thumb|250px|Primera fotografía del Colo-Colo Foot-Ball Club aparecida en la prensa en 1925.

La Historia de Colo-Colo entre 1925 y 1933 abarca el período amateur del club, vale decir desde el momento de su fundación el 19 de abril de 1925 hasta su entrada al profesionalismo como entidad constituyente el 27 de mayo de 1933.

Colo-Colo Foot-Ball Club fue fundado el 19 de abril de 1925 por un grupo de exfutbolistas del Club Social y Deportivo Magallanes, descontentos con el manejo deportivo y administrativo de la institución. Ese mismo año comenzó a jugar de manera oficial en la División de Honor de la Liga Metropolitana, asociación en la conquistó sus primeros títulos.

En 1927 Colo-Colo se convirtió en el primer club de fútbol de Chile en realizar una gira por Europa, específicamente por Portugal y España. A su vuelta al país, el club se integró a la Liga Central de Football, entidad conformada tras la unificación de las federaciones rectoras del fútbol chileno y que tuvo como principal impulsor al Gobierno de la República. En la LCF, que cambió su denominación a Asociación de Football de Santiago en 1930, Colo-Colo se consagró campeón en tres ocasiones más.

Una de las figuras de mayor importancia en esta etapa de la institución fue la del capitán y fundador David Arellano, quien falleció el 3 de mayo de 1927 en el marco de la gira del club por España, producto de un golpe que le causó una peritonitis.

Fundación mini|150px|David Arellano, el primer capitán del club. A comienzos de 1925 el Club Social y Deportivo Magallanes se encontraba en una grave crisis institucional, debido a una serie de problemas entre los dirigentes y algunos de sus futbolistas. Los jugadores más jóvenes del equipo, liderados por David Arellano, exigían varias reformas en el manejo dirigencial y económico del club, entre ellas, que los miembros del primer equipo quedasen excluidos del pago de las cuotas que la institución exigía a sus futbolistas mensualmente, el establecimiento de regímenes de entrenamiento semanal, la distribución de una equipación deportiva completa, así como mejorar la infraestructura y los servicios de salud.Salinas, Sebastián (2005), pág. 37. Por su parte, la dirigencia de Magallanes argumentaba que los futbolistas «rebeldes», llamados así por la prensa de la época, solicitaban además la repartición de un porcentaje de la recaudación entre el plantel, lo que fue desmentido por el grupo de Arellano.Salinas, Sebastián (2005), pág. 38.

En la reunión de socios de Magallanes del 4 de abril de 1925, los jugadores «rebeldes» plantearon sus demandas a la dirigencia, a las que también sumaron la petición de otorgar mayores posibilidades de jugar en el conjunto titular a miembros del segundo equipo.Salinas, Sebastián (2005), pág. 38. Estas propuestas fueron totalmente rechazadas por la directiva, antiguos jugadores y socios. A último minuto la directiva de Magallanes decidió además formar parte de la elección del nuevo capitán del equipo, pese a que en un primer momento esta decisión solo concernía a los jugadores. Según los futbolistas «rebeldes», la medida buscaba evitar que fuese elegido David Arellano, quien contaba con una leve mayoría entre el plantel. La actuación de la dirigencia de Magallanes provocó finalmente la renuncia de Arellano y sus compañeros más cercanos: Francisco Arellano, Rubén Arroyo, Nicolás Arroyo, Luis Mancilla, Clemente Acuña, Juan Quiñones, Rubén Sepúlveda, Luis Contreras, Togo Bascuñán, Guillermo Cáceres y Armando Stavelot.Salinas, Sebastián (2005), pág. 40.

mini|izq|150px|Alberto Parodi, el primer presidente del club.

Luego de abandonar la junta de socios, el grupo decidió reunirse en el bar «Quita Penas», ubicado entonces en calle El Panteón 1125. Aunque en un primer momento tenían la intención de integrarse a otra institución,Salinas, Sebastián (2005), pág. 41. finalmente optaron por formar un nuevo club con sólidos principios deportivos y morales, pretensión que fue estipulada en el acta de fundación de Colo-Colo.Salinas, Sebastián (2005), pág. 46. Tras una serie de reuniones, que comenzaron la noche del 12 de abril en la calle Covadonga del barrio Estación Central, la fundación de Colo-Colo quedó sellada el 19 de abril de 1925 en el estadio El Llano.Salinas, Sebastián (2005), pág. 43.

