Deinosuchus (gr. "cocodrilo terrible") es un género extinto de saurópsidos (reptiles) diápsidos del orden Crocodilia y pertenecientes a la superfamilia Alligatoroidea. Se encuentra entre los mayores crocodilianos de todos los tiempos; las estimaciones sobre su longitud varían de 8 a 15 metros y un peso máximo estimado de 9 toneladas.
Vivió en Norteamérica, lo que actualmente es Estados Unidos, y en lo que es el norte de México, hace aproximadamente entre 80 a 75 millones de años, durante el Campaniense, en el Período Cretácico de la Era Mesozoica. Fue contemporáneo de los dinosaurios y posiblemente se alimentaba de algunas especies de ellos.
Historia thumb|left|Esqueleto de un Deinosuchus hatcheri. thumb|left|Ebenezer Emmons ilustró dos dientes fósiles en 1858. Es probable que pertenecieran al crocodiliano que más tarde sería denominado Deinosuchus. En 1858, el geólogo Ebenezer Emmons describió dos grandes dientes fósiles hallados en el Condado de Bladen, en Carolina del Norte. Emmons asignó estos dientes a Polyptychodon, el cual por entonces era considerado como "un género de reptiles crocodilianos". Descubrimientos posteriores mostraron que Polyptychodon era en realidad un pliosáurido, un tipo de reptil marino. Los dientes descritos por Emmons era gruesos, levemente curvados y cubiertos con esmalte de surcos verticales; él los asignó a un nuevo nombre de especie, P. rugosus. Aunque no fueron inicialmente reconocidos como tales, estos dientes fueron probablemente los primeros restos descritos científicamente de Deinosuchus. Otro gran diente que probablemente provenía de un Deinosuchus fue descubierto en el cercano Condado de Sampson, siendo denominado Polydectes biturgidus por Edward Drinker Cope en 1869.
En 1903, en Willow Creek, Montana, se descubrieron varios osteodermos fósiles "yaciendo sobre la superficie del suelo" por John Bell Hatcher y T.W. Stanton. Estos osteodermos fueron inicialmente atribuidos al dinosaurio anquilosáurido Euoplocephalus. La excavación en el sitio, realizada por W.H. Utterback, desenterró fósiles adicionales, incluyendo osteodermos adicionales así como vértebras, costillas y un pubis. Cuando estos especímenes fueron examinados, se hizo evidente que pertenecía a un gran crocodiliano en vez de a un dinosaurio; tras determinar esto, Hatcher "perdió inmediatamente el interés" en el material. Después de la muerte de Hatcher en 1904, su colega W.J. Holland estudió y describió los fósiles. Holland asignó los especímenes a un nuevo género y especie, Deinosuchus hatcheri, en 1909. Deinosuchus deriva del griego δεινός/deinos, que significa "terrible", y σοῦχος/suchos, que significa "cocodrilo".
thumb|Esta reconstrucción del cráneo, exhibida en el Museo Americano de Historia Natural por casi medio siglo, es probablemente el mejor conocido de todos los fósiles de Deinosuchus. Las partes oscuras son el material fósil real, mientras que las partes claras son yeso. Una expedición de 1940 del Museo Americano de Historia Natural halló más fósiles de crocodilianos gigantes, esta vez del Parque nacional Big Bend en Texas. Estos especímenes fueron descritos por Edwin H. Colbert y Roland T. Bird en 1954, bajo el nombre de Phobosuchus riograndensis. Donald Baird y Jack Horner más tarde asignaron los restos de Big Bend a Deinosuchus, lo cual ha sido aceptado por los investigadores actuales. El nombre de género Phobosuchus fue creado inicialmente por el Barón Franz Nopcsa en 1924, y ha sido descartado desde entonces dado que contiene una variedad de especies distintas de crocodilianos que no parecen haber estado cercanamente relacionadas entre sí.
