Mequinenza () es un municipio y localidad de España, en la provincia de Zaragoza, comunidad autónoma de Aragón. El municipio pertenece a la comarca del Bajo Cinca. Está situado en el extremo oriental de la provincia, limitando con las de Huesca y Lérida, en la confluencia de los ríos Ebro y Segre, que poco antes ha recibido las aguas del Cinca. El término municipal, de 307,45 km², tiene una población de . Su embalse, conocido como Mar de Aragón, construido entre 1957 y 1964, tiene una capacidad de 1 530 000 000 m³ y es uno de los más grandes del país.

El municipio se encuentra en la llamada Franja de Aragón, una zona donde se habla catalán. Mequinenza se encuentra emplazada entre los embalses de Mequinenza y Riba-roja. Dispone de un campo de regatas para remo y piragüismo considerado uno de los mejores de Europa por su excelente accesibilidad, su lámina de agua estable y sus instalaciones deportivas a orillas del embalse.

Las Fiestas San Blas y Santa Águeda tienen lugar en el mes de febrero, con la celebración de un concurso de disfraces de elaboración artesanal declarado Fiesta de Interés Turístico de Aragón.

Toponimia El nombre proviene de Miknasa, una tribu bereber que edificó un asentamiento defensivo en el castillo de Mequinenza en el . Se latinizó como Miquinencia y aparece de forma distinta en la documentación hasta el alternándose las formas Mquinensa, Miquinença, Mequinença, Mequinensa o Mequinenza. Por antonomasia, se conoce popularmente la población como "lo poble". En castellano el topónimo es Mequinenza y en catalán Mequinensa.Según aparece en la Ley 20/2002, de 7 de octubre, de creación de la Comarca del Bajo Cinca/Baix Cinca y en el Decreto Legislativo 2/2006, de 27 de diciembre, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Delimitación Comarcal de Aragón.

Geografía miniatura|Vista aérea de Mequinenza Integrado en la comarca de Bajo Cinca, se sitúa a 134 km de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la carretera N-211 entre los pK 291 y 318, además de por las carreteras A-1411, que permite la comunicación con Fayón, y por la A-2414, que conecta con Granja de Escarpe.

El extenso territorio de Mequinenza se caracteriza por la presencia de dos grandes masas de agua: el embalse de Mequinenza y el embalse de Ribarroja, los cuales regulan el caudal del río Ebro, que recibe las aguas del río Segre poco después de la desembocadura del río Cinca. La zona montañosa está formada por la sierra de los Rincones (398 m) y la sierra de Mequinenza (447 m), ambas al sur del Ebro. Junto al pueblo se levanta el pico Montnegre (410 m) y en el límite con la Provincia de Lérida se encuentra la sierra de Campells (350 m). La altitud oscila entre los 447 m (Alto de los Auts), en la sierra de Mequinenza, y los 75 m a orillas del río Ebro en el embalse de Ribarroja. El pueblo se alza a 78 m sobre el nivel del mar.

Noroeste: Fraga (Huesca)Norte: Fraga (Huesca) y Torrente de Cinca (Huesca)Noreste: Granja de Escarpe (Lérida)Oeste: Caspe75x75pxEste: Granja de Escarpe (Lérida) y Serós (Lérida)Suroeste: FabaraSur: Nonaspe y FayónSureste: Almatret (Lérida)

Los lignitos de Mequinenza La cuenca carbonífera de Mequinenza constituye la principal área carbonífera de la provincia de Zaragoza, y se extiende por los límites territoriales de Aragón y Cataluña, con el epicentro en Mequinenza, la localidad que da nombre a dicho espacio minero. Abarca una superficie de unos 500 km² que se extiende en unos 20 km en dirección este-oeste a lo largo de los márgenes de los ríos Ebro, Segre y Cinca.

