thumb|300px|El Castillo Himeji en la prefectura de Hyōgo es uno de los castillos más importantes de Japón y Patrimonio de la Humanidad. Los son fortificaciones construidas principalmente con piedra y madera. Estos evolucionaron a partir de las edificaciones de madera de siglos anteriores hasta las formas más conocidas que surgieron a finales del y principios del , siguiendo el ejemplo del Castillo Azuchi, construido por Oda Nobunaga, y el primero de su tipo que utilizó la piedra en la base del castillo, haciéndolo más resistente. De la misma forma que los castillos de otras partes del mundo, los castillos japoneses eran construidos para vigilar lugares estratégicos o importantes como puertos, ríos, o caminos y casi siempre tenían en cuenta las características del lugar para su mejor defensa.

Los castillos japoneses vivieron varias etapas de destrucción. Durante el shogunato Tokugawa se decretó una ley para limitar el número de castillos que cada daimyō o señor feudal podía poseer, limitándose a uno por feudo, por lo que varios fueron destruidos. Después de la caída del sistema shogunal y del regreso al poder del Emperador de Japón durante la Restauración Meiji, nuevamente muchos castillos fueron destruidos y algunos otros desmantelados, en un intento de romper con el pasado y modernizar el país. Durante la Segunda Guerra Mundial muchos castillos fueron destruidos durante los bombardeos en las regiones de la costa del Pacífico y solo algunos castillos ubicados en áreas remotas, como el Castillo Matsue o el Castillo Matsumoto permanecieron intactos.

Posteriormente a la Segunda Guerra Mundial muchos castillos han sido reconstruidos con materiales modernos, como hormigón, aunque en algunos pocos se han utilizado los materiales originales y siguiendo la misma técnica que en su época de esplendor. Al día de hoy solo doce conservan su estructura original, sobresaliendo el Castillo Himeji, localizado en la Prefectura de Hyōgo. De los castillos existentes, ya sea originales, reconstruidos o en ruinas, muchos de ellos han recibido el estatus de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, mientras que otros han sido designados Tesoros Nacionales.

Actualmente muchos castillos se han convertido en museos y alojan objetos de importancia de la región, contando la historia de las ciudades donde se encuentran.

Etimología

En japonés, el kanji utilizado para la palabra castillo es 城, el cual se lee como shiro según la pronunciación Kun'yomi, esto es, cuando el kanji no está acompañado por otro, o jō según la On'yomi o cuando forma parte de una palabra. Un ejemplo es o Castillo Kumamoto.

En español, para referirse a un castillo se omite la terminación jō, mencionando solamente su nombre. Otro aspecto importante a considerar es que generalmente los castillos están nombrados de acuerdo a la ciudad, región o prefectura en la que se encuentran. Por ejemplo el Castillo Gifu se encuentra en la ciudad homónima, lo mismo que el Castillo Komoro, el Castillo de Hiroshima, etc.

Historia Primeras fortificaciones Período Yayoi

Las primeras fortificaciones en Japón datan del período Yayoi (300 a. C. - 300 d. C.), período que se caracteriza por la expansión del cultivo del arroz así como la introducción de metales (primero hierro y posteriormente bronce) al archipiélago por parte de inmigrantes provenientes de Asia continental.. Las comunidades de la cultura Yayoi comenzaron a crecer y desplazaron a los nativos, por lo que se construyeron fortificaciones para proteger sus intereses y asentamientos.. Las primeras fortificaciones se construyeron en puntos elevados del terreno con la finalidad de que sirvieran además como puestos de vigilancia en caso de ataques.

Además de la evidencia arqueológica, antiguos registros de China referentes a Japón, antiguamente conocido en este país como Wa, mencionan la construcción de fortificaciones en este período. El registro más antiguo sobre este tema se encuentra en el Wei Zhi, el cual documenta la historia de la dinastía Wei (220-265 d. C.). Otro importante registro es en el Hao Hanshu, compilado alrededor del año 445 d. C.

