thumb|El abandono escolar es mayor en los estados más desiguales de EE. UU.

El abandono escolar consiste en que una persona que se encuentra estudiando un determinado nivel deja el sistema educativo antes de graduarse (recibirse). También se denomina abandono escolar temprano. No debe confundirse con el fracaso escolar, que se produce cuando una persona suspende los exámenes de grado.

Es el resultado de un proceso complejo, que en muchas ocasiones tiene antecedentes en etapas tempranas de la trayectoria educativa y deriva en una decisión (no estrictamente voluntaria) en la que intervienen preferencias, expectativas y restricciones que enfrentan los jóvenes, así como por una falta de apoyos familiares, escolares y comunitarios.

En algunos países donde se hace cumplir la normativa sobre educación obligatoria y prohibición del trabajo infantil, se habla de abandono escolar para referirse a los jóvenes de 18 a 24 años que no prosiguen estudiando más allá de la etapa obligatoria, mientras que se utiliza "fracaso escolar" para la población de hasta 16 años que no logra el grado de la educación obligatoria. Pero en otros países se puede producir abandono escolar ya en la educación primaria, porque los padres sacan de la escuela a sus hijos varones para ponerlos a trabajar, y a las niñas, para casarlas.

El abandono escolar es un problema que se ve a diario y se ha convertido en un foco de acciones de los diferentes actores del sistema educativo.

Se busca disminuir el abandono escolar mediante programas que intentan identificar las causas. Las razones del abandono se encuentran también en problemas familiares, falta de recursos económicos, desinterés de los padres por la preparación de sus hijos, problemas de salud y embarazos a temprana edad.

Panorama actual El abandono escolar es una problemática socioeducativa muy importante en América Latina. Según Unesco, al terminar la década de 2010, más de 36 millones de personas adultas no sabían leer y escribir. Además, de acuerdo con el SITEAL, el 8% de la población latinoamericana de entre 15 y 25 años no había completado sus estudios de nivel primario. Sólo el 54% de los jóvenes de entre 25 y 35 años había terminado sus estudios del nivel medio. El sistema educativo no logró evitar la reproducción de las desventajas sociales de origen de los estudiantes. El 18% de los adolescentes y jóvenes que residen en las áreas rurales de Latinoamérica no culminó sus estudios primarios y apenas el 20% se graduó del nivel medio. En cambio, los adolescentes y jóvenes de los estratos sociales más favorecidos tienen, de acuerdo con el SITEAL, el doble de probabilidades de completar sus estudios del nivel medio que sus pares de los estratos sociales más bajos.

Acceso a la escuela y finalización Al considerar el acceso a la escuela y la graduación, el panorama educativo regional es alentador. La proporción de jóvenes de 25 a 35 años que accedió al nivel medio creció un 17% durante la última década. Además, el porcentaje que se graduó del nivel aumentó un 37%. En el nivel superior, también se vio una mejora. En los primeros años de la década de 2010 el acceso de los jóvenes al nivel superior aumentó más del 44%.

Qué pasa con los jóvenes en el nivel medio Hay cuatro grandes grupos de países según su punto de partida, es decir de acuerdo con el porcentaje de jóvenes de 25 a 35 años que entró al nivel medio en el 2001.

El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua En el primer grupo que incluye a El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, el acceso al nivel medio era el más bajo de la región hacia el año 2000. Una década después estos países continúan igual. Los esfuerzos realizados fueron insuficientes para revertir esta desventaja inicial. Esto sucede aún en El Salvador el acceso creció en 26 puntos porcentuales. En estos países la proporción de jóvenes de entre 25 y 35 años que accedieron al nivel medio oscila en un rango que va desde el 36% en Guatemala al 61% en El Salvador. En estos países el sistema educativo no pudo retener a los estudiantes hasta culminar el nivel. En El Salvador, por ejemplo, se observa que la proporción de graduados del nivel entre quienes accedieron se redujo en un 33%. Esto tiene su correlato en la proporción de graduados. El incremento en la proporción de jóvenes de entre 25 y 35 años que se tituló del nivel medio es el más bajo de la región, está entre el 1 y 5%. En el nivel superior, sólo uno de cada diez jóvenes continuó estudiando luego de finalizar el nivel medio.

Paraguay, Bolivia y Costa Rica El segundo grupo está conformado por Paraguay, Bolivia y Costa Rica. Son países con bajo nivel de acceso al nivel medio pero superior al del grupo anterior. En ellos se ve el mayor crecimiento de la cantidad de niños que acceden a la escuela. Al igual que en el caso anterior, estos esfuerzos no fueron suficientes. En 2010, la brecha que los distancia de los países más avanzados se redujo pero continúan siendo países con bajo acceso al nivel medio. La capacidad del sistema educativo para retener a los estudiantes hasta al menos finalizado el nivel se expandió levemente. Esto se tradujo en un aumento en la proporción de graduados del nivel que extendió su influencia al nivel superior. En estos países la proporción de jóvenes que continuó estudiando luego de finalizado el nivel medio se duplicó. Incluso en Paraguay se triplicó en tan sólo una década.

República Dominicana, México, Colombia y Ecuador En el tercer grupo se ubica República Dominicana, México, Colombia y Ecuador. Allí muchos jóvenes entraron al nivel medio en el 2000. La expansión en el acceso en estos países es más baja que en el grupo anterior, pero importante. El aumento en la capacidad de retención del sistema fue mayor que en el grupo anterior. El aumento en el acceso a la escuela y en la retención de los estudiantes produjo un crecimiento importante de la proporción de graduados y del nivel superior, similar a la del grupo anterior.

Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Panamá El quinto grupo con Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Panamá incluye a los países con mayor proporción de jóvenes que accedieron al nivel medio. Con excepción de Panamá la expansión del nivel medio en este grupo de países fue muy considerable. La capacidad de retención del sistema también aumentó sensiblemente. Brasil merece ser especialmente destacado. En este país la retención del sistema educativo, medida como el aumento en la proporción de graduados entre quienes accedieron al nivel medio, supera los 15 puntos porcentuales. No obstante, en este país los importantes logros en el nivel medio no encuentran su correlato en el nivel superior. La proporción de jóvenes que sigue estudiando es mucho más baja que en Argentina, Chile Uruguay y Panamá.

Comparación de alumnos matriculados y no matriculados de nivel superior en México y Colombia entre 2016 y 2022

Población joven en México y Colombia (2016-2022) En 2016, la población joven en México representaba el 27.2% de la población total, equivalente a aproximadamente 33.38 millones de personas. En Colombia, en el mismo año, el 24% de su población total eran jóvenes, lo que correspondía a alrededor de 11.56 millones de personas. Para el año 2022, en México, el porcentaje de población joven fue del 25.1%, lo que equivale a unos 32.648 millones de personas. En Colombia, el 22.5% de su población total era joven, lo que representaba aproximadamente 11.61 millones de personas.

Población joven con matrícula universitaria. En México, la matrícula universitaria ha crecido en los últimos años. De acuerdo con los estudios de la SEP (2024) , en el ciclo escolar del 2016- 2017, México contaba con un total de 3,822, 603 estudiantes universitarios activos. De estos, 1,923,283 eran hombres y 1,899,320 eran mujeres. En el ciclo escolar del 2022-2023 se experimentó un incremento, con un total de 4,623,933 estudiantes universitarios activos. De los cuales, 2,180,038 son hombres y 2,443,895 son mujeres, lo que representa un aumento del 20.96% desde el ciclo escolar del 2016-2017 al 2022- 2023. Esto sugiere que no solo creció el número de estudiantes universitarios, sino que también hubo un cambio en cuestión de la brecha de género. Actualmente, hay más mujeres estudiando en la universidad en México que hombres, mientras que hace unos años era al revés.

Por otro lado, en Colombia la matrícula universitaria ha experimentado un aumento, aunque no a gran escala. Según cifras del Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2024) en Colombia, en el mismo periodo, hay 2.394.434 estudiantes universitarios activos, donde 1,266,120 son mujeres y 1,128,314 son hombres. Para el año 2022, había 2,466,228 estudiantes universitarios activos, de los cuales 1,318,019 son mujeres y 1,148,209 son hombres. En Colombia, hubo un incremento del 2.99% y, aunque no fue tan notorio como el de México, no hubo un descenso de estudiantes matriculados. Además es interesante que se mantuvo en mayoría de estudiantes universitarios del sexo femenino que el masculino.

Población joven sin matrícula universitaria. El abandono de estudios universitarios es un desafío que enfrentan tanto México como Colombia, y el análisis de los datos revela la magnitud del problema, especialmente al considerar el número de alumnos no matriculados.

Basándose en los datos recolectados de la OECD, MEN y la SEP. En 2016, México reportó un preocupante total de 29,557,397 jóvenes que no estaban inscritos en instituciones de educación superior, mientras que en Colombia esta cifra fue de 9,165,566. Estos números reflejan no solo una falta de acceso a la educación superior, sino también barreras como la falta de recursos económicos, la desigualdad en la distribución de oportunidades educativas y la insuficiente infraestructura educativa en algunas regiones.

Aunque en 2022 se observó una ligera disminución en el número de alumnos no matriculados en ambos países, aún persisten cifras preocupantes. México registró 28,024,067 jóvenes fuera del sistema educativo superior, mientras que en Colombia esta cifra fue de 9,143,772 jóvenes estudiantes.

Ya que los estudiantes de familias con bajos ingresos suelen enfrentar complicaciones para acceder y mantenerse en la educación superior, lo que resalta la necesidad de políticas que aborden estas problemáticas económicas y sociales.

Enfoques conceptuales sobre el abandono escolar La interrupción de las trayectorias escolares es un fenómeno complejo que involucra una multiplicidad de factores, por lo que es imposible establecer causalidades directas entre ellos. En esto coincide la investigación socioeducativa que hace foco en el abandono escolar. Los condicionantes analizados abarcan desde la organización de los sistemas educativos, el contexto social, la gestión escolar, la relación de los alumnos con los docentes, la situación familiar y la situación individual. También se resalta el gran peso que tienen las pautas culturales y el universo simbólico de las familias y las escuelas en el desarrollo de expectativas, actitudes y comportamientos que coadyuvan en el bajo desempeño y en el abandono escolar.Escudero, 2005; Tijoux y Guzmán, 1998 en Reporte de la Encuesta Nacional de Deserción en la Educación Media Superior, 2012.

El enfoque transversal centrado en el individuo: abandono escolar como resultado de sus factores asociados Muchos estudios sobre abandono escolar de este enfoque centrado en el individuo se basan en la medición del impacto de algunos factores vinculados con la interrupción de la trayectoria escolar. Una de sus características sobresalientes es la diferenciación entre factores endógenos y exógenos, institucionales e individuales.