Marco Valerio Levino (m. 200 a. C.) fue un político y general romano del , nieto probablemente del consular Publio Valerio Levino.
Carrera política Pretor en Sicilia (227 a. C.) En 227 a. C., comenzó su carrera política como pretor de Sicilia.
Primer consulado (220 a. C.) En 220 a. C., fue elegido cónsul.El cónsul suffectus era elegido para ocupar la plaza que otro dejaba vacante (por muerte u otras circunstancias). Pero su consulado fue anulado, probablemente por la acusación de una elección defectuosa.
Pretura peregrina en Apulia (215 a. C.) En 215 a. C., fue elegido pretor peregrino:Tito Livio, Historia romana, XXIII, 24&30 tenía competencias para regular cualquier litigio entre Roma y sus adversarios y resolvía conflictos entre ciudadanos romanos y extranjeros, era el segundo pretor más votado tras el praetor urbanus.
Pero debido a la crisis de la segunda guerra púnica, al año siguiente de la derrota de Cannas, todos los magistrados civiles fueron empleados en los mandos militares, y Levino ejerció el mando de las legiones que regresaron de Sicilia. Envió sus tropas a Apulia para defender el país. Obtuvo 25 barcos y estuvo al mando de una flota en el Adriático para proteger la costa de Tarento y Brindisi.Tito Livio, Historia romana, XXIII, 33
Filipo V, rey Macedonia se regocijó del avance de Aníbal en Italia y abrazó su partido. Envió embajadores a Roma para parlamentar con Levino, en su condición de pretor de Roma. La delegación declaró que Macedonia estaba lista para aliarse con Roma. Los romanos, contentos de encontrar aliados tras tantas defecciones en Italia motivadas por la presencia de Aníbal, les revelaron su situación y las posiciones romanas y enemigas. La embajada, dirigida por Jenófanes, se reunió a continuación con los cartagineses y concluyó con ellos un tratado de alianza y de amistad,Eutropio, Breviario, II,7 de acuerdo con los términos siguientes, según Tito Livio:
Los embajadores, con los diputados de Aníbal, zarparon, pero fueron capturados por las flotas romanas de la costa adriática, el subterfugio de Jenófanes fue descubierto, y Roma se enteró de la alianza entre el Reino de Macedonia y Cartago.Tito Livio, Historia romana, XXIII, 34
En Italia, las defecciones continuaron. Tres poblaciones de los hirpinos, Vercellium, Vescellium y Sicilinum, fueron tomadas otra vez al asalto por Valerio, con lo que las revueltas llegaron a su fin.Tito Livio, Historia romana, XXIII, 37
Marco Valerio fue encargado de averiguar si los macedonios entrarían en guerra con Roma. Si esto era confirmado, debería reunir la flota en Tarento, y desde allí, pasar a Macedonia para contener a Filipo V en su reino.Tito Livio, Historia romana, XXIII, 38 Primero fue enviado a Brindisi, después a Lucera, y después debía proteger con su ejército la costa de los salentinos de un eventual ataque de los macedonios.Tito Livio, Historia romana, XXIII, 48
Primera propretura en el Reino de Macedonia (214 - 210 a. C.) En 214 a. C., su mandato en la propretura fue prorrogado y recibió el mando de las costas cercanas a Brundisium, para vigilar los movimientos de Filipo V, rey de Macedonia.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXIV, 10 Se le asignó una de las dieciocho legiones para la flota del mar Adriático de la que tenía el mando.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXIV, 11.
En otoño, Aníbal marchó contra Tarento e intentó que sus soldados no practicaran pillaje en la región porque quería granjearse la amistad de los tarentinos. Sin embargo Levino había llegado días antes y había reclutado una pequeña fuerza y establecido puestos de vigilancia, de manera que los tarentinos no le apoyaron debido a la presencia de la fuerza romana y el temor a sus represalias.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXIV, 20.
Una delegación, llegada desde Oricum, le anunció que Filipo V había intentado apoderarse de Apolonia de Iliria, aliada de Roma. Después había tomado la propia Oricum, pequeña ciudad sin defensas. La delegación también le informó de que el Reino de Macedonia poseía unos 120 barcos, y pidió ayuda a Roma, porque Filipo V sólo atacaba estas ciudades como preparación de la guerra en Italia.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXIV, 40.
Marco Valerio Levino estuvo preparado para actuar después de un año. Embarcó a sus hombres y llegó al día siguiente a Oricum, la que conquistó sin dificultad, dada la debilidad de la guarnición dejada por Filipo V. Allí, se enteró de que Apolonia de Iliria estaba sitiada. Envió una guarnición de 2000 soldados de élite, comandada por Quinto Nevio Crista , uno de sus lugartenientes, quien consiguió entrar en la ciudad.
La noche siguiente se apoderó del campamento de Filipo V por sorpresa, y aunque el rey macedonio logró huir, 3.000 de sus hombres fueron muertos y muchos más fueron hechos prisioneros. Apolonia se apoderó de las máquinas de guerra, y los romanos del resto del botín. Marco Valerio Levino, al conocer la noticia, impidió la huida de los macedonios por mar, y tuvieron que huir por tierra hasta su país, vencido por los romanos. El propretor pasó el invierno en Oricum.
En 213 a. C., su propretura fue prorrogada un año más, conservando la legión y la flota que ya poseía, y obtuvo el mando de la guerra en Grecia y en Macedonia. Convirtió a la ciudad de Apolonia en la base romana más importante de la región, en una gran amenaza para los macedonios.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXIV, 44.
