Molina de Segura es una ciudad y municipio español perteneciente a la Región de Murcia, situada en la comarca natural de la Vega Media del Segura, de la que es considerada capital, siendo sede del partido judicial de su nombre. Su término municipal tiene una extensión de 169,5 km².
Es el cuarto municipio en población de la Región de Murcia, con ,Cifras oficiales de población resultantes de la revisión del Padrón municipal según el Instituto Nacional de Estadística de España. después de Murcia, Cartagena y Lorca. Del total de su población, aproximadamente un 65 % residen en el núcleo urbano, repartiéndose el resto entre 14 pedanías, sobre todo en Romeral, Torrealta, Ribera de Molina y El Llano. Forma parte del área metropolitana de Murcia.
Geografía
Integrado en la comarca de la Vega Media del Segura, se sitúa a 10 km de la capital murciana. La localidad se encuentra en la margen izquierda del río Segura y se alza a 97 m sobre el nivel del mar.
El relieve del municipio es extenso y variado. La huerta tradicional se extiende en la vega del río Segura. Fuera del valle aluvial la orografía se hace más elevada tanto por el norte como al este. Hacia el noreste se encuentra la sierra de la Espada (428 m) y en el extremo norte del término municipal se levantan la sierra del Águila (840 m) y la sierra de la Pila, donde se superan los 880 metros de altitud. La altitud oscila entre los 887 m (pico La Poza Amarga) y los 65 m (ribera del Segura en el extremo sur del municipio).
En su término municipal hay quince pedanías, siendo tres las situadas igualmente en la vega del Segura: Ribera de Molina, El Llano de Molina y Torrealta. En la pedanía de Campotéjar y sus adyacentes, localizadas ya fuera de la vega, se han realizado importantes transformaciones de secano a regadío con la dotación de aguas del trasvase Tajo-Segura, siendo actualmente una de las zonas hortofrutícolas productivas más activas de la provincia.
Molina limita en su extremo norte, en la zona de la sierra de la Pila, con los municipios de Blanca y Abarán de la comarca de la Vega Alta del Segura, con los de Archena y Ulea del Valle de Ricote al noroeste, en la zona de Campotéjar, y con los de la Vega Media de Lorquí, Alguazas y Las Torres de Cotillas al oeste, en áreas próximas a la vega del Segura. Por el este limita con Fortuna, perteneciente a la comarca Oriental; y por el sur y este con Murcia capital, de la comarca de la Huerta de Murcia.
Noroeste: Ulea, Archena y Lorquí Norte: Blanca y Abarán Noreste: Fortuna Oeste: Alguazas 75px Este: Fortuna y Murcia Suroeste: Las Torres de Cotillas Sur: Murcia Sureste: Murcia
Geología
La composición geológica la componen principalmente arcillas. De hecho existen canteras de arcilla y de yeso, si bien no se encuentran en explotación. Los materiales geológicos más antiguos encontrados en el municipio corresponden a rocas metamórficas de la era primaria y que datan de hace 280 millones de años. De igual manera es un municipio tectónicamente activo, existiendo en su subsuelo abundantes fallas como las que sigue el curso del río Segura, produciendo a su paso meandros cuadriculados.
Desde hace unos 65 a unos 35 millones de años, el término molinense se encontraba bajo las aguas del mar Mediterráneo, donde se depositaron tierras y barros con abundantes cantidades de lo que hoy son restos fósiles. Más adelante, hace 25 millones de años, empiezan a ocurrir importantes transformaciones en la geografía local, erigiéndose enormes formaciones de roca bajo el mar y dando lugar a lo que actualmente son los macizos montañosos del norte municipal. Cabe destacar la existencia de numerosos arrecifes de coral en la Serreta de Comalica y sierra de La Espada, La Alcayna y Las Canteras, con una edad de unos 10 millones de años. También en esta época se forma la sierra de la Espada con sedimentos del río Segura, cuando este desembocaba en el término municipal de Molina y era su delta.
