Almanjáyar es un barrio de la ciudad de Granada, España. Administrativamente forma parte del distrito Norte de la ciudad. Se sitúa al noroeste de Granada, limitando al norte con Víznar y Alfacar; al oeste con Pulianas; al sur con la carretera de Jaén y al este por el río Beiro. Es un barrio de clase trabajadora, un 15% de cuya población es de etnia gitana.

El núcleo de viviendas separadas y con grandes descampados lo transforma en un conjunto desestructurado, pese a que fue construido sobre un buen trazado de calles, aceras y alcantarillado. Sus bloques se distinguen del resto de barrios por ser blancos y rojos. Abundan los cobertizos de uralita y chapas, construcciones más pequeñas (cartones) para pequeñas tiendas y cocheras y cuadras para animales, con escasez de jardines.

Aunque no se conoce con certeza el origen de su nombre, algunos especialistas en etimología coinciden el término Almanjáyar procede del árabe «Al-Masayij», cuya traducción significa «llano de los maestros».

Al ser antiguamente Almanjáyar el nombre de la zona donde se enclava el Distrito Norte de Granada la población granadina se suele referir erróneamente como Polígono Norte Almanjáyar a todo el distrito conformado por hasta siete barrios distintos cuando en realidad la zona original del Polígono de Almanjáyar tan solo abarca los barrios de Almanjáyar y Rey Badis.

Orígenes Almanjáyar recibe su nombre del pago de Almanjáyar, que se extendía desde las Eras de Cristo, actualmente la plaza de San Isidro, hasta donde se construyó el Hospital Psiquiátrico, en la carretera a Pinos Puente, actualmente en dicho emplazamiento el Campus Universitario de Aynadamar, y entre las carreteras de Alfacar, Pulianas, Maracena y Madrid. El pago comprendía una serie de caserías, denominación que recibían las fincas de las vegas altas. La acequia de Aynadamar regaba las tierras y La Campana era una de las mejores fincas que existía en Granada. Hoy en día convertida en urbanizaciones perdiendo un incalculable valor en bienes de interes cultural dado que dichas caserías fueron derrumbadas, aun se conservan las entradas de algunas pero en un estado ruinoso.

Historia Construcción del barrio El Polígono Norte de Granada nace en febrero de 1965 con la construcción del barrio de La Paz y más adelante el Polígono de Cartuja. En 1973 se aprueba la ampliación y prolongación hacia el noroeste creando el Polígono de Almanjáyar. Toda la zona noreste denominada como "polígono" fue construida debido a las graves inundaciones que sufrió en anteriores décadas la ciudad de Granada. Las zonas donde vivían las personas más humildes quedaron totalmente destruidas y más de tres mil familias quedaron sin hogar.

En concreto, el barrio de Almanjáyar se edificó precariamente para reacomodar a las 2770 familias que antes vivían en el barrio chabolista de La Virgencica. Para dar respuesta a esta situación y erradicar el chabolismo sofocando la ascendente demanda de viviendas baratas por la mano obrera que emigraba desde los pueblos hacia la ciudad, se inició la construcción del Polígono de Almanjáyar siguiendo el Plan Nacional de Vivienda sobre construcción de "polígonos". A raíz de esto, el Instituto Nacional de la Vivienda promueve la construcción de viviendas sociales inconexas entre grandes descampados y alejadas de la ciudad entre 1976 y 1982. En 1981 se originan las primeras 1.040 viviendas que conforman el Polígono de Almánjayar en Molino Nuevo siendo viviendas segregadas, precarias, de nulo aislamiento térmico y edificadas con recursos como hormigón de baja calidad y cemento aluminoso provocando aluminosis en los edificios. En estas viviendas se realojó a las familias que aún habitaban en el barrio chabolista de La Virgencica, siendo forzados a su traslado. En dicho año se finaliza la construcción del recinto ferial del Corpus de Granada, que a partir de 1982 acogería las fiestas del Corpus Christi. En un principio dispondría de vías de comunicación con el centro de la ciudad pero nunca se ejecutaron, este espacio ocupó 500 hectáreas y fue ordenado por los arquitectos Terán y Velasco.

