Corazones en la Atlántida, cuyo título original es Hearts In Atlantis, es una colección de cuentos de Stephen King, publicada en 1999. El libro está compuesto por cinco relatos relacionados entre sí: Hampones con chaquetas amarillas, Corazones en la Atlántida, Willie el ciego, ¿Qué hacemos en Vietnam? y Se ciernen ya las sombras de la noche.King, Stephen. Corazones en la Atlántida. Plaza y Janés. Barcelona, 1999. ISBN 84-01-32786-5
Información general Podemos decir que esta serie de historias se interesa por los hechos ocurridos en los años sesenta y setenta. La guerra de Vietnam desempeña un papel muy importante. Las imágenes de la guerra y las protestas contra ella invadieron los televisores de las casas de Estados Unidos durante una década, creando una impronta imborrable en esa generación. En este libro, Stephen King nos muestra cómo afectaron a toda una generación los hechos ocurridos en la década de los sesenta, en especial la guerra de Vietnam.
Stephen King ha mostrado interés por los hechos ocurridos en los años sesenta y setenta en muchas de sus novelas. Su novela Carrie se publicó en 1974, justo un año antes de la retirada de las últimas tropas americanas de Vietnam. Una de sus últimas novelas, 22/11/63, es una ucronía en la que Stephen King se adentra en la historia de los primeros años de la década de 1960, siendo uno de los objetivos del protagonista detener el asesinato de John F. Kennedy para así evitar la guerra de Vietnam.King, Stephen. 11.22.63. Hodder - Stoughton. London. 2011. ISBN 978-1-4447-2729-6
Argumento
Hampones con chaquetas amarillas
Esta historia aparece con el subtítulo, 1960: Tenían la vara afilada por ambos extremos.
Narra la historia de Bobby Garfield, un niño de once años que vive con su madre, Liz, en un pequeño apartamento en la localidad ficticia de Harwich, Connecticut. La vida con su madre es complicada, debido a que es una mujer llena de prejuicios y que siempre está recordando a Bobby la mala situación en la que les dejó su padre cuando murió. Además en muchas ocasiones se comporta distante y fría con su hijo y está continuamente ocupada con su trabajo y los problemas con su jefe, Don Biderman.
La historia comienza con la llegada de un nuevo vecino, Ted Brautigan, que ocupa la habitación del tercer piso de la casa donde vive Bobby. Pronto se entabla una sincera amistad entre Ted y Bobby basada en la lectura de libros. Esta amistad se afianza cuando Ted regale a Bobby El señor de las moscas, que Bobby lee con avidez. No obstante, la madre de Bobby ve con malos ojos la amistad de su hijo con Ted, ya que éste es un señor mayor y no conoce nada de su pasado. El principal temor de Liz es que Ted pueda abusar sexualmente de su hijo.
Un día Ted le ofrece a Bobby un trabajo remunerado y le confía un secreto. Ted señala que está siendo perseguido por unos estrafalarios seres a los que denomina hampones con chaquetas amarillas. Estos personajes llevan llamativos trajes amarillos y conducen automóviles extraños, pasan desapercibidos para la gente común pero algunas personas son capaces de verlos. Se comunican entre ellos con extraños mensajes como dibujos de lunas escritos junto a las rayuelas, dibujos de cometas colgados de las antenas, anuncios puestos al revés y mensajes solicitando ayuda por la pérdida de algún animal. Bobby debe de estar alerta por si aparecen estos mensajes, prueba de que los hampones están cerca, a cambio Ted le dará un dólar por semana. Bobby acepta este trabajo, por un lado, por su amistad con Ted y por otro, porque desea ahorrar para comprarse una bicicleta.
La historia no aclara por qué Ted es perseguido por los hampones. Según se relata posteriormente, Ted posee un don especial que es deseado por los hampones. Estos están al servicio del Rey Carmesí, cuya misión es capturar a todos los disgregadores como Ted y obligarles a trabajar en su mundo para hacer caer a los Haces. Posteriores capítulos de la historia revelan que Ted estuvo preso en el mundo de los hampones y se escapó, y por lo tanto estos vinieron para capturarlo.
