La Ultimate Fighting Championship (UFC) es una empresa estadounidense de promoción de artes marciales mixtas con sede en Las Vegas, Nevada. Fundada el 12 de noviembre de 1993 en la McNichols Sports Arena de Denver, Colorado, por el empresario Art Davie, el practicante de artes marciales Rorion Gracie y ejecutivos de Semaphore Entertainment Group, nació como un torneo experimental destinado a determinar qué disciplina de combate resultaría más efectiva en un enfrentamiento real. La organización, filial de TKO Group Holdings, emite sus eventos en más de 165 países y territorios en más de 40 idiomas, con una producción superior a 40 veladas anuales.

En sus primeros años, la UFC operó con reglas mínimas y sin categorías de peso, lo que le valió prohibiciones en 36 estados de Estados Unidos. En noviembre de 2000 adoptó las Reglas Unificadas de Artes Marciales Mixtas y en enero de 2001 Frank Fertitta III, Lorenzo Fertitta y Dana White la adquirieron por dos millones de dólares a través de la empresa Zuffa LLC. Bajo esa dirección, el estreno del reality televisivo The Ultimate Fighter en 2005 consolidó el deporte en la audiencia masiva. En 2016 Zuffa se vendió al grupo de representación artística WME-IMG por 4000 millones de dólares, y en 2023 la UFC se fusionó con la promotora de lucha libre WWE para constituir TKO Group Holdings, empresa que cotiza en la Bolsa de Nueva York.

En la actualidad, Dana White ejerce como presidente y director ejecutivo de la UFC desde 2001 bajo la supervisión de Ari Emanuel como CEO de TKO Group Holdings. La organización gestiona doce divisiones de peso —ocho masculinas y cuatro femeninas— bajo las Reglas Unificadas de Artes Marciales Mixtas y registró unos ingresos de 1502 millones de dólares en 2025, con un beneficio operativo de 851 millones.

Historia

Fundación y era sin reglas (1993–1995)

La idea del torneo nació a finales de los años 1980, cuando el publicista Art Davie, fascinado por la tradición del pancracio griego y por las competiciones brasileñas de vale-tudo, propuso al maestro de jiu-jitsu brasileño Rorion Gracie crear un evento que determinara empíricamente qué arte marcial resultaría más eficaz en un combate real. Davie elaboró el plan de negocio y captó a 28 inversores; el cineasta John Milius, alumno de Gracie, se incorporó como director creativo, y Semaphore Entertainment Group (SEG) —encabezada por Bob Meyrowitz y Campbell McLaren— asumió la producción y la distribución televisiva. Colorado fue elegido como sede al ser el único estado que carecía de comisión atlética y no contaba con legislación expresa contra el combate con los puños descubiertos.

El torneo, posteriormente designado UFC 1, se celebró el 12 de noviembre de 1993 en la McNichols Sports Arena de Denver ante 7.800 espectadores presenciales y 86.000 hogares suscritos al sistema de pago por visión. El formato era un torneo de eliminación directa entre ocho participantes de disciplinas distintas, con únicamente dos prohibiciones absolutas: mordiscos y ataques a los ojos. Los golpes en la ingle figuraban en el reglamento como infracción económica —con una multa de 1.500 dólares— pero sin posibilidad de descalificación. Rorion Gracie seleccionó a su hermano Royce Gracie por encima del más voluminoso Rickson Gracie por razones estratégicas: la victoria de un competidor de complexión ligera sobre rivales de mayor envergadura demostraría la superioridad técnica del jiu-jitsu. «Si gana, es la cosa de Bruce Lee: un hombre pequeño con habilidad puede vencer a uno grande», declaró Rorion. Royce sometió a sus tres rivales —el boxeador Art Jimmerson, el luchador Ken Shamrock y el especialista en savate Gérard Gordeau— y se proclamó vencedor del torneo y primer campeón de la UFC. La primera pelea de la noche dejó una imagen emblemática del periodo: la patada en el rostro que Gordeau propinó al sumotori Teila Tuli le arrancó tres dientes, dos de los cuales quedaron incrustados en el pie del holandés y no le fueron extraídos hasta su regreso a los Países Bajos.

