thumb|El mapa muestra las principales ciudades visitadas durante el primer viaje por Italia, entre diciembre de 1769 y marzo de 1771. La línea negra muestra la ruta principal externa desde Salzburgo a Nápoles. La línea verde marca los desvíos tomados durante el viaje de vuelta.Las rutas son resúmenes de las descripciones detalladas de Sadie pp. 179-233. Entre 1769 y 1773, el joven Wolfgang Amadeus Mozart y su padre, Leopold, hicieron tres viajes a Italia. El primero de ellos, que tuvo una duración de 15 meses, fue financiado mediante actuaciones para la nobleza y conciertos públicos, y recorrieron las ciudades italianas más importantes. En sus viajes posteriores llegaron a Milán, para que Wolfgang completara las óperas que le habían encargado allí durante su primera visita.

Leopold había estado empleado desde 1747 como músico en la corte arzobispal de Salzburgo, convirtiéndose en segundo maestro de capilla en 1763, aunque también había dedicado mucho tiempo a la educación musical de Wolfgang y su hermana Nannerl. Emprendieron un «gran viaje» entre 1763 y 1766, y pasó parte de 1767 y la mayor parte de 1768 con ellos en la capital imperial, Viena. La actuación de los niños cautivó al público, sobre todo en los primeros viajes, y causaron una impresión considerable en la sociedad europea. Hacia 1769 Nannerl había alcanzado la mayoría de edad, pero Leopold estaba ansioso por continuar la educación de Wolfgang (que tenía 13 años) en Italia, un destino de suma importancia para cualquier compositor joven del .

Desde la perspectiva del desarrollo musical de Wolfgang, los tres viajes tuvieron un éxito considerable. Durante el primer viaje, las actuaciones de Wolfgang fueron bien recibidas y su talento se llegó a reconocer con honores, incluyendo una Caballería Papal y su afiliación en las principales sociedades filarmónicas. A pesar de su juventud, recibió encargos para que escribiera tres óperas para el famoso Teatro Regio Ducal de Milán, cada una de las cuales recibió aclamaciones por parte de la crítica y el público. Además, conoció a muchos de los principales músicos de Italia, incluyendo al renombrado teórico Giovanni Battista Martini, con el que estudió en Bolonia. Leopold también esperaba que Wolfgang, y posiblemente él mismo, obtuviera un prestigioso nombramiento en una de las cortes italianas de los Habsburgo. Este objetivo se hizo aún más prioritario cuando las posibilidades de promoción de Leopold en Salzburgo disminuyeron, aunque sus persistentes esfuerzos por asegurarse un puesto disgustaron a la corte imperial, que excluyó cualquier posibilidad de éxito. Los viajes, por tanto, terminaron con una vuelta no muy triunfante, así como con cierta decepción y frustración.

Antecedentes

thumb|Leopold Mozart quería que su hijo Wolfgang aprendiera la tradición de la ópera italiana en Italia.

En noviembre de 1766 la familia Mozart había vuelto a Salzburgo después de los tres años y medio que pasaron realizando su gran viaje por las principales ciudades del norte de Europa, que había comenzado cuando Wolfgang tenía siete años y Nannerl doce. Leopold había conseguido en gran parte lo que pretendía con ese viaje: mostrar a todo el mundo el talento precoz de los niños y mejorar su educación musical. Su estancia en Viena, que comenzó en 1767, fue menos feliz: un brote de viruela, que provocó la muerte de la archiduquesa María Josefa de Austria, impidió a los niños actuar en la corte imperial y forzó a la familia a buscar refugio en Bohemia, donde, sin embargo, Wolfgang contrajo la enfermedad.Sadie, pp. 132-34 Regresaron a Viena en enero de 1768, pero los niños ya no eran lo bastante jóvenes como para causar sensación en sus conciertos públicos.Blom, p. 38

