thumb|Imagen de la NASA de la cuenca del río Branco en Brasil observada el 28 de julio de 2000, donde se aprecia el avance de la deforestación. thumb|Deforestación anual thumb|Variación anual de la superficie forestal. La deforestación o desforestación es un proceso provocado por la acción de los humanos, en el que se destruye o agota la superficie forestal, generalmente con el objetivo de destinar el suelo a otra actividad. En la actualidad, está directamente relacionada con las actividades industriales, como la tala y quema para la expansión de la frontera agrícola para dar lugar a la agricultura intensiva y la ganadería. La expansión de las áreas urbanas y las actividades mineras también impulsan la deforestación. La construcción de carreteras y vías de acceso a bosques cada vez más remotos mediante la tala furtiva contribuye a la deforestación. En menor medida, la agricultura de subsistencia también está involucrada en actividades de deforestación. Según el investigador británico Norman Myers, el 5% de la deforestación se debe a cría de ganado, el 19% a la tala excesiva, el 22% a las plantaciones de árboles (sobre todo al aceite de palma) y el 54% a la agricultura de tala y quema.

La deforestación tiene un impacto directo en el cambio climático y calentamiento global actuales. Se estima que la deforestación y otras prácticas agrícolas contribuyeron en las décadas pasadas alrededor del 20% de las emisiones de dióxido de carbono a nivel global. La deforestación destruye la calidad de los suelos, contribuyendo a la erosión de los suelos y la desertificación, aumentando la liberación de polvo mineral y contribuyendo así a las tormentas de arena. Los ecosistemas forestales actúan como sumideros de carbono y desempeñan un papel crucial en la absorción de gases de efecto invernadero, por lo que la deforestación tiene un impacto adverso en la fijación de dióxido de carbono (CO2).

Más del 70 % de los animales y plantas viven en áreas forestales, por lo que la deforestación tiene un impacto dramático en la pérdida del hábitat de millones de especies, extinción de especies, la disminución de poblaciones de insectos, la pérdida de biomasa global y de biodiversidad. La deforestación afecta el albedo de la tierra, produciendo cambios en las temperaturas globales, los vientos y las precipitaciones. Los árboles también contribuyen con el ciclo hidrológico devolviendo el vapor de agua a la atmósfera. La eliminación de los árboles también causa fluctuaciones extremas de temperatura.

La deforestación ocasiona el desplazamiento de poblaciones indígenas y comunidades rurales, y aumenta la expansión y las variedades de enfermedades infecciosas transmitidas a los humanos por animales que pierden su hábitat.

Desde 1750, los cambios más grandes en la superficie del planeta se han producido por la deforestación en climas templados: cuando los bosques y selvas se reducen para dejar espacio al pasto, el albedo de la región afectada se incrementa, lo cual podría producir calentamiento o enfriamiento, dependiendo de las condiciones locales. La deforestación también afecta a la absorción del carbono, lo cual puede producir concentraciones elevadas de CO2, el componente principal de los gases de efecto invernadero.IPCC Technical Summary visto el 25 de junio 2007 Ciertos modos de limpieza de tierras como el corte y quema empeoran estos efectos al quemar biomasa, que libera directamente gases de efecto invernadero y partículas como el hollín en el aire.

Los bosques todavía cubren alrededor del 31 % de las regiones del mundo. Hace 10.000 años, antes de la expansión de la agricultura, la cobertura forestal en el planeta era de cerca del 50 %. La mayor parte de esa pérdida de superficie forestal se ha dado en este último siglo. Brasil, Indonesia, Myanmar, Nigeria y Tanzania son los cinco países que tuvieron el porcentaje más elevado de deforestación en el período 2010-2015. El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15 llama a detener la deforestación para 2020.

En resumen La deforestación se refiere a la tala de un bosque, eliminándolo por completo, para dar espacio a algo más en su lugar. La principal causa de la deforestación es la agricultura insostenible e ilegal, que da pie a cultivos comerciales como el aceite de palma y el caucho.

Definición

Existen desacuerdos sobre la definición del término deforestación. Las posiciones actuales pueden dividirse en dos: quienes definen la deforestación en un sentido amplio, y quienes definen la deforestación en un sentido estrecho.

La deforestación en sentido estrecho se refiere exclusivamente a la remoción o extracción total de la cobertura vegetal con el objetivo de destinar la tierra a otro uso. La FAO ha optado por definir la deforestación como "variación boscosa con agotamiento de la cubierta de copas arbóreas a menos del 10 por ciento", es decir que el 90 % del bosque y de los árboles deben ser destruidos para considerarse deforestación. Todos los procesos restantes que, de alguna manera, impactan sobre el bosque son considerados como "degradación", y no como deforestación. Esta perspectiva es mayormente favorecida por los geográfos, los economistas y por quienes deben planificar el uso de la tierra.

La definición en sentido amplio incluye no solamente la remoción o extracción total de la cobertura vegetal para destinar la tierra a otro uso, sino también otro tipo de degradación que reduce la calidad de los bosques (por ejemplo, la pérdida de biodiversidad en el bosque, la densidad y la estructura, la biomasa, entre otros). El investigador británico Norman Myers define a este tipo de proceso como "una degradación tan severa que el bosque residual no puede calificarse como bosque en ningún sentido práctico de la palabra". Esta definición es mayormente utilizada por conservacionistas, biólogos y ecologistas.

El tipo de definición que se adopte tiene un impacto sobre la producción de datos sobre deforestación. Así, según se adopte un criterio o el otro, la tasa de deforestación variará en relación con la definición utilizada.

