En la mitología griega, Ate o Atea (en griego antiguo, Ἄτη: ‘desvarío, ofuscación, ruina, calamidad o desastre’) era la personificación de un concepto moral griego asociado al error que causa la ruina.DGE: «ἄτη» Aunque generalmente no se recomienda traducir el concepto,Manuel Fernández Galiano, en La transcripción castellana de los nombres propios griegos, recomienda transcribir el nombre respetando lo más posible la forma griega: Ἄτη, Ate. De esta manera no aconseja traducir el nombre propio. los traductores españoles prefieren la forma «Ofuscación» (‘ceguera mental’) y, dependiendo del contexto, «Ruina» o «Fatalidad».Debido a que Ἄτη es, en griego, un sustantivo femenino, las traducciones españolas mantienen el mismo género gramatical. Así en la Biblioteca Clásica Gredos, Antonio Ruiz de Elvira y Francisco Rodríguez Adrados. Se trata de una divinidad ligera cuyos pies delicados sólo se posan sobre la cabeza de los mortales.Platón: El banquete, 195d, refiriéndose a Ilíada XIX 91-94
En la poesía griega Ate era una alegoría de la ofuscación: la ceguera que se apodera del juicio de los mortales cuando actúan movidos por su hibris (‘orgullo desmedido’). Esta pérdida de discernimiento conducía inevitablemente a la perdición o la muerte, convirtiéndose en la fuerza que vinculaba orgullo, error y destino trágico en la mitología griega.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz, «Ate» Paniasis dice que el exceso de bebida provoca que Hibris y Ate acarreen males a los hombres.Paniasis, fr. 20 (West) = Ateneo de Náucratis: Banquete de los eruditos, 36d-37b: «Pero cuando alguien prosigue hasta la medida de la tercera ronda, bebiendo sin moderación, entonces llega el terrible turno de la Insolencia y la Ruina y acarrea males a los hombres». Apolonio de Rodas refiere que incluso los dioses son a veces visitados por Ate.Apolonio de Rodas: Argonáuticas IV, 817
En latín se traduce como Error (el «Error»)Séneca: La locura de Hércules, 90 ss. y además los literatos latinos tenían un concepto similar, nefas, esto es, “acto contrario a la ley divina”. Se usa para describir acciones prohibidas por los dioses o moralmente ofensivas, comparadas con la idea de fas (lo lícito o permitido por la divinidad). Nefas nos ha dado la voz «nefasto».Horacio: Odas I, 11, en done aparece la locución scire nefas (“es impío saberlo”)
Mitología
Familia y cubil Ate apenas participa en relatos mitográficos y nunca superó su estado como abstracción personificada. No obstante, la versión hesiódica nos dice que Ate era hija de Eris, sin unión,Hesíodo: Teogonía, 230. mientras que la tradición homérica la presenta como hija primogénita de Zeus. En la tragedia se dice que Ate fue la madre de Peito («Tentación»).Esquilo: Agamenón 385–386 Los poetas griegos dicen que en un principio Ate moraba en el Olimpo pero los romanos ubicaban al Error en el inframundo. Séneca la asocia con otros daimones afines, entre ellos Discordia, Scelus («Crimen»), Impietas («Impiedad») y Furor («Demencia»); todos ellos invocados por Juno para causar la ruina de Hércules.
