El distrito de Carabayllo, también escrito como Carabaýllo, es uno de los cuarenta y tres distritos que conforman la provincia de Lima, ubicada en el departamento homónimo, en el Perú. Limita al norte y noreste con el distrito de Santa Rosa de Quives, provincia de Canta, al este con el distrito de San Antonio de Chaclla, provincia de Huarochirí, al sureste con el distrito de San Juan de Lurigancho, al sur con el distrito de Comas y al oeste con los distritos de Puente Piedra y Ancón.
Es el distrito más extenso de la provincia de Lima. Se ubica en ambas márgenes del río Chillón, que nace en la cordillera de La Viuda (Canta) y sus productos agropecuarios abastecen los mercados de Lima Metropolitana. Dentro de la división eclesiástica de la Iglesia católica del Perú, pertenece a la diócesis de Carabayllo.
Toponimia Se sugiere que este nombre se deriva de la voz quechua , que significa 'nubes anaranjadas' o 'arreboles costeños'.
Según la doctora María Rostworowski, en su obra Historia del Tahuantinsuyu, cuando las tropas de Túpac Yupanqui derrotaron a las huestes del Colli Cápac, en represalia ejecutaron a todos lo varones adultos, siendo reemplazados por mitmaqs aymaras, quienes se establecen en el ayllu Cararua o Cararua ayllo. De aquí proviene la palabra «Carabayllo» o Cararua Ayllo.
El nombre «Carabayllo» también puede tildearse la letra y, quedando como «Carabaýllo», según la normas ortográficas, así mismo también este forma tildeada esta reconocida por el gobierno, siendo uno de los pocos topónimos en español con "ý".
Historia «Carabayllo» es un término nativo que tiene varias interpretaciones. La más cercana a la realidad del espacio geográfico y de su población sería:
y . sería el linaje (comunidad) de la gente con rostro pálido (rostro claro), en oposición a los Colliruna que eran pobladores morenos. Ambos grupos convivían en el valle del río Chillón.
y . Por ser un espacio geográfico favorable para el desarrollo del hombre el lugar podía haber sido llamado .
Etapa prehispánica Hace años a.C., en la desembocadura del río Chillón y en la costa central se asentaron diversos grupos humanos que se dedicaban a la pesca, a la caza y a la recolección de plantas y moluscos. En la zona de Chivateros se han encontrado diversas herramientas líticas que fueron usados para la caza de animales que bajaban, en temporadas, de las partes altas del valle. Después de este período, la sociedad pasa de un nivel de relaciones igualitarias a una sociedad primaria de estratificación social, lo cual se evidencia con la construcción de los primeros edificios ceremoniales. "El Paraíso" es el ejemplo más notable en la costa central. Su antigüedad es de 2500 años a.C.
En el Período Formativo, aproximadamente hacia los 1500 años a.C., antes de que surgiera la cultura chavín, en el valle del Chillón se construyeron grandes conjuntos ceremoniales como "Chuquitanta", "Chocas", "Pucará" y "Huacoy". A este último, la Dra. María Rostworowski lo denomina "Con Con". Este lugar posiblemente fue el centro ceremonial del dios "Con", quien fue una deidad costeña que procedía del Norte. La característica constructiva de todos estos centros es que tienen planta en "U", es decir, la pirámide mayor y principal se ubica al centro mientras que las otras dos pirámides de menor tamaño se ubican a los lados, y una gran plaza que se ubica al centro. La orientación de todo el conjunto está dirigida hacia el Noreste, siempre paralela a la cuenca del río Chillón.
En el Período Intermedio Temprano hacia los 200 años a.C., surge la cultura Lima, al cual corresponde el centro arqueológico de "Culebras", que se ubica frente a "El Paraíso". El material empleado en la construcción, es el adobito, material que los costeños modelaron a mano. Otro de los centros arqueológicos es "Copacabana", situado en el límite actual con el distrito de Puente Piedra. Asimismo, se han encontrado restos de esta época en "Playa Grande", principalmente diversas clases de cerámica policroma; actualmente es el balneario de Santa Rosa.