La desecación del mar Mediterráneo, motivada por su incomunicación con el océano Atlántico, formó grandes lagos salados que se evaporaron y dejaron las sales y yesos que hoy existen en lugares como Torrealta, Ribera de Molina o la Urbanización El Chorrico. Es en ésta era donde se forman las Salinas de Molina, hace unos 5 millones de años, ya retirado totalmente el mar Mediterráneo. Se originaron entonces fuertes erosiones de aguas pluviales, produciendo importantes ramblas y cañadas como la de Morcillo. Por último, el río Segura deposita los sedimentos necesarios para la formación de una de las huertas más ricas y fértiles de la región.
Su mineralogía está compuesta por abundantes yesos, calcitas, piritas, margas, limonitas, areniscas, calizas, sales y azufres. Los periodos geológicos de los que se han hallado más evidencias son el Paleozoico, Triásico, Jurásico, Cretácico y Terciario.
La orografía de Molina de Segura queda marcada por dos áreas complementarias, correspondiendo una de ellas a la zona norte del municipio y que está formada por margas amarillas. Esta área se prolonga hacia la pedanía de El Rellano entre las sierras de La Pila y La Espada, donde la intercalación de areniscas facilita la formación de un especial paisaje de cuestas. La otra área orográfica es la línea que enlaza Molina con Fortuna, en la cual aparecen fracturas formadas por areniscas duras, conglomerados y margas que en la zona de las Salinas de Molina son margas rosadas con yesos.
En el límite del municipio junto al término municipal de Murcia, se inicia una suave pendiente en dirección a Murcia, dando origen a una serie de lomas y colinas de poca elevación que forman el Cabezo Cortao, y cuyas estribaciones se esconden bajo los sedimentos que originan la huerta de la capital.
Esquemáticamente, Molina se divide geológicamente en tres zonas de sur a norte, dándose en esta dirección un incremento de altitud y antigüedad de los materiales.
La Molina huertana: se halla al sur del término, y está dominada por arcillas y gravas transportadas por el río Segura a lo largo de los siglos.
La Molina árida: ocupa la mayor parte del territorio y se compone de conglomerados, yesos y areniscas. Predominan los abarrancamientos producidos por la erosión del agua.
La Molina montañosa: está situada al norte del municipio y la forman principalmente calizas.
La huerta y su biodiversidad miniaturadeimagen|Río Segura y Soto de los Álamos La agricultura tradicional de las vegas del Segura es una actividad humana que, con origen en la antigua Roma, alcanzó su plenitud en tiempos de Al-Ándalus, surgiendo un entramado de canales de irrigación (acequias, brazales...) que aún hoy se conservan, generando un paisaje agrario minifundista con multitud de valores naturales y etnográficos. Espacio que ante el traslado de la actividad agraria fuera de la vega (gracias a los caudales del Tajo-Segura y a una mayor disponibilidad de tierras y grandes propiedades), está en peligro de desaparición
Vegetación: Asociados a los cultivos y a la actividad humana aparecen especies de arbolado y arbustos autóctonos, propios de ambientes naturales más húmedos y tradicionalmente plantados por su carácter ornamental y/o producción de alimentos o productos complementarios y que aportan un elemento paisajístico singular como el olmo (Ulmus minor), palmera datilera (Phoenix dactylifera), morera (Morus alba), jinjolero (Ziziphus jujuba), higuera (Picus carica).
Fauna: Muchos son los animales que se han habituado a vivir con el ser humano. Aves, insectos, anfibios, reptiles y mamíferos tienen representantes en la huerta. Destacan las aves como el grupo faunístico vertebrado más notable: mirlo o torda, lavandera blanca (Motacilla alba), verderón, verdecillo, gorrión común, ruiseñor bastardo, curruca cabecinegra, tarabilla común, jilguero. La red de acequias, brazales y regadera constituye un hábitat ideal para los anfibios, tales como la rana verde común o el sapo común. En suelos algo húmedos se localiza la culebrilla ciega, otros reptiles comunes son la culebra de agua y la salamanquesa. Entre los mamíferos más característicos de las zonas de huerta están el murciélago. alt=Soto de la Hijuela|miniaturadeimagen|Soto de la Hijuela
Espacios naturales
alt=Sierra de la Pila|miniaturadeimagen|Sierra de la Pilaalt=Rambla de Las Salinas|miniaturadeimagen|Rambla de Las Salinas
miniatura|Efectos de la lluvia en Molina de Segura
Clima
Su flora y fauna son características del clima mediterráneo seco, BSk según la clasificación climática de Köppen-Geiger, con una precipitación media de 301 mm al año. Sus inviernos son suaves durante el día y medios durante la noche y unos veranos calurosos.