Ted insiste que los hampones son muy peligrosos y le ruega a Bobby que tenga mucho cuidado. Además advierte al niño que no debe tocarle debido a que si esto pasa, la percepción de Bobby quedaría alterada y, si los contactos son frecuentes, los cambios pueden ser permanentes. En realidad, la percepción de Bobby se vuelve más aguda, pudiendo notar los pensamientos y sentimientos de las personas que le rodean. Por ejemplo un día Bobby consigue vencer a un trilero que intenta estafarle cuando está con sus amigos en la playa. Además el contacto corporal con Ted permite a Bobby entrar en el mundo interior de Ted y percibir a los hampones y el daño que producen en el mundo.
Ted advierte también a Bobby de que su cometido debe permanecer en secreto y por lo tanto el joven señala a su madre de que, en realidad, Ted le paga para que le lea las noticias y los libros, ya que tiene la vista demasiado cansada.
Poco a poco Bobby empieza a ver las señales dejadas por los hampones, pero no quiere decir nada a Ted porque sabe que, cuando se lo diga, se va a marchar y por lo tanto siempre encuentra una excusa para demorar las noticias sobre la aparición de los mensajes. No obstante Ted sabe que los hampones están cerca debido a que su presencia le provoca raptos hipnóticos que son cada vez más frecuentes. Bobby al principio cree que los hampones son una fantasía de Ted, pero después se va convenciendo de su existencia debido a los extraños sucesos que van ocurriendo.
El relato también cuenta la relación de Bobby con sus dos mejores amigos Carol y Sully-John. Con Carol la amistad irá derivando en un incipiente romance.
Después de muchas indecisiones, Liz acepta ir con su jefe y unos compañeros de trabajo a Providence, Rhode Island, por un seminario de trabajo durante unos días, al principio del verano. Liz no tiene más remedio, a pesar de su desconfianza, que dejar a Bobby al cuidado de Ted. Durante estos días el anciano avisa al niño que, debido a la cercanía de los hampones, dejará la ciudad. Sin embargo, promete que le escribirá por medio de Carol, para que los hampones no sospechen.
No obstante Ted necesita dinero para poder escapar de los seres y por lo tanto deben acudir a un garito de apuestas en los barrios bajos de la localidad cercana de Bridgeport cuyo nombre es el Pocket. Allí, Bobby entabla conversación con varios conocidos de su padre que le señalan que este no era la mala persona que su madre le quería hacer ver. Ted gana la apuesta hecha sobre un combate de boxeo y acuerda en regresar a por el dinero, unos dos mil dólares, dentro de un día.
En el último día en el que Ted y Bobby están juntos, Carol es golpeada por unos matones adolescentes que habían estado acosando a Carol y Bobby en los días previos, dejándola con un hombro dislocado. Rápidamente Bobby lleva a Carol con Ted para que la cure. El anciano tiene que rasgar la blusa de Carol para poder tratarle el hombro dislocado.
Ese mismo día Liz llega a casa sin avisar de su viaje a Providence ya que ha sido violada y golpeada repetidamente por su jefe y sus compañeros de trabajo. Al entrar en casa observa como Carol tiene la camisa desgarrada y cree que Ted está intentando abusar sexualmente de los niños. Liz, después de golpear a Bobby y a Ted, obliga al primero a marcharse antes de tiempo. Posteriormente Liz ve uno de los mensajes de los hampones en el que se señala que están buscando a un perro llamando Brautigan, y ofrecen una sustanciosa recompensa y, a pesar de los deseos de su hijo, Liz llama a los hampones para revelarles la ubicación de Ted.
