El Holocausto —o por su término hebreo, Shoá (traducido como «La Catástrofe»)— es el genocidio realizado por el régimen de la Alemania nazi contra los judíos de Europa durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Los asesinatos tuvieron lugar en todos los territorios ocupados por Alemania en Europa.Wistrich, Robert S. Hitler y el Holocausto, pág. 17. Sería el desenlace de un concepto racista alemán puesto en práctica por los nazis, conocido por ellos como la solución final a la cuestión judía, o solo la «solución final» ().Roudinesco, Élisabeth. A vueltas con la cuestión judía (Retour sur la question juive, 2009), Barcelona: Anagrama, 2011, capítulo 2: «La sombra de los campos y el humo de los hornos» (49-87).

La decisión nazi de llevar a la práctica el genocidio fue tomada entre finales del verano y principios del otoño de 1941Kershaw, Ian. «¿Genocidio improvisado? La aparición de la Solución Final en el Warthegau», en Hitler, los alemanes y la Solución Final, pág. 151. y el programa genocida alcanzó su punto culminante en la primavera de 1942 —desde finales de 1942, las víctimas eran transportadas en trenes de carga, en especial conducidos a campos de exterminio donde, si sobrevivían al viaje, la mayoría eran asesinados de forma sistemática en las cámaras de gas—.Kershaw, «Hitler y el Holocausto» (2000), en Hitler, los alemanes y la Solución Final, pág. 431. A cargo de su planificación, organización administrativa y supervisión estuvo Heinrich Himmler.Wistrich, op. cit., pág 189. Por lo demás, fue la repetida retórica antisemita de Adolf Hitler la que incentivó la ejecución de las matanzas, que además contaron directamente con su aprobación.Evans, El Tercer Reich..., pág. 340. De esta forma, entre 1941 y 1945, la población judía de Europa fue perseguida y asesinada en forma sistemática, durante el mayor genocidio del . Sin embargo, este exterminio no se limitó sólo a los judíos, sino que los actos de opresión y asesinato se extendieron a otros grupos étnicos y políticos. Cada brazo del aparato del Estado alemán participó en la logística del genocidio, convirtiendo al Tercer Reich en un «Estado genocida».Berenbaum 2005, p. 103. Las víctimas no judías de los nazis incluyeron a millones de polacos, comunistas y otros sectores de la izquierda política, homosexuales, gitanos, discapacitados físicos y mentales y prisioneros de guerra soviéticos.

Dada la dificultad para establecer cifras certeras, se ha tomado la cifra simbólica de seis millones de muertos en torno a la comunidad judía.Hasta la apertura de los archivos de la antigua Unión Soviética en la década de 1990, la cifra considerada por los historiadores era de por lo menos 5,5 millones; Adolf Eichmann, por su parte, había señalado a 6 millones como una probable cantidad (cf. Evans, Richard J. El Tercer Reich en guerra, pág. 409). Según las investigaciones de Michael Brenner, durante la Segunda Guerra mundial los nazis asesinaron entre 5,6 y 6,3 millones de judíos (Kleine Jüdische Gechichte, Múnich: Beck, C. H. 2008; Breve historia de los judíos, Buenos Aires: La Marca y Goethe Institut, 2011, pp. 299-300); Timothy Snyder habla de unos cinco millones cuatrocientos mil cf. Tierras de sangre. Europa entre Hitler y Stalin, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, Barcelona, 2011 (or. 2010), pág. 303.Dawidowicz 1975, p. 403. Se estima que, en total, murieron un mínimo de once millones de personas y, de ellas, un millón habrían sido niños. De los judíos residentes en Europa antes del Holocausto, dos tercios fueron asesinados.Fitzgerald 2011, p. 4; Hedgepeth & Saidel 2010, p. 16. La maquinaria del Holocausto tenía una red de 42 500 instalaciones por toda Europa para confinar y matar a sus víctimas y contó con la participación directa de entre 100 000 y 500 000 personas para su planificación y ejecución. Entre los métodos utilizados estuvieron la asfixia por gas venenoso (Zyklon B), los disparos, el ahorcamiento, los trabajos forzados, el hambre, los experimentos pseudocientíficos, la tortura médica y los golpes.Véanse los textos de Andrés Ciudad y María Josefa Iglesias: El Holocausto, El ejército del crimen, La moderna clase de esclavos, El exterminio por el trabajo, La "«solución final». Geografía del infierno concentratorio, Auschwitz, Treblinka, Experimentos nazis, ArteHistoria, Junta de Castilla y León (accedido 30 de octubre de 2013). Sobre los experimentos supuestamente científicos con humanos vivos llevados a cabo por los nazis, Ciudad e Iglesias notan que «A partir de mayo de 1941, los experimentos pseudocientíficos con los deportados se convirtieron en norma»; y, por otra parte, entre marzo de 1944 y enero de 1945, los nazis

