thumb|Bandera de la Provincia de Corrientes. La Provincia de Corrientes es uno de los 23 actuales estados provinciales de la República Argentina. Declaró su autonomía provincial en 1814, fue uno de los estados provinciales fundadores de la Confederación Argentina, participó activamente en la vida política del Río de la Plata desde el , promovió y adhirió a la Declaración de independencia de la Argentina. Se levantó en armas durante las guerras civiles argentinas por el bando Federal, se opuso al régimen de Juan Manuel de Rosas, colaboró en la elaboración y sanción de la Constitución de la Nación Argentina.

Poblamiento

El territorio correntino estaba habitado por varias tribus cazadoras, recolectoras como los kaingang, los cáras (quienes pertenecían al tronco láguido) y por los charrúas del tronco pámpido. Sin embargo, ambos grupos se encontraban ya muy influenciados por los guaraníes, a tal punto que habían adoptado parte de su lenguaje y hasta la práctica de la alfarería y la horticultura.

Tanto los kaingang como los charrúas habían ingresado a la región hacia el 6000 a.C., mientras que los guaraníes habían llegado hacia el 500 a.C., provenientes de la región amazónica,Fischer, G. (1814): Zoognosia. Tabulis synopticis illustrata, n.º 3, pág. 694. Vsevolozsky, Mosquea. para ubicarse en los márgenes del río Paraná y Uruguay. Desde allí y como producto de su organización comunal (en tekoá guazú o grandes aldeas), comenzaron un proceso de influencia hacia los demás pueblos indígenas, generando una "guarinitización".

Estos realizaban una economía basada en la horticultura, que había sido asimilada desde su estadía en el Amazonas y que los convertía en grupos semisedentarios, en razón de tener que practicar el sistema de roza y quema (quemando una parcela de terreno para que las cenizas fertilicen el suelo), teniendo que emigrar cuando los nutrientes se agotaban, para dejar que la tierra se reconstituyera naturalmente.

Esta característica hace que el guaraní posea un gran respeto por la naturaleza, ya que, para satisfacer sus necesidades vitales, era indispensable que no la depredase indiscriminadamente. En este sentido, mantuvieron el equilibrio necesario para no deteriorar el ambiente, logrando una simbiosis entre el hábitat y el habitante, que luego incorporaron a su cosmovisión a través de la identificación de dioses con elementos zoomorfos dotados de ánima o espíritu.

Etnias precolombinas

El territorio correntino presentaba hacia finales del , una diversidad étnica sustantiva, que iría cambiando con la llegada de los guaraníes provenientes del Mato Grosso que iban bajando en oleadas migratorias desde el Amazonas.

Etnias

Caingang

Étnicamente emparentadas con los charrúas(o bien, y en discrepancia, diferenciándose entre sí por su origen troncal: caingang: láguido y charrúa: pámpido). Integrado por: cainaroes; yaroes o yares; gualachies; guaiquirares; cupizales; eguaros; chanaes salvajes. Localización: Principalmente al sur del río Corrientes e interior de las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos

Abipones

Los abipones fueron una etnia amerindia, del conjunto pámpido y de la familia lingüística de los guaycurúes, estrechamente emparentados con tobas, mocovíes, pilagás, payaguás y mbayás. También fueron conocidos (del mismo modo que los tobas) como los frentones debido a la manera de rasurarse el cabello hasta la mitad de la cabeza. Su lengua formó parte de la familia lingüística mataco-guaycurú, guardando una mayor cercanía con el mocoví.

Habitaron la región costera occidental de Corrientes, en el curso medio del río Paraná. Vivían de la caza y la recolección.

