El Tanque de Infantería Mk.IV o A22 Churchill fue un tanque pesado británico empleado en la Segunda Guerra Mundial, conocido por su grueso blindaje, gran chasis alargado con múltiples bogies rodeado por las orugas y su empleo como base para varios vehículos especializados. Esta serie de tanques fue bautizada en honor de Winston Churchill, que no solamente era el primer ministro del Reino Unido y ministro de Defensa de la época, sino que también estuvo involucrado en el desarrollo del tanque como arma durante la Primera Guerra Mundial.
Historia
A20 Inicialmente ordenado antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el A20 iba a ser el reemplazo de los tanques Matilda II y Valentine. Según la estrategia tanquista británica y las necesidades de una guerra de trincheras como la Primera Guerra Mundial, el tanque debía ser capaz de moverse sobre un terreno lleno de cráteres de obús, demoler obstáculos de infantería (como alambradas de púa) y atacar defensas estáticas enemigas; para estos propósitos, no eran necesarios una gran velocidad y armamento pesado.
La tarea de diseñar y construir el A20 le fue encomendada a la empresa Harland and Wolff, que construyó cuatro prototipos para junio de 1940. El vehículo iba armado con dos cañones QF de 6 libras, cada uno montado en una barbeta a cada lado de este e incluso se pensó en agregar un tercer cañón en una torreta central. Pero para aquel entonces, el concepto de la barbeta había caído en desuso a favor de los cañones montados en torreta y carrocería.Churchill Infantry Tank 1941-1945, p. 4 Sin embargo, los diseños A20 tuvieron una corta vida debido a que casi al mismo tiempo tenía lugar la evacuación de las tropas británicas de Dunkerque.
A22 Tras la derrota de Francia, el escenario de una guerra de trincheras en el norte de Europa ya no era viable y el diseño fue revisado por el doctor H.E. Merritt,Que también fue el responsable del diseño con diferencial triple de la caja de cambios Merritt-Brown empleada en el tanque Churchill Director de la sección de Diseño de Tanques del Arsenal Real de Woolwich, basándose en las batallas observadas durante las campañas de Polonia y Francia. Estas nuevas especificaciones, para el A22 o Tanque de Infantería Mark IV, fueron entregadas a la Vauxhall en junio de 1940.BLINDAJE SOLDADO EN EL TANQUE CHURCHILL MARK VII
Con una inminente invasión alemana y la pérdida de la mayor parte de los vehículos militares del Reino Unido en la evacuación de Francia, el War Office especificó que la producción del A22 debe iniciarse a lo sumo en un año. Para julio de 1940 el diseño estaba terminado y para diciembre del mismo año, los primeros prototipos estaban terminados; fue en junio de 1941, casi exactamente un año como estaba especificado, que los primeros tanques Churchill empezaron a salir de las líneas de producción.
El propio tanque era suministrado con un documento emitido por el fabricante, en el cual se afirmaba que: tenía una gran confianza en el diseño básico del tanque, pero que el modelo fue puesto en producción sin tiempo asignado para un adecuado ajuste y que se le harán mejoras con el paso del tiempo.
Este apresurado desarrollo también tuvo su precio, ya que al no haberse efectuado pruebas el tanque estaba plagado de problemas mecánicos. El más notorio era el poco potente y nada fiable motor, situación empeorada por la falta de accesibilidad a este. Otra seria desventaja del tanque era su débil armamento, el cañón de 40 mm, que era remediada en parte por la adición de un obús de 3 pulgadas en el casco (los tanques Mk IICS tenían el obús montado en la torreta) para disparar un proyectil de alto poder explosivo aunque no con una trayectoria parabólica. Estos defectos contribuyeron al pobre desempeño del tanque en su primer combate, la desastrosa Batalla de Dieppe de agosto de 1942.
