La Operación Georgias, también conocida como la batalla de Grytviken fue un enfrentamiento de la guerra de las Malvinas en 1982 por el cual las fuerzas argentinas tomaron los asentamientos y bases británicas en las islas Georgias del Sur.

La recuperación de las Georgias del Sur tuvo lugar el 3 de abril de 1982, cuando fuerzas navales argentinas tomaron el control de la isla Georgia del Sur (renombrada como isla San Pedro) después de rendir a un pequeño grupo de Marines Reales del Reino Unido en Grytviken. La intervención Argentina comenzó el 19 de marzo de 1982 cuando un grupo de obreros civiles arribaron a Puerto Leith a bordo del transporte ARA Bahía Buen Suceso (B-6), izando la bandera argentina. Presuntamente, algunos infantes de marina argentinos se habían infiltrado entre los obreros, presentándose como científicos civiles, algo totalmente desmentido por Argentina desde el primer momento.se infiltraron a bordo, pretendiendo ser científicos, siendo miembros de una unidad argentina de fuerzas navales especiales. Nick van der Bijl, Nine Battles to Stanley, London, Leo Cooper P.8 as reported in Lawrence Freemdman, The Official History of the Falklands Camapign: Vol I The Origins of the Falklands War"Bahia Buen Suceso set sail for South Georgia on 11 March carrying Argentine Marines" Rowland White, Vulcan 607, London, Bantam Press, p30.

Los operarios argentinos en las Georgias del Sur Los contratos de Davidoff thumb|280px|Buque polar HMS Endurance en Mar del Plata en febrero de 1982, poco antes de su intervención en las Georgias. En 1978, el empresario argentino Constantino Davidoff, dedicado al comercio y recuperación de metales, inició negociaciones con la firma escocesa Christian Salvesen Limited, propietaria de bienes e instalaciones vinculados a las antiguas estaciones balleneras de Leith, Stromness y Husvik, en las islas Georgias del Sur. El 19 de septiembre de 1979 se formalizó un acuerdo por el cual Davidoff obtuvo una opción para adquirir y retirar equipos y materiales de esas instalaciones. Según el Falkland Islands Review o Informe Franks, la opción fue ejercida en 1980 y se estableció que los bienes que no hubieran sido retirados al finalizar el plazo acordado revertirían a Christian Salvesen. El Informe Rattenbach señala que el acuerdo fue protocolizado ante el escribano Ian Roger Frame el 19 de septiembre de 1979 y que tenía vigencia hasta el 31 de marzo de 1983.

Para llevar adelante la operación, Davidoff constituyó Islas Georgias del Sur S.A. junto con Omar Checa y Juan Carlos Olima; Jorge Frin participó en el diseño y financiamiento del proyecto. La operación requería, además de la adquisición de los materiales, organizar el transporte de personal, herramientas y equipos entre el continente y las islas. El Informe Rattenbach confirma que, después de formalizar la sociedad con otros dos socios, Davidoff buscó un medio de transporte que permitiera realizar un relevamiento previo de las factorías y determinar la magnitud de los trabajos y las herramientas necesarias.

Davidoff intentó inicialmente obtener transporte por medios británicos, entre ellos el buque polar HMS Endurance, pero finalmente buscó otras alternativas. En agosto de 1981, la Dirección de Antártida y Malvinas del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino recomendó apoyar las actividades de la empresa privada en las Georgias del Sur y aconsejó a la Armada Argentina prestar colaboración logística. Para efectuar el desarme de las instalaciones, Davidoff subcontrató a Montelmec, una empresa argentina dedicada a construcciones y montajes electromecánicos, de la que procedería buena parte del personal técnico que posteriormente viajó a las islas.

Proyecto y Operación Alfa El antecedente directo del Proyecto Alfa fue la denominada Operación Sol, mediante la cual la Argentina instaló entre 1976 y 1977 la Estación Científica Corbeta Uruguay en la isla Morrell, del grupo de Thule del Sur, en las islas Sandwich del Sur, otro archipiélago cuya soberanía era disputada con el Reino Unido. La instalación incluía dependencias habitacionales, equipos de comunicaciones e instrumental científico y permanecía ocupada durante todo el año. La presencia argentina fue detectada por el HMS Endurance en diciembre de 1976 y motivó una protesta diplomática británica, pero el Reino Unido no procedió a desalojar la estación, que continuó funcionando. Para la Armada Argentina, esa experiencia constituyó posteriormente un precedente para intentar establecer una presencia semejante en las Georgias del Sur.

En 1981, el vicealmirante Juan José Lombardo impulsó dentro de la Armada la posibilidad de reproducir ese modelo en la isla San Pedro, la principal de las islas Georgias del Sur. El proyecto contemplaba inicialmente dejar allí un pequeño grupo de científicos civiles al finalizar la campaña antártica de 1981-1982, con la intención de mantener una presencia argentina durante el invierno austral. Posteriormente, ante las dificultades para organizar una dotación civil y por las exigencias de secreto de la operación, se optó por preparar un destacamento reducido de militares pertenecientes a la Agrupación de Comandos Anfibios y a los buzos tácticos. Este contingente recibió la denominación de Grupo Alfa. Cuando el Comando de Operaciones Navales tomó conocimiento de la operación comercial de Constantino Davidoff, consideró la posibilidad de vincular ambos proyectos y aprovechar la permanencia de los trabajadores argentinos en Puerto Leith para facilitar el establecimiento del Grupo Alfa..

Una de las variantes del Proyecto Alfa contemplaba aprovechar la expedición comercial de Davidoff como cobertura para introducir personal militar en las Georgias del Sur. Posteriormente, una fuerza de alrededor de catorce hombres sería transportada a las islas en un buque que cumpliera tareas de reabastecimiento de las bases antárticas argentinas, con el objetivo de mantener una presencia permanente a partir de abril de 1982.

