La batalla de Bibracte fue el primer gran enfrentamiento de la Guerra de las Galias, en que combatieron los ejércitos de la República romana, liderados por Julio César, y la tribu celta de los helvecios, en julio de 58 a. C., terminando en una decisiva victoria de los primeros.
Antecedentes El sur de la Galia había estado bajo el dominio romano por siete décadas como la provincia de la Galia Narbonense,Wilcox, 2011: 8 cuando César se convirtió en su procónsul (gobernador). El romano estaba interesado en expandir las fronteras de Roma para prestigio personal,Wilcox, 2011: 12 por eso no perdió la oportunidad que le dio la emigración de los helvecios.Wilcox, 2011: 15
Estos últimos ocupaban el territorio de la Suiza actual, pero en 58 a. C. decidieron emigrar, presionados por los pueblos germánicos ubicados más allá del Rin y el Danubio,Wilcox, 2011: 14 especialmente por la invasión de Ariovisto, y por la falta de tierras para toda su población.Casio XXXVIII.39.2 Tras prepararse por dos años quemaron sus 20 ciudades y 400 aldeas,Plutarco. César 18.1 convencieron a sus vecinos de unírseles e invitaron a los boyos a venir desde Nórico para ayudarlosCésar I.5.3 y el 28 de marzoWilcox, 2011: 29-30 marcharon a las tierras de los sántonos, ubicadas al sudoeste de la Galia, en Aquitania.
Pero el camino escogido tendría que pasar por territorio romano donde vivían los alóbroges.César I.6.1 Los helvéticos solicitaron permiso para cruzar,César I.8.3 esperando por dos semanas al orillas del Ródano frente a Génava,César I.6.2 donde César había llegado a marchas forzadas con sólo una legiónCésar I.7.1 (probablemente la IX) e hizo derribar el puente local.César I.7.2 César temía que saquearan su provincia si los dejaba pasarCasio XXXVIII.31.3; César I.7.4 y su respuesta fue negativa, de hecho, aprovechó el tiempo para construir un gran muro de 19 millas romanas (28 km) de largo y 16 pies (4,7 m) de alto con una trinchera a lo largo de las orillas del río,Casio XXXVIII.31.4; César I.8.1 más varios puntos fortificados donde acampó a las tropas.César I.8.2 Los helvecios quisieron forzar el cruce pero fueron rechazados sus numerosos ataques, la mayoría nocturnos.César I.8.4 Por esto, los emigrantes pidieron permiso a los sécuanos para pasar, quienes aceptaron tras la intercesión del eduo Dúmnorix.César I.9.2 Hubo un intercambio de rehenes, los helvecios para garantizar que no saquearían a su paso y los sécuanos para jurar que no bloquearían el paso.César I.9.4
Tras dejar las tropas en VesontioWilcox, 2011: 31 a cargo del legado Tito Labieno, César viajó a la Galia Cisalpina, otra provincia romana, y tomó las tres legiones acampadas en Aquileya (VII, VIII y X) y reclutó dos nuevas legiones (XI y XII)César I.10.3 antes de volver a la Narbonense a marchas forzadas, enfrentándose en escaramuzas con las tribus alpinas hostiles.César I.10.4 Finalmente recibió la solicitud de ayuda que esperaba para poder inmiscuirse de forma legal e irreprochable para el Senado romano cuando los eduos, aliados de los romanos, pidieron su intervención militarCasio XXXVIII.32.2; César I.11.2 porque los helvéticos estaban saqueando su territorio.César I.11.1 Además, César temía que terminaran atacando Tolosa, a la que se aproximaban peligrosamente.Casio XXXVIII.32.3
Por eso avanzó hacia el río Arar, frontera entre eduos y sécuanosCésar I.12.1 donde tres cuartos de los migrantes ya habían cruzado según informes de sus exploradores,César I.12.2 quedando en la otra orilla sólo Polieno VIII.23.3 tigurinosCésar I.12.4 que eran la retaguardiaCasio XXXVIII.32.4 y estaban cargados por el bagaje.César I.12.3 Los celtas estaban agotados por la marcha y ayudar a sus compañeros en el cruce y como la corriente era fuerte, decidieron acampar para cruzar al día siguiente. Tres legiones se adelantaron y cayeron sobre los tigurinos durante la noche, masacrándolos cuando estaban indefensos,Goldsworthy, 2007: 267 forzando a los sobrevivientes a huir a los bosques dispersos. Es posible que murieran unos celtas mientras desde la otra orilla sus compañeros sólo podían mirar.De Bello Gallico. César contra los helvecios, 58 a. C. Blog Anábasis histórica. Publicado el 9 de marzo de 2015. Consultado el 8 de febrero de 2018.
