Pedro Girón de Acuña Pacheco (Belmonte, 1423-Villarrubia de los Ojos, 2 de mayo de 1466), noble castellano de la corte de Enrique IV de Castilla, maestre de la Orden de Calatrava desde 1445 hasta 1466 y señor de un vasto señorío que incluía las villas de Urueña, Tiedra, Peñafiel, Gumiel de Izán, Langayo, San Mamés, Piñel de Suso (Piñel de Abajo), Olvera, Gelves, Ortegícar, Briones, Santibáñez de Valdesgueva, San Vicente de la Sonsierra, Magaña, Osuna, Cazalla, Morón de la Frontera, el Arahal etc.

Filiación Pedro Girón era hijo segundo de Alfonso Téllez Girón y Vázquez de Acuña y su esposa María Pacheco, señora de Belmonte, casados en 1415. Por parte paterna, sus abuelos eran Martín Vázquez de Acuña, noble portugués afincado en Castilla desde 1397 que fue I conde de Valencia de Don Juan, y Teresa Téllez Girón, señora de Frechoso. Por parte materna, eran Juan Fernández Pacheco, noble también exiliado de Portugal —donde fue guardamayor del rey Juan I— y señor de Belmonte en Castilla, e Inés Téllez de Meneses, sobrina de la reina Leonor Téllez de Meneses.

Girón era hermano de Juan Pacheco, quien fue camarero mayor del príncipe Enrique —luego Enrique IV de Castilla—, marqués de Villena, conde de Xiquena, duque de Escalona, adelantado mayor de Castilla y maestre de la Orden de Santiago, entre otras dignidades, y dominó la política del reino desde los últimos años del reinado de Juan II hasta casi el reinado de Isabel la Católica.

Biografía

Primeros años y ascenso en la Corte

Nació en Belmonte hacia el año 1423 y fue bautizado en la iglesia parroquial de San Bartolomé. Durante estos primeros años se crio en el palacio real como paje del príncipe Enrique, junto a su hermano Juan Pacheco. En 1443 recibió sus primeras mercedes: oficial de cuchillo de mesa, camarero mayor por cesión de su hermano Pacheco y notario mayor del reino de Castilla por donación del rey Juan II a petición del príncipe. El 24 de mayo del mismo año obtuvo una de las alcaldías mayores de Ecija —que en 1445 vendió a Lope Álvarez por mil doblas de oro— y, el 20 de noviembre, el alguacilazgo de Baeza. Simultáneamente, recibió la escribanía de rentas y el almojarifazgo de Jaén, el disfrute de los importes de los portazgos de Jaén, Baeza, Úbeda y Andújar, además del importe del «diezmo y medio diezmo de lo morisco» sobre el comercio interfronterizo que mantenían diversas localidades del obispado jiennense con el emirato de Granada. El 21 de agosto de 1444 el príncipe Enrique le concedió de por vida la escribanía del concejo de Medina del Campo, junto con otros de sus oficios de justicia, como el cargo de alguacil mayor de su cabildo, y la tenencia de la casa de Carrioncillo con sus montes. El 19 de mayo de 1445 se encontró en la batalla de Olmedo contra los infantes de Aragón y poco después le fue encargada la guarda y gobierno la ciudad de Segovia. El 25 de junio el príncipe le hizo merced de las villas de Urueña y Tiedra, en julio le concedió las tercias de la villa de Arévalo y su tierra y el 18 de septiembre le cedió cuantos derechos pudieran corresponderle sobre los bienes de moros de Jaén, Baeza, Úbeda y Andújar.

Consecución del maestrazgo de Calatrava

En septiembre de 1445 Girón fue elegido maestre de la Orden de Calatrava por el voto del clavero García López de Padilla, de veintidós comendadores y de otros muchos freires clérigos y legos. El rey Juan II aprobó y ratificó esta elección el 22 de septiembre, ansioso de recompensar a Girón su participación en la batalla de Olmedo. Sin embargo, el comendador mayor Juan Ramírez de Guzmán, que obtuvo el respaldo de algunos comendadores, no reconoció esta elección, sino que se autotituló maestre de Calatrava y conquistó para sí algunas plazas y lugares de la orden. El 30 de junio de 1448 ambas partes firmaron un acuerdo por el que Juan Ramírez renunció a sus pretensiones a cambio de algunas concesiones monetarias.