El momento elegido estaba relacionado con la prevista retirada del HMS Endurance del Atlántico Sur y con la llegada del invierno austral. La planificación suponía que las condiciones invernales dificultarían una eventual operación británica de desalojo y permitirían consolidar durante varios meses una presencia argentina de hecho, entre otras formas mediante la transmisión de partes meteorológicos y avisos para la navegación.

El 20 de octubre de 1981, el capitán de navío César Trombetta, comandante de la Agrupación Naval Antártica, recibió la responsabilidad de planificar y ejecutar la denominada Operación Alfa. En su concepción inicial, el proyecto preveía instalar en las islas Georgias del Sur una pequeña estación científica atendida por personal civil durante la campaña antártica de 1981-1982 y mantenerla ocupada durante el invierno austral.

Durante el desarrollo del planeamiento se descartó la utilización exclusiva de personal civil y se decidió formar un destacamento militar integrado por miembros de la Agrupación de Comandos Anfibios y de los buzos tácticos. Este contingente recibió la denominación de Grupo Alfa. Su misión prevista era establecer y mantener una presencia argentina en las islas durante varios meses, aprovechando las dificultades operativas que impondría el invierno austral.

Cuando la Armada tomó conocimiento de que Constantino Davidoff preparaba una nueva expedición comercial a Puerto Leith, comenzó a estudiarse la posibilidad de hacer coincidir ambas iniciativas. La presencia de los trabajadores podía facilitar el traslado y establecimiento del Grupo Alfa y proporcionar cobertura a su despliegue. Sin embargo, la operación comercial de Davidoff era anterior al planeamiento militar y no había sido concebida originalmente como parte de la Operación Alfa.

A fines de enero de 1982 terminó de conformarse el Grupo Alfa, integrado por personal de la Agrupación de Comandos Anfibios y de los buzos tácticos, bajo el mando del teniente de navío Alfredo Astiz. Las fuentes difieren sobre su número exacto: el Informe Rattenbach registra un total de quince hombres, mientras que la reconstrucción de Felipe Celesia señala trece integrantes entre comandos y buzos. El grupo permaneció en Tierra del Fuego realizando tareas de preparación y adiestramiento mientras continuaba la campaña antártica.

El 2 de febrero de 1982, la Junta Militar consideró que una ejecución inmediata de la Operación Alfa podía perjudicar las negociaciones que la Argentina y el Reino Unido mantendrían a fines de ese mes y evaluó postergarla. La operación quedó así en reserva, separada del viaje comercial de Davidoff.

El 16 de marzo, el Comité Militar resolvió anular la Operación Alfa. Sin embargo, ese mismo día el Grupo Alfa, todavía disponible para la campaña antártica, embarcó en Ushuaia a bordo del ARA Bahía Paraíso, al mando de Astiz. El buque zarpó el 18 de marzo con destino a las islas Orcadas del Sur. miniaturadeimagen|Operarios de la empresa Montelmec junto a militares arribados a las islas. Archivo fotográfico familia Patané La crisis provocada por la presencia de los trabajadores argentinos en Puerto Leith modificó posteriormente la misión del grupo. El 23 de marzo, ante la posibilidad de que el HMS Endurance evacuara a los trabajadores, el Comité Militar decidió enviar al Bahía Paraíso a las Georgias del Sur. El buque llegó a la bahía Stromness el 24 de marzo a las 23:40 y poco después desembarcó al Grupo Alfa en Puerto Leith, donde sus integrantes se instalaron junto al contingente civil. Al día siguiente, la Armada ordenó que el grupo se mimetizara con el personal civil presente en el lugar.

La presencia de la unidad militar argentina en Leith fue registrada también por fuentes diplomáticas contemporáneas. Un telegrama de la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, fechado el 27 de marzo, informó que el Bahía Paraíso se encontraba en Leith con una unidad de infantes de marina cuya misión era proteger al grupo argentino de trabajadores.

Viajes de Davidoff thumb|200px|ARA Almirante Irízar. A mediados de diciembre de 1981, Constantino Davidoff viajó a las Georgias del Sur a bordo del ARA Almirante Irízar. Lo acompañaban, entre otros, Jorge Patané, director de obras de Montelmec; el ingeniero industrial Carlos Costa; y Oscar Rodríguez, uno de los propietarios de la empresa. Iban a inspeccionar las antiguas instalaciones balleneras para calcular los trabajos, el personal y los equipos necesarios para desmantelarlas., parte II, capítulo IV, apartados 176-180 y 183.

El 20 de diciembre el Irízar llegó a Leith. Durante el reconocimiento, en el que también participó el capitán de navío César Trombetta, el grupo examinó instalaciones de Leith, Stromness y Husvik y las documentó con fotografías. La inspección duró unas siete horas. Después viajaron en el rompehielos a Ushuaia y desde allí regresaron en avión a Buenos Aires. miniaturadeimagen|Instalaciones de la antigua estación ballenera de Puerto Leith. Archivo familia Patané Davidoff había comunicado el viaje a la embajada británica mediante una carta que llegó cuando el buque ya había partido. El informe Rattenbach sostiene que contaba con autorización de la embajada, pero también señala que, a su regreso, el embajador Anthony Williams le advirtió que debía haberse presentado en Grytviken antes de desembarcar en Leith. El 31 de diciembre, el gobernador británico de las Malvinas informó a Londres sobre la presencia del Irízar. La embajada británica presentó una protesta formal el 9 de febrero de 1982, rechazada por la Cancillería argentina el día 18.