En Ancón, en la parte baja de su zona norte, se encuentran tumbas que van desde el Horizonte Medio (600 años d.C.) al período de los Incas. Se han encontrado tumbas de diversas formas, conteniendo un ajuar funerario que indica a la época a la que pertenecen. Los entierros forman parte de un poblado establecido allí desde comienzos del Horizonte Medio.
En el Período Intermedio Tardío (1,100 años d. C), en la parte media y baja del río Chillón surge el Señorío Colli o Collec, que dominó toda esta parte del valle. Los Colli tenían como centro administrativo y religioso, la zona arqueológica que hoy se denomina la Fortaleza de Collique. Otro de los centros Colli, que también habría sido un importante centro ceremonial y administrativo, es el cerro Pro. Asimismo, los Collis en esta época construyeron grandes murallas que bordeaban la margen derecha e izquierda del río Chillón y su extensión llegaba más allá de Chuquitanta, e incluso existió una red de ellos que servía como caminos epimurales. Entre los señoríos, de Colli y Canta, había una relación de intercambio de productos en tiempos de paz, pero en época de guerra se producían enfrentamientos sangrientos, principalmente esto sucedía por límites territoriales y por posesión de tierras para la siembra de la coca. Es en una de las guerras que los Canta lograron traspasar los límites territoriales de los Colliques y llegaron hasta Quivi. Desde ese momento, el territorio Colli se reduce y así quedó hasta la actualidad.
En el Período Inca (1400 d.C.), con la llegada de Túpac Inca Yupanqui, los cuzqueños logran dominar a los collis, contando con el apoyo de los Canta y los Yauyos (Chacllas). Posteriormente los cuzqueños trasladaron el centro de poder administrativo a Tambo Inga. Así los incas fueron estableciendo centros de control, los cuales estaban bajo la administración del centro principal de la costa central, que fue Pachacámac. Asimismo, se construyeron centros como "Palao" y "La Milla". Otra construcción inca, es el "Palacio Oquendo", ubicado en la parte baja del río Chillón, la cual tiene una distribución espacial de carácter residencial.
Etapa colonial La población de Carabayllo en esta época seguía desenvolviendo su vida dentro de los quehaceres cotidianos. Al asentarse los españoles en Lima y fundar la Capital como "Ciudad de los Reyes", Francisco Pizarro, en 1535, empieza a repartir las tierras del valle de Lima, entre sus compañeros conquistadores. El primer encomendero de Carabayllo fue don Domingo de la Presa y posteriormente, en 1540, fue Francisco Martín de Alcántara, hermano de Pizarro.
Cada repartimiento correspondía a un grupo de familias o ayllus que dependían de un curaca, quien por conservar sus privilegios estaba obligado a servir a los españoles. Los corregidores tenían autoridad sobre todos los pueblos que se encontraban dentro de su jurisdicción, y la población indígena era obligada a pagar tributos y a trabajar en las tierras de cultivo; debido a esto, los indígenas, al verse hostilizados y reducidos, optaron irse hacia las partes altas del valle.
Durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo, solo había mil tributarios indígenas, quienes procedían de Chuquitanta, Sevillay, Sutca, Guancayo, Collique y Maca. Los pobladores de estos pueblos fueron reunidos en la Reducción de San Pedro de Carabayllo, que se fundó el 29 de junio de 1571. Así San Pedro se convirtió en el primer centro administrativo, político y religioso del cono norte de Lima.
Poco después de la fundación del pueblo de Carabayllo, se construye la Parroquia de San Pedro, la cual se terminó de construir en 1632 y cuya regencia fue confiada a los Mercedarios. El Arzobispo de Lima Toribio de Mogrovejo, en su segundo recorrido pastoral, visitó la parroquia de San Pedro en 1593.
