El modernismo en la literatura en español hace referencia a un movimiento literario desarrollado entre los años 1898 y 1917 fundamentalmente en el ámbito de la poesía. Se caracterizó por una ambigua rebeldía creativa, un refinamiento narcisista y aristocrático, el culturalismo literario y una profunda renovación estética del lenguaje y la métrica. Es una recapitulación y una mezcla de tres corrientes europeas: el romanticismo, el simbolismo y especialmente el parnasianismo. Las pasiones internas, visiones, armonías y ritmos son expresadas en una música verbal rica y altamente estilizada.
Su principal autor y máximo exponente fue el nicaragüense Rubén Darío, artífice del libro de cuentos y poemas Azul..., publicado en el año 1888 y considerado el punto de partida del modernismo en Hispanoamérica.
Otros exponentes notables fueron Leopoldo Lugones, José Santos Chocano, José Asunción Silva, Julio Herrera y Reissig, Julián del Casal, Manuel González Prada, Gonzalo Zaldumbide, Aurora Cáceres, Delmira Agustini, Manuel Díaz Rodríguez y José Martí. El movimiento fue de gran influencia en todo el mundo de habla hispana (incluyendo las Filipinas), encontrando un auge temporal también entre la Generación del 98 en España, quienes plantearon diversas reacciones a su percibido esteticismo.
Características Sus rasgos más comunes eran un marcado anticonformismo y un esfuerzo de renovación. Surgió de una intención de expansión de la expresión hispánica y la necesidad de una renovación estética que anunciara la independencia cultural de España cincuenta años después de la independencia política. Esta intención de separación condujo a un rechazo de las formas académicas establecidas por el canon español y una apertura a elementos y formas de otras expresiones artísticas.
El término modernismo designaba cierta corriente heterodoxa de renovación religiosa, y se aplicó en el campo de las artes a tendencias surgidas en los últimos veinte años del siglo . En su origen el apodo de «modernistas» era utilizado con un matiz despectivo. Hacia 1890, Rubén Darío y otros autores asumen tal designación con orgullo; a partir de entonces el término modernismo fue perdiendo valor peyorativo.
Cabría definir el modernismo literario como un movimiento de ruptura con la estética vigente que se inicia en torno a 1880 y cuyo desarrollo fundamental alcanza hasta la Primera Guerra Mundial. Tal ruptura se enlaza con la amplia crisis espiritual de fin de siglo. El modernismo hispánico es una síntesis del Parnasianismo y del Simbolismo: el primero toma la concepción de la poesía como bloque marmóreo, con el anhelo de perfección formal, los temas exóticos y los valores sensoriales; el segundo, la concepción de que el arte debe sugerir, y buscar efectos rítmicos dentro de una variada musicalidad. El Modernismo también engloba, aunque con menos importancia, corrientes estéticas como el Decadentismo y La Hermandad Prerrafaelista.
Autores principales
El modernismo cuenta con un elevado número de escritores en América. Aueron los viajes que hicieron, bien por trabajo (muchos fueron diplomáticos), bien por ampliar sus conocimientos y conocer a otros escritores. Rubén Darío es, sin lugar a dudas, el más influyente, pero también hay otros que influyeron fuera de sus países de origen.
Algunos autores que participaron de una estética semejante y publicaron en la primera mitad de la década de 1880, como José Martí, Max Henríquez Ureña, Julián del Casal, Manuel Gutiérrez Nájera, Salvador Díaz Mirón, Enrique Gómez Carrillo, Manuel González Prada y José Santos Chocano en Perú, el colombiano José Asunción Silva, Guillermo Valencia, Enrique González Martínez y el español Salvador Rueda fueron considerados precursores del modernismo. La crítica actual los considera autores plenamente modernistas.
