Carlos Alberto García Moreno (Buenos Aires, 23 de octubre de 1951), más conocido por su nombre artístico Charly García, es un músico, cantautor, multinstrumentista, compositor y productor discográfico argentino, considerado una de las figuras más importantes de la música popular argentina, latinoamericana y del rock en español. Nombrado frecuentemente el «padre del rock argentino» junto a Luis Alberto Spinetta, García es aclamado por su extensa obra discográfica, tanto en sus múltiples agrupaciones y como solista, por la complejidad compositiva de su música, abordando múltiples géneros, desde el folk rock, rock progresivo, rock sinfónico, avant garde, new wave, pop rock, pop barroco y synth pop, por su lírica transgresora y crítica hacia la sociedad moderna argentina, en especial durante la era de la dictadura cívico-militar argentina (1976-1983), y por su personalidad rebelde y extravagante, que ha acarreado atención notoria en los medios a lo largo de los años. Siendo un adolescente, García fundó la banda Sui Generis, junto a su compañero de clase Nito Mestre a fines de los años sesenta. Publicaron tres álbumes de estudio de éxito comercial y crítico con canciones que se convirtieron en clásicos durante generaciones, separándose en 1975 con un concierto en el Luna Park más una película, Adiós Sui Generis (1976). Tras la despedida pasó a formar parte de dos supergrupos: el efímero PorSuiGieco (acústico) y La Máquina de Hacer Pájaros. Con este último publicó dos álbumes que intentaron instaurar el rock progresivo en la escena musical latinoamericana, tendencia que ya había abrazado en el último disco de Sui Generis. Luego de separarse de ambos proyectos, García se embarcó a Brasil. Regresó a la Argentina en 1978 para presentar otro supergrupo de rock progresivo Serú Girán, que se convertiría en una de las bandas más importantes de la historia argentina, por su calidad musical y letrística, la convocatoria de sus shows y sus solapadas críticas hacia la dictadura de ese momento. Se disolvió en 1982, tras la publicación de cuatro exitosos álbumes de estudio y un último concierto en el estadio Obras Sanitarias. Luego de componer la banda sonora de la película Pubis angelical (1982), y su propio disco debut, Yendo de la cama al living (1982), aclamado por la crítica, García inició una prolífica carrera solista, componiendo varias canciones generacionales de la música latina y expandiendo las barreras del pop.
Su exitosa trilogía se completó con los discos de new wave Clics modernos (1983) y Piano Bar (1984), catalogados entre los mejores álbumes de la historia del rock argentino por la versión argentina de la revista Rolling Stone. En años posteriores, García trabajó en los proyectos Tango (1986) y Tango 4 (1991) junto a Pedro Aznar, y publicó una segunda exitosa trilogía con Parte de la religión (1987), Cómo conseguir chicas (1989) y Filosofía barata y zapatos de goma (1990). Al mismo tiempo, empezó a protagonizar escándalos mediáticos por su personalidad extravagante, y sufrió sus primeros accidentes de salud a causa de su adicción durante la década de los noventa. En 1992 Vuelve Seru Giran, junto con David Lebon, Pedro Aznar y Oscar Moro. Juntos harían un disco de estudio, llamado Seru 92, después un disco en vivo en el Estadio Monumental, y harían una película llamada Peperina Hacia fines de los años 1990 e inicios de los 2000, García entró en su caótica era Say no More, en la que sus discos eran poco aceptados por la crítica, pero sus ventas y conciertos eran un éxito. A partir del lanzamiento de Rock and Roll YO (2003), se tomó un largo hiato, con apariciones esporádicas para rehabilitarse de su adicción. Regresó con su álbum en vivo El concierto subacuático (2010), y con la publicación de Kill Gil (2010), Random (2017) y La lógica del escorpión (2024). Su canción «Rasguña las piedras», grabada por Sui Géneris, fue considerada en 2002 como la tercera mejor canción del rock argentino, y la 53.ª del rock hispanoamericano. Las siguientes de su autoría también han sido consideradas entre las 100 mejores del rock argentino: «Seminare», «Canción para mi muerte», «Demoliendo hoteles», «Los dinosaurios», «Yo no quiero volverme tan loco», «No llores por mí, Argentina», «Chipi chipi» y «Cerca de la revolución».; ; ; ; ;
En 1985 obtuvo el Premio Konex de Platino, como mejor instrumentista de rock de la historia argentina. En 1995 y 2005 recibió el Konex al Mérito a solista y autor/compositor de rock. En 2025 fue reconocido con el Konex de Brillante al mejor música de la década en la Argentina. Ganó tres veces el Premio Gardel de Oro (2002, 2003 y 2018), el más importante del país en lo musical. En 2009 recibió el premio Grammy a la Excelencia Musical. En 2010 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la legislatura porteña. En 2013 recibió el título de doctor honoris causa de la Universidad Nacional de General San Martín (en el Gran Buenos Aires).En junio de 2025, recibió el doctorado honoris causa por parte de la Universidad de Buenos Aires, a pedido de la Facultad de Filosofía y Letras.
