La Bolsa de Madrid es el principal mercado de valores de España, con sede en el Palacio de la Bolsa de Madrid, un edificio inaugurado en 1893 y situado en la Plaza de la Lealtad de la capital española.Bolsa de Madrid. Palacio de la Bolsa. Consultado el 3 de octubre de 2025.

Su índice de referencia es el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), que agrupa a todas las acciones cotizadas en los mercados gestionados por la Bolsa y actúa como barómetro de su evolución. Además, en la Bolsa de Madrid se calculan otros índices relevantes, como el IBEX 35, que reúne a las 35 empresas de mayor liquidez del mercado español.Bolsa de Madrid. Índices bursátiles. Consultado el 3 de octubre de 2025.

La Bolsa de Madrid forma parte del grupo Bolsas y Mercados Españoles (BME), operador que desde 2020 pertenece al grupo SIX, gestor de los mercados financieros en Suiza.BME. Historia del Grupo BME. Consultado el 3 de octubre de 2025.

Normas de funcionamiento

La organización y funcionamiento depende de una Sociedad Rectora existente al efecto.

La normativa interna de la Bolsa de Madrid está articulada a través de circulares e instrucciones operativas que aprueba y publica la propia Sociedad Rectora de la Bolsa.

Circulares: decisiones y normas internas de carácter general, en relación con la contratación de valores y demás funciones principales que se desarrollan en la Bolsa de Valores de Madrid: admisión a cotización, operaciones financieras, información, supervisión y vigilancia, etc. Se dirigen principalmente a los miembros del mercado, y para cuestiones específicas, otras personas o entidades interesadas, tales como inversores institucionales, sociedades emisoras o entidades liquidadoras. Son aprobadas por el Consejo de Administración y publicadas en el Boletín de Cotización de la Bolsa.

Instrucciones operativas: decisiones y normas de carácter concreto, para: Ordenar las actuaciones de los distintos departamentos Coordinar los departamentos Coordinar la actuación de los miembros del mercado Son aprobadas por el director general o el director del área correspondiente, y divulgadas de la forma más conveniente para asegurar su conocimiento por las personas y entidades afectadas.

Historia

Antecedentes

: Los juros

Los juros eran emisiones de papel del Estado por los que se garantizaba una deuda, siendo estos la primera forma de deuda pública. Fue en Castilla donde los primeros títulos de valores que se crearon eran los denominados juros reales, un préstamo contraído por los reyes que otorgaban a distintas personalidades. En 1400 es famoso el que Enrique III dictó a favor de Ferrán Martínez de Luna.

: Las lonjas de contratación

Los antecedentes a la bolsa propiamente dicha, los encontramos desde el en las casas o lonjas de contratación, estas son típicamente mediterráneas (de origen italiano) que eran lugares destinados a las reuniones de comerciantes para intercambiar productos (grano, lana, seda, etc.) y alcanzar acuerdos. La primera creada por Jaime I de Aragón en Palma de Mallorca, en 1246, aunque no se edificó hasta 1409. Aún nos quedan algunos de estos edificios como la Lonja de Palma de Mallorca, Zaragoza, Valencia y Barcelona, sin olvidar Casa Lonja de Sevilla, dependiente de la Casa de la Contratación de Indias (1503), sede del Archivo General de Indias, en la que se recogen documentos mercantiles relacionados con el monopolio comercial que mantuvo esta con las posesiones hispanas en América durante más de dos siglos. Ya desde el existían los corredores de cambio, de lonja, de vales reales o de aduanas.

Creación de la Bolsa de Madrid (1808-1831)

miniatura|El Convento de San Felipe el Real en una xilografía de 1878. En la parte inferior del edificio, se aprecia la lonja, conocida como mentidero de la villa. Las covachuelas de la base eran utilizadas como puntos de venta de todo tipo de artículos. Fue construido en la primera mitad del en el solar que hoy ocupan las Casas de Cordero, en la embocadura de la calle Mayor. El convento de San Felipe el Real se propuso como sede de la Bolsa en 1808, durante la invasión napoleónica.