Escritores argentinos miniaturadeimagen|Enrique Larreta en 1914En Argentina destacó Leopoldo Lugones y Enrique Larreta. El primero fue poeta, ensayista, político y periodista, amigo de Borges. De pequeño se mudó con su familia a Ojo de Agua, en Santiago del Estero, y más tarde estudió el bachillerato en Córdoba. Posteriormente se trasladó a Buenos Aires y viajó a Europa. Se suicidó, quizá por su inestabilidad psicológica. Fue fuertemente influido por el simbolismo en Las montañas del oro (1897), y en Los crepúsculos del jardín (1905). El segundo, Enrique Larreta perteneció a una familia adinerada y contrajo matrimonio con una mujer de familia aristocrática. Estudió Derecho y trabajó como embajador. Vivió en Biarritz y en Ávila. Era un gran admirador de Unamuno y del Siglo de Oro. Fue miembro de la Real Academia Española y de la Academia Argentina de la Historia. Su primera publicación fue Artemis (1896), pero su obra más importante es La Gloria de don Ramiro (1908).
Además, el modernismo en Argentina influyó en las letras de tango, con el uso de un lenguaje refinado que evocaba la lectura de los poemas de Rubén Darío, incluso referencias concretas a obras de ese autor. «Sólo se quiere una vez» con letra de Claudio Frollo y música de Carlos Vicente Gerossi Flores; «La novia ausente» con letra de Enrique Cadícamo y Música de Guillermo Barbieri y «Buenos Aires es tu fiesta» con letra de Horacio Ferrer y música de Raúl Garello son ejemplos de esta relación entre la poesía modernista y las letras de tango.
Escritores bolivianos Ricardo Jaimes Freyre (Tacna, 1868-1933) fue un escritor y diplomático boliviano-argentino. Era hijo de Lucas Jaimes y Carolina Freyre, escritores. Fue amigo de Rubén Darío, con quien fundó la Revista de América en 1899 en Buenos Aires, donde conoció a Lugones. Trabajó en una larga lista de instituciones. Fue profesor de psicología, literatura perceptiva y lógica y fue miembro de la Academia Argentina de Letras. En 1921 fue nombrado ministro de Instrucción Pública, de Agricultura y de Guerra en Bolivia. Trabajó como embajador en varios países. Su poesía es preciosista y muy meditada, entre sus obras es importante Leyes de la versificación castellana (1907).
Escritores chilenos miniaturadeimagen|Carlos Pezoa Véliz Carlos Pezoa Véliz (Santiago de Chile, 1879-ídem, 1908) es considerado, junto a Pedro Prado, el escritor chileno más importante de la primera mitad del . Fue adoptado cuando era pequeño y dejó los estudios en 1898 para enrolarse en la Guardia Nacional. Colaboró con varios diarios, como La voz del pueblo, La comedia humana y Luz y sombra. Siguió la corriente de otros compatriotas de alejarse del modernismo hacia una poesía más regionalista. Obtuvo su reconocimiento poético en el Ateneo de Santiago. Su obra se mantuvo inédita hasta después de su muerte.
Escritores colombianos En Colombia destacó principalmente José Asunción Silva seguido por Guillermo Valencia Castillo. El primero nació en Bogotá y realizó su educación de forma autodidacta desde que abandonó los estudios en 1878. Viajó a París y vivió en Londres y en Suiza. Se suicidó tras el fracaso del negocio familiar y las consiguientes deudas. La muerte de su hermana y de su abuelo y la pérdida de gran parte de su obra en un naufragio. Su obra poética conocida es, por tanto, escasa, aunque se destaca por su innovación y por su gran contenido modernista. Lo más recordado de su obra son los Nocturnos. Por otro lado, Guillermo Valencia Castillo (Popayán, 1873-Popayán, 1943), fue un poeta, diplomático y político con una gran trayectoria, quien llegó a ser en dos ocasiones candidato a presidente de la República de Colombia y a ocupar una banca de senador. Hijo de una familia de origen español, se empezó a interesar por la poesía en un colegio de sacerdotes franceses. Viajó a París, donde conoció a Darío. Se convirtió en uno de los más importantes modernistas al publicar Ritos (1899). Años después, su hijo Guillermo León Valencia fue presidente de Colombia entre 1962 y 1966.Fue pionero del Modernismo en Colombia. Además, fue diplomático y candidato presidencial, creador de una poesía pictórica con influencias del romanticismo y del parnasianismo.