En la lengua castellana se utiliza el término "desmonte" para referirse a la deforestación, especialmente en ciertas áreas geográficas como Argentina. El término desmonte, sin embargo, se refiere al proceso de "cortar en un monte o en parte de él los árboles o matas", probablemente en alusión a la vegetación existente en los ecosistemas de monte. Aunque se utiliza de manera intercambiable con "deforestación" y "degradación", el término no tiene una definición científica precisa.thumb|Imagen de deforestación en un bosque de Nueva Zelanda.

Perspectivas teóricas

Se pueden distinguir tres enfoques teóricos sobre la deforestación: la escuela de la pobreza, la escuela neoclásica y la escuela de la ecología política. Estas tres escuelas difieren en su identificación de las causas y los agentes, pero sobre todo en las respuestas o acciones necesarias para frenar la deforestación. Según Sven Wunder, "diferentes actitudes y explicaciones pueden coexistir en el mismo país o región. Algunas características también pueden combinarse bajo ciertas circunstancias. [...] Sin embargo, en otros aspectos el foco y las predicciones políticas de los diferentes enfoques sobre cómo frenar la deforestación son incompatibles".

Escuela de la pobreza

Para la escuela de la pobreza, la principal causa de la deforestación es el número creciente de personas pobres, que utilizan los recursos del bosque para sobrevivir, sobre-explotándolo, causando el agotamiento del recurso, y deforestando para obtener nuevas tierras. El Informe Brundtland es un ejemplo de este tipo de perspectivas:

Escuela neoclásica

Para la escuela neoclásica, la principal causa de la deforestación es la ausencia de derechos de propiedad sobre los bosques. Según esta visión, los regímenes de "acceso abierto" llevan a fallas en el mercado y proveen incentivos para la sobreexplotación y la degradación. Esta perspectiva toma algunos de los ejes teóricos de la "tragedia de los comunes" de Garrett Hardin.

Ecología política

La ecología política considera que la deforestación se produce porque los grandes agricultores invierten en la cría de ganado y en granos de exportación, es decir, en granos que no son destinados para consumo alimenticio humano directo sino para otros usos, como ciertos cultivos para la producción de etanol o la producción de granos para el consumo de ganado. Estos grandes agricultores generan presión sobre los pequeños terratenientes y sobre el bosque. Los pequeños terratenientes deben adentrarse en el bosque para poder sobrevivir, mientras que los grandes agricultores continúan empujando el límite de la frontera agrícola.

Historia

Actualidad

thumb|350px|Deforestación de un bosque tropical en el este de Bolivia provocada por el desarrollo de un proyecto agrícola para cultivar soja. Cada forma circular estrellada es una zona agrícola deforestada y en su centro hay una pequeña población distanciadas 5km unas de otras, apreciándose las carreteras que las unen. La fotografía fue tomada por los astronautas de la Estación Espacial Internacional en 2001.

En el presente, la deforestación ocurre principalmente, en América Latina, África Occidental y algunas regiones de Asia. En Brasil la deforestación en 2017 aumentó en un 28%, con más de 5000 km² de árboles talados, en gran medida, por la reforma del Código Forestal durante el gobierno de Michael Temer que achicó las áreas verdes protegidas dando cabida a megaproyectos que destruyen la vegetación carioca. Los estados de Mato Grosso, Roraima y Pará, registraron los mayores índices de deforestación. En Paraguay, se incrementó un 34% la deforestación a comparación del 2012, con más de 160 000 hectáreas de boques talados, afectando gravemente la Reserva Natural Cabrera Timane y el parque nacional Médanos del Chaco. En Perú, se deforestan alrededor de 150000 hectáreas al año, por la práctica de la minería ilegal, el país ha perdido más del 50% de la cubierta vegetal de la costa.

Una tercera parte del total de la tierra está cubierta por bosques, lo que representa cerca de (cuatro mil millones) de hectáreas. Hay 10 países que concentran dos tercios de este patrimonio forestal: Australia, Brasil, Canadá, China, la República Democrática del Congo, India, Indonesia, Perú, la Federación Rusa y los EE. UU. Estos han sido explotados desde hace años para la obtención de madera, frutos, sustancias producidas por diferentes especies o para asentamientos de población humana, ganadería y agricultura. Indonesia, Malasia, Paraguay, Bolivia, Zambia y Angola han sido los países que más superficie forestal han perdido

En los últimos 25 años la tasa de desaparición de los bosques se redujo a la mitad. Desde 1990 se han perdido 129 millones de hectáreas de bosque. La tasa anual de pérdida neta de bosques (que tiene en cuenta los nuevos bosques que se plantan) pasó de 0,18% en los años 1990 a 0,08% en los cinco últimos años. Más países están mejorando la gestión forestal y existe una superficie cada vez mayor de áreas protegidas. Particularmente relevante es el caso de Europa cuya superficie boscosa aumentó considerablemente, teniendo en 2016 un tercio más de bosques que un siglo atrás.Natura Medio Ambiental, Europa tiene más bosques ahora que hace 100 años El mismo fenómeno se produce en Cuba con un aumento de la superficie boscosa del casi 30% en las últimas décadas, como resultado de un ambicioso programa de reforestación.América economía, Cuba sigue aumentando su superficie forestal Igual situación se da en Rusia, que posee el 20% de todos los bosques del planeta, cuyas áreas boscosas se están ampliando desde 1961.RIA Novosti, Rusia posee suficientes bosques