El tipo de carbón que aparece en la cuenca se relaciona con depósitos continentales que colmataron la zona oriental de la Cuenca del Ebro entre el Oligoceno superior y el Mioceno inferior. Su edad quedaría ubicada entre los 35 y los 25 millones de años, configurando una clase de carbón relativamente joven comparados con los de otras cuentas. Históricamente, la capitalidad del mineral turolense y su proximidad a los núcleos de población más grandes ha hecho sombra a los depósitos acumulados en el área oriental de la depresión del Ebro, tratándose en ambos casos de lignito negro, denominado también hulla subituminosa. Esta tiene una potencia calorífica que puede llegar a las 6000 calorías permitiendo que haya sido un mineral históricamente demandado por industrias (de cemento, químicas y azucareras) que valoraban principalmente su capacidad para generar energía.

Como curiosidad, en agosto de 1884, La Carbonífera del Ebro llegó a ofrecer a las autoridades de Barcelona lignito de Mequinenza para encender grandes hogueras en las calles para "sanear" la atmósfera ante la amenaza de una epidemia de cólera.

Las características geológicas del lignito mequinenzano condicionaron las labores mineras. Existen más de 30 niveles diferentes de lignito completamente horizontales, aunque la mayoría de ellos eran demasiado estrechos para ser explotados lo que obligaba a los mineros a trabajar en cuclillas o tumbados en el espacio interior de la capa, de unos 40 a 60 cm de altura.

Más de 150 años de explotaciones mineras en la cuenca minera de Mequinenza han resultado en una gran cantidad de patrimonio e historia minera que en la actualidad se pueden visitar y recorrer en el Museo de la Mina de Mequinenza. En la cuenca carbonífera de Mequinenza llegaron a trabajar en un momento u otro más de 200 explotaciones mineras. Algunas de ellas estaban alejadas de los núcleos urbanos y sin vías de comunicación, por lo que en algunos casos se construyeron poblados mineros donde solían vivir las familias completas o los trabajadores. La empresa Carbonífera del Ebro edificó un importante alojamiento de tres plantas de estilo de entreguerras situado en la mina Virgen del Pilar. El edificio principal contaba con tres plantas con una longitud de 65 m y junto a él otro más pequeño destinado a oficinas y residencia de ingenieros. Este poblado acogía a trabajadores venidos de poblaciones cercanas como Fayón, Nonaspe, Fraga, Caspe o incluso Sástago.

Las malas comunicaciones por tierra de las zonas mineras con los puntos de consumo obligaron a utilizar el Ebro como medio principal de transporte, mediante embarcaciones de carga conocidas como llauts o llaguts, que descendían cargadas a favor de la corriente y ascendían vacías remolcadas por mulas que seguían el camino de sirga en la orilla. El destino de las embarcaciones era Fayón, donde el lignito se trasbordaba al ferrocarril, aunque una parte de ellas continuaban aguas abajo hasta la empresa Electro-Química de Flix, que también utilizaba este carbón.

Lugares de interés geológico

Aiguabarreig Ebro-Segre-Cinca: El espacio de unión de los ríos Ebro, Segre y Cinca constituye la mayor confluencia fluvial de toda la península ibérica. Paleomeandro del Segre: Antiguo meandro del río Segre formado durante el Pleistoceno. Lignitos de Mequinenza: Alrededor de toda la zona pueden verse diversos afloramientos de niveles lignitíferos del Cenozoico. Entre ellos también pueden verse pequeños niveles de yeso. Pliegues y paleocanales de Bellavista: Conjunto de pliegues y paleocanales con materiales yesosos y margosos, conformados entre los materiales cenozoicos de la Depresión del Ebro.

Historia

Antigüedad Hay que destacar la importancia que algunos autores han dado la situación en esta zona de la ciudad ibérica de Octogesa, que jugó un papel importante en el desarrollo de la batalla de Ilerda. Desde 1983 y como parte de los programas de investigación del Museo de Zaragoza, en colaboración con el Ayuntamiento de Mequinenza y el apoyo de la Diputación General de Aragón se llevaron a cabo una serie de excavaciones en tres sitios: Los Castellets, Barranco de la Mina Vallfera y Riols I.