Otra disputa sucesoria enfrentó a Girón con su contrincante y predecesor Alfonso de Aragón, duque de Villahermosa e hijo natural del rey aragonés, que conquistó las fortalezas y encomiendas en Aragón y Valencia y se hizo llamar maestre. Alfonso penetró en Castilla, llegando hasta Pastrana, pero fracasó pronto frente a la hueste dirigida por Girón, quien también llevó a cabo una campaña de castigo contra aquellos lugares que se habían sumado al bando enemigo (castigo que fue especialmente duro en Torrijos). Su elección fue confirmada por el abad del Císter el 23 de julio de 1452. Tres años más tarde, el 4 de marzo de 1455, Alfonso renunció definitivamente a sus pretensiones al maestrazgo.

Consolidación patrimonial

El 21 de julio de 1448 el príncipe Enrique le concedió Peñafiel, villa que había recibido del monarca en virtud de la concordia celebrada en Astudillo dos años antes. Enrique, ya monarca de Castilla, confirmaría la donación el 12 de julio de 1456, mientras que el 8 de agosto inmediato le autorizaba a reedificar el castillo de la villa. En 1449 Girón integró junto al príncipe y su hermano Juan Pacheco, titulado marqués de Villena, una liga nobiliaria contra el condestable Álvaro de Luna. Además, recibió del príncipe la guarda del alcázar de Toledo. Sin embargo, al año siguiente las relaciones con Enrique se volvieron tensas, tal vez como consecuencia de la privanza de Rodrigo Portocarrero, por lo que Girón y Pacheco debieron huir a Segovia. En 1451 Girón fue despojado de la tenencia del alcázar toledano, que quedó en poder de Álvaro de Luna.

Tras la coronación de Enrique IV en 1454 y la consecución de la paz con Aragón, Girón intervino en la tala de la Vega de Granada (1455) y tuvo una destacada participación en la guerra de desgaste que, en mayo de 1456, culminaría con la conquista de Estepona. A finales de 1456 quedó como capitán general de la frontera con ocasión de la partida del monarca, que iba a pasar la Navidad en Plasencia. Girón se dirigió al reino de Murcia para luchar contra el rebelde Alonso Fajardo, de quien recibió en nombre del rey, tras vencerlo, la ciudad de Lorca y las villas de Caravaca, Cehegín, Socobos, Canara, Cieza, Calasparra, Mula, Alhama y Xiquena.

Ante el descontento de la nobleza frente a la privanza de Juan Pacheco, este y su hermano Girón se confederaron el 1 de enero de 1456 con el arzobispo de Sevilla, Alfonso de Fonseca, «contra todas las personas del mundo aunque ostenten la dignidad real». El 12 de abril de 1458 el monarca le donó la villa de Fregenal de la Sierra, cuyo alcázar estaba en posesión de Alfonso de Velasco, señor de Gandúl y Marchenilla. Previendo la oposición del concejo de Sevilla, el 2 de enero de ese año Girón había prometido a Velasco que el rey le daría una justa compensación por la tenencia del alcázar de Fregenal y que, si no fuese así, sería él mismo quien lo hiciese según la estimación que determinasen el obispo de Segovia y el licenciado Ruy Sánchez de Villalpando. Poco después encargó a Gómez de Rojas que tomase posesión de la villa y fortaleza de Fregenal. Pero a pesar de las reiteradas amenazas y órdenes reales, los regidores sevillanos se opusieron vehementemente a ceder un lugar de su alfoz y Girón no pudo hacerse nunca con el dominio efectivo de Fregenal.

Con ocasión del recrudecimiento de los conflictos castellano-aragoneses, Girón recibió nuevas donaciones que completaron su dominio sobre Peñafiel y su tierra. El 7 de octubre de 1459 el monarca le otorgó la villa de Gumiel de Izán, dándole poder a Fernando de Silva para que se posesionase de ella en nombre del maestre, y al día siguiente agregó a esta merced los lugares de Langayo, San Mamés y Piñel de Suyo, de los que Girón tomó posesión el 14, 23 y 24 de noviembre respectivamente. Días después, el 20 de octubre, recibió la villa de Briones, que le fue entregada el 6 de noviembre inmediato. Juan Pacheco logró que Girón se acercase a liga nobiliaria de los Enríquez, Manriques y Carrillo, descontentos con Enrique IV, para luego servir de mediador entre ella y el rey. Esta estrategia le reportó a Girón nuevas mercedes reales: las villas Bélmez y Fuenteovejuna, en el reino de Córdoba, que le fueron donadas el 6 de agosto de 1460.