A partir de UFC 2 (marzo de 1994), se suprimió la penalización económica sobre los golpes en la ingle, que quedaron plenamente legales, y se eliminaron asimismo los límites de tiempo. El combate que mejor ilustró ese vacío reglamentario fue el de UFC 4 (diciembre de 1994), cuando Keith Hackney golpeó repetidamente la ingle de Joe Son mientras dicha técnica era plenamente legal, forzando su rendición por sumisión. La audiencia de pago por visión creció hasta 300.000 pedidos en el tercer torneo, y a los protagonistas iniciales se sumaron figuras de la lucha libre como Dan Severn, Don Frye y Mark Coleman, además del practicante de sambo Oleg Taktarov y el peso pesado Tank Abbott. En abril de 1995, concluido el quinto torneo, Art Davie y Rorion Gracie vendieron su participación en WOW Promotions a SEG y disolvieron la sociedad; el control completo de la organización quedó en manos de SEG.

Controversia, reformas y bans (1996–2000)

En 1996, el senador republicano John McCain vio una grabación de los primeros eventos de la UFC y la calificó de «pelea de gallos humana» (human cockfighting). McCain, aficionado al boxeo y antiguo boxeador amateur en la Academia Naval, envió cartas a los gobernadores de los 50 estados instándoles a prohibir los combates. La campaña tuvo efecto inmediato: 36 estados aprobaron leyes que prohibían el combate sin reglas, los principales distribuidores de televisión de pago —entre ellos Viewer's Choice y TCI Cable— retiraron los eventos de su programación, y la Comisión Atlética del Estado de Nevada denegó la sanción para celebrar eventos en Las Vegas. La consecuencia económica fue devastadora para SEG. «Perdíamos dinero en cada evento. Estábamos prohibidos en el cable y yo estaba en los tribunales adonde fuera», declaró su presidente, Bob Meyrowitz. Para continuar operando, la UFC trasladó sus eventos a estados con escasa regulación deportiva como Mississippi, Luisiana o Alabama.

El caso más representativo de ese periodo fue el del UFC 12, previsto para celebrarse en Niagara Falls, Nueva York. A menos de un día del evento, el Tribunal del Estado de Nueva York ratificó la prohibición del combate sin reglas en el estado. El gobernador George Pataki declaró: «No me interesa arruinarlos; me interesa expulsarlos de Nueva York». Luchadores, equipo técnico y el propio octágono tuvieron que trasladarse de urgencia a Dothan, Alabama, donde se celebró el evento.

Ante la presión regulatoria, la UFC impulsó reformas progresivas para obtener la sanción de las comisiones atléticas. El UFC 12 (febrero de 1997) introdujo las primeras categorías de peso y prohibió el fish-hooking; el UFC 14 (julio de 1997) hizo obligatorio el uso de guantes de cuatro a seis onzas y eliminó las patadas al rival en el suelo y el tirón de cabello; el UFC 15 (octubre de 1997) añadió la prohibición de cabezazos, codazos en la nuca y la manipulación de articulaciones pequeñas. En julio de 1999, el UFC 21 incorporó rondas de cinco minutos y el sistema de puntuación de diez puntos, el mismo empleado en el boxeo profesional. El árbitro John McCarthy, junto al comentarista Jeff Blatnick y el coordinador Joe Silva, trabajaron paralelamente con las comisiones estatales en la redacción de un código estandarizado. «En cada evento pasaba algo, y establecíamos una regla al respecto», declaró McCarthy.

El proceso culminó en el otoño de 2000, cuando el New Jersey State Athletic Control Board (NJSACB), dirigido por Larry Hazzard, comenzó a sancionar eventos de artes marciales mixtas bajo un protocolo de reglas unificadas que incluía categorías de peso, rondas de cinco minutos, criterios de puntuación y más de treinta faltas codificadas. El UFC 28, celebrado el 17 de noviembre de 2000 en Atlantic City, fue el primer evento de la UFC disputado bajo esas normas. Pese a la regularización, los años de prohibiciones y la caída de ingresos habían agotado los recursos de SEG, situación que propiciaría la venta de la organización pocos meses después.