No está claro si fue César o LabienoApiano IV.4.21Plutarco. César 18.2 quien lideró la vanguardia; el procónsul no tenía problemas en reconocer los éxitos de sus subordinados, pero es posible que asumiera ese éxito como propio para no tener que homenajear a un legado que durante la posterior guerra civil había desertado de su bando.
Después César construyó un puente sobre el río,César I.13.1 una vez terminado recibió una embajada de los helvéticosCésar I.13.2 pero no se llegó a acuerdo,Casio XXXVIII.33.1; César I.14.7 debiendo César perseguirlos por territorio eduo.César I.15.1 Después hubo una serie de escaramuzas, destacando una victoria de 500 jinetes helveciosCésar I.15.2 sobre 4000 pares eduos en Cavillono.
El mismo día, los exploradores de César le informaron que los emigrantes acampaban al pie de una colina a 8 millas del campamento romano. Envió hombres para averiguar por dónde subirla.César I.21.1 Después de que le dijeran que era fácil de escalar, durante la noche envió a Labieno con dos legiones veteranas a subirla.César I.21.2 Poco después salió con el resto del ejército, la caballería en vanguardia, siguiendo el mismo camino que los helvecios recorrieron.César I.21.3 Cuando César estaba a milla y media del enemigo sin ver señales de Labieno en la cima,César I.22.1 los prisioneros capturados por sus jinetes le informaron que los celtas estaban en la colina.César I.22.2 El procónsul hace marchar a sus tropas en formación de batalla creyendo que Labieno ha desobedecido sus órdenes de no enfrentarse a los helvecios hasta que él llegara.César I.22.3 César aguardó en las cercanías hasta saber de Labieno, y fue muy entrada la tarde cuando sus exploradores le dijeron que eran romanos los que ocupaban la colina, no celtas.César I.22.4 Su lugarteniente lo había obedecido y estaba bien oculto ahí, pero el enemigo ya había iniciado la marcha y debió conformarse con seguirlo a distancia.
César estaba a apenas 27 km de Bibracte, el oppidum (villa fortificada) más grande y rica de los eduos. Decidió cancelar momentáneamente la persecución de los helvéticos y dirigirse a la villa por suministros.César I.23.1 Algunos aliados desertaron con Lucio Emilio, decurión de la caballería gala,Goldsworthy, 2007: 184César I.23.2 y los helvecios interpretaron esto como una señal de debilidadCasio XXXVIII.33.2; César I.23.3 por la derrota de Cavillono y para evitar que los romanos se aprovisionasen atacaron su retaguardia.César I.23.4
Fuerzas enfrentadas Helvecios miniatura |400px |Campaña de César en 58 a. C. En amarillo el territorio romano. Los nombres de las tribus celtas están en verde, en naranja los de las germánicas y en púrpura los de las aquitanas. Según César, los migrantes sumaban helvecios, tulingos, latobrigos, rauracos y boyos, unos celtas en total.César I.29.3 De estos, eran guerreros. Plutarco esta casi de acuerdo, habla de migrantes, de los que podían luchar. Estrabón aumenta el número: celtas.Estrabón IV.3.3 Apiano dice que eran helvecios y tigurinos.Apiano IV.4.20b Paulo Orosio rebaja la cifra a celtas en total,Orosio VI.7.5 probablemente basado en los informes de Gayo Asinio Polión.Delbrück, 1900: 513-514 Polieno reduce aún más, sólo galos, de los que un cuarto eran guerreros (antes de la derrota de los tigurinos). Los historiadores modernos consideran imposibles las cifras aportadas por los antiguos. El historiador alemán Karl Julius Beloch compara las fuentes con sus estimaciones sobre la densidad de población que pudo haber en los territorios helvecios, en un área de a km², estima una media de 10 habitantes por km², lo que le lleva aceptar como cierto el número de celtas supervivientes a la campaña, . Concluye que las bajas debieron ser de , totalizando unos helvecios y aliados al comienzo de la migración.Delbrück, 1900: 496 Esto es similar a su compatriota, Andres Furger-Gunti, quien habla de , de los que un cuarto serían guerreros.Furger-Gunti, 1984: 102
