Juan Paredes Manotas o Manot,PAREDES MANOT, Juan Medio: Enciclopedia vasca Auñamendi Eusko Ikaskuntza Autora: Iosune URZAINQUI MIQUELEIZ Fecha de la consulta: 21 de febrero de 2023 (1954-1975), más conocido como Txiki, fue un miembro de la organización ETA político-militar durante la dictadura de Franco en España, ejecutado por fusilamiento en Barcelona el 27 de septiembre de 1975.

Un consejo de guerra sumarísimo se celebró el 19 de septiembre en el Gobierno Militar de Barcelona para juzgarlo por un atraco en la sucursal del Banco Santander de la calle Caspe de Barcelona el 6 de junio. En dicho atraco, a causa de un tiroteo, murió el cabo primero de la Policía Armada Ovidio Díaz López. Se le aplicó el art. 294 bis c) 1.º del Código de Justicia Militar. Fue condenado a muerte y ejecutado.Barcelona. Consejo de Guerra sumarísimo contra "Txiki". ABC Txiki fue calificado como terrorista por la legalidad franquista.

Junto con Ángel Otaegui, también militante de ETA político-militar, y los militantes del FRAP José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y Humberto Baena, fue condenado a muerte y ejecutado el 27 de septiembre de 1975 por fusilamiento. Estas fueron las últimas ejecuciones del franquismo, poco antes de la muerte del dictador. Esas ejecuciones levantaron una ola de protestas y condenas contra el Gobierno de España dentro y fuera del país, tanto a nivel oficial como popular.

Biografía Juan Paredes nació en la población extremeña de Zalamea de la Serena, provincia de Badajoz (España), el 20 de febrero de 1954. Era el segundo de siete hermanos. La familia emigró a la localidad guipuzcoana de Zarauz, en el País Vasco, en 1964 (algunas fuentes señalan 1963). Antes lo habían hecho sus abuelos, que emigraron poco después de acabar la guerra, y el hermano mayor, Mikel. Juan contaba diez años de edad cuando llegó a Zarauz junto a sus padres.Vamos a hacer historia ¿Quién fue Jon Paredes Manot, Txiki? Medio: ETB Autores: Elene Lizarralde y Juamma González Cenbellín Fecha: 14 de octubre de 2020

Estudió hasta los 14 años en la escuela pública de Zarauz y comenzó a trabajar en una fábrica local de plásticos. Influenciado por Joseba Zubiaurre, ingresó en la Sociedad de Montaña Inda-Mendi de Zumaya y comenzó a realizar frecuentes salidas al monte.

Entró en EGI en 1972 y pasó posteriormente a ETA; se estima que en 1973 ya estaba comprometido con esa organización. En 1970 comenzó a recibir, con otros amigos de su cuadrilla, charlas de formación política (historia del nacionalismo vasco, guerras carlistas...). Cuando se estableció la unión entre EGI-Batasuna y ETA, Paredes Manot pasó al Frente Obrero de ETA. Pasó al Frente Militar en 1973 como miembro de un comando legal (no detectado por la policía) de la organización y desarrollando la labor política en la zona de la costa guipuzcoana.

El 12 de enero de 1974 Txiki huyó de Zarauz pasando a la clandestinidad. Formaba parte de un comando legal de apoyo para un atentado contra un miembro de la familia real (un cuñado del futuro rey Juan Carlos I). Tras ser sorprendidos en un coche por la Guardia Civil y un posterior enfrentamiento con ésta, huyó y fue requerido por robo de coches. Tras unos meses escondido en diferentes lugares de Guipúzcoa pasó al País Vasco Francés sobre el 19 o 20 de agosto de ese mismo año. Después de permanecer una semana en Iparralde cruzó la frontera por Navarra, ingresando de nuevo en España. right|thumb|100px|Anagrama de ETA.

Txiki quedó integrado en ETA político-militar después de que en noviembre de 1974 se constituyera ETA militar. Formó pareja con Bizar Bujanda, y aún no estaba identificado por la policía, que llamaba a esta pareja Tip y Coll por sus características físicas (Bujanda era alto mientras que Paredes era bajo). Junto a Bujanda desarrolló varias labores en el área del Goyerri guipuzcoano y en Pamplona. En aquel periodo Juan Paredes recibió clases de euskera de su compañero de grupo.

En enero de 1975 Txiki quedó integrado en los comandos especiales, en donde coincidió con Apala, con el que formó grupo y realizó varias acciones.

El 1 de abril de 1975 los periódicos publican la noticia del atentado mortal contra el subinspector de policía José Díaz Linares en San Sebastián, el que se relaciona directamente a Txiki, llegando a acusar a este, días más tarde, de ser el autor material de los hechos.

En mayo pasa a Cataluña junto a Iñaki Pérez Beotegi, alias Willson. El 30 de julio son detenidos en la calle Boada de Barcelona, cerca de la plaza Lluchmayor. La prensa publicó la noticia como la detención de dos delincuentes comunes, «Lele» y «Pirómano». La legislación vigente en ese momento (todavía no se habían promulgado los decretos de antiterrorismo), impedía la retención en comisaría por más de 72 horas. Paredes Manot permanece cinco días en la Comisaría Central de Barcelona recibiendo diversas torturas en los interrogatorios que le realizan. Al quinto día ingresa en la cárcel Modelo de la ciudad condal y el 21 de agosto sus abogados, Marc Palmés y Magda Oranich, logran entrevistarse con él después de ser levantado el decreto de incomunicación con ellos.El correo español - el pueblo vasco 24 agosto de 1975. Barcelona. Levantamiento de la incomunicación a Juan Paredes Manot, "Txiki". En la cárcel, Txiki se declara en huelga de hambre en protesta por las condenas a los miembros de ETA Garmendia y Otaegui.