Era Zuffa: Adquisición y reactivación (2001–2004)

En enero de 2001, los hermanos Frank Fertitta III y Lorenzo Fertitta, propietarios de una cadena de casinos en Las Vegas, junto con su amigo de infancia Dana White, adquirieron la UFC a SEG por dos millones de dólares a través de la empresa que fundaron para tal fin, Zuffa LLC. Los Fertitta se repartieron la propiedad mayoritaria a partes iguales, mientras que White recibió un 10 % de las acciones y el cargo de presidente; Lorenzo Fertitta asumió además la presidencia ejecutiva de la compañía. En ese momento, la organización arrastraba millones de dólares en pérdidas y sus eventos seguían vetados en la mayoría de los estados.

La nueva dirección aprovechó la experiencia previa de Lorenzo Fertitta como miembro de la Comisión Atlética del Estado de Nevada para obtener la primera sanción regulatoria de la era Zuffa: el UFC 33, celebrado el 28 de septiembre de 2001 en el Mandalay Bay Events Center de Las Vegas, fue el primer evento de la historia autorizado por dicha comisión. Sin embargo, la recuperación financiera no fue inmediata: los eventos de la época apenas alcanzaban entre 30.000 y 45.000 pedidos de pago por visión.

El primer indicio de cambio llegó con el UFC 40, celebrado el 22 de noviembre de 2002 en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas. La revancha entre Tito Ortiz y Ken Shamrock —promovida con apariciones de ambos en programas de televisión generalista— agotó las entradas del recinto, generó una recaudación récord de 1,54 millones de dólares y alcanzó 150.000 pedidos de pago por visión, la cifra más alta en seis años. El evento supuso la primera cobertura mediática relevante para la organización desde la adquisición. Pese a este repunte puntual, las cifras volvieron a caer en los eventos posteriores y, hacia 2004, las pérdidas acumuladas de Zuffa desde la compra de la UFC ascendían a 34 millones de dólares. Ante esta situación, Lorenzo Fertitta llegó a pedirle a White que buscara un comprador para la organización, aunque cambió de parecer al día siguiente y decidió apostar por una última estrategia antes de cerrar la compañía.

The Ultimate Fighter y la irrupción masiva (2005–2007)

Esa última estrategia consistió en una serie de telerrealidad en la que aspirantes a luchador convivirían bajo un mismo techo y competirían por un contrato con la UFC. La propuesta había sido rechazada por varias cadenas hasta que Spike TV la aceptó; su presidente, Kevin Kay, recordó que la idea que finalmente lo convenció fue la de dieciséis hombres viviendo en una casa y compitiendo por un contrato de seis cifras. Zuffa financió de su propio bolsillo la producción de la primera temporada, valorada en unos 10 millones de dólares, sin que Spike asumiera ningún coste. Según relató Dana White, si el programa fracasaba, la UFC habría cerrado.

The Ultimate Fighter se estrenó el 17 de enero de 2005 con dieciséis competidores —ocho pesos medios y ocho semipesados— dirigidos por los entrenadores Chuck Liddell y Randy Couture, cuyo propio combate por el título estaba programado para después del programa. El formato, que combinaba convivencia, entrenamientos y eliminatorias semanales, culminó el 9 de abril de 2005 con una final retransmitida en directo desde el Cox Pavilion de Las Vegas. Diego Sanchez venció a Kenny Florian por el contrato en peso medio, pero el combate decisivo de la noche fue el de los semipesados Forrest Griffin y Stephan Bonnar: tres asaltos de intercambio constante que alcanzaron 2,6 millones de espectadores, la audiencia más alta para un combate en televisión por cable hasta ese momento. Ante la repercusión del combate, White concedió contratos con la UFC a ambos peleadores, una decisión que se considera el punto de inflexión que cambió el rumbo de la organización.