Leopold ofendió al eminente compositor de la corte, Christoph Willibald Gluck, porque estaba demasiado ansioso por asegurar la representación de la primera ópera de Wolfgang, La finta semplice.Sadie, pp. 135-39 En septiembre de 1768 Leopold se quejó al emperador José II de que el empresario teatral de la corte Giuseppe Affligio había conspirado para obstaculizar la nueva ópera y este hecho pudo dañar aún más el nombre de los Mozart en la corte.Gutman, pp. 238-39 La ópera fue estrenada en Salzburgo el año siguiente,Osborne, p. 38 pero no se representó en Viena y Leopold se ganó la reputación de ser impertinente y «prepotente».Sadie, pp. 140-41

Después de la vuelta a Salzburgo en enero de 1769, Leopold pensó que la educación de Nannerl, que ya tenía 18 años, podía darse prácticamente por terminada y centró aún más sus esfuerzos en Wolfgang.Halliwell, pp. 142-43 Decidió llevar al muchacho a Italia, que en la época previa a su unificación estaba dividida en varios estados como el Ducado de Milán, la República de Venecia y los Estados Pontificios, con el Reino de Nápoles en el sur.Roberts, p. 486 Quería haber incluido el viaje a Italia al final del gran viaje realizado previamente, pero abandonó la idea por el miedo a que una ausencia más prolongada podía no ser bien recibida en Salzburgo.Sadie, pp. 99-100 Durante más de dos siglos Italia había sido la fuente de innovaciones en el estilo musical, la casa de la música sacra y, por encima de todo, la cuna de la ópera.Sadie, p. 176 En opinión de Leopold, Wolfgang tenía que absorber directamente la música de Venecia, Nápoles y Roma, y prepararse para los futuros encargos de los teatros de ópera europeos, descritos por el biógrafo Stanley Sadie como «el principal interés de los compositores de finales del ». Leopold quiso que Wolfgang se sumergiera en la lengua italiana, experimentara la música sacra de más alta calidad y ampliara su red de influyentes contactos. También existía la posibilidad, tanto para Wolfgang como para Leopold, de asegurarse un puesto en las cortes de los Habsburgo en el norte de Italia. Con estas prioridades en mente, Leopold decidió que Nannerl y su madre, Anna Maria, debían quedarse en casa, una decisión que les molestó, pero que estaba tomada teniendo en cuenta el beneficio económico y práctico.Sadie, p. 177

En los meses previos al inicio del viaje, Wolfgang compuso prolíficamente y se ganó el favor del arzobispo Siegmund Christoph von Schrattenbach quien, como patrón de Leopold, tuvo que consentir el viaje. En octubre les concedieron el permiso de viajar y les otorgaron una dotación de 600 florines.El florín o florín austrohúngaro era la moneda de curso legal del Imperio austrohúngaro. Un florín era aproximadamente la décima parte de una libra esterlina. La generosidad de la dotación es evidente en comparación con el sueldo anual de Leopold de 354 florines (Sadie, p. 35). Wolfgang recibió el título honorario de concertino, con la insinuación de que a su vuelta este puesto merecería un salario.

Primer viaje (diciembre de 1769 – marzo de 1771) Viaje a Milán

thumb|Retrato de Wolfgang Amadeus Mozart en Verona en 1770, cuando tenía 14 años de edad. El 13 de diciembre de 1769, Leopold y Wolfgang partieron de Salzburgo, provistos de recomendaciones y cartas que Leopold esperaba que allanaran su camino. Entre las más importantes se encontraba una presentación al conde Karl Joseph Firmian de Milán, descrito como el «rey de Milán», un mecenas influyente y culto. Su apoyo sería vital para el éxito total del proyecto italiano.Halliwell, p. 145