Bobby decide buscar a Ted para advertirle que su madre ha revelado su ubicación y para poder huir con él. Al final encuentra a Ted en el Pocket pero no puede hacer nada para impedir que los hampones lo capturen. Estos capturan a ambos con el objetivo de llevarse a los dos. No obstante, Ted los convence para que den una oportunidad a Bobby. El jefe de los hampones, Cam, le da a elegir al niño irse con Ted o permanecer con su madre. Bobby, aterrado ante los rostros de los hampones y sus malas vibraciones decide dejar a Ted y no ir con él al Mundo Medio.
A partir de este momento la vida de Bobby se torna más complicada. Su relación con Carol y Sully-John se enfría y se va metiendo cada vez en más problemas. Liz y Bobby se mudan a otro pueblo porque esta consigue otro trabajo. Bobby sigue metiéndose en problemas más graves como robos, drogas, alcohol y peleas hasta que acaba seis meses en un correccional. A su salida del correccional recibe una carta muy fría de Carol señalando que Ted le ha escrito pidiéndole que le remita su carta. Al abrir la carta del anciano, salen un montón de pétalos de rosas impregnados con su esencia y Bobby comprende que Ted se ha vuelto a escapar del mundo de los hampones. En las últimas escenas Bobby parece volver a acercarse con cariño a su madre.
Corazones en la Atlántida
Subtítulo: 1966: Chico, no podíamos parar de reír.
Carol Geber se convierte durante un tiempo en la amante de Peter Riley, el protagonista y narrador del relato. Gracias a la historia de Carol, se relata que Sully-John se convirtió en su novio en el Instituto y en los primeros meses de la universidad hasta que conoció a Peter, después de acabar sus estudios. Sully planea enlistarse para la guerra de Vietnam. La madre de Carol se vuelve alcohólica y por eso tendrá que dejar la universidad para atenderla. Rionda sigue siendo amiga de la familia y también gracias a Carol se sabe que Willie Shearman, uno de los tres adolescentes que dislocaron su hombro, robó el guante de béisbol de Bobby.
El título de la historia proviene de la canción de Atlantis de Donovan y de un juego de cartas. Peter Riley narra el relato en primera persona mientras rememora sus primeros meses de universidad en 1966. Peter es un buen alumno con unas notas destacadas pero su vida universitaria cambia cuando conoce a Ronnie Malenfant, un estudiante fanfarrón que le introduce en los corazones. Poco a poco se van sumando los distintos habitantes de la tercera planta del Chamberlain Hall incluyendo al mejor amigo de Peter, Skip, en una especie de evasión de la realidad para olvidar las trágicas noticias que parecen llegar de Vietnam. Su situación es trágica debido a que la mayoría de los estudiantes, tienen una beca de estudios que depende de las notas que saquen en el semestre. Pero no sólo está en peligro su futuro académico sino también sus vidas porque saben que si son expulsados de la universidad serán reclutados para el conflicto en el Sudeste Asiático.
Carol y Peter empiezan a salir, lo que motiva a que ambos corten la relación con sus parejas anteriores. No obstante, Carol, desde el primer momento, advierte a Peter que su relación será posiblemente pasajera. Carol recibe una llamada de Rionda que le explica el creciente alcoholismo de su madre. Carol llama a Peter y le explica cómo fue apaleada por Willie y otros chicos y como Bobby Garfield la salvó. Luego le señala que dejará la universidad y, en su última cita con Carol, Peter pierde la virginidad. Peter decide llevar a Carol a la estación de autobuses al día siguiente, pero cuando va a buscarla a su residencia ella ya se ha ido, no si antes dejarle una nota, recomendándole no verse en un buen tiempo.
También la historia tiene como tópico la guerra de Vietnam y como va generando entre los estudiantes cierta resistencia hacia ella. En este caso juega un papel decisivo Stokely Jones III, un estudiante inválido y huraño que tiene que valerse de muletas y que vive también en el Chamberlain Hall. Jones lleva en su cazadora el símbolo de la paz desde el inicio del curso. Esta oposición hacia la guerra también afecta a Nate, Skip, Carol y al propio Peter.