Los Castellets: un espacio clave para el conocimiento del paso de los pueblos de la Edad de Bronce tardía a la cultura de los campos de urnas. El conjunto se compone de una colonia sobre un estribo en el río Ebro, rodeado por dos torres, una pared y una zanja, junto a dos necrópolis. Es el único de todo Aragón en el que se han encontrado conjuntamente necrópolis de inhumación e incineración. Barranco de la Mina Vallfera: se llevó a cabo una campaña de excavación de emergencia en este sitio, descubriendo un grupo muy importante de aldeas necrópolis y datación final neolítica. Riols I. En octubre de 1985 se llevó a cabo la primera campaña de excavación de emergencia que describía un asentamiento de características similares a las del Barranco de la Mina Vallfera. La conservación de este yacimiento permitió iniciar los estudios que apuntaron que databa del período final del Neolítico. Numerosas pinturas y grabados asociados han sido encontrados en Mequinenza, pertenecientes al Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica, considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998: Barranco de Campells I, Barranco de Campells II, Barranco de La Plana I, Barranco de La Plana II, Camino de la Cova Plana I, Camino de la Cova Plana II, Mas de Patriciel I, Roca de Marta, Sierra de los Rincones I, Valmayor IV, Valmayor V, Val de Caballé, Val de Mamet I, Val de Mamet II y Vallbufandes I.

Edad Media La presencia de fragmentos de cerámica “sigillata” decorada en diversos espacios llevan a indicar una ocupación romana. Julio César en su obra “De Bello Civili” hace referencia a la población de Octogesa que algunos historiadores sitúan en Mequinenza.:Tomada esta resolución, mandan coger barcas por todo el Ebro y conducirlas a Octogesa. Estaba esta ciudad a la ribera del Ebro, distante veinte millas de los reales. Aquí disponen formar un puente de barcas, y haciendo pasar dos legiones por el Segre, fortifican su campo con un vallado de doce pies. miniaturadeimagen|Llaüts en la antigua Mequinenza|alt= El topónimo de Mequinenza procede de la tribu bereber Banú Miknasa a los que se atribuye la fundación de la misma con su llegada a la península entre el 714 y 719. Durante la reconquista, Alfonso I la ocupó en 1133 (aunque los almorávides la reconquistaron poco después) y fue reconquistada definitivamente por Ramón Berenguer IV en 1149. Mequinenza pasó a los dominios de la familia noble de los Moncada, señores de la baronía de Aitona. En este periodo se reedificaría la fortaleza defensiva. Al-Idrisi, cronista árabe de la época, la describe así: «Es pequeña, pero tiene una gran fortaleza de fuerte aspecto y se encuentra en las fronteras de al-Ándalus».

En 1133 la población musulmana es conquistada por Alfonso I pero es de nuevo recuperada por las fuerzas musulmanas de Yahya ibn Ganiya en 1136. No será hasta 1149 cuando Mequinenza pasará definitivamente a manos cristianas tras la conquista por parte de Ramón Berenguer IV. Algunos documentos identifican que este hecho tuvo lugar el 24 de octubre de 1149.

Desde entonces, la población (y probablemente las fortificaciones defensivas emplazadas y construidas por los habitantes musulmanes) se convertirán en tenencias de realengo, denominación jurisdiccional que indica que el lugar dependía directamente del rey. En 1153, se realizará la donación de 1/5 de las tierras situadas en la ribera del Ebro desde Mequinenza hasta Benifallet a la Orden del Temple, pero es probable que el castillo, la villa, las tierras circundantes y los molinos y laudas de Mequinenza quedaran todavía bajo la dependencia real o de Guillem Ramón de Moncada. +Tenentes y señores de Mequinenza (1133-1243)AñoTenenteSeñorMonarca1133Lope Iñíguez (o Lope Enecones)Alfonso I (1104-1134)1134 (agosto-diciembre)Fortún Galíndez1135Lope LópezRamiro II (1134-1137)1153-?Guillén Ramón de MoncadaPetronila y Ramón Berenguer IV (1137-1162)1160 - 1168ArpaAlfonso II y doña Sancha (1162-1196)1189?-1207Condes de Urgel Armengol VIIIPedro II (1196-1213)1207-1230Guillén de CerveraJaime I (1213-1276)1230Tomás de Sant Climent

Ramón Berenguer de Ager

Constanza de Aragón1231-1232Tomás de Sant Climent1232?Pedro Sanç1237-1243Tomás de Sant Climent