Chaná (o Chaná Timbú)

La nación Chaná estaba integrada por mocoretáes, calchines, quiloazas, corondas, timbúes, caracáes, chanáes y beguaés, entre otros. Grupo étnico: chaná-charrúa. Localización: ambas costas del Paraná (Mocoretá, sur de Correntino, Entre Ríos, Santa Fe hasta el norte de la Provincia de Buenos Aires)

Charrúas

Tronco pámpido. Localización: Sur de Corrientes y Entre Ríos. Este nombre, en guaraní, significa revoltoso, antojadizo. Se subdividían en yaros, minuanes, martidanes y guenoas. Este grupo se caracterizó por ser sumamente belicoso y resistente a todo cambio, características que se tradujeron en el hecho que sus integrantes fueron los últimos en desaparecer. La guerra fue su principal actividad. Se dedicaron a la caza, pesca y recolección, trabajaron la piedra y puntas de flecha. Se ubicaron en la región central de la provincia de Entre Ríos y opusieron una tenaz resistencia a los colonizadores. Eran nómades.

Caracarás Los Caracarás tenían características y costumbre bárbaras, vivían en los esteros y bosques. Eran como los Timbués, indígenas de buena estatura (altos) y de contextura fornida.

Mocoretá

Los Mocoretá, más arriba de los timbúes y los quiloazas, pero en la costa este del Paraná, muy buenos pescadores y cazadores de nutrias.

Mepenés

Los Mepenés, que eran muy belicosos y algunos sostienen que eran los ascendientes de los abipones. Los encontramos también en el Iberá.

Guaraníes

La provincia de Corrientes abarca, grosso modo, la región que los guaraníes, antiguos habitantes de la zona, denominaban Taragüí (lagartija, por la abundancia de ellas en el territorio). Es difícil determinar exactamente de cuando data la población de este territorio por los guaraníes nómadas, pero es probable que llegaran a él, siguiendo los cursos fluviales, a mediados del I milenio a. C., tras la escisión que separó a los tupí hablantes de ñe'engatu de los guaraníes propiamente dichos.

Los primitivos correntinos se establecieron a lo largo de la costa del Paraná, formando comunidades seminómadas, que perdurarían hasta bien entrada la época colonial. Mantuvieron relaciones hostiles con otros de sus habitantes, los belicosos charrúas (pámpidos), que luego dieron origen a la provincia de Entre Ríos en la Argentina y a la República Oriental del Uruguay.

En tiempos anteriores a la llegada de los españoles, una parte del territorio correntino estaba poblado por indígenas que los guaraníes llamaban gualachíes, que parecen haber sido una fracción de los yaros. Estos eran una rama de la etnia káingang. Ya habían sido expulsados hacia el este del río Uruguay para la época de la llegada de los conquistadores.

Cuando llega el español, la vida guaraní se alteró profundamente, las creencias debieron abandonarse o mixturarse con las creencias cristianas.

A partir de ese momento la religión del conquistados transmitió imágenes y prácticas a los aborígenes, quienes agrupado en encomiendas y misiones, las asimilaron sin que varias de las viejas creencias animistas propias desaparezcan sino, por el contrario, dando origen a una rica gama de mitos y leyendas surgidas del sincretismo religioso que caracterizó desde entonces al "correntino mestizo".

Colonización española

En diciembre del año 1527, Sebastián Gaboto, explorador veneciano al servicio de España, navegó el río Paraná y el 31 de marzo de 1528, el río Paraguay, siendo, por lo tanto, el primer europeo que avistó la costa oeste de Corrientes.

Cuando se concedió a Pedro de Mendoza el adelantazgo en la Región del Río de la Plata, por las Capitulaciones celebradas entre él y el rey de España, Corrientes vino a quedar dentro de los territorios que se le otorgaban.

La ciudad de Corrientes fue fundada por el Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón con el auxilio de Alonso de Vera y Aragón, el Tupí, y Hernando Arias de Saavedra —Hernandarias— el 3 de abril de 1588. El Adelantado necesitaba hacerlo para cumplir las capitulaciones de su cargo; como estación de paso entre Asunción del Paraguay y Buenos Aires, el crecimiento de la región se vio favorecido. Torre de Vera y Aragón no permaneció en la nueva fundación, ya que siguió viaje a España para lograr la ratificación de su cargo. Común pero errónea es la afirmación de que su fundador bautizó a la ciudad como San Juan de Vera de las Siete Corrientes; el acta de la fundación registra simplemente el de Ciudad de Vera, ampliado con el tiempo para honrar al patrono del fundador y luego apocopado en su forma actual.

