«Nobody Knows Me» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su noveno álbum de estudio American Life (2003). Fue compuesta y producida por la cantante y Mirwais Ahmadzaï y publicada por las compañías Maverick y Warner Bros. como un sencillo promocional del álbum en octubre de 2003, en formato de vinilo de 12". No estuvo disponible comercialmente, sino que solo fue enviada como un corte promocional a las discotecas con remezclas producidas por Peter Rauhofer, Mount Sims y Above & Beyond. «Nobody Knows Me» continúa con el tema principal de American Life sobre «la nada» y el uso de tonos negativos en las canciones. De géneros trance, dance y electropop, utiliza efectos de vocoder en la voz de la artista y la letra rechaza la «enfermedad social» de la cultura sensacionalista y critica tanto a la televisión como a las revistas.
En términos generales, obtuvo reseñas favorables de los críticos y periodistas musicales, quienes la consideraron como una de las más destacadas del disco. Desde el punto de vista comercial, debutó en el primer puesto en la lista estadounidense Dance Singles Sales —junto con el sencillo «Nothing Fails»— y las remezclas alcanzaron el cuarto en el conteo Dance Club Songs. También ocupó la posición cuarenta y nueve en el ARIA Club Tracks de Australia. Madonna la interpretó en el Re-Invention World Tour de 2004; era la segunda canción del repertorio y durante la actuación realizaba una coreografía en una cinta transportadora. Ocho años después, para The MDNA Tour (2012), se utilizó como un vídeo interludio en el que se mostraba su rostro transformado en una serie de personas famosas. Una de ellas fue la política francesa de extrema derecha Marine Le Pen, quien denunció a la cantante por superponer una esvástica en la frente, antes de que su rostro se transformara en el de Adolf Hitler.
Contexto y grabación Según Lucy O'Brien, en su libro Madonna: Like an Icon (2008), el concepto principal de American Life era sobre «la nada». Esto fue evidente en títulos como «Nothing Fails», «Nobody Knows Me» y el uso de la palabra «no» en «Love Profusion». Al utilizar un tono negativo, Madonna pudo ser sarcástica en relación con las suposiciones que el público tenía sobre ella y enfatizar su conocimiento sobre el romance. La autora explicó el concepto del álbum y de la canción: Si Like a Prayer fue su álbum de divorcio, American Life es su [álbum de] psicoanálisis. Incluso hay una referencia directa a Sigmund Freud y lanza innumerables preguntas. ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Qué significa todo esto? Gran parte del álbum está impregnado de sarcasmo: desde el hastío [y] desafecto de la canción principal a la insolente «Nobody Knows Me», Madonna está pateando contra el efecto claustrofóbico del culto a las celebridades.
Madonna y Mirwais Ahmadzaï compusieron y produjeron «Nobody Knows Me». Las sesiones de grabación de American Life iniciaron a finales de 2001, pero fueron interrumpidas ya que la cantante filmó la película Swept Away en Malta y protagonizó la obra de West End Up for Grabs, por lo que a finales de 2002 regresó a los Olympic Recording Studios, en Barnes (Londres), y finalizó las sesiones. Ahmadzaï tocó la guitarra y participó en la programación; Mark «Spike» Stent realizó la mezcla en Olympic y en Westlake Recording Studios, ubicados en West Hollywood (California); y Tim Young fue el encargado de la masterización en Metropolis Studios, en Londres.
Publicación y composición thumb|izquierda|250px|El trío Above & Beyond produjo una remezcla para el lanzamiento promocional de «Nobody Knows Me» titulada «Above & Beyond 12" Mix»
Las compañías Maverick y Warner Bros. Records publicaron «Nobody Knows Me» como un sencillo promocional de American Life en octubre de 2003, en formato de vinilo de 12". No estuvo disponible comercialmente, sino que solo fue enviada a las discotecas como un corte promocional con remezclas producidas por Peter Rauhofer, Mount Sims y Above & Beyond, de las cuales tres aparecieron posteriormente como pistas adicionales en el maxi CD de «Nothing Fails», puesto a la venta el 25 de noviembre de ese año, mientras que la de Above & Beyond figuró en el CD de «Love Profusion», editado el 26 de marzo de 2004 en Europa. Asimismo, la versión «Mount Sims Old School Mix» se incluyó en el EP recopilatorio Remixed & Revisited, también de 2003. Esta última incluye efectos de sonido de «videojuegos» y teclados adicionales; Keith Caulfield de Billboard lo describió como un número «retro de electro de los años 1980». En enero de 2004, Madonna lanzó un libro de edición limitada titulado Nobody Knows Me, que estuvo disponible como pedido anticipado a través de su sitio web oficial desde el 25 de noviembre al 30 de diciembre de 2003, a un costo de veinticuatro dólares (veinte euros para los territorios europeos). Dirigido al público adulto, incluyó 52 páginas de fotografías inéditas con comentarios de «un Ícono y sus ángeles».
