San Pauli (en alemán Sankt Pauli, abreviado St. Pauli; pronunciación: ) es un barrio de la ciudad-estado de Hamburgo, Alemania. Ubicado en el distrito de Hamburg-Mitte, comenzó a desarrollarse a principios del y tiene una extensión de 2,6 km² y una población de cerca de 27 000 habitantes. Otra denominación para San Pauli es el Kiez.
Es uno de los barrios rojos más famosos de Europa y el centro de la vida nocturna de Hamburgo. Es un barrio muy cultural, donde han pasado artistas de todo tipo, desde actores a compositores, músicos, etc.
Historia
El área donde esta el barrio fue anexionada por Hamburgo en el año 1247, conocida también como Hamburger Berg, dado que por entonces se trataba de la zona más elevada de la zona, situada al norte del río Elba. La orografía cambió durante guerra de los Treinta Años, debido a la extracción de arcilla y a la nivelación de los muros ordenada por el Senado de Hamburgo. Por aquella época la zona se encontraba en una zona de nadie poblada por unas 2000 personas a mitad de camino de Altona, por aquel entonces danesa, y el puerto del río Elba.
Esta situación explica como ya por aquel entonces San Pauli era una zona de ocio, donde se construyeron los primeros teatros de la zona o Spielbuden. También existía un barrio rojo donde acudían los marineros que desembarcaban. izquierda|miniaturadeimagen|La Spielbudenplatz en 1800 Hasta el la zona estaba poco poblada y sus pobladores eran órdenes religiosas y bandas de piratas que navegaban por el río Elba, así como jornaleros, pescadores y pequeños artesanos que huían del alto coste que suponía vivir dentro de las murallas de Hamburgo. Una de las profesiones que más se ejercieron fue la de cordelero, dada la gran demanda existente en los barcos del puerto de la ciudad. Además, esta profesión requería de grandes espacios ya que mientras un cordelero aguantaba una rueda en la que era enrollado el cáñamo, el otro iba estirando y retorciendo. La huella dejada por dicha labor se puede ver en el nombre de una de las calles del barrio, Reeperbahn (el camino de cuerda).
Empezó su urbanización en 1864, al ser Altona anexionada a Prusia después de la guerra de los Ducados, lo que incrementó su demografía. En 1894 se censaron 72 000 habitantes. Pero fue a principios del , con la construcción de varias fábricas, cuando St. Pauli se convirtió en un gran centro urbano.
Los accesos a este suburbio consistían en tres grandes puertas. La existencia de una de ellas denominada Milderdor o Middele-Thor, que luego dará nombre al estadio del FC Sankt Pauli, esta datada desde 1246. Años más tarde dicha puerta fue reubicada por el crecimiento del barrio. Desde esa misma puerta se cobraba una especie de fielato a las mercancías que entraban y salían de la ciudad.
Es a finales del cuando el Senado de Hamburgo ordena el traslado de hospicios y hospitales fuera de las murallas, y éstos son trasladados a St. Pauli. En 1762 la iglesia de San Pauli, levantada en 1682, fue totalmente destruida por el ejército danés durante un asalto que pretendía recaudar fondos para una inminente guerra contra el Imperio ruso. En el volvió a ser reconstruida, pero en la guerra de la Sexta Coalición Napoleón ordenó a la Grande Armée que se la incendiara junto a todos los edificios, evitando así que pudieran refugiarse en ella los soldados enemigos.
A partir de 1833 la iglesia vuelve a ser reconstruida en su ubicación original, y es entonces cuando el barrio toma el nombre de dicha iglesia y ésta se convierte en todo un símbolo. Es desde ese momento cuando paulatinamente se empieza a disfrutar de avances como el gas y la luz en la zona. Por aquellos años experimenta un gran crecimiento debido a dos hechos: El «Gran incendio» y la creciente industrialización debida al puerto de Hamburgo, que provocaron el éxodo masivo a San Pauli. Se calcula que alrededor de unas 20 000 personas abandonaron Hamburgo para irse a vivir allí. derecha|miniatura|Embarcaderos en 1900 La superpoblación trajo consigo carencias de salubridad e higiene y transformó la estructura social, favoreciendo la aparición de teatros, prostíbulos, salones de música y salas de baile, convirtiendo al barrio en una zona de ocio. El aumento del número de habitantes hizo que el Senado de Hamburgo acordara definitivamente la apertura nocturna de la Milderdor, bajo el pago de 16 chelines, permitiendo así un mayor desarrollo de la actividad comercial. La apertura definitiva se produjo en 1861.
