La meteoropatía es una palabra derivada del griego meteoros («alto en el cielo») y pathos («enfermedad»), que indica cualquier patología que se desencadena o se agrava ante unas condiciones meteorológicas concretas. Generalmente el término se emplea para referirse a cualquier trastorno psico-orgánico que parece relacionarse con factores meteorológicos. La biometeorología clínica, a veces referida como meteoropatología, es la ciencia que se ocupa de investigar estos fenómenos.
Desde los tiempos de Hipócrates se han descrito variaciones en la incidencia o intensidad de determinadas enfermedades coincidiendo con situaciones meteorológicas concretas. Tradicionalmente se ha considerado que una parte importante de la población presenta meteorosensibilidad, con predisposición a manifestar síntomas orgánicos o psíquicos ante determinados cambios atmosféricos; también se ha descrito el denominado «frente meteoropático», caracterizado por viento intenso, sequedad ambiental y aumento de la ionización atmosférica positiva. Asimismo, variables como la temperatura, el viento y la insolación se han relacionado con modificaciones del estado de ánimo, aunque su efecto promedio parece pequeño y existen importantes diferencias individuales. Estas estimaciones y asociaciones no están suficientemente comprobadas para establecer una relevancia clínica suficientemente sólida y continúan siendo objeto de debate.
En algunas personas «meteorosensibles», determinadas variaciones meteorológicas, incluyendo cambios de presión atmosférica, temperatura, humedad y luminosidad, se han asociado con modificaciones transitorias del cansancio y del estado de ánimo, aunque los efectos observados son generalmente pequeños y variables entre individuos. Asimismo, diversos estudios han encontrado asociaciones entre variables meteorológicas y dolor articular, particularmente en pacientes con artrosis. Por otro lado, determinadas condiciones atmosféricas también se han relacionado con variaciones en la frecuencia de accidentes cerebrovasculares. No obstante, los resultados entre diferentes estudios son heterogéneos y las asociaciones observadas no demuestran necesariamente causalidad.
Tradicionalmente se ha dado mucha importancia a la influencia de algunos tipos de viento sobre la salud mental. Un estudio en población general encontró que la intensidad del viento, junto con la temperatura y la insolación, se asociaba significativamente con cambios en el afecto negativo y el cansancio, aunque la magnitud promedio del efecto meteorológico sobre el estado de ánimo fue pequeña. Otro estudio que evaluó pacientes psiquiátricos observó que el viento Foehn se asociaba con mayor depresión, ansiedad, ansiedad fóbica, sensibilidad interpersonal, obsesión-compulsión e ideación paranoide, aunque sus autores consideran necesarios más estudios para confirmar y comprender estos efectos.
Controversia y evidencia científica La existencia y relevancia de las meteoropatías es objeto de debate, debido a las limitaciones metodológicas que presentan muchos estudios y a las dificultades para establecer relaciones causales entre variables meteorológicas y manifestaciones clínicas. Algunos investigadores han comunicado asociaciones entre ciertos tipos de viento y alteraciones como cefalea, ansiedad, crisis de pánico o cambios del estado de ánimo. Antoni Bulbena observó una mayor frecuencia de episodios de pánico coincidiendo con determinados vientos, mientras que Arkadi Zilberman y otros investigadores encontraron asociaciones entre variables meteorológicas y trastornos psiquiátricos. Otros autores han mostrado mayor escepticismo: Michael Terman ha considerado especulativos algunos de los mecanismos propuestos para explicar los efectos de la ionización atmosférica, y William H. Bailey, tras revisar 33 estudios, no encontró evidencia suficiente para relacionar los iones atmosféricos con el suicidio o la esquizofrenia. Pedro A. Martínez-Carpio considera que existen observaciones y asociaciones que justifican continuar investigando, pero que la evidencia científica es insuficiente para atribuirles una relevancia clínica demostrada. Esta diversidad de resultados e interpretaciones refleja la ausencia de consenso científico sobre la magnitud y relevancia clínica de muchos de los efectos atribuidos a las variaciones meteorológicas, una temática que despierta gran interés popular.
Referencias
Categoría:Enfermedades