por otro nombre Chichó, que ambos dos apellidos se convienen lindamente, como lo denota el caso que se refiere (Caccoh, que quiere decir en aquella lengua león bravo, y segundo, de Chichó, en la laguna, por tener a sus márgenes" (Ximénez, 1929)
Albizurez (1980:55), citando a algunos informantes, indica que Chichoj en pocomchí significa boca de rata o de ratón. Personas entrevistadas actualmente indican que esa explicación no es cierta, ya que la pronunciación es diferente.
Algunos indígenas algo instruidos coinciden con el padre Ximénez en el sentido de que Chichoj significa a la orilla del lago o en el lago. Esto también coincide con los vocablos Cakchiquel y quiché, Chichoy y Chicho, que también significan a la orilla de la laguna {Arriola, 1973} _ Los vocablos Poqomchí, Cackchiquel y Quiché (Chichoj, Chichoy y Chichó ) tienen su origen lingüístico en la misma raíz maya.
Cuencas hidrográficas e hidrología
El Área de Protección Especial Laguna Chichoj, forma parte de la Cuenca del Río Cahabón que descarga sus aguas hacia el Océano Atlántico. Las principales características hidrológicas e hidrogeológicas se describen en incisos siguientes.
Hidrología superficial