Primeros años
Carlos Alberto García nació en la ciudad de Buenos Aires el 23 de octubre de 1951, en el seno de una familia de clase media alta, siendo el primogénito de Carmen Moreno y de Carlos Jaime García, un empresario que era dueño de la primera fábrica de fórmica de la Argentina. La familia la integraban además tres hermanos: Enrique, Daniel y Josi. La madre se dedicaba al cuidado y educación de sus hijos, con ayuda de niñeras profesionales. Cada hijo tenía su propia habitación. La casa familiar era un departamento grande que se encontraba en el quinto piso de la calle José María Moreno 63, en el corazón del barrio de Caballito y a diez cuadras del parque Centenario, donde solía ir a dibujar dinosaurios en el Museo Argentino de Ciencias Naturales. Los tres temas que entusiasmaban a Charly cuando era chico eran los dinosaurios, los planetas y los mitos griegos. La familia tenía también una casa quinta de fin de semana, con pileta, en la localidad de Paso del Rey.
En 1958 comenzó sus estudios primarios en la escuela pública n.º 3 Primera Junta, ubicada frente al parque Rivadavia, a dos cuadras de su casa.
En 1959 la situación económica de la familia entró en crisis, cuando cerró la fábrica, lo que derivó en la posterior pérdida de la mayor parte de las propiedades familiares, entre ellas la casa de la calle José María Moreno y la quinta de Paso del Rey. Los García debieron mudarse entonces a un departamento alquilado, ubicado en Darregueyra y Paraguay, en el entonces barrio de Palermo Viejo.
Su padre comenzó a trabajar entonces como profesor de física y matemáticas, y su madre empezó a trabajar como productora de programas de radio y luego televisión dedicados al tango y el folklore argentino, que vivía lo que dio en llamarse "el boom del folklore". Debido a su trabajo, comenzó a ser habitual que la madre invitara a la casa a destacados músicos del folklore, en las que Carlitos tocaba el piano. La situación económica de la familia mejoró y se mudaron a un departamento ubicado en calle Vidt 1955 9.º B, entre Charcas y Güemes, en el barrio de Palermo, donde el músico vivió hasta que en 1972 se fue a vivir con María Rosa Yorio a una pensión cercana. Las fotos incluidas en el álbum Vida están tomadas en las cercanías. Como ambos progenitores debían salir a trabajar, Carlitos fue enviado a finalizar la primaria en la escuela Aeronáutica Argentina, en la calle Quilmes al 400, del barrio de Pompeya, debido a que tenía doble escolaridad.
La música comenzó desde muy temprano en la vida de García: a los dos años aprendió a tocar de oído una citarina y luego siguió con un pequeño piano de juguete que le regaló su abuela materna. Cuando los padres de García emprendieron un viaje a Europa, los niños quedaron bajo la tutela de las niñeras y de una abuela. El estrés por la ausencia de sus padres le provocó a Charly una crisis nerviosa, trastorno que le provocó su característico vitiligo. Cuando sus padres regresaron del viaje, su madre notó que Charly había aprendido a tocar de oído «Torna a Surriento», una famosa melodía napolitana que venía en una cajita musical de la familia. Charly ha contado que cree que el solo de «Seminare» deriva de esa melodía.
