Tlaxcala, oficialmente el Estado Libre y Soberano de Tlaxcala, es uno de los treinta y un estados que, junto con la Ciudad de México, conforman los Estados Unidos Mexicanos. Su capital es Tlaxcala de Xicohténcatl y su ciudad más poblada es San Pablo del Monte. Está ubicado en la región este del país, limitando al noroeste con Hidalgo, al norte, este y sur con Puebla, y al oeste con el Estado de México.

Con 1342977 habitantes en 2020, es el quinto estado menos poblado —por delante de Nayarit, Campeche, Baja California Sur y Colima—, con 4016km, el menos extenso, y con 291.32 hab./km, el tercero más densamente poblado, por detrás del Estado de México y Morelos.

Fue fundado el 9 de diciembre de 1856. Se divide internamente en 60 municipios.Enfrenta Tlaxcala un proceso de urbanización, conurbación y metropolización. La Jornada. Los antiguos tlaxcaltecas se aliaron con los españoles para derrotar a los mexicas, tras años de dominio por parte de estos, por lo que esta alianza les permitió permanecer casi intactos durante 300 años de periodo virreinal. Fue reconocido como territorio federal de México en la Constitución de 1824, bajo dependencia del gobierno de Puebla. En 1857 se convirtió en el vigésimo segundo estado de la república. Su administración territorial también cambió pasando de municipios a partidos, distritos y de nuevo a municipios. Entre agosto y octubre de 1995 se crearon dieciséis ayuntamientos nuevos.

La mayor parte de la economía del estado se basa en la agricultura, la industria ligera y el turismo. La industria del turismo se basa en la larga historia de Tlaxcala con los principales lugares de interés como lo son los sitios arqueológicos como Cacaxtla y las construcciones coloniales en los alrededores de la ciudad de Tlaxcala.

El territorio de Tlaxcala tiene dos grandes llanos: el de Calpulalpan y Huamantla. Tiene un clima templado la mayor parte del año, que permite una gran diversidad de flora y fauna. Esto propició que se asentaran grupos humanos hace más de 8000años en el cerro de La Gloria y se fundara el poblado de Atlihuetzia.

En la época prehispánica, Tlaxcala fue de las zonas más pobladas por culturas como la olmeca-xicallanca al sur, la cual habitó milaños antes de Cristo, y los otomíes al norte. La altitud media del estado es de (metros sobre el nivel del mar), propiciando un clima templado-subhúmedo en la parte centro-sur, semifrío-subhúmedo al norte y frío en las cercanías del volcán La Malinche; el punto más alto del estado.

Toponimia miniatura|180x180px|Escudo de Tlaxcala. El punto final de la peregrinación tlaxcalteca fue la sierra de Tepeticpac y el sitio escogido para la fundación del señorío se llamó Texcallac (), que en opinión de don Diego Muñoz Camargo significa «despeñadero», describiendo de esta manera el lugar al que los había conducido el dios Camaxtli.

Por corrupción fonética, Texcallac fue cambiado a Tlaxcalla (), lo que modificó su significado de «despeñadero» a «lugar de tortillas o pan de maíz», pues en opinión de los lingüistas, la palabra Tlaxcala proviene del náhuatl «tlaxcalli» () que quiere decir tortilla, pero que al modificar la terminación lli por lla, el sustantivo pasa de singular a plural, significando lugar de tortillas.

Incluso, el glifo que simboliza la palabra Tlaxcala consiste en dos cerros de los que emergen dos manos haciendo una tortilla.

La letra «x» en el nombre del estado históricamente representaba el fonema /ʃ/ (una fricativa postalveolar sorda, el sonido de la «sh» actual), sonido que era escrito como X en el español antiguo al momento de la colonización española y, después, en los alfabetos de lenguas indígenas de América codificados por los españoles durante la época virreinal. Debido a cambios fonéticos en el idioma, el fonema /ʃ/ pasó a pronunciarse como una fricativa velar sorda (representada como /x/ en el Alfabeto Fonético Internacional, el sonido de la actual «j») al principio de una palabra y de forma intervocálica, mientras que pasó a pronunciarse como /s/ al final de una sílaba. De esta forma, Tlaxcala pasó de pronunciarse a . En 1815, se realizó una reforma ortográfica del idioma español establecida por la RAE, la cual promulgó que la letra «x» pase a ser reemplazada por la letra «j» en palabras que históricamente tenían el fonema /ʃ/ al principio de una palabra e intervocálicamente, dejando a la letra «x» con la pronunciación actual /ks/. Sin embargo, varios topónimos mexicanos retuvieron la letra a pesar de la reforma (incluido el mismo nombre del país, México). Debido a esta situación, surgió la pronunciación como una pronunciación ortográfica del topónimo.

