thumb|300px|El Quest, barco de la expedición pasando bajo el puente de la Torre de Londres antes de iniciar su viaje a la Antártida. La Expedición Shackleton-Rowett (1921-1922) fue la última expedición antártica dirigida por Sir Ernest Shackleton, y supuso el último episodio de la Edad heroica de la exploración de la Antártida. La expedición fue financiada por el empresario John Quiller Rowett, y es conocida como Expedición Quest, por el nombre del pequeño barco ballenero noruego reconvertido que fue utilizado en la expedición.

El plan original era explorar un sector del océano Ártico en la zona del mar de Beaufort, pero el plan se cambió pasando a ser la Antártida el objetivo de la expedición después de que el gobierno canadiense anulase su apoyo financiero. Los objetivos de la expedición nunca se formularon claramente, pero en un sentido amplio incluían la realización de estudios oceanográficos y la exploración y cartografiado de las costas. El barco, más pequeño que cualquier otro utilizado en los recientes viajes a la Antártida, resultó insuficiente para la tarea, el viaje se retrasó por su mal desempeño en el mar y por los frecuentes fallos que tenía el motor, lo que provocó una demora para reparaciones en el puerto de Río de Janeiro. Antes de que el trabajo de la expedición pudiese comenzar, falleció Shackleton a bordo del barco, justo después de su llegada a la subantártica isla de Georgia del Sur.

El plan que se ejecutó fue un bosquejo del inicial, consistió en un viaje de tres meses a la región oriental de la Antártida, bajo la dirección del segundo al mando Frank Wild. En estas aguas, se pusieron a prueba las carencias del Quest, su velocidad lenta, su gran consumo de combustible, una tendencia a rolar con mar gruesa, y constantes vías de agua. El buque no pudo continuar más allá de la longitud 20°E, muy lejos de su objetivo previsto, y, además, la baja potencia del motor se hacía insuficiente para penetrar en la banquisa. Tras varios intentos infructuosos para avanzar hacia el sur a través de la capa de hielo, Wild regresó con el buque a Georgia del Sur, después de una nostálgica visita a la Isla Elefante, donde él y otras veintiuna personas habían sido abandonados temporalmente tras el hundimiento del buque Endurance durante la Expedición Imperial Trans-Antártica de Shackleton seis años antes.

Wild había previsto realizar una segunda temporada más productiva en los mares antárticos, por ello llevó el barco a Ciudad del Cabo para hacer allí una revisión. Una vez en puerto, recibió un mensaje de Rowett ordenándole regresar con el barco a Inglaterra, de ese modo terminó la expedición en silencio. Aunque no se le da mucha importancia a esta expedición en la historia de la exploración polar, el viaje del Quest tiene una relevancia histórica por ser el último de la llamada Edad heroica de la exploración de la Antártida, después comenzó la llamada "Edad Mecánica". En última instancia, el hecho que en la memoria pública define este punto final, y que eclipsó todas las actividades de la expedición, fue la muerte prematura de Shackleton.

Antecedentes Después del Endurance Después de ayudar a rescatar a los diversos grupos de hombres de la Expedición Endurance que habían quedado desamparados, Shackleton regresó a Gran Bretaña a finales de mayo de 1917, mientras la Primera Guerra Mundial estaba en su apogeo. Demasiado mayor para alistarse, sin embargo, buscó un papel activo en el esfuerzo de guerra,Huntford, p. 649 y, finalmente, fue enviado a Múrmansk con el rango temporal de mayor, formando parte de una expedición militar al norte de Rusia. Esta misión no satisfizo a Shackleton, y expresó su descontento en las cartas a casa: "Yo siento que no soy útil para nadie a menos que me encuentre enfrentándome a las tormenta en territorios inexplorados."Fisher, p. 435 Regresó a Inglaterra en febrero de 1919 y comenzó a desarrollar planes para crear una empresa que, con la cooperación del Gobierno Blanco de Rusia del Norte, explotase los recursos naturales de la región.Fisher, p. 437 Este plan no llegó a nada, ya que el Ejército Rojo se hizo con el control de esa parte de Rusia durante la guerra civil rusa; Shackleton se vio obligado, cada vez más, a dar conferencias como única manera de conseguir ingresos. En el Teatro de la Filarmónica en Great Portland Street, Londres, durante el invierno de 1919-20, estuvo dando conferencias dos veces al día, seis días a la semana, durante cinco meses.Fisher, p. 441 Al mismo tiempo, a pesar de las grandes deudas pendientes de la Expedición Endurance, comenzó la planificación de una nueva empresa de exploración.

Propuesta canadiense thumb|Densa banquisa en el mar de Beaufort. Shackleton había decidido alejarse de la Antártida e ir hacia el norte, para "llenar ese gran vacío que ahora se llama mar de Beaufort".Fisher, pp. 442–45 Esta zona del océano Ártico, al norte de Alaska y al oeste del Archipiélago ártico canadiense, estaba en gran medida inexplorada; Shackleton creía, sobre la base de los datos sobre las mareas, que el mar escondía grandes masas de tierra sin descubrir y que hallarlas "sería uno de los más grandes logros científicos de interés para el mundo, aparte de su posible valor económico". También esperaba llegar al Polo Norte de inaccesibilidad, el punto más remoto de las regiones árticas.Wild, p. 2 En marzo de 1920, sus planes recibieron la aprobación general de la Royal Geographical Society (RGS), y fueron apoyados por el gobierno canadiense. Sobre esta base, Shackleton se dedicó a conseguir la financiación necesaria, que estimaba en 50.000 libras esterlinas (alrededor de 1,6 millones de libras esterlinas de 2008). Más tarde, ese año, Shackleton se encontró por casualidad a un antiguo compañero de colegio, John Quiller Rowett, que estuvo de acuerdo en poner una cantidad de dinero en efectivo para que Shackleton pudiese comenzar. En enero de 1921, con ese dinero pudo Shackleton comprar un barco ballenero noruego, el Foca I, y proceder a la compra de otros equipos así como contratar la tripulación.

