miniatura|derecha|Museo de Ceuta. miniatura|derecha|Ceuta en el . La historia de Ceuta (España) comenzó hace más de 3000 años. Los primeros núcleos de población datan del II milenio a. C. En el hubo un asentamiento fenicio. Posteriormente, al igual que la zona norte del estrecho, pasó a ser del Imperio cartaginés. La región fue anexionada por el Imperio romano de forma definitiva en el año 42 d. C. Fue considerada por los emperadores como la Hispania Transfretana. Posteriormente, pasó a ser parte de la Hispania visigoda.
En el año 534 fue conquistada por el emperador bizantino Justiniano I. Fue recuperada por Sisebuto en el año 615.
En el año 708 Musa ibn Nusair intentó sin éxito tomar Ceuta, siendo rey visigodo Witiza. Julián, gobernador de Ceuta, se enemistó con Rodrigo, entonces gobernador de la provincia Bética, y pasó a ser aliado de los musulmanes a finales de 709. En 710 Julián proporcionó cuatro barcos a los musulmanes para que pasasen a conquistar la península.
En la Edad Media, los reinos cristianos de la península realizaron una Reconquista. Juan I de Portugal conquistó Ceuta en 1415. Los musulmanes intentaron conquistar la ciudad sin éxito en 1419. En el el reino de Portugal fue heredado por Felipe II de España y quedó anexionado en 1580. Ceuta mostró su lealtad a Felipe II. En 1640 Juan, duque de Braganza, se proclamó rey de Portugal, pero Ceuta no consideró legítima aquella proclamación y continuó perteneciendo al reino de Felipe IV de España.
Entre 1694 y 1727 fue sitiada, sin éxito, por el sultán Mawlay Ismail, con apoyo británico desde 1704. Fue el sitio de los Treinta y Tres Años y ha sido el más largo de la historia. Posteriormente, intentaron conquistarla, de forma infructuosa, en 1732, en 1757 y, por último, entre 1790 y 1791.
El territorio de Ceuta aparece en el Tratado de Paz, Amistad y Comercio de 1767. Se firmó un Tratado de Amistad y Comercio en 1780. Los límites de Ceuta fueron ampliados en virtud del Convenio de 1782. Este territorio aparece también el Tratado de Paz y Comercio de 1799. La frontera también es tratada en el Acuerdo de Tánger del 25 de agosto de 1844, el Convenio de Tánger del 7 de octubre de 1844 y el Convenio de Larache del 6 de mayo de 1845. Se amplió en 1860 con el Tratado de Wad-Ras.
Prehistoria y pueblos orientales Prehistoria
Se han encontrado restos del Paleolítico en la frontera del Tarajal sobre la superficie del suelo debido a la desintegración de los estratos que los contenían. Consisten en un conjunto de cuarcitas con algunas raras piezas de sílex. Por la técnica con la que fueron elaboradas corresponden a la etapa del Levalloisiense. Otros restos del Paleolítico se han constatado en la playa de Benítez, donde se ha confirmado la ocupación humana.
Al Paleolítico Medio corresponde una serie de hallazgos casuales en el campo exterior y en el monte Hacho. Resta por documentar la ocupación por bandas de cazadores recolectores en el Paleolítico Superior y Epipaleolítico.
En Ceuta se han localizado también industrias relacionadas con el Achelense, lo que nos permitiría hablar de ocupaciones humanas que desarrollaron tecnologías parecidas a las del atlantropus mauritanicus.
En el Neolítico el material más utilizado era el hacha de piedra pulimentada, uno de cuyos ejemplares apareció en 1981 en unas obras realizadas en las proximidades del Tiro Pichón. Otro fragmento pulimentado de serpentina encontrado en el centro de la ciudad podía ser también atribuido a este período. Asimismo, en el yacimiento de Benzú existen huellas de reasentamientos al aire libre con industria y cerámica decoradas.
Las excavaciones de la cueva de Gar Gahal, cerca de la ciudad, han permitido distinguir bastante bien la evolución de la industria lítica durante el Neolítico. En ella han aparecido hojas de dorso y piezas de muescas denticuladas con retoques continuos y diversos. También se han encontrado restos de cerámica cardial, típica del Neolítico español, así como de cerámica pintada y acanalada de épocas anteriores.