Al año siguiente, en 212 a. C., le fue prorrogado de nuevo el mando,Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXV, 3. así como en el año 211 a. C.,Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 1. mientras, la guerra causaba estragos en Italia.
Uno de los dos cónsules del año 211 a. C., Publio Sulpicio Galba Máximo, obtuvo el mando de la guerra contra Filipo V a principios del año 210 a. C. En Roma, en otoño, tuvieron lugar las elecciones consulares. En primer lugar, Tito Manlio Torcuato y Tito Otacilio Craso fueron elegidos para la primera centuria, pero el consular Tito Manlio Torcuato llamó al orden a los electores, exhortándoles a elegir a otros candidatos, porque él era viejo y estaba casi ciego, y no podría combatir a Aníbal. Se recurrió a los ancianos de esta primera centuria, quienes indicaron tres candidatos: Quinto Fabio Máximo (quien ya había sido cónsul tres veces), Marco Claudio Marcelo (tres veces cónsul) y Marco Valerio Levino (una vez cónsul]. Los electores eligieron finalmente a estos últimos: Marco Claudio Marcelo fue elegido cónsul por cuarta vez, y Marco Valerio Levino, cónsul de la República romana por segunda vez, para el año siguiente. Ambos estaban ausentes de Roma.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 22.
En el otro lado del mar Adriático, Marco Valerio Levino negoció con el rey Átalo I y la Liga Etolia,Eutropio, Breviario,II, 8. que se pusieron de parte de Roma contra Macedonia. Levino se comprometió a ayudar a los etolios a repeler a los macedonios, y tomó las ciudades de Zante, Eníadas y la isla de Naxos, mientras que los etolios intentaron recuperar los territorios perdidos.
El propretor se retiró a Corcira durante el invierno, estimando que Filipo V no podría amenazar más a Roma, e ignorando que había sido elegido cónsul para el año siguiente.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 24.
A principios de año 210 a. C., puso sitio a Anticira y se le unieron los etolios. En muy poco tiempo, la ciudad cayó, fue retomada por los etolios, y el botín fue para los romanos, según los términos del tratado. Fue aquí donde se enteró de que había sido elegido cónsul, y de que Publio Sulpicio Galba Máximo le iba a reemplazar en la guerra contra Filipo V. Marco Valerio Levino enfermó, y tardó en regresar a Roma.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 26.
Segundo consulado (210 a. C.) De regreso a Italia, el cónsul Marco Valerio Levino accedió a la petición de los campanios, y sobre todo de los de Capua, de que solicitara el perdón al Senado Romano, después de la traición, en contra de la advertencia de Quinto Fulvio Flaco.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 27
Él expuso la situación del Adriático al Senado Romano, sugiriendo que se podía hacer volver a la legión romana que permanecía en la zona, afirmando que Filipo V ya no suponía una amenaza, y que con la flota bastaría para proteger a Italia de los macedonios.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 28.
El Senado Romano decidió que uno de los cónsules permanecería en Italia para continuar la guerra contra Aníbal, mientras que el otro iría a Sicilia. Veintiún legiones romanas fueron reclutadas o mantenidas durante el año 210 a. C. Marco Valerio Levino obtuvo, por sorteo, el mando de Italia y de la guerra contra Aníbal. Los sicilianos se lamentaron de que Marco Claudio Marcelo hubiera recibido el mando de Sicilia, y decían que estaban dispuestos a abandonar su isla antes que estar bajo el mando del cónsul. Ante esta situación, los cónsules intercambiaron, de mutuo acuerdo, sus mandatos respectivos.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 29.
Los siciliotas fueron recibidos por el Senado Romano, al que expusieron sus quejas y sus acusaciones contra Marco Claudio Marcelo. Le reprochaban, sobre todo, que durante el Sitio de Siracusa, se dedicó a tomar al asalto y al saqueo, en lugar de confiar en algunos siracusanos que le propusieron abrirle, pacíficamente, las puertas de la ciudad.,Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 30 pero la situación era más bien confusa y las alianzas eran poco claras, dado que el nuevo tirano de Siracusa, Hierónimo, decidió aliarse con Aníbal, traicionando a la República Romana, en contra del sentir de la población. Marco Claudio Marcelo prefirió tomar la ciudad por la fuerza para abatir a estos enemigos.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 31.
El Senado tomó el partido del cónsul y pidió a su colega, a la sazón al cargo de la isla, cuidar sus intereses. Los siracusanos se reconciliaron con Marco Claudio Marcelo, haciéndose sus clientes.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 32.
Después, el Senado recibió a los campanios, llevados por el cónsul, pero la traición justificaba el asedio de la ciudad por los romanos hasta su rendición incondicional, como quería Quinto Fulvio Flaco., 33 El Senado les condenó, además de a otras sanciones, a la confiscación de sus bienes, y a la esclavitud.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 34.
Al final, los cónsules tuvieron que imponer medidas impopulares. Roma se encontraba con escasez de remeros, y no había más dinero. Se pidió al pueblo, que había perdido todo en esta larga guerra, que pagara y alimentara a los nuevos remeros. El pueblo protestó y el Senado reconoció que las quejas del pueblo estaban justificadas.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 35.
Ante esta situación, Marco Valerio Levino propuso que los senadores dieran ejemplo y que fueran todos al tesoro público a donar todo lo que poseían. Poco después, fueron imitados por los équites, y después por todo el pueblo de Roma, sin que ninguna ley, ningún edicto, y ningún senadoconsulto tuvieran que ser dictados.Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, XXVI, 36Floro, Compendio de la Historia Romana, II, 6.
Campaña de Sicilia (210 a. C.)