La lucha por la posesión de las tierras entre los conquistadores y los indígenas duraron años. Los terratenientes españoles se valían del poder legal y militar que les otorgaba el virreinato para despojar a los indígenas de sus tierras. En el , las reparticiones o encomiendas se convierten en haciendas. Asimismo, los terratenientes fueron los que asumieron los poderes del Estado. Los cargos públicos que ejercían eran el de alcalde, juez de paz, gobernador, diputado y juez de aguas.
Durante el período virreinal, las tierras de las haciendas han ido variando por procesos de parcelación y concentración, producto de las negociaciones de compra-venta. Hacia 1793, las haciendas existentes en el valle eran 28 en Carabayllo Alto y 15 en Carabayllo Bajo.
Poco antes de la independencia del Perú, el virrey, José de La Serna, ordena que se realice una visita y que se haga una relación de las haciendas que existían en el valle del río Chillón. El objetivo era conocer que haciendas apoyaban a los españoles para contrarrestar a la insurgencia libertadora. Este trabajo fue encomendado a don Simón Ravago, quien presenta la relación el 30 de septiembre de 1818 y menciona que en el valle de Carabayllo existen 18 haciendas.
Etapa de la independencia Cuando la expedición libertadora llegaba del sur con el general José de San Martín, el Perú era gobernado por el virrey, Joaquín de la Pezuela, quien inicia un acercamiento con San Martín para solucionar pacíficamente los destinos del país. Ambos jefes nombran sus representantes quienes se reúnen en Miraflores (Lima) el 26 de septiembre de 1820. Posteriormente, los representantes de San Martín se entrevistan con el Virrey Pezuela en el pueblo de la Magdalena, el 30 de septiembre de 1820. Las posiciones de ambos bandos eran opuestos: los de San Martín proponían bajo ciertos términos favorables a los españoles, la independencia del Perú y que esta sea gobernado por un príncipe de la casa real de España y los realistas proponían que se debía jurar y regirse por la Constitución liberal española de 1812. Ningún bando cedía.
Los españoles se preocuparon por poder dominar el valle del Chillón por ser un lugar estratégico de acceso hacia la ciudad de Lima; sin embargo, los montoneros no lo permitieron y se enfrentaron a los españoles en diversas batallas.
Debido a estos acontecimientos adversos, los generales que comandaban los agrupamientos españoles estaban descontentos con las acciones del virrey, José de La Serna, porque sus actos fracasaban y no podían contrarrestar la expedición libertadora y los levantamientos de indígenas se sucedían en diversos puntos del país. Por ello, el general Canterac se trasladó desde Arequipa para conspirar contra Pezuela, instala su campamento en Aznapuquio y reúne a todos los oficiales generales quienes piden el 29 de enero de 1821 a Pezuela que entregue el gobierno al Gral. José La Serna. Así, La Serna invita a San Martín a una reunión entre sus representantes. La reunión debía llevarse a cabo en la hacienda Torreblanca, en Chancay. No llegaron a un acuerdo positivo.
Después, el Virrey La Serna invita a otra reunión que se llevaría a cabo en la Casa Hacienda de Punchauca, en el valle de Carabayllo. El 4 de mayo de 1821, se inicia la reunión entre los representantes de ambos líderes. Después, el 2 de junio de 1821, San Martín y La Serna se entrevistan personalmente. San Martín deseaba que se estableciera una monarquía en el Perú, ejercida por un príncipe de la corte real, quien se regiría por una Constitución. La Serna acepta la propuesta, pero debía tener la aceptación de sus oficiales generales; sin embargo, los generales españoles no accedieron a la propuesta. Las negociaciones habían fracasado por la obstinación de los militaristas hispanos. San Martín, al ver que los españoles no cedían, decidió retirarse.
Desde que Carabayllo entró al sistema político administrativo en la época republicana, no ha tenido una fecha puntual de su creación Política. Por ello es que hay varias versiones sobre la fecha de creación.