El Museo Americano de Historia Natural incorporó los fragmentos del cráneo y las mandíbulas en una restauración con yeso, modelada usando al cocodrilo cubano como guía. Colbert y Bird establecieron que esta era una reconstrucción "conservadora", dado que se pudo haber obtenido una longitud incluso mayor si se hubiera usado una especie moderna con hocico más largo como el cocodrilo de agua salada. Dado que por entonces no se sabía que Deinosuchus tenía un hocico ancho, Colbert y Bird calcularon mal las proporciones del cráneo, y por tanto la reconstrucción exagera en gran medida tanto su longitud como su ancho. A pesar de sus inexactitudes, el cráneo reconstruido se ha vuelto el espécimen mejor conocido de Deinosuchus, y atrajo la atención del público sobre este crocodiliano gigante por primera vez.
Se han hallado numerosos especímenes adicionales de Deinosuchus en el curso de las décadas siguientes. La mayor parte son muy fragmentarios, pero estos han expandido el rango geográfico conocido de este depredador gigante. Como señaló Christopher A. Brochu, los osteodermos son lo suficientemente distintivos como para que incluso la "granola ósea" pueda confirmar adecuadamente la presencia de Deinosuchus. También se ha hallado mejor material craneal; en 2002, David R. Schwimmer fue capaz de crear una reconstrucción computacional del 90% del cráneo.
Descripción
Morfología A pesar de su gran tamaño, la apariencia general de Deinosuchus no era muy distinta de la de los crocodilianos modernos. Deinosuchus tenía un hocico ancho como el de un aligátor, con una punta levemente bulbosa. Cada premaxilar contenía cuatro dientes, siendo el par más cercano a la punta del hocico significativamente menor que los otros dos. El maxilar (el hueso que abarca la mayoría de los dientes en la mandíbula superior) contenía 21 o 22 dientes. El número de dientes para cada dentario (el hueso en que se insertan los dientes en la mandíbula inferior) era de al menos 22. Todos los dientes eran muy gruesos y robustos; los cercanos a la parte posterior de las mandíbulas eran cortos, redondeados y romos. Estos parecen haber estado adaptados para aplastar, en vez de cortar. Cuando la mandíbula se cerraba, solo el cuarto diente de la mandíbula inferior habría sido visible.
thumb|left|Los osteodermos de Deinosuchus, ilustrados por W.J. Holland. Estos son proporcionalmente mucho más gruesos que los de los crocodilianos modernos.
Los actuales aligatores americanos, que tienen una de las más fuertes mordidas entre los animales actuales, tienen una fuerza máxima de 9452 newtons. La fuerza de mordida de Deinosuchus se ha estimado en más de 18000 newtons. Incluso los mayores y más poderosos dinosaurios terópodos, como Tyrannosaurus, probablemente tenían una fuerza de mordida inferior a la de Deinosuchus. Análisis realizados con modelos biomecánicos de los cráneos de Sarcosuchus, Deinosuchus y Purussaurus han indicado que estos dos últimos pudieron haber sido capaces de realizar la maniobra conocida como "giro de la muerte", que es usada por los crocodilianos actuales para subyugar y desmembrar a sus presas.
Deinosuchus tenían un paladar secundario óseo, el cual le habría permitido respirar a través de sus fosas nasales mientras el resto de la cabeza permanecía sumergida bajo el agua. Las vértebras estaban articuladas de manera procelosa, es decir que estas poseen un agujero cóncavo en el frente y una prominencia cóncava en la parte posterior; estas encajaban juntas para producir una articulación de rótula. El paladar secundario y las vértebras procelosas son rasgos avanzados que son también hallados en los actuales crocodilianos eusuquios.