Posteriormente la Caja General de Ahorros realizó una promoción social en la zona pero el proyecto fracasó por el comportamiento del mercado, a la baja en aquel tiempo, por lo que se negó a comprar. La construcción de vivienda pública provocó que las promotoras privadas no edificasen en la zona, por lo tanto el Ayuntamiento de Granada siguió construyendo promociones de vivienda pública albergando a los sectores más marginados de la ciudad en un mismo sitio. La única empresa privada promotora inmobiliaria que construyó en aquel tiempo en la zona norte fue la granadina OSUNA. Las edificaciones del Polígono de Almanjáyar tuvieron lugar sobre las antiguas caserías de La Campaña, El Molino, El Nogal y sobre las calles del Cerro y de Aguirre donde se asientan los 69 bloques a los que se sumaron los 522, 158 y 36 que levantó La Asturiana a través de un contrato administrativo público y las 334 y 178 viviendas que componían el núcleo originario de Almanjáyar. Sin embargo, las viviendas que fueron adjudicadas por compra o arrendamiento fueron entregadas sin luz, agua ni servicios básicos para la vida y surgen resistencias de un núcleo de familias normalizadas en el barrio que no querían convivir con personas que habían habitado en cuevas y suburbios chabolista. Durante dichos años se crea una corporación municipal democrática llamada ‘Las Iniciativas’.

La tipología de estructura típica es la de bloque abierto de entre 4 y 5 pisos, dicha estructuración es poco adecuada para los hábitos chabolistas y de casa cueva de la población originaria del Sacromonte y residente por años en la barriada chabolista de La Virgencica, demostrando así la nula planificación por parte de las autoridades competentes dado que dichas personas no podían desempeñar sus oficios en este tipo de estructuras y demuestra un claro plan de delimitación de la población gitana históricamente excluida. En dichos espacios interbloque los vecinos crean cuadras, cocheras y zonas para hogueras donde también se tiene chatarra. Almanjáyar fue víctima de un mal comprendido desarrollismo pues las dotaciones no llegaron a realizarse, reflejo de esto son las escaleras de uralita provenientes de China con las que fueron construidas las casas. Cabe destacar que las escuelas se construyeron años después, en 1989, a pesar de las altas tasas de analfabetismo y niños en edad escolar. Para delimitar en una sola zona a las familias de etnia gitana de la ciudad a mediados de los años 1980 el Ayuntamiento de Granada aprovecha la situación en Almanjáyar y reubica a decénas de familias provenientes de chabolas del barrio del Zaidín, situado en la parte sur de la ciudad, forzando un traslado desectructurado de las poblaciones más humildes hacinadas en el sur hacia el norte de la ciudad.

Las iniciativas aprobadas en 1976 para la urbanización del barrio de Almanjáyar y los objetivos de modernidad de grandes avenidas que condujeran hasta el centro de la ciudad, con islas de edificios rodeadas de zonas verdes y grandes espacios para aparcamientos, no terminó de consolidarse, pues a medida que avanzaba hacia el centro urbano tropezaba con edificios que no se podían demoler. En esas condiciones, el proyecto global de las vías de acceso resultó un fracaso. Lo mismo sucedió con los bloques de viviendas edificadas en las demarcaciones de Molino Nuevo y Casería del Cerro en Rey Badis perteneciente al Polígono de Almanjáyar. Los problemas de toda índole que surgieron las hicieron ingobernables y las autoridades acabaron desentendiéndose de su gestión. Esto contribuyó a la desaceleración en la compra de terrenos por las constructoras.

Cambio social En el trabajo que llevaron a cabo en 1993, Joaquina Cabello y José Miguel Apaolaxa, argumentaron; “las mujeres toman conciencia del problema de tener muchos hijos y poco medios para su mantenimiento”. Este interés de las mujeres por mejorar la situación origina resultados positivos. Surge una preocupación por la mejora económica y cultural. Las mujeres gitanas acuden “a clases de adultos, participan como monitoras en programa de salud familiar y reivindican un puesto de trabajo digno”.