En mayo de 1921, los planes canadienses fueron abandonados. La política del gobierno de Canadá sobre la financiación de las expediciones al parecer cambió, y tras una serie de telegramas entre Shackleton y el nuevo primer ministro canadiense, Arthur Meighen, se produjo la retirada del apoyo al explorador.Huntford, pp. 680–82 La respuesta de Shackleton fue no cancelar la expedición, sino reorientarla. A mediados de mayo, su socio Alexander Macklin, que se encontraba en Canadá, negoció la compra de perros, allí recibió un telegrama que le notificaba el cambio de destino, que ahora era la Antártida y con el objetivo de realizar un variado programa de exploración, cartografía de zonas costeras, prospección minera y de investigación oceanográfica en aguas del sur.

Preparativos para la Antártida Objetivos thumb|upright|Sir Ernest Shackleton, jefe de la expedición. Incluso antes del fracaso de sus negociaciones con el gobierno canadiense, Shackleton había estado considerando el viaje al sur como una posible alternativa a la expedición al mar de Beaufort. Según Hugh Robert Mill, bibliotecario del RGS, ya en marzo de 1920 Shackleton había hablado de dos planes de exploración, uno era la exploración del mar de Beaufort, y el otro "una expedición oceanográfica con el objeto de visitar todas las islas poco conocidas del Atlántico Sur y del Pacífico Sur".Mills, p. 287 En junio de 1921, el plan se había ampliado para incluir una circunnavegación del continente antártico y el cartografiado de unos 3.200 km de costa inexplorada. Se incluyó la búsqueda de islas subantárticas "perdidas" o mal registradas en los mapas, la investigación de los posibles recursos minerales en esas nuevas tierras para verificar su posible explotación, y un ambicioso programa de investigación científica. Margery Fisher, en la biografía que escribió de Shackleton, califica el plan como "difuso" y "demasiado amplio como para que el pequeño grupo de hombres de la expedición pudiese llevarlo a cabo en un plazo de dos años".Fisher, pp. 446–49 Según el biógrafo Roland Huntford, la expedición no tenía claro su objetivo, fue "algo claramente improvisado, solo un pretexto (de Shackleton) para escapar".Huntford, p. 684

Fisher describe la expedición como "la línea divisoria entre lo que se conoce como la edad heroica de la exploración antártica y la edad mecánica". Shackleton calificó la expedición como "pionera", por ser la primera en llevar consigo un avión, aunque en última instancia no se utilizó. En realidad, ésta fue tan sólo una de las muchas "primicias" tecnológicas que llevaba consigo la expedición, había profusión de artilugios. Para comodidad de la tripulación, el carajo llevaba calefacción eléctrica, al igual que el resto de puestos para los vigías, comunicaciones inalámbricas y un dispositivo llamado "odógrafo" que permitía registrar la ruta y la velocidad del buque automáticamente. La fotografía ocupaba un lugar destacado, y "se adquirieron una gran cantidad de costosos equipos y cámaras cinematográficas, así como aparatos fotográficos engeneral".Frank Wild, citado en Leif Mills, p. 289 Entre los equipos para la investigación oceanográfica, se incluía una máquina Lucas para el sondeo en aguas profundas.Wild, p. 13

Todos esos gastos se hicieron gracias al patrocinio de Rowett, que había ampliado la cantidad inicial que aportó hasta cubrir todos los gastos de la expedición.Mills, pp. 287–88 El importe de la contribución de Rowett no quedó registrado; en un folleto informativo —sin fecha— sobre la expedición al sur, Shackleton había estimado el coste total en "alrededor de 100.000£". Cualquiera que fuese el total, Rowett parece ser que aportó toda la cantidad, lo que le permitió escribir a Frank Wild a su regreso que fue la única de las expediciones antárticas que finalizó sin dejar ninguna deuda pendiente.Wild (Prólogo)Huntford (p. 693) escribe que Rowett estimó que la expedición le había costado 70.000£ Según Wild, sin Rowett la expedición hubiera sido imposible: "Su generosa actitud es más notable por cuanto que no había ninguna posibilidad de obtener rentabilidad financiera, y lo que hizo fue en interés de la investigación científica y por su amistad con Shackleton". El único reconocimiento que se le hizo fue el darle su nombre a la expedición. Rowett, según Huntford, "era un aburrido y prosaico hombre de negocios".Huntford, p. 682 Fue, en 1920, el cofundador y principal contribuyente a un instituto de investigación sobre la alimentación animal en Aberdeen conocido como Rowett Research Institute (ahora forma parte de la Universidad de Aberdeen). Donó dinero para los trabajos de investigación dental en el Middlesex Hospital. Rowett no vivió mucho después del regreso de la expedición, murió en 1924, a la edad de 50 años. e suicidó, al parecer, porque le iban mal los negocios y su fortuna estaba desapareciendo. Nota al pie, p. 60

Quest thumb|upright|Dibujo del "Quest" procedente de una revista popular sobre ciencia de diciembre de 1921.