Los osteodermos (escudos óseos) que cubrían la espalda de Deinosuchus eran inusualmente grandes, pesados y con profundas fosas; algunos eran de una forma vagamente semiesférica. Las profundas fosas y surcos en estos osteodermos servían como puntos de anclaje para tejidos conectivos. Juntos, los osteodermos y tejidos conectivos pudieron haber servido como un refuerzo de soporte de carga para soportar el enorme cuerpo de Deinosuchus fuera del agua. Por lo tanto, a pesar de su mole, Deinosuchus era probablemente casi tan ágil sobre tierra como sus parientes cercanos.
Tamaño miniaturadeimagen|300x300px|El tamaño máximo alcanzado por Deinosuchus ha sido estimado entre 9 e 10 metros. Por contraste, los mayores cocodrilos de agua salada actuales no sobrepasan los 7 metros de longitud. Debido a que los restos de Deinosuchus son tan fragmentarios, las estimaciones de su tamaño han variado significativamente. En 1954, Edwin H. Colbert y Roland T. Bird reconstruyeron la mandíbula inferior de Deinosuchus con una longitud de 2 metros}, y calcularon "sobre la base de medidas comparativas" que la longitud total corporal debió de haber sido más de 15 metros. Una estimación mucho más baja - de 8 a 10 metros — fue dada por Gregory M. Erickson y Christopher A. Brochu en 1999. David R. Schwimmer notó en 2002 que la forma más pequeña y difundida de Deinosuchus hallada en el este de Norteamérica usualmente tenía cráneos de cerca de 1 metros de largo. Usando una ecuación basada en el tamaño del cráneo, Schwimmer estimó que estos probablemente tenían una longitud corporal total de cerca de 8 metros, y pesaban cerca de 2.3 toneladas. De acuerdo con la investigación de Schwimmer, Deinosuchus alcanzaba mayores tamaños en la parte occidental del continente. Un cráneo razonablemente bien preservado descubierto en Texas indica que la cabeza del animal medía cerca de 1.31 metros, y a partir de este Schwimmer calculó una longitud corporal de 9.8 metros. Aunque los mayores restos de Deinosuchus tienen cráneos demasiado mal preservados como para usar este método de medición, las extrapolaciones basadas en vértebras indican que algunos de estos crecían a tamaños incluso mayores. Schwimmer estima que los mayores especímenes tenían una longitud corporal total de más de 12 metros, y quizás pesaban unas 8.5 toneladas o más.
thumb|left|240px|Tamaños máximos estimados de Deinosuchus y tamaño máximo verificado de un cocodrilo actual (verde). Aunque existe cierto disentimiento sobre su tamaño exacto, los restos fósiles son aun así suficientes para indicar que Deinosuchus era sustancialmente mayor que cualquier crocodiliano moderno. Incluso las estimaciones más bajas provistas por Erickson y Brochu sugieren que el peso máximo alcanzado por Deinosuchus excedía el de las especies actuales por un factor de tres a cinco. Deinosuchus ha sido frecuentemente descrito como el mayor crocodiliano de todos los tiempos, pero algunos otros crocodiliformes - incluyendo a Purussaurus, Rhamphosuchus y Sarcosuchus — pueden haberlo igualado o excedido en tamaño.
Paleobiología
Hábitat thumb|right|Fragmento de la mandíbula de Deinosuchus, exhibido en el Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte. Fósiles de este gran aligatoroide se han descubierto en diez estados de EE. UU., además del norte de México. Deinosuchus estaba presente a ambos lados del Mar de Niobrara. Se han hallado especímenes en diez de estados de los actuales Estados Unidos. Un osteodermo de Deinosuchus de la Formación San Carlos fue reportado también en 2006, por lo tanto el rango de este crocodiliano puede haber incluido partes del norte de México. Los fósiles de Deinosuchus son más abundantes en la región de Planicie Costera del Golfo de Georgia, cerca del límite con Alabama. Todos los especímenes conocidos de Deinosuchus fueron hallados en rocas que datan de la época del Campaniense del período Cretácico Superior. Los más antiguos ejemplares del género vivieron hace aproximadamente 80 millones de años, y los más recientes hace unos 73 millones de años.