200px|alt=|miniaturadeimagen|Pachacútec, primer comandante en jefe del Ejército imperial; noveno inca, fundador y primer emperador del Tahuantinsuyo El Ejército incaico o ejército inca fue el ejército del Imperio incaico que aseguró la expansión y consolidación del territorio. De conformación multiétnica,Waldemar Espinoza, Los Incas, pág. 361. Los ejércitos incas podían estar compuestos por cuzqueños, costeños, selváticos, quiteños, etc. estuvo encargado de defender la soberanía de su territorio y extenderlo, así como sofocar rebeliones. También fue usado para intereses políticos como ejecuciones o golpes de Estado.Como lo hicieron los incas: Cápac Yupanqui, Inca Roca y Atahualpa.
A medida que el imperio crecía en tamaño y población el ejército lo hacía de la misma forma."El imperio Inca" Revisado el 3 de enero de 2008 Las mayores concentraciones de guerreros incas en las épocas de esplendor del imperio llegaron a componer unos 200 000 soldados en un solo ejército (época de Huayna Cápac).Sosa Freire, 1996: 27. Campaña de Huayna Cápac contra los rebeldes del norte del imperio entre 1510 y 1520 aproximadamente.
El militarismo que poseía el gobierno inca hacía de la pertenencia a este, un importante cargo. A los soldados se les brindaba alimentación, vestimenta y una ayuda estatal en reemplazos para su familia en lo que respectaba a la actividad agraria que el levado debería estar cumpliendo, de tal manera que ser guerrero permanente no era un mal cargo y hasta inclusive ocupaba su propio espacio en la pirámide político-social, a costa del sometimiento sufrido por la casta de campesinos.Waldemar Espinoza, Los Incas, pág. 361. La agricultura era la base de la economía inca y por ningún motivo debía interrumpirse, por lo cual, si era necesario se imponían castigos al campesinado que se veía obligado con frecuencia a comer hojas de coca para olvidar el hambre y seguir cosechando.
Cuando volvían de una campaña exitosa al Cuzco, niños y mujeres los recibían como héroes y se hacía una ceremonia en honor a ellos. La ceremonia que se daba en la Plaza de Armas del Cuzco consistía en exhibir el botín y pisotear a los prisioneros como un símbolo de la victoria.Waldemar Espinoza, Los Incas, pág. 377. Los ejércitos incas eran recibidos en la cancha de la capital (actualmente sólo queda parte de ella que es la Plaza de armas del Cuzco.
Composición Los soldados incas de alto rango eran elegidos mediante la celebración del Warachikuy, fiesta en la cual se hacían diversas pruebas de destreza física como velocidad, puntería, combates simulados, y resistencia al sueño.Víctor Angles Vargas Historia del Cusco incaico, pág. 265.Se cuenta que algunos incas lograban superar una semana sin dormir.
Al crecer el imperio los incas tuvieron que establecer un ejército de oficiales profesionales en reemplazo al de campesinos guerreros. Los batallones incas estaban integrados por escuadras permanentes (generales y oficiales), y otras no permanentes compuestas por hatun runas (hombres comunes) levados que cumplían con la mita militar (comparable con el servicio militar obligatorio). Una vez cumplida la mita, cada hatun runa volvía a su respectivo ayllu. thumb|200px|left|El grueso del ejército incaico, compuesto por levas, generalmente empleaba como arma secundaria mazas simples con mango de madera y cabeza de piedra Cada batallón estaba conformado por una sola etnia, y dirigida por un curaca de la misma. Si moría, era reemplazado por otro curaca del mismo grupo. Para evitar las rebeliones, cada etnia estaba dividida en dos batallones, y sus generales competían con su compatriota para lucirse y alcanzar un mayor rango.Waldemar Espinoza, Los Incas, pág. 361. Las competencias o rivalidades entre generales hacía que éstos compitan por destacar y ascender para alcanzar un mejor rango. Este concepto de "dualidad" existía en todo el mundo andino para representar sus dos dinastías: Hanan y Hurin.María Rostworowski, Historia del Tawantinsuyu Pág145. Los incas no fueron la excepción con sus dos dinastías: Hurin Qosqo y Hanan Qosqo.