A lo largo del Holocausto se produjeron episodios de resistencia armada contra los nazis. El ejemplo más notable fue el levantamiento del gueto de Varsovia de 1943, cuando miles de combatientes judíos mal armados se enfrentaron durante cuatro semanas a las SS. Se estima que entre 20 000 y 30 000 judíos participaron en Europa del Este en los movimientos partisanos creados durante la Segunda Guerra Mundial en los países ocupados por Alemania, que contaron con millones de guerrilleros. Los judíos franceses también tuvieron gran actividad en la Resistencia francesa. En total, se produjeron alrededor de un centenar de levantamientos judíos armados.

El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión sancionaron una ley que entró en vigor a finales de 2007 penando el negacionismo del Holocausto y de todos los demás crímenes nazis; además la Comisión Europea creó en el 2010 la base de datos de Infraestructura europea para la investigación del Holocausto (EHRI), destinada a reunir y unificar toda la documentación y archivos que conciernen al genocidio. La ONU rinde homenaje a las víctimas del Holocausto desde 2005: fijó el 27 de enero como el Día Internacional de la Memoria de las Víctimas del Holocausto, dado que ese día de 1945, el Ejército Rojo de la Unión Soviética liberó el campo de concentración de Auschwitz.

Terminología miniatura|Víctimas llegadas de Hungría al campo de exterminio de Auschwitz, mayo de 1944. miniatura|Cadáveres hallados en Bergen-Belsen, 19 de abril de 1945.

La palabra «holocausto» proviene de la Septuaginta, traducción al griego del Antiguo Testamento, en la que el término griego olokaustos (ὁλόκαυστος: de ὁλον, ‘completamente’, y καυστος, ‘quemado’) traduce una palabra hebrea que se refiere a un sacrificio consumido por el fuego.Crónica del Holocausto, pág. 57; en ocasiones, se puede encontrar citado como término griego la forma ὁλοκαύτωμα (holokáutoma), compuesta de ὅλος (hólos) «todo», «totalmente», y de καῦσις (káusis), «cremación».

Desde el se empleó la expresión holocaust en el idioma inglés para catástrofes extraordinarias de incendios con gran cifra de víctimas. En el la palabra adquiere un significado más general de muerte violenta de gran número de personas.En el el monje y cronista inglés Richard of Devizes utilizó la expresión holocaust en su narración de la coronación de Ricardo I de Inglaterra (Ricardo Corazón de León), refiriéndose a matanzas de judíos en Londres iniciadas a partir del rumor de que habían sido ordenadas por el rey.

En 1923, Winston Churchill usó la expresión holocaust en su publicación El mundo en crisis en referencia al genocidio armenio en Turquía.The World in Crisis, vol. 4: The Aftermath, Nueva York, 1923, p. 158. El término «holocausto» fue empleado por escritores contemporáneos para describir grandes matanzas a fuego, incluyendo, por ejemplo, al The New York Times para describir la masacre de chinos en Nankín, o al escritor judío Edward Ellsberg, para describir a las 2,403 víctimas estadounidenses del sorpresivo ataque japonés a Pearl Harbor de 1941.

