{| style="width: 25em; font-size: 90%; text-align: left;" class="infobox"

!align="center" bgcolor="lightblue" colspan="2"|España: Gestión del agua en España |- 100px|Bandera de España !align="left" valign="top"|Uso de agua por sector 1997 |valign="top"|Doméstico 13%Agrícola 68%Industrial 19% |- !align="left" valign="top"|Recursos hídricos totales (1977-2001) |valign="top"| 112 kilómetros cúbicos (km³) |- !align="left" valign="top"|Agua superficial producida internamenteEl agua superficial producida internamente incluye la media del caudal anual que surge de las precipitaciones y el caudal base producido por acuíferos. Los recursos hídricos superficiales se obtienen midiendo o estimando los caudales de los ríos de un país anualmente. |valign="top"| 110 km³ |- !align="left" valign="top"|Recarga de aguas subterráneasRecarga de aguas subterráneas es el volumen total de agua que se introduce en los acuíferos internos de un país debido a precipitación y el flujo de las corrientes superficiales. |valign="top"|30 km³ |- !align="left" valign="top"|Superposición de agua subterránea y superficialLa superposición es el volumen de recursos hídricos que comunes a aguas subterráneas y superficiales. Overlap is the volume of water resources common to both surface and groundwater. Dos tipos de intercambios crean superposición: contribución de los acuíferos a cauces superficiales, y recarga del agua subterránea producida por filtraciones en tiempos de inundaciones. |valign="top"|28 km³ |- !align="left" valign="top"|Agua que fluye a otros paísesAl agua que fluye a otros países es el volumen total de agua superficial que fluiria a otros países en condiciones naturales sin intervención humana. |valign="top"|29 km³ |- !align="left" valign="top"|Recursos hídricos renovables per cápita (2007)Recursos hídricos renovables per capita se calculan usando datos de recursos hídricos renovables disponibles para 2007 y datos de población de 2002. |valign="top"| 2793 metros cúbicos (m³) |- !align="left" valign="top"|Recursos hídricos renovables per cápita en Europa (2007) |valign="top"| 10 686 m³ |- !align="left" valign="top"| Recursos hídricos renovables per cápita en el mundo(2007) |valign="top"| 8210 m³ |- !align="left" valign="top"|Capacidad de almacenamiento |valign="top"|54 000 hm³ |- !align="left" valign="top"|Superficie total |valign="top"|499 000 km² |- !align="left" valign="top"|Superficie agrícola (% de la superficial total) |valign="top"| 60% |- !align="left" valign="top"|Área regada (% de la superficie agrícola) |valign="top"| 20,2% |- !align="left" valign="top"|Contribución de la agricultura al producto interior bruto (2007) |valign="top"| 3,8% |- !align="left" valign="top"|Humedales incluidas en Ramsar (2002) |valign="top"|49 |- !align="left" valign="top"|Generación hidroeléctrica (% de la electricidad total generada) |valign="top"|18,5%

La gestión del agua en España ha sido una parte fundamental de la política de desarrollo económico del , durante el cual el número de presas aumentó de cerca de 60 a más de mil. La infraestructura de riego aumento al mismo ritmo. El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino estimó que del regadío se obtiene el 50% de la producción agraria final. Igualmente en 2006, un 18,5% de la producción de energía eléctrica era de origen hidráulico. Los embalses españoles, con una capacidad de almacenamiento de 54 000 hm³ - 50% del caudal de los ríos- juegan un papel importante en la reducción del impacto de sequías e inundaciones. Sin embargo, particularmente las sequías siguen siendo problemas graves en el país, la última ocurrida en el 2008. La polución de los recursos hídricos es también un problema: Según una investigación realizado por Greenpeace en 2005, sólo el 11% de las aguas de los ríos españoles son de calidad aceptable. La sobreexplotación de acuíferos, sobre todo en la costa mediterránea, también es un problema grave.

Para manejar los recursos hídricos de España se han creado administraciones especializadas, los organismos de cuenca. Estos organismos, creados desde 1926, tenían inicialmente como papel principal la construcción de infraestructura hidráulica. En las últimas décadas, su papel ha cambiado hasta la protección y el uso sostenible del agua, una tendencia que se ha reforzado con la implementación de la directiva marco del agua de 2000 de la EU en España. Los organismos de cuenca tienen varios órganos consultivos para aumentar la participación de los usuarios en la toma de decisiones. La gran mayoría de los organismos de cuenca son Confederaciones Hidrográficas, en cuencas que incluyen varias comunidades autónomas, que están bajo la tutela del Ministerio para la Transición Ecológica. Así pues, las Confederaciones Hidrográficas son parte de la administración del Estado y al mismo tiempo son herramientas para la toma de decisiones participativas al nivel local y de la cuenca. La autoridad del Estado se ha transferido a las comunidades autónomas en aquellas cuencas que discurren en su totalidad por el territorio de una sola comunidad autónoma.

Uno de los temas más controvertidos en la gestión del agua en España al principio del ha sido el Plan Hidrológico Nacional (PHN). El PHN en su versión inicial, aprobado en 2001 por el gobierno de José María Aznar bajo el ministro Miguel Arias Cañete, incluyó un trasvase de agua desde el río Ebro al litoral mediterráneo que provocó fuertes protestas. El programa A.G.U.A. y las modificaciones del PHN aprobados por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y su Ministra de Ambiente y del Medio Rural, Cristina Narbona, en 2004 y 2005 enfatizan el abastecimiento del agua al litoral mediante el uso de agua desalada. En diciembre de 2011 regresó Miguel Arias Cañete como ministro de Agricultura y Medio Ambiente en el Gabinete de Mariano Rajoy y se espera un nuevo cambio de política.https://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/01/espana/1328102568.html

Desde 1996 hasta 2006, el porcentaje de población abastecida por sistemas de gestión privada de servicios de agua pasó del 37 al 53%, según datos de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS).