En otoño se suelen dar lluvias torrenciales que afectan a la localidad, al encontrarse en el camino de multitud de ramblas que bajan de las colinas y los campos que rodean Molina hacia el río Segura, produciéndose cuando las lluvias son muy intensas en ocasiones, inundaciones en el centro del municipio.
Historia
alt=Recreación virtual de la Alcazaba y Muralla|miniatura|Recreación virtual de la Alcazaba y Muralla No poseemos datos concretos sobre la fundación de Molina de Segura, aunque los restos de cerámica encontrados en su casco antiguo, principalmente en las excavaciones de la antigua fábrica conservera de Maximino Moreno, nos hablan de una primera presencia romana. Muy posiblemente se trata de una villa romana que controlaría el paso del Segura, ubicada en el actual Barrio del Castillo, que con el paso del tiempo se constituiría en núcleo urbano mayor. La calzada de Carthago Nova (Cartagena) a Complutum (Alcalá de Henares) pasaba por el municipio así como un actus que desde la costa alicantina conectaba a través del actual campo de Molina con Archena y el noroeste murciano. miniatura|Plano del cerro del castillo de Molina de Segura con indicación del posible trazado de la muralla árabe.|alt=Plano del cerro del castillo de Molina de Segura La primera referencia escrita en documentos árabes donde aparece el nombre de Molina la relaciona con los omeyas, que entraron en territorio murciano y acamparon frente al Hişn Mulīna en 896. Posteriormente se la conocería como Mulinat as-Sikka, es decir, Molina de la Calzada ―castellanizada como Molina la Seca―. Otra hito tendría lugar dos siglos después (1096), cuando el Cid Campeador vino al castillo de Molina para reunirse con el rey Alfonso VI e ir juntos a la defensa de Aledo, encuentro que no se llegaría a producir al partir el rey antes de su llegada.
El emir de Murcia Muhammad ibn Mardanis, llamado por los cristianos Rey Lobo (1146-1172), mantuvo un duro enfrentamiento con los almohades establecidos al suroeste peninsular, por lo que fortaleció Molina con una muralla exterior, además de sangrar el río Segura por La Algaida construyendo un azud del que partía la Acequia Mayor, suministrando agua al castillo, consiguiendo un aumento de población.
En 1243, el infante Alfonso de Castilla (posterior Alfonso X el Sabio), en nombre de su padre Fernando III, integra la taifa de Murcia en la Corona de Castilla como protectorado en virtud del Tratado de Alcaraz.
Una vez establecido el castellano Reino de Murcia, Molina acabaría bajo el control del infante Don Juan Manuel, adelantado mayor del reino de Murcia, volviendo posteriormente al dominio real. En 1395, Alonso Yáñez Fajardo, adelantado mayor, recibe Molina como señorío, siendo parte desde entonces de los dominios de la familia Fajardo, que a inicios del adoptarían el título de marqueses de los Vélez, creándose el título de marqués de Molina para el heredero de la familia, otorgado por Carlos I de España en 1535.
El trajo grandes contratiempos para la población, con la expulsión de los moriscos en 1613, la epidemia de peste de 1648 y la riada de San Calixto de 1651, tendencia revertida con la expansión vivida en el , cuando también se produjo la expulsión de los Jesuitas, que poseían importantes tierras en Molina. El supuso el fin del dominio señorial sobre la villa.