En cambio, su colega y compatriota, Hans Delbrück, sostiene que una masa humana como la mencionada por César habría requerido 6000 carromatos para las familias y otros 2500 para el bagaje, esa columna jamás se hubiera movido a la velocidad que da a entender César y habría tenido 130 km de largo, algo imposible para la época:Delbrück, 1900: 497-498 «El censo de César, como Heródoto sobre el ejército de Jerjes, no debe reducirse sino simplemente descartarse».Delbrück, 1900: 498 Él creía que los bárbaros eran mejores guerreros que los civilizados greco-romanos, por lo que tiende a atribuir las victorias de César a una supuesta superioridad numérica, disminuyendo el número de combatientes bárbaros y exagerando el de romanos.Goldsworthy, 2006: 549 Si el procónsul dice que los helvecios lo triplicaban en número, Delbrück cree que en realidad eran los romanos quienes triplicaban a los celtas.Sabin, 2015: 13 La única cifra que reconoce como válida es de Estrabón, quien dice que sólo 8000 helvecios sobrevivieron a la guerra. Calcula que los celtas bien pudieron ser un 50% más originalmente, es decir, en batalla eran al menos y que la columna no debía pasar más de personas en total. Esto choca con los estudios de historiadores más modernos, quienes consideran que en la Antigüedad, por cada hombre adulto había cuatro o hasta cinco mujeres, niños y ancianos de promedio.Goldsworthy, 2009: 249
Otro historiador alemán del período, Max Eichheim, es tajante al señalar que los números aportados por César son imposibles, simplemente no tenía los efectivos como para detener una horda tan grande. Confía más en Polieno, aunque lo sigue considerando muy alto. Cree que Estrabón estaba en lo correcto, pero no eran sino y la cifra dada se debe a un error tipográfico al copiarse su Geografía una y otra vez a lo largo de los siglos. En cuanto a los 8000 supervivientes, Eichheim cree que se refiere a los guerreros que lograron volver a su hogar. También que Estrabón debió basarse en los informes más confiables de la época y desconfía de toda obra posterior, pues la considera contaminada con la propaganda de César.Eichheim, 1866: 51-52
Delbrück era un hombre del . Durante las guerras napoleónicas o la guerra civil estadounidense, la mejora en las armas de fuego volvió inútiles las antiguas protecciones corporales y toda batalla se hizo muy costosa en vidas. Tanto vencedores como vencidos tenían bajas similares, así que la superioridad numérica se volvió imprescindible para reemplazar a los caídos mejor que el adversario y ganar una campaña.Sabin, 2015: 13-14 La mayoría de los estudiosos actuales rechazan el escepticismo radical de Delbrück y dan un poco de credibilidad a las cifras de las crónicas. Especialmente, porque en tiempos recientes se ha demostrado empíricamente que pequeños pero altamente profesionales ejércitos pueden derrotar en guerras convencionales a masas mal preparadas, como en el conflicto árabe-israelí.Sabin, 2015: 14 El estadounidense Bill Yenne sostiene que si César afirma que la reserva helvecia se componía de guerreros,César I.25.6 el resto de su falange no podía ser más del doble de ese número.Yenne, 2012: 43 En total unos , concordando con la estimación de Matthew Bunson.Bunson, 2009: 75 Los historiadores Peter Wilcox & Duncan B. Campbell elevan los números a .
César menciona también el caso de un tal Orgétorix, un noble y rico helvecio, que en el año 61 a. C., fue acusadoCésar I.2.1 de conspirar con nobles sécuanos y eduosCésar I.3.3 de querer derrocar al senado de su tribu y dividirse el poder en la Galia.César I.3.7 El día que debía ser juzgado se presentó acompañado de vasallos, hombres de su clan,César I.4.2 que el historiador inglés Adrian Goldsworthy cree que equivalían a un octavo de los guerreros de su tribu.Goldsworthy, 2006: 207