En plena guerra de la Independencia José Bonaparte fue nombrado rey de España en 1808 por su hermano Napoleón. José Bonaparte en 1809 tomó la decisión de instaurar la primera bolsa de comercio en Madrid. Como sede, se eligió el edificio del convento e iglesia de San Felipe el Real, en la Puerta del Sol, pero no llegó a ponerse en marcha.

El 10 de septiembre de 1831, reinando Fernando VII, se aprueba la ley que daba origen definitivamente a la Bolsa de Madrid: la Ley de Creación y Organización de la Bolsa de Madrid,Real decreto estableciendo la bolsa de Madrid, 10 de septiembre de 1831. redactada por Pedro Sainz de Andino. Entre los días 27 y 29 se publicaría íntegramente en La Gaceta de Madrid.

En el artículo 64 del Código de Comercio de 1885 se definió la bolsa como: «Un lugar de reunión de comerciantes y agentes mediadores en donde se conciertan o cumplen las operaciones de contratación de activos mobiliarios».

Se promovió con la ley la creación de un mercado semejante a los existentes en otros países, como la de París creada en 1734, la de Londres en 1804 y la de Nueva York en 1817.

Inauguración (1831)

El 20 de octubre de 1831, la institución de la Bolsa de Madrid inaugura su primera sesión en el consulado de la plazuela del Ángel. Nace con cinco agentes de cambio y dando sus primeros pasos con sesiones que duraban tres horas, la apertura era a las doce del mediodía y el cierre a las tres de la tarde. Durante esas jornadas cotizaban bancos, ferrocarriles y siderurgias, aunque las acciones de empresa apenas representaban el 1% de la contratación real, el resto correspondía a la deuda pública. Las cotizaciones se hacían en reales.

En muchas ocasiones estos títulos estaban mal documentados, reconocidos de forma deficiente desde el punto de vista jurídico y sin un plazo seguro de amortización, las empresas cotizadas tenían una representación testimonial, sus títulos estaban bastante desprestigiados.

La Bolsa de Bilbao se inauguraría en 1890, la Bolsa de Barcelona en 1915 y en 1930 se creó la Bolsa de Valencia.

El sistema de contratación se hace a viva voz, es el llamado «sistema de corros».

Desarrollo (1834-1893)

En 1834 la Bolsa de España sufre su primera crisis de consolidación de desarrollo a causa de la guerra carlista que estalló tras la muerte de Fernando VII. La entidad no volvió a recuperarse del envite hasta el Abrazo de Vergara, el momento en que se puso fin a la guerra. A raíz de la nueva paz y la recuperación económica, entre 1844 y 1846 se produjo el primer boom bursátil. En un año se negocian hasta millones de reales, toda una fortuna. Los noticieros asumen que «todo el mundo juega a la bolsa»; el diputado Calderón Collantes afirma en el Congreso que «la pobreza es signo de estupidez» y surgen los primeros magnates: Urquijo, Carriquiri, Remisa, Díaz, Sartorius, Buschental, González Bravo o Salamanca, que representan como pocos a la nueva estirpe de emprendedores enriquecidos a la sombra de la especulación.

miniatura|Asamblea de los accionistas y obligacionistas de ferrocarriles en la sala de liquidaciones de la Bolsa (La Ilustración Española y Americana, 1894).

El marqués de Salamanca, el primer auténtico «rey de la bolsa», principal constructor de ferrocarriles y promotor inmobiliario, llevó la bolsa a las masas y disparó la especulación, al introducir las operaciones a plazo.

En 1854 comienza a publicarse el Boletín Oficial de Contratación, donde se publican los precios oficiales de la negociación. Y durante el Sexenio Liberal nacerá la peseta.