En Homero En la Ilíada se menciona a Ate en dos ocasiones. Primero se dice que las Súplicas (Litaí), hijas del excelso Zeus, son cojas, arrugadas y bizcas de ambos ojos, y siempre se cuidan de seguir detrás de la Ofuscación (Ate). Esta, vigorosa y ágil, corre por toda la tierra adelantándose a todos y burlando a la gente. Las Súplicas, en cambio, las siguen, curando el mal que esta provoca. Quien respeta a las hijas de Zeus cuando se acercan recibe gran beneficio, ya que ellas escuchan sus plegarias. Pero quien las rechaza con rudeza, ellas van a suplicar a Zeus Cronión que la Ofuscación lo persiga, para que pague con su propio daño.Ilíada, IX, 504 – 514
Más tarde se describe a Ate como la fuerza que ciega y confunde tanto a mortales como a dioses. Hija mayor de Zeus, Ate camina sobre las cabezas de los hombres, atrapándolos en sus grilletes y provocando errores irreparables. Incluso Zeus mismo se dejó engañar por Hera debido a su influencia, cometiendo un juramento que alteró el destino de Alcmena y Euristeo. Tras percibir su error, Zeus la agarró de sus trenzas y la expulsó del Olimpo, pero su acción no impidió que continuara causando confusión y desgracia entre los hombres, demostrando cómo la Ofuscación encarna la ceguera moral y la inevitabilidad de la perdición que acompaña a la hibris.Ilíada, XIX, 91 – 133
En la tragedia Ate aparece con mayor protagonismo en los dramas de Esquilo, y con menor relevancia en los de Eurípides, donde la idea de Dice (Justicia) está más completamente desarrollada. En la tragedia Ate venga los actos malvados e inflige justos castigos a los delincuentes y su posteridad, de tal forma que su personalidad es casi la misma que la de Némesis y las Erinias.Esquilo: Las coéforas, 381. Nono, autor tardío, cuenta que Hera incita a Ate para persuadir a Ámpelo, un joven a quien Dioniso amaba apasionadamente, para que impresionase a este cabalgando un toro. Ampelo acabó por caerse del mismo, rompiéndose el cuello, siendo entonces transformado en vid.Nono de Panópolis: Dionisíacas, XI, 113.
Colina de Ate Apolodoro nos habla de una colina llamada Ate, en Frigia.Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 12, 3 Cuando fue arrojada por Zeus, Ate cayó en ese lugar. Más tarde Ilo, persiguiendo una vaca, fundó allí la ciudad de Ilión, esto es, Troya.Licofrón: Alejandra, 29 Tzetzes nos aclara que la colina de Ate, identificada con Troya, simboliza la presencia de la fatalidad y la ruina desde la creación de la propia ciudad. Incluso los más prudentes están expuestos a sus efectos: decisiones y acciones equivocadas nacen bajo su influencia, trayendo desgracia y error que pueden extenderse a generaciones. Así, la advertencia del oráculo de Apolo a Ilo muestra a Ate como la fuerza inevitable que induce al error y a la perdición, marcando los lugares y los destinos con su sombra.Tzetzes: Sobre Licofrón, 29
Menciones ulteriores En su obra Julio César, Shakespeare presenta a Ate como una invocación de la venganza y la amenaza. Marco Antonio, lamentando el asesinato de César, imagina así al espíritu del occiso:Shakespeare: Julio César III, 1/296–299
Referencias
Bibliografía
Véase también
Erinias Moiras Religión de los antiguos griegos Karma
Enlaces externos
Hesíodo: Teogonía, 211 - 232; texto español; texto griego en Wikisource
Ilíada, IX, 434 y ss: texto español; Texto griego en Wikisource. XIX, 78 y ss.: texto español; texto griego en Wikisource
Nono: Dionisíacas, XI, 113; texto inglés; texto griego en Wikisource
Platón: El banquete, 195d.Comentarios en inglés del texto griego de El banquete, de Platón, en el Proyecto Perseus: 195d. Texto inglés; Texto griego en Wikisource Ate en el sitio Theoi, en inglés.
NAGY, Gregory: Heroic aberration in the Agamemnon of Aeschylus (La aberración del héroe en el Agamenón de Esquilo), en The Ancient Greek Hero in 24 Hours (Las 24 horas del héroe griego antiguo), Harvard University Press, 2013. Texto, en inglés , en el sitio del Centro de Estudios Helénicos (CHS o Center for Hellenic Studies), institución de Washington afiliada a la Universidad de Harvard y dirigida por el propio G. Nagy. El primer apartado es The meaning of "atē" (El significado de «atē»), y todo el capítulo trata en buena parte de ese concepto. Para las citas: Nagy, Gregory. 2013. The Ancient Greek Hero in 24 Hours. Cambridge, MA: Harvard University Press, 2013.
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