Otro de los elementos típicos del Neolítico es la cerámica denominada de vaso campaniforme. Miquel Tarradell encontró en la cercana cueva de Gar Gahal fragmentos de cerámica campaniforme, que también era habitual en el sur de España.
La Cabililla de Benzú
En Benzú, se ha descubierto un abrigo rocoso en un lugar llamado La Cabililla con restos de industrias líticas y fauna propia del Pleistoceno Medio y el Pleistoceno Superior, de hace 250 000 años. Este yacimiento se ha relacionado con el homo sapiens.
El abrigo se encuentra abierto en las dolomías, siendo su ubicación topográfica abrupta con paredes casi verticales. Actualmente, ha perdido casi totalmente su cubierta superior por desplome, presentando una pequeña cubierta a modo de visera. El abrigo presenta unas dimensiones de 15,52 x 6,20 m. la cueva se localiza en el extremo suroeste, presentando unas dimensiones 5,4 x 4,6 m aproximadamente. Los estudios desarrollados indican que fue una localización frecuentada por tribus de sociedades cazadoras-recolectoras del norte de África, en la zona del estrecho de Gibraltar.
Fenicios, griegos y cartagineses miniatura|derecha|Busto de bronce de Estrabón. Ceuta. Desde tiempos remotos, navegantes procedentes del Mediterráneo oriental, fenicios y griegos, cruzaron el estrecho de Gibraltar y establecieron factorías en las costas atlánticas, entre las que destacaron Gádeira (Cádiz), en la ribera europea, y Lixus (Larache), en la africana. Posteriormente los cartagineses y romanos siguieron esos derroteros y para alcanzar las aguas oceánicas iban más allá de las míticas Columnas de Hércules, los montes de Abila y Calpe (el monte Hacho y el Peñón de Gibraltar) que, simbólicamente, señalaban el límite del Mundo Antiguo por el lado de Occidente.
En unas excavaciones arqueológicas realizadas entre 2004 y 2005 en la plaza de la catedral, se descubrieron restos urbanos del , de la época fenicia. Los fenicios llamaron a esta ciudad Abyla y los cartagineses Julia Trajecta.
El griego Estrabón, en su obra Geografía, la llama Hepta Adelphoi, que significa Siete Colinas. Esto se debe a las siete colinas que hay en la península de La Almina, en la zona este de Ceuta. También puede encontrarse con el término griego Hepta Delfos. Ptolomeo la llamó Exilisa.
Se han encontrado monedas en el subsuelo de la Alameda de Colón, acuñadas en Gádeira y Málaka (Málaga); fragmentos de cerámica corintia de la segunda mitad del y ánforas, tanto grecoitálicas como púnicas, fechadas de los siglos al .
Edad Antigua Época romana: Septem Fratres
Los romanos llamaban a esta ciudad Septem Fratres, que significa Siete Hermanos. Según Pomponio Mela, esto se debía a que en la ciudad se aprecian siete colinas.
Tras el fin del Imperio cartaginés en las guerras púnicas, esta región pasó a ser parte de la Mauritania. En el año 33 a. C., Boco II de Mauritania, muerto sin descendencia, legó su reino a Roma, pasando Ceuta a estar en un territorio administrado por los romanos. En el año 25 a. C., Augusto le dejó el gobierno del territorio a Juba II, aunque siguió estando bajo control romano. Hacia el año 24 d. C., Ptolomeo, hijo de Juba II, pasó al trono mauritano. En el año 40 d. C., Calígula asesinó a Ptolomeo y se desató una revuelta en Mauritania, comandada por su liberto, Aedemón, que fue sofocada por las tropas romanas. En el año 42 d. C. el emperador Claudio anexionó el reino de Mauritania al Imperio romano y lo dividió en dos provincias, la Mauritania Tingitana y la Mauritania Cesariense. Ceuta se encontraba en la Mauritania Tingitana.