La mayoría de los recién llegados se instalaron en Reeperbahn y alrededor de la zona portuaria. Desde entonces, al abrigo del crecimiento industrial, algunos trabajadores siguiendo el ejemplo de Berlín o Leipzig crearon el Bildungsveiren für Arbeiter o Asociación para la Educación de los Trabajadores que unido a que la gran mayoría de personas que acababan de establecerse en el barrio eran trabajadores con la esperanza de conseguir un empleo relacionado con la actividad portuaria hizo que acabará definiendose el acento proletario del barrio.
Las obras de ampliación del puerto de Hamburgo llevaron consigo el derribo de miles de viviendas, que trajo consigo la emigración a guetos obreros o a compartir casa entre varias familias, lo que condujo a una masificación del barrio. Esta miseria llevó a una epidemia de cólera que causó unos 8000 muertos en 1892.
En el verano de 1923 se produjeron en el puerto de San Pauli diversas protestas laborales que degeneraron en revueltas violentas debido al paro y al precio de los productos básicos. A los enfrentamientos con las fuerzas del orden se sumaron diversos saqueos. Todo resultó ser un plan de Ernst Thälmann desoyendo las indicaciones del KPD. La represión fue durísima y las organizaciones comunistas de Hamburgo suspendidas, siendo ilegalizado el Partido el 23 de noviembre. Aquella década, a pesar de la bonanza económica, se caracterizó por la miseria y la precariedad de los vecinos debido a la hiperinflación y al crac del 29, pasando el puerto a tener de 28.000 trabajadores en 1923 a 12 500 una década más tarde.
En 1925, además de ofrecerse el primer estriptis, la policía descubre que en el barrio se traficaba con droga al decomisar 114 kilos de heroína. A partir de ese momento el barrio se convierte, junto al barrio londinense de Whitechapel, en uno de los más peligrosos de Europa.
En la década de los años 30 años encontramos en el barrio un gran número de salas de baile donde se escuchaba Swing. El estilo de vida de los seguidores de este tipo de música era totalmente opuesto al de las Juventudes Hitlerianas, por lo que sufrieron un gran hostigamiento de las autoridades. De hecho el Senado prohibirá el swing en 1938, siendo detenidos los Swing Kids a partir de 1940 por la Gestapo e incluso llevados a campos de concentración, en los que llevaban un triángulo rojo para identificarlos como presos políticos, por anglófilos. El 28 de febrero de 1941 se celebró el último concierto en un local llamado despectivamente por las autoridades Judenaquarium (el Acuario Judío). Entre los locales más famosos de la época encontramos el Ballhaus Alcazar, Kaffehaus Dietrich Menke, el Café Mehrer entre otros.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial hizo que no pudiera ser llevado a cabo lo que Karl Kaufmann llamó "Visiones para una nueva Hamburgo" que incluían obras en el mercado de pescado y en la zona del puerto.