También en 1460, Girón adquirió por compra la villa de Olvera, el castillo de Ayamonte, y las villas de Gelves y Ortegícar, en tierra sevillana, y pactó el matrimonio de su hijo Alfonso con una hija del conde de Miranda, acuerdo que incluyó la venta por parte del conde de Plasencia, hermano del suegro, de la villa y fortaleza de Jódar, en favor del hijo del maestre. Aunque el matrimonio no llegó a celebrarse, al año siguiente Girón adquirió la villa y el 24 de septiembre de 1461 recibía pleito homenaje de su alcaide Juan de Navarrete. El 27 de octubre del mismo año Juan Pacheco, a instancias de Girón, intercambió con la Orden de Alcántara sus posesiones extremeñas de Salvatierra, Villanueva de Barcarrota, el castillo de Azagala y un juro de 17 590 mrs. a cambio de las villas de Morón de la Frontera, Arahal y el castillo de Cote, las cuales luego traspasó a su sobrino Alfonso, heredero de Girón. El 14 de diciembre el maestre recibió del rey la villa de Magaña, que era parte de los dominios de Juan de Luna, sobrino de Álvaro de Luna. Ante la resistencia de la ciudad de Córdoba a entregarle Bélmez y Fuenteovejuna, el 13 de noviembre de 1463 el monarca le autorizó a trocarlas por las villas de Osuna y Cazalla, en tierra sevillana. La escritura para este trueque y permuta se realizó en Porcuna el 22 de marzo de 1464 y fue aprobada en Córdoba el 24 siguiente y confirmada por el rey el día 25.

En 1461, durante la guerra entre Enrique IV y el rey navarro aragonés, Girón dirigió las tropas que recobraron la ciudad de Logroño, cuyo gobierno y tenencia también obtuvo, y luego tomó las villas de Los Arcos, La Guardia, San Vicente y Viana. En 1462 comandó las fuerzas del maestrazgo y lograba apoderarse de Archidona, donde subió primero por una escala a la torre de homenaje de la fortaleza y fue herido en la cabeza. Envió como regalo la toca que le cubría en ese momento al papa Calixto III, que le hizo merced de los diezmos de la villa y su término, al mismo tiempo que el monarca le encargaba su mantenimiento y organización. En 1464 se le donó formalmente y pasaría a formar parte del conjunto territorial sobre el que instituyó mayorazgo dos años después. El maestre también llevó a cabo numerosas incursiones en la Vega y luego firmó con el emir nazarí una tregua desde noviembre a mayo de 1463 (extendida después hasta octubre).

Guerra civil y muerte El 16 de mayo de 1464, en Alcalá de Henares, Pacheco, Girón y el arzobispo de Toledo Alfonso Carrillo de Acuña pactaron una alianza por la cual se comprometían a buscar una forma de apoderarse de los infantes Isabel y Alfonso —que, según ellos, estaban presos y amenazados de muerte— y no pactar sus matrimonios sin consentimiento de los firmantes. Unos días después, el 23 de mayo, el arzobispo toledano creó una nueva alianza que incluyó al almirante, a su hermano Enrique, conde de Alba de Liste, y a Rodrigo Manrique, conde de Paredes de Nava. Esta alianza, que se dirigió contra Enrique IV y su privado Beltrán de la Cueva, prometió a Girón que el hijo del rey aragonés, Alfonso, nunca le disputaría el maestrazgo calatravo, sino que quedaría en manos del arzobispo Carrillo hasta que fuese casado. El 25 de octubre, caldeada la situación por el nombramiento de Beltrán como maestre de Santiago, el monarca debió negociar y reconocer al infante Alfonso, su hermano, heredero del reino. Al siguiente, el 5 de junio de 1465, tenía lugar la denominada Farsa de Ávila y Enrique IV era destituido por la nobleza rebelde, la cual proclamó como nuevo rey al infante Alfonso.