En la primera reunión del club, presidida de forma interina por Juan Quiñones, fueron propuestos varios nombres para la nueva institución, entre ellos, Independiente, O’Higgins y Arturo Prat. Fue Luis Contreras quien sugirió el nombre del cacique araucano Colo Colo para el nuevo equipo, el que fue aceptado de manera unánime por el resto de los fundadores.Salinas, Sebastián (2005), pág. 44. Como primer presidente del entonces «Colo-Colo Foot-Ball Club» fue designado Alberto Parodi, mientras que Luis Barros Borgoño fue nombrado presidente honorario.Salinas, Sebastián (2005), pág. 45.

En lo que respecta al uniforme del equipo, fue definido el propio 19 de abril de 1925 por Juan Quiñones. Camiseta blanca, que representaría la pureza; pantalones negros, como símbolo de seriedad; zapatos negros con una franja roja, según proposición de David Arellano; y medias azules con una franja blanca. Tradicionalmente se ha señalado que el modelo de las medias fue adoptado como un homenaje al uniforme de los marinos de la Armada de Chile, sin embargo, esta elección estuvo relacionada en realidad al hecho de que Guillermo Cáceres, quien propuso ese diseño, conocía vendedores clandestinos de productos de la marina en Valparaíso. Arellano visitó los entrenamientos de las selecciones de y durante el Campeonato Sudamericano de 1924 realizado en el último país, para entender la razón de las sucesivas derrotas de ante estas, incluyendo goleadas, observando que no era producto de improvisación sino de planificación, por lo que se inspiró en su método.https://www.guioteca.com/colo-colo/david-arellano-el-fundador-de-colo-colo-1ra-parte Se convirtió en el primer cuadro chileno que implantó un régimen profesional, pero sin la entrega de salario: con entrenamientos obligatorios, preparación de jugadas y aplicación de tácticas, así como la disponibilidad de implementos y médicos.https://www.guioteca.com/colo-colo/david-arellano-el-fundador-de-colo-colo-2da-parte

El «Colo-Colo Invencible» (1925) thumb|250px|En su primer año de vida, entre oficiales y amistosos, Colo-Colo disputó 22 encuentros, de los cuales ganó 20 y empató 2, siendo apodado por la prensa como el «Colo-Colo Invencible». left|25pxLiga Metropolitana 1925(detalles) |} {| class="infobox" width="220" cellspacing="0" style="font-size: 90%;" ! colspan="2" style="font-size: small;" | left|25pxCopa Juan de Frutos 1925(detalles) Aun cuando los jugadores del club tenían la intención de comenzar desde las categorías de ascenso, el 20 de abril de 1925 Colo-Colo F.C se inscribió de forma oficial en la División de Honor de la Liga Metropolitana, entidad paralela a la Asociación de Football de Santiago, en donde Magallanes se desempeñaba desde 1923. El cambio en la planificación se debió a la insistencia de varios de los directivos, entre ellos Alberto Parodi, quien había presidido la Liga Metropolitana y que realizó las gestiones necesarias para incorporar al club a la máxima categoría de esta.

El 31 de mayo, un día después de su primera reunión de socios, Colo-Colo derrotó al English por 6:0, en el que fue el primer encuentro oficial de su historia. Su primera alineación estuvo conformada por Eduardo Cataldo en portería, Absalón Bascuñán y Togo Bascuñán en defensa, Francisco Arellano, Guillermo Cáceres, Juan Quiñones y Clemente Acuña en el mediocampo, mientras que la línea delantera estuvo compuesta por Rubén Sepúlveda, Luis Contreras, David Arellano y Humberto Moreno.Salinas, Sebastián (2005), pág. 47.