El pobre desempeño del Churchill casi produjo su cese de producción en favor del futuro tanque Cromwell. El Churchill fue salvado por la aparición del sumamente mejorado Mk III en marzo de 1942, que fue empleado por primera vez en la Segunda Batalla de El Alamein en octubre del mismo año. En esta "segunda oportunidad", un selecto grupo de cinco tanques Churchill Mk III conocidos como "King Force" entró en combate. Todos fueron severamente cañoneados por la artillería antitanque alemana, volviendo con ligeros daños a excepción de un Mk III. Se dijo que un tanque fue impactado 80 veces. En las siguientes campañas de Túnez e Italia, el Mk III y sus sucesores inmediatos continuaron demostrando su utilidad. Entre las numerosas modificaciones mecánicas, el Mk III se distinguía por haber quitado las anteriores armas del Churchill y el empleo del cañón QF de 6 libras (57 mm) en una torreta con nuevo diseño. En un combate, el Churchill actualizado incluso "eliminó" un tanque pesado Tiger I; la "baja" se debió a que el proyectil de 57 mm se encajó entre la torreta del Tiger y su anillo de fijación, bloqueándola. La tripulación abandonó el Tiger I y este fue capturado por los británicos. Este Tiger I está expuesto en el Museo de Tanques de Bovington, en el Reino Unido.
La segunda gran mejora del diseño del Churchill fue el Mk VII, empleado por primera vez durante la Operación Overlord de 1944. En el Mk VII se había aumentado el ya grueso blindaje del Churchill, su casco era más ancho e iba armado con el cañón QF 75 mm que había sido introducido con el Mk VI y que también iba montado en el Cromwell. Fue principalmente esta variante, el A22F, que sirvió hasta el final de la guerra y fue redesignado como A42 en 1945.
Este tanque también fue bastante conocido por su versatilidad, siendo empleado en numerosos papeles especializados. Además, en pruebas llevadas a cabo en Madang por el ejército australiano a mediados de 1944 por petición del War Office británico, el Churchill fue probado contra el M4 Sherman y demostró ser un tanque superior para la guerra en junglas y selvas.
La Unión Soviética recibió un total de 301 tanques Churchill de los modelos Mk III y Mk IV como parte del programa Lend-Lease.
El tanque quedó en servicio del Ejército británico hasta 1952, con un tanque posapuentes sirviendo hasta bien entrada la década de 1970.
En servicio del Ejército irlandés El Ejército irlandés encargó cuatro tanques Churchill Mk VI en 1948. Estos fueron alquilados al War Office británico como vehículos de pruebas hasta 1954, cuando fueron comprados. Su adquisición se hizo a pesar del hecho que los talleres encargados de su mantenimiento reportaron que ya no habían repuestos disponibles. Se llevaron a cabo experimentos que implicaban el reemplazo del motor Bedford con un Rolls-Royce Merlin recuperado de un Seafire de la Fuerza Aérea irlandesa. El experimento no tuvo éxito, pero no se registraron los motivos. Hacia 1967 solamente quedaba un Churchill en estado funcional, siendo todos ellos retirados hacia 1969. Uno de estos quedó conservado en el cuartel de Curragh Camp. El Churchill fue una elección poco común para el Ejército irlandés, ya que en aquel entonces la mayor parte del país consistía en caminos estrechos y pequeñas parcelas de terreno con setos vivos y zanjas que restringían el movimiento de los vehículos blindados. Por lo general, el Ejército irlandés siempre se ha basado en vehículos blindados más ligeros y maniobrables, como el Panhard AML y el moderno FV101 Scorpion.
Diseño Su casco estaba hecha con planchas de acero inicialmente unidas mediante pernos, posteriormente unidas mediante soldadura. Este se dividía en 4 compartimientos: el puesto de los conductores al frente, seguido por el compartimiento de combate y la torreta, el compartimiento del motor y finalmente el compartimiento de la caja de cambios. La suspensión iba instalada bajo dos grandes "cestas" a ambos lados del casco, con las orugas moviéndose por encima de estas. Tenía 11 bogies a cada lado, cada uno con dos ruedas con un diámetro de 10 pulgadas. Normalmente solo nueve bogies soportaban el peso del vehículo, el bogie delantero entraba en acción cuando el tanque entraba en una trinchera o debía superar algún obstáculo, mientras que el bogie trasero actuaba como un tensor de la oruga. Debido a su cantidad de ruedas de rodaje, el tanque podía perder varias de ellas sin afectar su capacidad todoterreno. Como las orugas se movían alrededor de las "cestas", se agregaron escotillas de escape a los flancos del tanque. Estas fueron conservadas en todos los modelos mejorados del Churchill, siendo sumamente útiles cuando el Churchill fue adoptado como AVRE.