«Nobody Knows Me» es una canción de géneros trance, dance y electropop y contiene efectos electrónicos y un ritmo «intenso» en un estilo retro. Se caracteriza por tener la voz de Madonna manipulada con vocoder, que se acompaña de sintetizadores que emiten pitidos en un acorde menor y secciones con percusiones fuertes y baterías funk que enfatizan la melodía durante los versos. Samuel R. Murrian, de la revista Parade, la describió como un «torbellino de bips y pitidos electrónicos alrededor de Madonna». Según la partitura publicada en Sheet Music Now por EMI Music Publishing, se establece en un compás de 4/4 con un tempo «moderadamente rápido» de 120 de pulsaciones por minuto. La letra rechaza la «enfermedad social» de la cultura sensacionalista y critica tanto a la televisión como a las revistas. En la primera estrofa la intérprete canta I've had so many lives / Since I was a child / And I realize / How many times I've died / I'm not that kind of guy / Sometimes I feel shy / I think I can fly / Closer to the sky («He tenido tantas vidas desde que era una niña y me di cuenta de cuántas veces he muerto / No soy esa clase de persona, a veces me siento tímida, creo que puedo volar más cerca del cielo»); para Jim DeRogatis, dichos versos fueron una de sus declaraciones «más profundas» en American Life. También reflexiona pensamientos como It's no good when you're misunderstood, but why should I care what the world thinks of me? («No es bueno cuando te sientes incomprendido, pero ¿por qué debería importarme lo que el mundo piense de mí?»). James Hannaham de la revista Spin comentó que Madonna se queja del precio de la fama, mientras que Nicolás Alvarado de Letras Libres señaló que «huye del bullicio de la falsa sociedad». Esto puede reflejarse en las líneas This world is not so kind / People trap your mind / It's so hard to find / Someone to admire («Este mundo no es tan agradable, la gente controla tu mente, es tan difícil encontrar a alguien a quien admirar»); según Chuck Arnold de Billboard, se percibe una sensación de «desilución». Johnny Davis de NME concluyó que en la canción se descubre que «la vida es muy rara y sin errores».
Recepción crítica thumb|derecha|Madonna interpretando «Nobody Knows Me» en uno de los conciertos del Re-Invention World Tour de 2004
En términos generales, «Nobody Knows Me» obtuvo comentarios favorables de los críticos y periodistas musicales, quienes acordaron que era una de las canciones más destacadas de American Life. Así lo expresó James Hannaham de Spin, quien además la comparó con «I Feel Love» (1977) de Donna Summer. Un editor de The People le otorgó cinco puntos de cinco y recalcó que no solo era la mejor del álbum, sino una de las mejores de su historia y prueba «por qué Madonna es la reina del pop». Stephen Thomas Erlewine de Allmusic también la eligió como una de las mejores y señaló que es uno de los momentos en los que el disco puede ser «bastante conmovedor». Jon Pareles del New York Times la consideró la «más bailable» del material, y Sal Cinquemani de Slant Magazine afirmó que era la «melodía más gratificante». Por su parte, Sebas E. Alonso de Jenesaispop la calificó como «la mejor de las canciones modernas». Edna Gundersen de USA Today declaró que la «perfección sonora de "Nobody Knows Me" da fe de sus habilidades intactas como una inteligente compositora de música pop».
Serene Dominic del Metro Times elogió la programación de Ahmadzaï como lo mejor del álbum y destacó que el tema evita cualquier falla «cuando todo se derrumba y te quedas con Madonna y una guitarra acústica como si fuera una mala noche de micrófono abierto con Jewel». Ken Tucker de Entertainment Weekly la nombró «realmente emocionante» y remarcó que implementa una paradoja astuta de «forma versus contenido», en el sentido de que la artista usa el truco de estudio «tecnófilo» de distorsionar rítmicamente su voz para hacer argumentos «tecnofóbicos (anti-TV, pro-privacidad)». Alan Braidwood de la BBC sintió que era una «locura», con sus sintetizadores «muy electrónicos, caóticos, rápidos, maníacos y fuertes», y agregó que se necesitaría escucharla varias veces para poder «comprenderla realmente». Chuck Arnold de Billboard la llamó un «golpe de rock zigzagueante» y Javier A. Fernández de El País calificó a la letra como «muy dramática». Paul Ress de Q la consideró «simple», llena de «drama, oscuridad y sorpresas».
En otras opiniones más variadas, algunos periodistas analizaron la letra, como es el caso de O'Brien, que la describió como «ingenua» pero «desafiante», que desestima a los críticos que no tienen conocimiento del «ser interno [de Madonna] sospechosamente cauteloso». Además, opinó que la canción te deja «aturdido». John Payne de LA Weekly declaró que en «Nobody Knows Me» uno puede imaginar una sensación real «profundamente arraigada» en Madonna, y prosiguió: «"¿Por qué debería importarme lo que el mundo piense de mí?" O sea, sí, sí le importa lo que el mundo piense de ella. Dice que se retirará de la opinión pública, porque, ¿quién necesita eso, eh?». Para Spence D., del sitio IGN, le pareció un outtake de Music (2000), su anterior trabajo discográfico, y aseguró que la letra era «simplista» y que avergonzaría a Dr. Seuss. No obstante, elogió el estribillo «hipnótico» y expresó que la música era «lo mejor del disco hasta ahora». El autor además señaló que este debería haber sido el sencillo principal. Jessica Winter de The Village Voice sintió que era «agresiva» y «menos pegadiza que contagiosa», y observó que la voz editada de la cantante era «redundante». Dan Gennoe de Dotmusic sostuvo que el relato de Madonna sobre tener una crisis de la personalidad no había sido muy afortunado. Añadió: «Simplemente palabras que riman (mal) esparcidas sobre lo que parece ser un secuenciador cayendo por las escaleras, solo sirve para demostrar que ni Madonna puede deshacer el daño hecho por Cher a la imagen del vocoder». De manera similar, Dita di Prima de Playlouder desaprobó la letra y comentó que cuenta con un vocoder «tan anticuado que probablemente Cher envió un equipo de búsqueda». En la misma línea, Bernard Zuel de The Sydney Morning Herald la tildó de «vergonzosa» y Ed Howard de Stylus Magazine opinó que cada vez que se desvía de temas de amor y felicidad, ella recurre al «incendiario inútil» como en «Nobody Knows Me». Rikky Rooksby, autor de The Complete Guide to the Music of Madonna, fue más crítico aún y dijo que podría ser la canción «más tonta» que haya grabado.