Los escuadrones del ejército inca solían organizarse de la siguiente forma: al frente, los honderos y arqueros; tras ellos, soldados con hachas y macanas (para el choque cuerpo a cuerpo); más atrás soldados con lanzas cortas (a veces arrojadizas), y al final, las tropas con picas de hasta 6 metros.
Desde el gobierno de Túpac Yupanqui, existió una élite de soldados especializados en el cuidado del Sapa Inca durante los paseos, viajes o conquistas.Waldemar Espinoza, Los Incas, pág. 361. Se sabe con toda seguridad por una fuente escrita de 1582 que a partir de Túpac Yupanqui hubo pelotones de soldados profesionalizados. Estos eran principalmente tropas de origen cuzqueño, aunque con el tiempo también se incluyó a soldados destacados de otras etnias, como los Kollaguas que procedían de los actuales territorios de Arequipa. Esta guardia imperial llegó a tener unos 10 000 miembros que acompañaban siempre al emperador, todos ellos de origen noble inca.
thumb|La Marcha del Inca, por Teófilo Castillo
Los soldados debían tener entre 25 y 50 años."Discovery Channel-Incas" Revisado el 3 de enero de 2008. Todos los súbditos del imperio, o runas, hacían el servicio militar o trabajos para el Estado. En el caso de los nobles, este era un honor y un deber; en caso de los plebeyos era un medio de ascensión social. Se elegía a uno de cada 50 hombres para el servicio militar (de preferencia hombres jóvenes), sobre los 25 años (esa era la edad en que según los incas se cumplía mayoría de edad). Según el concepto de dualidad también se mandaba a una de cada 50 mujeres jóvenes a servir en un Templo de las Vírgenes del Sol de por vida.
Cuando se cumplía cierto período (generalmente 6 a 7 años) el soldado quedaba relevado, pero los oficiales profesionales eran soldados permanentes y pagados. Los militares tuvieron muchos privilegios. El estado les alimentaba, les daba casa, ropa y muchos regalos de coca, joyas y esposas.
Los runas de la costa, a diferencia de los de la sierra, estaban libres de servir, posiblemente porque no podían soportar las condiciones climáticas de los Andes donde solían librase las batallas.
Los ejércitos incas se caracterizaban por ser disciplinados y bien organizados, sus tropas solían estar en silencio y solo al momento de atacar gritaban o cantaban, acompañados de instrumentos de música con el fin de asustar al enemigo. Además el ejército marchaba acompañado por un alto número de mujeres, a veces familiares de los soldados, quienes se encargaban de cocinar, vestir, encargarse de los heridos y enterrar a los muertos (esto era algo común en la zona centro andina precolombina). Los ejércitos incas, por motivos religiosos, no luchaban de noche. Los sacerdotes viajaban con el ejército; su función era rezar, hacer sacrificios y tratar de debilitar al enemigo mediante esto.
Los soldados que se distinguían en la lucha demostrando su valentía recibían recompensas. Los soldados comunes eran premiados con objetos de metal, medallas o vestidos.
Una vez que la batalla había terminado, los jefes enemigos derrotados solo eran ejecutados si rehusaban aceptar la soberanía de los incas. Algunos, particularmente los más aguerridos y rebeldes, eran sacrificados, pero en su mayoría, los pueblos conquistados pasaban a formar parte del imperio.
Los pueblos conquistados debían hablar la lengua de los incas, adorar a sus dioses y, en suma, vivir como ellos. Los funcionarios incas hacían un cuidadoso estudio de toda la zona conquistada.