Advertidos de las condiciones innatas y el oído absoluto de «Carlitos», los padres lo inscribieron en 1956 en el Conservatorio Thibaud Piazzini, aunque su madre arregló que tomara las clases de piano y música en su casa. Su profesora fue Julieta Sandoval. Charly la describe como una maestra muy estricta, «súper católica», que tenía una concepción sadomasoquista por la cual había que sufrir y sentir dolor para ser un buen concertista clásico:
Su primera actuación en público fue el 6 de octubre de 1956, cuando aún contaba con 4 años, en el Conservatorio, presentado en el programa como «Carlitos Alberto García Moreno». Interpretó dos piezas de estilo clásico, una anónima y otra de autoría de su profesora.
De niño, Charly amaba la música clásica y odiaba lo popular, al igual que sus padres. Apenas dormía ―sentía que el hacerlo era una pérdida de tiempo― y se pasaba días enteros interpretando a Chopin, a Mozart y a Beethoven. Pero también sentía el impulso de componer, algo que su profesora reprimía sistemáticamente. En 2004, García rindió homenaje a su profesora de piano de la niñez presentándose de manera inesperada en la fiesta del centenario del conservatorio Thibaut Piazzini para interpretar al piano dos temas de su autoría, de la época de Serú Girán, «Desarma y sangra» y «Veinte trajes verdes», este último dedicado al compositor Eric Satie.
En 1962 se puso en el aire, en Buenos Aires, un programa de televisión musical llamado «El Club del Clan», que alcanzó una gran adhesión de audiencia juvenil debido a la presencia de cantantes muy jóvenes, como Palito Ortega, entre otros, que interpretaban temas originales de lo que se llamaba la «nueva ola» (rock and roll, twist y música beat) en español. En ese momento García comienza a romper con la trayectoria de concertista de piano clásico que le estaba imponiendo la educación familiar. Mientras veía el programa y luego de haberse enojado con su madre, compuso su primera canción, «Corazón de hormigón», atribuyéndole a su madre la dureza de su corazón. García no dio a conocer el tema por miedo a la reacción de su profesora, pero en 2010, casi cincuenta años después, lo grabó junto a Palito Ortega y lo incluyó en el álbum Kill gil. En su cancionero posterior retomaría la temática de la nueva ola en «Mientras miro las nuevas olas».
En 1963, a los doce años, se recibió de profesor de teoría y solfeo, pero al año siguiente, en 1964, García, como decenas de miles de jóvenes argentinos oyó por primera vez a Los Beatles, quienes causaron un cambio radical en su vida:
Con ellos, llegaron también los Rolling Stones, Bob Dylan, The Byrds y The Who, entre otros. Allí acabó su carrera de músico clásico. Pidió a gritos que le compraran una guitarra eléctrica, se dejó el pelo largo y comenzaron las peleas con su padre, quien esperaba que se convirtiera en concertista o en ingeniero. Esta relación nunca más lograría componerse; aunque ya no tenían problemas económicos, empezó a insistirle en que saliera a conseguir algún trabajo para financiar sus «vicios». Con su madre fue distinto:
Entre las anécdotas de su niñez como niño prodigio, Sergio Marchi cuenta que, promediando la década de 1960, Mercedes Sosa fue a cenar a casa de los García Moreno. Al escuchar tocar el piano a Carlitos, le comentó a Ariel Ramírez: «Este chico es como Chopin». Otra anécdota cuenta que en un show de Eduardo Falú organizado por su madre, le indicó al folklorista que tenía desafinada la quinta cuerda de su guitarra, cuando nadie se había dado cuenta.
En 1965 Charly comenzó sus estudios secundarios en el Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno, un colegio cercano a su casa natal.