El negocio de las acciones se fue abriendo poco a poco paso dentro de su estructura. En 1855, con la Ley de Ferrocarriles y la Ley de Bancos y Sociedades, el parqué se plagó de bancos y compañías de trenes. Con todo, la negociación anual de las acciones a duras penas alcanzaba el medio millón de pesetas, una cantidad relativamente importante para la época.Según cuenta Pérez Galdós, los millonarios (los que poseían más de un millón), no llegaban a una docena en toda España. En 1871 (16 años después) cada uno de los primeros coches de tranvías de Madrid (de mulas) costó 2000 pesetas.

En 1856 nace el Banco de España y en 1868, además del Banco de España, cotizaban en ella nueve bancos o sociedades de crédito, 17 empresas de ferrocarriles y 34 empresas mineras y de servicios públicos.

Expansión (1898-1936)

En 1898 se da una gran crisis y decae la contratación como consecuencia de la pérdida en la guerra hispano-estadounidense de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, sufriendo los precios de las acciones una caída del 20%.

miniatura|izq|El Palacio de la Bolsa de Madrid, que en la actualidad es sede de la Bolsa, comenzó a construirse en 1878 y fue inaugurado por la regente María Cristina en 1893.

El impulso para la bolsa llegó con el nuevo siglo y una vez superada la crisis generada anterior, en el año 1900 renace con fuerza debido a los capitales repatriados de Cuba y Filipinas. Mientras que en 1900 cotizaban 61 empresas en los primeros veinte años el número de empresas cotizadas se multiplicó hasta 121 con especial crecimiento en empresas eléctricas, algún banco y empresas industriales. El peso de la renta variable suponía ya el 40% del total. Títulos como Banco Hispano Americano, Banco Español de Crédito, Banco Central, Explosivos, Duro Felguera, Azucarera o Altos Hornos se intercambiaban con regularidad.

miniatura|Pinturas del techo del parqué o Salón de la Contratación en la bolsa madrileña. Esta fotografía señala el techo en la parte sur del salón, donde se puede leer: Filipinas, Cuba y Canarias.

Durante la Primera Guerra Mundial, la Bolsa de Madrid permanece abierta y continúa el incremento de contratación y su expansión. La dictadura militar de Primo de Rivera (1923-1930), pese a impulsar la industria, la banca y la bolsa, creó un clima de tensión social que desencadenó ejercicios difíciles para la bolsa. El Crac del 29 y el hundimiento de la Bolsa de Nueva York no afectaron de manera inmediata a la de Madrid, pero generó inestabilidad en los años siguientes.

Los años de la Segunda República (1931-1936), marcados por la agitación política y social que precedió a la guerra civil, fueron testigos de fuertes caídas bursátiles, agravadas por la crisis financiera internacional y el escaso desarrollo de la industria.

Dictadura de Francisco Franco (1936-1975)

El comienzo de la guerra civil española obliga a suspender toda su actividad hasta el 5 de marzo de 1940, en que abre nuevamente sus puertas. Fue en diciembre de ese mismo año cuando nació el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM). Con base 100, se ponía a cero cada año. De las 28 sociedades que formaban parte del Índice Largo creado con base 100 el 31 de diciembre de 1940, solo quedan dos supervivientes, excluyendo las compañías integradas o fusionadas en nuevos grupos: Inmobiliaria Metropolitana (su nombre actual es Metrovacesa) y Telefónica. Después de la guerra civil el sector inmobiliario animó a los inversores pero el ciclo alcista se vio interrumpido por la Segunda Guerra Mundial.

Desde 1957 a 1959 en la bolsa española se producen bajadas debido, según el Servicio de Estudios de la Bolsa de Madrid, a la crisis del sistema autárquico y a la necesidad de abrir la economía al exterior. Desde 1959 hasta 1970 y como consecuencia del Plan de Estabilización, la bolsa sube de forma continuada. En 1974 comienza a funcionar el nuevo sistema de liquidación de operaciones, base del actual sistema de anotación en cuenta. De 1976 a 1979 la crisis del petróleo, que aumentó el precio del crudo a partir de 1973, y la inestabilidad generada por la muerte de Franco provocaron un hundimiento histórico de la bolsa.

Años 80 y 90