El 22 de agosto se le comunica a Txiki el auto de procesamiento (Causa 141/4/75) en el que está imputado por diversas acciones en unión de otras personas. El 15 de septiembre la autoridad castrense desglosa la Causa 141/4/75, abriendo una nueva, la 100/4/75, en la que es imputado únicamente Juan Paredes Manot, en la cual se pide pena de muerte en juicio sumarísimo. Los abogados solo disponen de cuatro horas para estudiar la causa y presentar el escrito de conclusiones provisionales.

El día 19 de septiembre se celebra el consejo de guerra contra Txiki, en el cual es encontrado culpable de la muerte del cabo primero de la Policía Armada Ovidio Díaz López, en el transcurso de un atraco en la sucursal del Banco Santander de la calle Caspe de Barcelona el 6 de junio. Txiki negó la intervención en ese atraco, alegando que se hallaba en Perpiñán en esas fechas. La sentencia condenó a muerte a Juan Paredes, que fue ejecutado junto al cementerio barcelonés de Sardañola del Vallés a las 8:30 del 27 de septiembre de 1975.

El juicio right|thumb|200px|Carpeta con pegatinas; destaca la de Txiki y Otaegui. Txiki es el de la derecha de dicha pegatina.

Juan Paredes fue juzgado en un consejo de guerra sumarísimo el 19 de septiembre; se realizó en el Gobierno militar de Barcelona. El tribunal es nombrado por la autoridad militar, designando al instructor y a los miembros del consejo, y se limita el derecho a asistencia letrada, tomándose declaración sin presencia de abogado.

La defensa se adjudica a los abogados Marc Palmés y Magda Oranich, conocidos antifranquistas, a quienes se da cuatro horas para prepararla aun cuando se pedía una condena a muerte.

Txiki tenía varios procesos abiertos, entre ellos el atentado en el que se asesinó al Subinspector de la Policía Armada José Díaz Linares en San Sebastián (Guipúzcoa) el 29 de marzo de 1975. El juicio de Barcelona fue por el atraco a la sucursal del Banco Santander de la calle Caspe el 8 de junio de 1975. Este atraco estaba vinculado con la preparación de la fuga de Segovia que se realizó en 1976. En ese atraco, en un tiroteo, murió un policía, de cuya muerte se acusó a Txiki.

El 22 de agosto se le había comunicado el procesamiento por la Causa 141/475 en la que estaban varios implicados. El 15 de septiembre se produce el desglose del sumario, abriendo una nueva Causa, la 100/4/75, en la cual solo se imputa a Txiki. El sumario se convertía en sumarísimo. Ese mismo día ocurría lo mismo en Madrid, convirtiendo los sumarios de los miembros del FRAP que serían ejecutados el 27 de septiembre, también, en sumarísimos.

Las abogadas, tras leer el sumario, presentan, el mismo día 15, dos escritos a la autoridad competente pidiendo la nulidad, en un caso, de las actuaciones sumariales, y la incompetencia de jurisdicción en el otro. La primera petición estaba basada en que en el sumario no estaban reflejadas las declaraciones íntegras del acusado, y por otro lado, Txiki prestó declaración ante el juez instructor bajo juramento de decir la verdad (es decir, declarando como testigo) y el propio Consejo Supremo de Justicia Militar afirmaba que «es causa de nulidad recibir con juramento una declaración del procesado». La incompetencia de jurisdicción estaba basada en la consideración de que la jurisdicción castrense es exclusivamente para el Ejército y el acusado era un civil; el Ejército no es competente, a juicio de los abogados, del mantenimiento del orden interno de la nación, que corresponde a la Autoridad Civil y por lo tanto a los tribunales ordinarios.

Todos los recursos son desestimados; incluso el mismo día del juicio se desestima un recurso en el que se pide, nuevamente, la suspensión del mismo por una serie de defectos que hacían nulas las actuaciones habidas. Estos defectos hacían referencia a la participación de otras personas en los hechos juzgados y la conveniencia de que testificaran en el juicio. La desestimación de las peticiones de la defensa creó en los abogados «una sensación real de indefensión práctica».

Una de las estrategias seguidas por la defensa era la de retrasar el juicio lo máximo posible con la esperanza de que la muerte del dictador (ocurrió dos meses después, el 20 de noviembre de 1975) precipitara una serie de cambios políticos que hicieran inviable una ejecución de una pena capital. Incluso se procuró alargar el consejo de guerra del día 19 para que la sesión finalizara después del Consejo de Ministros ganando una semana más de tiempo en la esperanza de que pudiera haber algún cambio.

La línea de la defensa se basó en las declaraciones de Paredes de que en esos días se encontraba en Perpiñán (Francia). La defensa pidió una prueba pericial para determinar si las balas que mataron al policía pertenecían o no a las armas de Txiki, prueba que fue denegada.

El consejo de guerra duró unos días y la ejecución tuvo lugar una semana después. Los abogados estiman que la condena estaba decidida de antemano y que era una decisión política. El propio Paredes Manot vio claro que se pretendía matarlo y él mismo se lo dijo a las abogadas. En una entrevista en la revista Punto y Hora de Euskal Herria Magda Oranich manifiesta:

El juicio comenzó a las 9:00 con la lectura, por parte del juez instructor, del apuntamiento de la causa y una serie de folios a petición del fiscal y de la defensa. A las 11:30 comienza la declaración de Paredes Manot, que se declara miembro de la organización ETA pero rechaza la intervención en el atraco del Banco Santander. El acusado relata el paso por comisaría y los pormenores de sus interrogatorios y declaraciones.