thumb|left|Elfriede Lohse-Wächtler:Vista sobre el puerto, hacia 1929, acuarela, 51 x 72,8 cm Durante la guerra el puerto se convirtió en una zona estratégica pues en sus atarazanas se llevaban a cabo la construcción de submarinos y barcos destinados para las batallas. En este contexto surgen grupos de resistencia antinazis, formados por unos 300 combatientes que se organizaban en pequeños grupos. Estos combatientes contaban entre sus filas con extranjeros, independientes, políticos comunistas y socialdemócratas que se dedicaron al sabotaje, la ayuda a prisioneros soviéticos que trabajaban en la creación de búnkeres y a la distribución de propaganda antinazi. Uno de los más famosos fue el Comando Bästlein-Jacobs-Abshagen. derecha|miniatura|Placa en Schmuckstrasse que relata la historia de los barrios chinos en St. Pauli y su destrucción por la Gestapo en 1944 En 1942 se construyó en Heiligensgeistfeld, al lado de Feldstrasse, un gran búnker que hoy en día aún es visible, diseñado para acoger a unas 18 000 personas y un gran número de baterías antiaéreas. Pese a que Hamburgo fue una de las zonas más devastadas por la guerra debido a la Operación Gomorra, el barrio solo vio afectada una tercera parte de su superficie debido a que en la zona norte de San Pauli había dos torres antiaéreas.
Pese a que el curso de la guerra se estaba decantando a favor de los aliados, los nazis siguieron con la persecución de los que denominaban <<asociales>>. Con este término englobaban desde desempleados, prostitutas, enfermos, inválidos o personas con comportamientos sexuales irregulares. Según el régimen el 40 % del barrio entraba dentro de esa definición. Ya desde su llegada al poder, en tan solo un año hubo más de 650 denuncias por «perversiones contra natura». Cabe destacar el ataque que recibió la comunidad china, asentada en Hamburgo desde el , cuando en mayo de 1944 se detuvo a 130 asiáticos que residían en Schuckstrasse con el pretexto de su vinculación con los fumaderos de opio en lo que se llamó Chineseaktion.
El 3 de mayo de 1945, tres días después del suicidio de Adolf Hitler, el general de la Luftwaffe Alwin Wolz se rindió, entregando el control de la ciudad al general de brigada británico Alwin David Spurling.
Gracias al milagro económico alemán, San Pauli volvió a resurgir y vivió su época dorada en las décadas de 1950 y 1960. Marineros y estibadores buscaban todo tipo de divertimento en el barrio debido a que las atarazanas volvían a funcionar al máximo rendimiento. "La milla del pecado", como era conocida Reeperbahn, se convirtió en el centro social y cultural, permitiéndose todo aquello que en otros lugares estaba prohibido. Eso explica que los negocios más prósperos fueran los burdeles, los clubs de stríptis y los pubs. De esta situación se aprovechó Willi Bartels, quien pasó de ser carnicero a ser conocido como el Rey de San Pauli por ser el pionero de lo que son hoy los prostíbulos modernos, como el Eros Center. Además el barrio se convirtió en el epicentro de la escena musical cuando en los años 50 hubo un auge de bandas de rock ´n´ roll británicas. El barrio pasó a ser no solo un centro de ocio para los hamburgueses, sino un lugar turístico para alemanes y escandinavos. izquierda|miniaturadeimagen|Muelle de St. Pauli y el puerto de Hamburgo En la década de los años 60 hay un auge del delito en el barrio debido a la prostitución y la industria del espectáculo. Así pues existe una verdadera mafia, entre cuyos integrantes destaca el llamado El Padrino de St. Pauli, Wilfried "Frieda" Schulz que ya en la década de 1970 habrá construido un poderoso imperio y es respetado en la Reeperbahn como si fuera el alcalde del barrio. que pasó de ser mozo de almacén a convertirse en dueño y socio de varios hoteles y locales. En 1959 se hizo con el control del juego gracias a la ayuda de la mafia estadounidense. A pesar de tener buenas relaciones con los estamentos de Hamburgo fue juzgado más de una veintena de veces.Operó junto al cartel GMBH (Gerhard Glissmann, Michel Luchting, Walter Beatle Voelger y Harry Harald Voerthman) en una red de proxenetas, controles de Peep Show, restaurantes, etc. Junto a este cartel nos encontramos también a Tommy Karate Born al frente de la Nutella Bande y, por último, a la banda que a partir de la introducción de la cocaína en los años 80 obtuvo un mayor protagonismo: Das Chicago, con la cual surgieron otras.