Los dos motores estaban conectados a través de un cigüeñal común que movía una transmisión regenerativa, la cual viraba el tanque mediante una barra pausadora en lugar de palancas o un timón. El Churchill fue el primer tanque en emplear la caja de cambios Merritt-Brown, que permitía virar el tanque al cambiar la velocidad relativa de ambas orugas; este efecto era más notorio cuando se empleaban velocidades bajas, permitiendo al tanque girar sobre sí mismo estando en neutral.
Las primeras torretas estaban hechas mediante vaciado y eran redondeadas, siendo lo suficientemente amplias para el relativamente pequeño cañón de 40 mm. Para poder cumplir su papel de vehículo de apoyo a la infantería, los primeros modelos fueron equipados con un obús de 3 pulgadas en el casco, en un formato muy similar al del Char B1 francés. Esto le permitía al tanque disparar un proyectil de alto poder explosivo, al mismo tiempo que conservaba la capacidad antitanque del cañón de 40 mm. Sin embargo, al igual que otros tanques multi-cañón, estaba limitado a un pobre sector de fuego - todo el tanque debía virar para poder apuntar el cañón del casco. El Churchill Mk II reemplazó el obús por una ametralladora en la parte frontal de la carrocería, mientras que en el Churchill Mk III se reemplazó el cañón de 40 mm por uno de 57 mm y se incrementó su capacidad antitanque. Se le hicieron modificaciones de campo al Churchill en el norte de África, con varios tanques a los cuales se les instaló el cañón de 75 mm de los M4 Sherman destruidos. Estas variantes "NA75" fueron empleadas en Italia. El empleo de un cañón de 75 mm se estandarizó rápidamente en las versiones posteriores. Todas las torretas de los diversos tanques Churchill empleaban el periscopio Vickers Mk IV.
El blindaje del Churchill, frecuentemente considerado su característica más importante, fue originalmente especificado con un espesor mínimo de 16 mm y un máximo de 102 mm; este fue incrementado en el Mk VII a 25 mm y 152 mm. Aunque el blindaje era considerablemente más grueso que el de sus contrapartes (incluso el Tiger I, aunque no el Tiger II), pero al no estar inclinado su efectividad se reducía. A los primeros modelos se les agregó blindaje extra simplemente soldando más planchas encima.
Debido a que los motores del Churchill nunca fueron actualizados, el tanque se hizo más lento al ser equipado con blindaje y armamento adicional que aumentaban su peso; mientras que el Mk I pesaba 39.118 kg y el Mk III pesaba 39.626 kg, el Mk VII pesaba 40.643 kg. Esto provocó una reducción de su velocidad original de 26 km/h a 20,5 km/h. Los motores también padecían de varios problemas mecánicos.
Otro problema era su torreta relativamente pequeña que impedía el empleo de armas más potentes, aunque el cañón de 75 mm tenía una potencia razonable. A pesar de que el grueso blindaje podía resistir varios disparos de cualquier cañón antitanque alemán, incluso algunos del famoso FlaK 18, los cañones del Churchill frecuentemente no tenían la suficiente potencia para responder efectivamente. Mientras que los primeros Churchill sobrepasaban con su cañón de 57 mm a varios tanques medios alemanes como el Panzer IV con cañón corto y el Panzer III, a finales de la guerra iba armado con un cañón de 75 mm mientras que los tanques alemanes empleaban cañones de alta velocidad de 75 mm como su armamento principal.