En el año 69 d. C. el emperador Otón puso dentro del territorio de la Hispania Ulterior el otro lado del estrecho, la Mauritania Tingitana, como la Hispania Transfretana (España del otro lado del estrecho). Vespasiano dividió la Hispania Ulterior en Lusitania y Bética, quedando la Tingitana bajo la administración de la Bética. Con el gobierno de Adriano, pasaron a tener una administración propia la Bética y la Mauritania Tingitana. Caracalla nombró a esta última Nova Hispania Ulterior Tingitana. Con el gobierno de Diocleciano, entre 284 y 305, se organizó el Imperio en diócesis. En la diócesis de Hispania se incluyó la Mauritania Tingitana.
Se conservan restos de las murallas romanas de Ceuta desde el hasta el en la calle San Francisco Javier, junto al foso de San Felipe.
Desde la segunda mitad del se constata la presencia de un núcleo urbano en el área que cubre desde el foso navegable hasta el extremo occidental de la península de La Almina.
Entre finales del y comienzos del los romanos crearon fábricas de salsa de salazón de pescado (garo, en latín garum) en diversas ciudades del estrecho, que generaba un gran beneficio económico. La época de mayor comercio de garo tuvo lugar entre finales del y mediados del . La fábrica de salazón de Ceuta se creó entre finales del y comienzos del junto a la muralla, en la zona intramuros. En el hubo una ampliación de la fábrica, que llegó a ocupar la totalidad de istmo. Esta tenía también instalaciones para la limpieza del pescado y almacenes de ánforas. Se han descubierto restos de esta fábrica en el paseo de las Palmeras. La fábrica fue reformada en la época del Bajo Imperio, entre los siglos y .
El garum se exportaba a distintos lugares del Imperio. La producción de garum tenía lugar en la Bética, la Mauritania Tingitana y el norte de la península de Anatolia.
miniatura|derecha|300px|Sarcófago de mármol de época romana. Museo de Ceuta. 300px|miniatura|derecha|Restos encontrados en la basílica paleocristiana de Ceuta. En 1962 se descubrió un sarcófago romano sin la parte superior en la zona oriental de istmo, en la plaza de la Constitución. Este sarcófago tiene un relieve que representa las cuatro estaciones y se considera de mediados del . En 1965 se descubrieron ocho tumbas romanas en Puertas del Campo, donde se encuentran los jardines de la República Argentina, en la zona occidental de la península de La Almina. En 1998 se encontraron dos tumbas romanas en el Llano de las Damas, también en la zona occidental de esta península, donde posteriormente se instaló una fábrica de alfarería tardo-islámica. En las cercanías del lugar donde se descubrió el sarcófago en 1962, se descubrió entre 1987 y 1993 una basílica paleocristiana de entre el y comienzos del con ciento setenta y ocho tumbas.
En el la ciudad adquiere la calificación de municipio romano (municipium civium romanorum). Socialmente se advierte ya en la época del Alto Imperio la presencia de ciudadanos romanos en Septem Fratres, es decir, personas que gozaban del ius romanum o derecho de plena ciudadanía, lo que ha podido ser documentado por las inscripciones funerarias encontradas en torno a su basílica. En el disponía de un senado formado por los miembros del ordo decurionum, que en la sociedad romana constituía la nobleza local.
En el yacimiento arqueológico del paseo de las Palmeras se encontró una inscripción dedicada a la diosa egipcia Isis de entre finales del y principios del , lo que indica que tuvo un pequeño oratorio (sacellum). Al otro lado del estrecho, en Baelo Claudia (en la playa de Bolonia, provincia de Cádiz), hubo un templo a esta deidad.
También se encontraron restos de unas termas.
Basílica Tardorromana
miniatura|derecha|Restos de la basílica. En 1987 se descubrió una basílica paleocristiana. Debió ser construida entre el y principios del . Es de planta rectangular, de 18,40 m de largo por 11,5 m de ancho, con presbiterio. En el suelo de la basílica se ha descubierto una necrópolis con ciento setenta y ocho tumbas.
Fue declarada bien de interés cultural en 1991.
Época bizantina