Durante los estudios realizados en antiguos asentamientos del período, como los encontrados en Otsuka, cerca de Yokohama y Yoshinogari, en Kyūshū, se ha descubierto, además, que algunos asentamientos estaban protegidos por diques, incluso en aquellos ubicados en sitios elevados..

Período Yamato

thumb|250px|El Daisenryō-Kofun, en Osaka, es la tumba más grande de este tipo y su construcción data del El desarrollo de la cultura Yayoi culminó con el establecimiento de un Estado unificado conocido actualmente como Yamato, establecido por un linaje dominante que a la postre se convertiría en la casa imperial. El dominio sobre sus oponentes de la corte de Yamato, asentada en lo que hoy corresponde a la Prefectura de Nara, dio como resultado la ausencia de fortificaciones a partir del año 300, desarrollándose en su lugar la construcción de Kofun; túmulos funerarios de gran tamaño.

La atención hacia las fortificaciones resurgió alrededor del año 664, después de que una fuerza expedicionaria partiera de Japón, en un intento de ayudar a sus aliados de Paekche en contra de la coalición formada por el reino de Silla y la dinastía Tang.. Después de una estrepitosa derrota en 663, donde murieron unos 10 000 soldados, los habitantes de Japón comenzaron a preocuparse por una posible invasión por parte de China o Corea, por lo que el Emperador Tenchi, según el Nihon Shoki, decretó que se erigieran las defensas necesarias en las islas de Tsushima e Iki, así como en las tierras de Tsukushi, para protegerse en caso de una invasión. Dentro de las edificaciones construidas para este propósito destaca el , una gran construcción de 40 metros de largo por 15 de alto con fosos, su finalidad era la defensa de los cuarteles ubicados en Dazaifu.

thumb|250px|La puerta occidental reconstruida del Castillo Ki, una fortificación del basada en la arquitectura coreana. Después de la construcción de esta fortificación, conservada en su mayor parte hasta el día de hoy, se comenzaron a construir fortificaciones que pueden identificarse más con el actual concepto de castillo, primero a lo largo de Kyūshū y después tierra adentro hasta el centro de control de Yamato, hasta lo que hoy corresponde a Nara. El estilo de tales fortificaciones es claramente coreano, debido a que fueron refugiados de Paekche quienes llevaron a cabo la construcción. Un ejemplo es la construcción del Castillo Ki, llevada a cabo por Ongye Pongnyu, quien escapó junto con los sobrevivientes de la derrota del año 663 y que como muestra de agradecimiento colaboró en la construcción de castillos en Japón basados en el modelo de los sanseong o castillos coreanos.

Las fortificaciones erigidas en dicho período fueron mantenidas y reparadas durante aproximadamente cuatro décadas, hasta que la situación se normalizó en Asia debido a la retirada de la dinastía Tang de Corea, península que quedó gobernada por Silla, lo que desvaneció la posibilidad de una invasión de Japón.. A partir de este momento, la corte Yamato centró su atención en el noreste del país, en las tribus que se resistían al mandato central y que fueron identificadas como emishi. Los intentos por subyugar a los emishi comenzaron alrededor de la segunda mitad del , por lo que junto con las campañas militares, se establecieron diversas fortificaciones de madera en el norte del país. En la provincia de Echigo se construyeron dos fortificaciones en 647 y 648, práctica que continuaría por dos siglos más en las provincias de Mutsu y Dewa conforme la frontera de Yamato iba avanzando.. Durante este período las fortificaciones no solo sirvieron para fines militares, sino que eran verdaderos centros de la administración imperial.. En 774, una vez que se hubieron construido fortificaciones de gran tamaño e importancia estratégica, comenzó una campaña a gran escala de «pacificación» de la zona que duraría cuarenta años, con expediciones importantes en 776, 788, 794, 801 y 811, después de las cuales se declaró finalizada con éxito la misión de pacificación.