Escritores costarricenses
En este país destacó Rafael Ángel Troyo y Lisímaco Chavarría. El primero, nacido en Cartago, 1870-1910, fue poeta, novelista, cuentista y músico. Se le considera el introductor del modernismo en Costa Rica, en una época donde la literatura nacional estaba influenciada por la tradición nacionalista. De cómoda posición económica, viajó por Europa y los Estados Unidos viviendo una vida bohemia, para luego establecerse en su natal Cartago, donde compartió con otros artistas como Darío y José Santos. Poeta romántico de poesía lírica y prosa poética, entre sus obras están Corazón joven (1904) y Poemas del alma (1906). Se le considera una de las figuras más excelsas de la cultura costarricense. Por otro lado, Lisímaco Chavarría (San Ramón, 1878-1913) fue poeta y escritor. De orígenes humildes y escasa formación académica, en su corta vida logró posicionarse como uno de los poetas más importantes de la literatura costarricense, representante del modernismo en Costa Rica pero desarrollador de un estilo propio, que lo llevó a considerársele un renovador de la poesía lírica nacional. Publicó seis poemarios: Orquídeas (1904), Nómadas (1904), Desde Los Andes (1907), Añoranzas líricas: poema vívido (1907), Manojo de guarias (1913, póstumo) y Palabras de la momia (1919, póstumo).
Escritores cubanos En Cuba destacó José Martí y Julián del Casal. El primero fue un político, pensador, periodista, filósofo, poeta, masón y Héroe Nacional de Cuba muerto durante la guerra de Independencia cubana. En su juventud, luego de estar en prisión, estuvo tres años en España peninsular en carácter de desterrado, donde estudió Derecho, Filosofía, Letras y música. En 1881 se establece en Nueva York, donde planifica la independencia de Cuba, colaborando como periodista en The Hour y The Sun. Ha ejercido una notable influencia en el sentimiento de identidad del pueblo cubano. Fue el precursor del Modernismo. Por su parte, Julián del Casal (La Habana, 1863-ídem, 1893) ya en el Real Colegio de Belén se dedicó a escribir en un periódico que él mismo había fundado: El estudiante. En 1881, comenzó a trabajar en el Ministerio de Hacienda y también a estudiar Derecho, pero dejó esos estudios por la literatura. Su puesto en el Ministerio lo dejaría más tarde para trabajar como corrector y periodista. Quiso viajar a París, pero nunca estuvo allí, aunque sí visitó Madrid, donde conoció a Salvador Rueda. Su primer libro fue Hojas al viento (1890).
Escritores dominicanos Manuel de Jesús Galván (1834-1910) fue un novelista, político, periodista y diplomático. Su obra más importante es Enriquillo (1879), una novela histórica que trata la conquista de América por los españoles desde el punto de vista de un joven indígena, basada en el alzamiento del cacique Enriquillo.
Escritores ecuatorianos miniaturadeimagen|Gonzalo Zaldumbide El Modernismo en Ecuador fue representado en la narrativa por Gonzalo Zaldumbide y José Rafael Bustamante y en la poesía por un grupo de cuatro poetas, a los cuales se los denominó La Generación Decapitada, debido a la forma súbita en la que murieron: Ernesto Noboa y Caamaño, Arturo Borja, Humberto Fierro y Medardo Ángel Silva, en situación extraña de la cual se han formado una serie de hipótesis. El término Generación Decapitada fue dado por el ensayista y periodista Raúl Andrade en su libro El perfil de la quimera. Los cuatro miembros de la Generación Decapitada compartieron una vida bohemia e inestable, con excesos, problemas amorosos, falta de interés en la notoriedad literaria y muertes trágicas. Por otro lado la narrativa modernista en Ecuador se caracterizó por la pureza del estilo, la introspección en los personajes y la meditación filosófica.