Tácticas La acción militar se iniciaba con un desfile para impresionar al adversario. Los soldados marchaban con sus distintivos. El general del ejército iba en su litera y llevaba en su mano el emblema de su mando. A la vista de la fuerza enemiga, se hacía el alarde. El general o el Inca, pasaba revista a sus tropas mientras se hacían sonar instrumentos musicales. Luego venía la arenga y, finalmente, se efectuaba el ataque.
Logística y comandancia El poder del ejército inca residió en dos elementos: la intendencia y la disciplina. Para facilitar el desplazamiento de sus ejércitos, los incas construyeron una vasta red de caminos. La existencia de postas (tambos) a lo largo de esos caminos, servía para el descanso de las tropas en campaña y para el recambio de animales y armas. En cuanto a la disciplina, era muy rígida. No se permitía que un soldado abandonase la formación, ni siquiera durante la marcha de aproximación.
En sus pucarás, los incas guardaban provisiones como armas, comida y soldados de reserva, estas fortalezas además dominaban las principales vías de comunicación se construían en lugares de fácil defensa como en las montañas y cimas de cerros, al borde de un río o camino.
thumb|500px|El Pueblo de Cayambe en el Corregimiento de Otavalo - al fondo se encuentra el antiguo pucará de Quitoloma
Tácticas de campo En una batalla en campo abierto el ejército inca solía dividirse en tres unidades, la principal atacaba al enemigo de frente mientras las otras dos secretamente por los flancos hacia la retaguardia del enemigo donde se unían y lo atacaban con el propósito de rodearlo.Serie Dinastías. Capítulo "Inca Pachacútec". Parte 4. El ejército también solía fingir una retirada para que lo atacaran mientras lanzaba su propia embestida en forma de tenazas. Antes del combate cuerpo a cuerpo el ejército inca usaba armas arrojadizas con el propósito de deshacer las filas enemigas.
Para transportar equipos y armas se solían usar llamas. Los incas le daban mucha importancia a la logística militar, lo cual tenía mucho que ver con el tipo de guerra que llevarían a cabo. Para campañas cortas se usaban campesinos que requerían lo mínimo como para lanzar una ofensiva directa, pero si en cambio se esperaba una guerra larga de desgaste, se usaban a soldados profesionales que necesitaban muchos más recursos.
La disciplina inca representaba una enorme ventaja frente a sus enemigos, que solían hacer ataques frontales con masas desorganizadas de guerreros, que atacaban gritando y que entrados en combate perdían todo el orden. De hecho, el ejército incaico era tan disciplinado que rara vez rompía filas y casi siempre mantenía la formación siendo capaz de rechazar incluso una emboscada en terrenos selváticos, montañosos, desérticos o pantanosos. En este punto, las batallas del ejército incaico se asemejaban a las batallas entre romanos y celtas o germanos, en las cuales la superior organización y disciplina terminaba por derrotar al número.
Asedios En caso de que el enemigo se refugiara en una ciudad, las tropas incaicas cortaban todas sus vías de comunicación y suministros para poder aislarlos evitando que intentaran huir o pedir refuerzos hasta rendirse por hambre o sed. Si se trataba de una fortificación, los ejércitos incas utilizaban manteletes hechos de tablillas de madera y forrados en algodón acolchado para poder protegerse de los proyectiles enemigos hasta acercarse lo suficiente para poder tomarla por asalto, Pedro Pizarro escribe en Relación del descubrimiento y conquista de los reinos del Perú: ..."Todos esos aposentados estaban ocupados y llenos de armas, lanzas y flechas, dardos, macanas, rodelas, paveses, que podían ir cien indios debajo de uno a manera de mantas para tomar fuertes...".
thumb|500px|Un mantelete Inca de asedio aproximándose a una fortaleza
En caso de derrota, el ejército inca se retiraba marchando por los caminos de manera disciplinada y lo más veloz posible, descansando solo en fortalezas con el fin rearmarse en caso de hacer un contraataque. Siempre dejaba guarniciones en las fortalezas que controlaban los caminos, para retrasar un posible avance del enemigo.
Exploración, espionaje y diplomacia