Período Heian

En el año 710 se estableció la primera capital permanente de Japón en Nara, pero pronto fue abandonada y trasladada a Kioto en el año 794, lo que marcó el inicio del período Heian, el cual estuvo caracterizado por una serie de guerras y revueltas que culminaron con las Guerras Genpei de 1180-1185. Durante esta época se construyeron atalayas y empalizadas temporales ante la inminencia de algún conflicto, sobre todo alrededor de la capital. Un ejemplo de estas empalizadas, fue la de Kuriyagawa, un complejo defensivo de grandes proporciones que fue asediado en el año 1062 durante la Guerra Zenkunen o «Guerra de los nueve años»..

En 1192 Minamoto no Yoritomo fue nombrado el primer shōgun hereditario, después de que el clan Minamoto venciera a los Taira durante las Guerras Genpei, siendo una de las victorias más importantes para Yoritomo la de Ichi-no-Tani, una importante fortaleza costera dominada por los Taira en la provincia de Harima, al oeste de la actual Kōbe..

Período Kamakura

thumb|400px|Un samurái es atacado por diversos arqueros y explosivos lanzados desde catapultas durante las invasiones de los mongoles a Japón. El triunfo de Yoritomo llevó al establecimiento del primer shogunato o dictadura militar en Japón, y además significó que la capital fuera trasladada hacia Kamakura, de donde toma su nombre este periodo. Kamakura fue entonces fortificada, una práctica inusual en la historia del país..

El uso de la piedra en fortificaciones o castillos fue prácticamente nulo, solo se empleó en contadas ocasiones después de las invasiones de los mongoles a Japón. Kublai Khan, gobernante Yuan de China lanzó un primer intento de invasión en el año 1274, aunque el enfrentamiento fue breve, y prácticamente el mismo día que desembarcaron regresaron a China. Esta experiencia llevó a los japoneses a construir murallas de piedra alrededor de la bahía de Hataka, lugar donde habían desembarcado las fuerzas invasoras. Cuando los mongoles regresaron en 1281 dichos muros sirvieron como base para los arqueros defensores..

Durante las guerras Nanbokuchō del se construyeron importantes castillos, predominantemente de madera y en la cima de las montañas, aprovechando la orografía del lugar para mejorar sus defensas. Dos castillos sobresalientes del período son el Castillo Akasaka y el Castillo Chihaya, ambos defendidos por el samurái Kusunoki Masashige.

Período Sengoku thumb|Ruinas del yashiki de Ichijōdani, el cual pertenecía al clan Asakura.

La Guerra Ōnin que estalló en 1467 marcó el comienzo del llamado período Sengoku; una era de cerca de 150 años de guerras continuas entre los daimyō (señores feudales) a lo largo de todo el archipiélago. Por la duración de la Guerra Ōnin (1467-1477), la ciudad entera de Kioto se convirtió en campo de batalla y sufrió un tremendo daño. Las mansiones de los nobles comenzaron a fortificarse en el transcurso de 10 años; además se realizaron esfuerzos para aislar toda la ciudad de los ejércitos samurái merodeadores que dominarían el paisaje por casi un siglo..

El país se sumió en la guerra y rápidamente se comenzaron a construir fortificaciones adicionales para tomar ventaja o dominar lugares importantes, generalmente en lo alto de las montañas, por lo que fueron conocidas como yamashiro («Castillos de montaña»). Junto con los yamashiro surgieron entonces mansiones fortificadas conocidas como , las cuales iban desde simples edificaciones hasta complejos sumamente elaborados, alrededor de los cuales se construían atalayas, murallas y puertas. Ambas estructuras se convirtieron entonces en importantes centros políticos y militares, alrededor de los cuales surgieron los llamados ..

Lo que hoy se consideran estereotipos «clásicos» de los castillos japoneses surgieron en esta época..

Período Azuchi-Momoyama