Historia de la gestión de recursos hídricos thumb|Embalse de Buendía en el río Tajo, inaugurado en 1958 y con 1638 hm³ de capacidad.

Época romana (-) Los romanos construyeron una serie de acueductos y sistemas de distribución de agua en sus territorios, incluida la península ibérica. Ejemplos notables son el acueducto de Segovia y el de Tarragona.

Al-Ándalus (-) Durante el período de dominio musulmán en la península ibérica, se introdujeron sistemas avanzados de riego y gestión de agua, como acequias y norias, que permitieron el desarrollo de una agricultura próspera en la región.

Reconquista y crecimiento de los reinos cristianos (-) Durante la época de la Reconquista en España, los reinos cristianos adoptaron y adaptaron las técnicas de gestión del agua desarrolladas por los musulmanes. Estas técnicas incluían el uso de acequias, norias y aljibes, siendo las acequias fundamentales en regiones como Valencia, Murcia y Andalucía para los sistemas de riego.

Los reinos cristianos desarrollaron sus propias instituciones y regulaciones para la gestión de recursos hídricos, creando tribunales como el Tribunal de las Aguas de Valencia, uno de los más antiguos del mundo, encargado de resolver conflictos y garantizar una distribución justa entre los usuarios del agua.

Durante este período también se construyeron y mantuvieron infraestructuras hídricas como presas, canales y acueductos, que permitieron la expansión y el desarrollo de la agricultura, así como el suministro de agua a ciudades y pueblos en crecimiento.

La gestión del agua y el desarrollo de sistemas de riego fueron cruciales para la agricultura y el crecimiento económico en los reinos cristianos. La inversión en infraestructuras hídricas y sistemas de riego permitió la expansión de la producción agrícola en regiones como Castilla y León, así como la introducción de nuevos cultivos y técnicas agrícolas.

A medida que los reinos cristianos crecían y se expandían, también aumentaban las tensiones y conflictos relacionados con el uso y la gestión del agua. La cooperación y el intercambio de conocimientos entre comunidades cristianas y musulmanas en áreas de frontera, así como la necesidad de establecer acuerdos y regulaciones para compartir y gestionar recursos hídricos de manera equitativa, fueron aspectos importantes de la política hídrica durante este período.

Siglos XVI-XIX Durante este período, las políticas hídricas en España estuvieron en gran parte centradas en la gestión local y regional del agua, y se construyeron numerosos canales, presas y acueductos para mejorar el suministro y distribución de agua. El acueducto de Teruel, construido en el , es un ejemplo notable de estas obras.

La Ley del Agua de 1866 representa el primer intento de regular específicamente las aguas territoriales españolas, aunque no llegó a entrar en vigor debido el periodo revolucionario que dio lugar a la Primera República. Sus principios básicos, no obstante, pasaron en gran parte a la Ley de 1879 entre ellos el del dominio público de todas las corrientes naturales, los cauces y riberas de los ríos. No se incluyeron las aguas subterráneas, que pertenecen al propietario del terreno en donde se alumbraran. Este precepto continuó en vigor hasta su modificación no retroactiva por la Ley de 1985, y es uno de los causantes de la actual situación de falta de control administrativo de las fuentes subterráneas.

La Ley de 1879, incluye el derecho al aprovechamiento privativo del agua vinculado a una concesión administrativa. La Ley regula de manera muy precisa tanto el procedimiento y las reglas generales sobre la concesión de aguas públicas así como disposiciones específicas para los distintos aprovechamientos (abastecimiento a poblaciones, riegos, establecimientos industriales, etc.). En el caso de los regadíos, además, el derecho al uso del agua va unido al de propiedad de la tierra. Asimismo la Ley establece la comunidad de regantes, institución que se autogobierna y tiene facultad sancionadora. La evolución posterior de los usos del agua hacia aprovechamientos de fines múltiples y la concurrencia de diversos usuarios sobre una misma masa de agua, han aconsejado ampliar la figura de la comunidad de regantes a las actuales comunidades de usuarios.

El Reglamento de la Ley de 1879 nunca llegó a materializarse y dicho elemento normativo fue sustituido por diversas disposiciones de menor rango que trataban de resolver los numerosos problemas que iban surgiendo en la aplicación de la Ley debido tanto al amplio campo abarcado por esta, como por su prolongada vigencia que le enfrentaba con situaciones para las que sus previsiones no eran eficaces.

-Régimen franquista (1939-1975) La gestión de recursos hídricos en España durante gran parte del se ha caracterizado por un fuerte intervencionismo del estado. Esta intervención se centró en la construcción de obras hidráulicas en un esfuerzo por aumentar el agua disponible para riego (política de oferta) y generación de energía hidroeléctrica, considerados el motor de la política de desarrollo económico español. Los Planes de Obras Hidráulicas de 1902 y 1933, financiados en su mayor parte por el estado, son un ejemplo de este tipo de política.

La más importante de las novedades normativas es la que se refiere a la creación, o más bien la institucionalización de una realidad existente, de los organismos de cuenca, con la creación de la primera confederación hidrográfica en 1926 como máximo órgano de gestión del agua a nivel de cuenca. Las funciones de los organismos de cuenca se han ido alternando entre las específicas de fomento y más generales de gestión de agua durante todo el pasado siglo.