Los pobladores iniciales fueron 62 criollos y españoles procedentes de Asunción, a los que se sumaron otros 86 llegados de la ciudad de Concepción de Buena Esperanza. El mismo movimiento dio origen ese año a Santa Ana de los Guácaras, Itatí y Santa Lucía, cuyos pobladores se tomaron en su gran mayoría de la población amerindia local.

El límite sur de la jurisdicción del cabildo de Corrientes alcanzaba hasta donde se iniciaba el del cabildo de Santa Fe, que había sido fijado el 15 de noviembre de 1573 en su acta de fundación 50 leguas ... por la parte del camino del Paraguay hasta el Cabo de los Anegadizos y chicos ... que corresponde a un punto cercano a la desembocadura del río Santa Lucía. Debido a los continuos problemas limítrofes el 9 de junio de 1675 se colocó un mojón al sur de la desembocadura de ese río, y luego otros, entre ellos uno al norte de la desembocadura del arroyo Batel en el río Corrientes.Historia de Entre Ríos, Época colonial (1520-1810). Tomo I. Autor: César Blas Pérez Colman. Editor: Imprenta de la provincia. Paraná, 1936

El tema de la fundación de Corrientes ha generado diversas cuestiones controvertidas, como la individualización de su verdadero fundador, la determinación del lugar preciso en que se trazó la ciudad y la autenticidad del Milagro de la Cruz, hecho sostenido por la tradición y fuertemente arraigado en la sociedad, a lo que agregamos también la falta de unidad interpretativa sobre el origen toponímico de “Siete Corrientes”.

¿Fueron las Siete Puntas pedregosas un accidente orográfico suficiente para referenciar la navegación del río o, contrariamente, la desembocadura de los seis cursos de agua en el Paraná es el origen de la nomenclatura de las Siete Corrientes?

Las interpretaciones pueden ser en uno u otro sentido. En el Acta fundacional del 3 de abril de 1588, Torres de Vera y Aragón afirma que: “fundo y asiento y pueblo la ciudad de Vera en el sitio que llaman de las Siete Corrientes, provincia de Paraná y Tapé…”.

¿El fundador se refería las Siete Corrientes a un punto o a un área territorial?

No existe documentación contundente para establecer las razones exactas de la denominación “Siete Corrientes” a la región donde se asentó en 1588 la Ciudad de San Juan de Vera. Existen registros y referencias divergentes, no unívocas ni coincidentes. Existen dos interpretaciones diferentes:

La primera que sostiene que la toponimia deriva de las “siete corrientes” que generan las aguas del río Paraná al impactar con las siete puntas pedregosas que sobresalen en la costa izquierda en una longitud de varios kilómetros donde -de norte a sur- se las identifican como Aldana, Yatigtá, Araza o Batería, San Sebastián, Tacurú, Tacuaras, Arazaty. Estas son muy diferentes entre sí, varían su tamaño y su preeminencia en la extensión entre la primera y la última.

Algunos historiadores dan por origen de las siete corrientes a las puntas de piedras que sobresalen en el margen izquierda del Paraná como generadoras de las corrientes y de allí el nombre de las Siete Corrientes. Entre ellos Manuel Florencio Mantilla, que sostiene que el sitio de las Siete Corrientes situado a corta distancia de la unión de los ríos Paraná y Paraguay fue dado “porque el terreno hacía siete puntas, que salían al río, en las cuales las corrientes del Paraná eran más fuertes”. Mantilla sigue a Juan de Rivadeneyra quien en su “Relación de las provincias del Río de la Plata”, argumenta eso mismo.

Otra interpretación es la que sostiene que la denominación de Siete Corrientes deriva de las corrientes de diversos ríos y riachos que desembocan en el río Paraná; cuatro desde el territorio chaqueño, dos brazos del río Paraguay -una llamado Ancho y otro Paraguay propiamente- que sumadas al gran cauce del Paraná constituyen las siete Corrientes.