Pese a que los buenos resultados continuaron en los siguientes meses, Colo-Colo no tuvo mayor atención de los medios de comunicación, principalmente porque el club aún era fuertemente vinculado a Magallanes.Salinas, Sebastián (2005), pág. 48. Esta tendencia comenzó a revertirse, según señala la prensa de la época, gracias al orden en la presentación personal de los futbolistas del plantel, así como el buen comportamiento de estos en el plano extradeportivo, aspecto que contrastaba con el actuar de la mayor parte de los clubes de la capital. En lo futbolístico, comenzó a ser destacado en gran medida a partir del triunfo por 14:2 frente a Santiago National el 5 de julio, resultado que coincide con la mayor goleada obtenida por el club en partidos oficiales. Catorce días más tarde, Colo-Colo derrotó a Magallanes por 2:0 con anotaciones de Luis Contreras y David Arellano, en un encuentro que terminó con agresiones entre los jugadores de ambos equipos.Salinas, Sebastián (2005), pág. 49. thumb|left|250px|Futbolistas de Colo-Colo en los momentos previos al encuentro frente al 1.º de Mayo el 23 de agosto de 1925. Luego de derrotar a Audax Italiano, Eleuterio Ramírez y Gold Cross, a falta de tres fechas para el final del torneo, Colo-Colo debió enfrentar a 1.º de Mayo, rival directo en la disputa del título y que también llegaba a esa instancia con un rendimiento perfecto. El encuentro terminó empatado sin goles, por lo que la definición del campeón de la Liga Metropolitana se aplazó hasta la última jornada del certamen. Finalmente, Colo-Colo se consagró campeón tras derrotar al Barcelona por 6:0 el 11 de octubre, mientras que el día 18 del mismo mes 1.º de Mayo solo empató ante Audax Italiano. La Copa Ismael Pereira Iñiguez, otorgada al campeón de la División de Honor de la Liga Metropolitana, fue así el primer título oficial en la historia de la institución.Salinas, Sebastián (2005), pág. 50.

La temporada 1925 continuó con la disputa de una serie de amistosos, entre los que destacó la victoria por 1:0 frente al Unión Coquimbo F.C. de Chuquicamata, y cerró con los encuentros frente a Brigada Central, ganador de la Copa República, y ante la Unión Deportiva Española, campeón de la Copa Chile de la Asociación de Football de Santiago. En el primero de estos partidos, disputado el 13 de diciembre, Colo-Colo venció a Brigada Central por 7:4, tras remontar un resultado adverso de 3:4,Salinas, Sebastián (2005), pág. 356. mientras que en el segundo, jugado el 27 de diciembre ante 10 000 espectadores, venció a Unión Deportiva Española por 2:0 con goles de Luis Contreras. Este último encuentro fue suspendido minutos antes de terminar a causa de los incidentes provocados por los aficionados de Unión Española, en los que se involucraron además los jugadores de los dos planteles.Salinas, Sebastián (2005), pág. 52. Gracias a su victoria sobre los dos equipos más fuertes de la Asociación de Santiago, Colo-Colo recibió la Copa Juan de Frutos, que lo acreditó como el mejor equipo de la capital.Salinas, Sebastián (2005), pág. 50.

Al final de la temporada, los medios de comunicación como la revista Los Sports o el Diario Ilustrado destacaron al club por su juego, basado en un estilo ofensivo y jugadas preparadas, que David Arellano importó desde su participación en el Sudamericano de Uruguay en 1924 y que en Chile recibió la denominación de «juego científico» o «uruguayo».

Gira por el sur de Chile y el debut internacional (1926) thumb|250px|Afición de Colo-Colo en el encuentro frente a Santiago Wanderers el 30 de mayo de 1926. Cuatro días después haberse consagrado campeón de Santiago, Colo-Colo emprendió una gira hacia el sur del país a fin de difundir el estilo de juego practicado por el club, pese a algunos problemas presupuestarios, derivados de la reducción de la recaudación del encuentro final frente a Unión Deportiva Española a fin de costear los daños que sufrió el estadio durante el partido, que fueron subsanados en parte con el apoyo económico de la tienda Gath & Chaves, que proporcionó la equipación deportiva necesaria, así como de la Liga Metropolitana y la revista Los Sports.