Posteriormente, los historiadores judíos de finales de la década de 1950 fueron los primeros en apropiarse el término «holocausto» para las víctimas judías de la Segunda Guerra Mundial; la generalización de dicho término en inglés se produjo a finales de los años sesenta.Por ejemplo, en su informe sobre el juicio a Eichmann, Eichmann en Jerusalén, de 1963-64, Hannah Arendt aún utiliza la expresión «solución final».

En relación con el uso de la palabra holocausto para referirse al genocidio de judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial,Donald L. Niewyk, en The Columbia Guide to the Holocaust, Columbia University Press, 2000, pág. 45, lo define así: «El Holocausto es comúnmente definido como el asesinato de más de 5 millones de judíos por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial». en la entrada «Holocaust» de la Encyclopaedia Britannica (2007), la definición es la siguiente:

Hay quienes suponen además que Holocausto podría también remitir al «ascendente» u ofrenda sacrificada y completamente quemada de algún antiguo sacrificio ritual bíblico.Para una discusión, ver Tracey R. Rich, "Qorbanot: Sacrifices and Offerings", Judaism 101, "Olah: Burnt Offering", 1998-2011; y "Burnt Offering", Jewish Encyclopedia, 1906 (accedidos 24 de octubre de 2013). Con todo, ello implicaría aplicar la acaso no muy oportuna asociación de que una vez retirados de la cámara de gas, los cadáveres de las víctimas usualmente se incineraban en hornos crematorios: tamaña asociación ha sido en general abandonada a raíz de que el Holocausto perpretrado por los nazis nada tuvo que ver con alguna ofrenda ritual ígnea de los tiempos bíblicos, sino que lisa y llanamente fue una enorme masacre étnica llevada a cabo en pleno .

También se utiliza para nombrarlo el término Shoá (Shoah o Sho'ah),Cf. Narrating the Holocaust. proveniente del hebreo y cuyo significado es «catástrofe».El término apareció por primera vez en un folleto publicado en Jerusalén en 1940 por el «Comité Unido de Ayuda a los Judíos en Polonia» (Louis Weber, «Crónica del Holocausto», en Crónica del Holocausto, s. p.). La palabra forma parte de la expresión Yom ha-Sho'ah, con la que se nombra en Israel al día oficial de la Memoria del Holocausto.

En yidis para referirse al Holocausto se emplea la expresión hurb'n eiropa, y ella posee el significado de «Destrucción [de las comunidades judías] de Europa», incluyendo esto también la cultura de las mismas.En su versión en inglés, la Crónica del Holocausto hace simplemente referencia a "churb'n", término al que atribuye el significado de «destrucción» (pág. 57); así, la idea de ruina tampoco es ajena al mismo.

La persecución y el asesinato de los judíos no se desarrollaron solo en Alemania o en los campos de exterminio, también tuvieron lugar en Rusia, Europa Oriental y la península balcánica, donde los alemanes y sus colaboradores (austriacos, lituanos, letones, ucranianos, húngaros, rumanos, croatas y otros) llevaron a cabo múltiples matanzas de judíos en fosas, bosques, barrancos y trincheras.Wistrich, op. cit., págs. 20 y 23.

El concepto de genocidio, como pena judicial, no entró en vigor hasta 1954; de hecho en los Juicios de Núremberg no fue reconocido como delito. La Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio es un documento de Naciones Unidas aprobado en 1948. Su principal impulsor fue el jurista polaco Raphael Lemkin que fue el primero en utilizar y definir el delito de genocidio en un libro publicado en 1946, en el que denunció los crímenes nazis cometidos en la Europa ocupada.

La toma de conciencia del Holocausto