Padre e hijo pasaron por Innsbruck y luego se dirigieron directamente hacia el sur por el paso del Brennero, en Italia. Siguieron por Bolzano y Rovereto hasta Verona y Mantua, antes de girar al oeste hacia Milán. Las previsiones financieras de Leopold para este viaje eran en general las mismas que tenía con el gran viaje de la familia y los gastos de alojamiento debían ser sufragados con los beneficios de los conciertos. Este viaje invernal de más de 560 kilómetros a Milán tuvo una duración de seis semanas, que fueron difíciles y desagradables, y con largas paradas forzadas por la climatología. Leopold se quejó en sus cartas a casa de las frías habitaciones de las posadas: «congelado como un perro, todo lo que toco es hielo». Los ingresos de los primeros conciertos fueron modestos; según Leopold, los gastos eran aproximadamente de 50 florines por semana.Halliwell, p.146 Después de algunos alardes imprudentes sobre las ganancias obtenidas durante el gran viaje, Leopold era ahora más cauteloso en lo respectivo a la revelación de detalles financieros. Tendió a acentuar sus gastos y reducir al mínimo sus ingresos,Solomon, p. 58 escribiendo por ejemplo: «En general no ganaremos mucho en Italia [...] generalmente hay que aceptar la admiración y las ovaciones como pago».Solomon, pp. 86-87

thumb|left|Monasterio de San Marco, en el que estuvieron alojados Leopold y Wolfgang Amadeus Mozart durante su primera visita a Milán. La pausa más larga fueron las dos semanas de estancia en Verona, donde la prensa realizó reportajes elogiosos del concierto de Wolfgang el 5 de enero de 1770.Sadie, pp. 181-84 Padre e hijo asistieron a una representación de la ópera Ruggiero de Pietro Alessandro Guglielmi, que Wolfgang describió con desdén en una carta a Nannerl. Este intermedio fue seguido de una parada más corta en Mantua, donde Wolfgang dio un concierto en la Accademia Filarmonica, con un programa diseñado para probar sus capacidades interpretativas, la lectura a primera vista y la improvisación. Según una reseña de prensa, la audiencia se quedó «boquiabierta» por este «milagro de la música, uno de esos fenómenos anormales que la naturaleza nos brinda».Sadie, pp. 185-86 En Mantua sufrieron un desaire del príncipe Michael de Thurn und Taxis, ya que un criado les informó que no tenía ningún deseo de reunirse con ellos. El historiador Robert Gutman conjetura que el Príncipe, consciente del asunto con Affligio en Viena, no quiso tener relaciones con músicos que no conocían cuál era su posición.Gutman, pp. 260–61 Por el contrario, el conde Arco, cuya familia era miembro de la corte de Salzburgo, los recibió cálidamente.Irónicamente sería otro conde Arco, de la misma familia pero afincado en Salzburgo, quien diez años más tarde administraría la famosa «patada en el culo» que terminó el nombramiento de Wolfgang como músico en la corte de Salzburgo; Gutman, pp. 548-49.

thumb|Wolfgang escribió un conjunto de arias que usaban los textos de Pietro Metastasio. Llegaron a Milán el 23 de enero y encontraron un cómodo alojamiento en el monasterio de San Marco, cerca del palacio del conde Firmian.Halliwell, pp. 146-48 Mientras esperaban para ver al conde, asistieron a la ópera de Niccolò Piccinni Cesare in Egitto.Zaslaw, p. 163 Firmian finalmente les dio la bienvenida con una generosa hospitalidad y amistad, mostrándole a Wolfgang una edición completa de las obras de Pietro Metastasio, el principal escritor y libretista dramático de Italia en la época. Firmian también acudió a una gran cantidad de conciertos a los que asistieron muchas personas notables de la ciudad, incluyendo el archiduque Fernando de Austria-Este, un posible futuro patrón para el joven compositor. Para el último de dichos conciertos, Wolfgang escribió un conjunto de arias que usaban los textos de Metastasio. Éstas fueron tan bien recibidas que Firmian encargó a Wolfgang que escribiera la ópera de apertura para la siguiente temporada del carnaval de invierno en Milán, cumpliendo las esperanzas de Leopold.Sadie, p. 190Gutman, p. 263 Wolfgang recibiría unos honorarios de aproximadamente 500 florines y alojamiento gratuito durante el periodo que durara la composición y los ensayos de la obra. Mozart se marchó de Milán el 15 de marzo, tomando rumbo hacia el sur, hacia Florencia y Roma, comprometiéndose a volver en otoño y llevándose con ellos las cartas de recomendación de Firmian.