Debido a que Almanjáyar era el nombre que recibia la zona dónde se levantó el Distrito Norte antes de la construcción de viviendas y que fue de las primeras zonas urbanizadas con mayor número de habitantes, la población granadina tomó por costumbre denominar como "Polígono Norte Almanjáyar" a toda la zona. Esto repercute hasta la actualidad debido a que un gran número de granadinos achaca al barrio de Almanjáyar una serie de prejuicios ligados a la delinquencia y marginalidad que no se corresponden a la realidad del barrio de carácter humilde, obrero y trabajador, además de confundir la zona popularmente denominada Polígono de Almanjáyar (formada por los barrios de Almanjáyar y Rey Badis) atribuyendo parte de esta marginalidad al conjunto completo del barrio de Almanjáyar. También se suele confundir la popularmente llamada zona del Polígono de Cartuja (formada por una parte del barrio de Cartuja y La Paz) por su proximidad. Globalmente la población granadina, tanto residente del barrio como ajena, trata a dichas zonas como un todo nombrándolo como Polígono Norte o "El Polígono" creando así un barrio no oficial compuesto por determinadas zonas marginales de estos barrios.

Historia del colectivo

Se creó un agrupamiento de colectivos diferentes a consecuencia de la falta de participación en la planificación y toma de decisiones sobre el espacio donde se ubican. Pretenden favorecer la convivencia entre ellos, siendo el respeto mutuo de costumbres y culturas el principal objetivo.

Actualidad

Sigue siendo un barrio marginal y excluido por el resto de la población Granada. Están entre las zonas con un 80% de fracaso escolar en ESO, que tienen una índice de desempleo entre el 60% y el 70%, una tasa de mortalidad 2,5 veces superior a la normal y un 80% de precariedad, todo según datos de 2015.

Actualmente (2018) es una de las zonas más conflictivas de la zona norte de Granada según algunos medios de comunicación como El Español. Es una zona consumidora, comercializadora y cultivadora de drogas y con presencia de delincuencia y traficantes según reporteros del mismo medio. En Almanjáyar, en la actualidad, hay problemas serios en el servicio eléctrico, lo que provoca apagones recurrentes en este territorio y lo que, según reporteros, hace posible el cultivo ilegal en la zona, igualmente los servicios públicos (como los oficiales de policía entre otros) no son bien recibidos y por lo general se vuelve una zona turbulenta que no puede progresar. El medio de comunicación calcula que puede haber hasta un millar de plantaciones ilegales en un radio de 5 kilómetros en Almanjáyar.

Aspectos demográficos

El Polígono Almanjáyar tiene una extensión aproximada de 2 km cuadrados. La población censada en el año 2002 en el Distrito Norte es de 29.526 habitantes que constituye el 11,14% de la población total de Granada. Lo más destacable es la elevada proporción de edades comprendidas entre 0 – 14 años (20%) mientras que en el conjunto de Granada es de 13,8%. Por otra parte, la población mayor de 64 años representa un 9,8% mientras que en el conjunto de la ciudad es de 13,8%.

Infraestructuras y servicios Las infraestructuras más destacadas son las siguientes:

Centro de Salud Almanjáyar. Centro de Servicios Sociales Comunitario Norte (Centro Amarillo) Estación de Autobuses Ciudad deportiva Granada 74 Centros escolares Parque de Bomberos Norte Correos Ferial Corpus Christi

Aspectos laborales

Existe una elevada tasa de paro. De los 13.391 parados registrados en Granada, 4.150 pertenecen al Distrito Norte, un 31% del total. Esto afecta sobre todo a las edades intermedias (20 – 39 años) que son un 67% del total de parados. En la zona del Almanjáyar la tasa de paro es de 37,3%.