Símbolos Bandera tlaxcalteca

miniatura|La Bandera de Tlaxcala fue pintada por Desiderio Xochitiotzin en el interior del palacio de gobierno.

Según las crónicas de Bernal Díaz del Castillo, en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, se apunta que los colores distintivos de la República de Tlaxcallan comprendían el blanco y rojo, los cuales eran llevados en estandartes e insignias.

Por esta razón, y contando ya Tlaxcala con escudo de armas, los habitantes de la provincia determinaron enarbolar una bandera que mantuviese el mismo pasado indígena y los colores representativos de la República anterior a la conquista. El resurgimiento de la bandera de Tlaxcala ha reforzado la identidad del estado a nivel nacional e internacional, razón por la cual el gobierno estatal la porta como un símbolo de respeto y de cohesión.

En el año 2011, el municipio de Tlaxcala de Xicohténcatl dio reconocimiento legal a la bandera de Tlaxcala como símbolo de identidad estatal: a pesar de ser una de las banderas más antiguas que existen dentro de los Estados Unidos Mexicanos y de que no tenía ningún reconocimiento oficial, fue la segunda bandera estatal del país por detrás de Jalisco.

En el año de 1535, Tlaxcala se convirtió en la primera ciudad acreedora del escudo de armas por el rey Felipe II junto con el título de «Muy noble y muy leal ciudad de Tlaxcala».

Escudo

miniatura|180px|Escudo de armas del Estado de Tlaxcala El escudo data del 22 de abril de 1535, en la ciudad de Madrid, España, y fue expedido por el emperador CarlosV, y su descripción es la siguiente: El regio escudo que Carlos V y su señora madre, la reina doña Juana, otorgó a la ciudad de Tlaxcala, está realizado en un fondo rojo del que resalta un castillo de oro con puertas y ventanas azules de tres torres, destacando en la intermedia un pabellón con un águila rampante que señorea sobre un campo color oro.

Las dos primeras letras corresponden a las iniciales de la pareja real Isabel de Portugal y CarlosV, mientras que la tercera alude al infante Felipe II de España, heredero del trono. Entre los espacios de las iniciales destacan las dos coronas reales que corresponden a los monarcas citados. En el borde inferior se observa en el centro dos huesos amarillos cruzados a manera de aspas, y en los extremos dos calaveras, los ramos de palma verde simbolizan la gloria y grandeza de España, y grandeza y gloria de Tlaxcala.

Las letras provienen de las iniciales de los reyes de la Corona española. La letra I proviene del nombre en latín de la reina doña Juana I de Castilla conocida como Juana «La loca», madre de Carlos I quien fuera rey de España y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico durante la primera mitad del , periodo durante el cual se realizó la conquista de México, y a quien corresponde la letra K (Karolus). La letra F proviene de la inicial del rey FelipeII, hijo de CarlosV, que otorgó el título de «Muy noble y muy leal» a la ciudad de Tlaxcala. El castillo del campo de gules suele ser un símbolo del Reino de Castilla, que por extensión lo es a menudo de la Corona de Castilla y los reyes de España. El águila de sable que porta en el pabellón, de oro, es un símbolo del Sacro Imperio Romano Germánico. También simboliza la victoria de las batallas ganadas. Y cabe mencionar que el castillo en el cual se encuentra ubicada la bandera con el águila es símbolo de fortaleza y poder, grandeza y sabiduría.

Himno a Tlaxcala

El Himno a Tlaxcala fue compuesto por Carlos Cea y Díaz, quien fue distinguido en el Estado de Tlaxcala por esta obra. Asimismo, se le otorgó la ciudadanía tlaxcalteca, sin haber nacido en la entidad. El 26 de octubre de 1986, una calle de Tlaxcala recibió su nombre, el Gobierno en pleno le rindió homenaje de bienvenida como tlaxcalteca en el Paraninfo de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, donde fue nombrado Huésped Distinguido de la Ciudad.

Historia

Prehispánica

Tlaxcallan miniatura|Guerras Floridas Tlaxcala y Tenochtitlán surgieron en el mundo indígena con dos concepciones políticas diferentes, las cuales chocarían inevitablemente. Tlaxcala desarrolló un sistema de ciudades-estados que conformaron una república, mientras que México-Tenochtitlán se convirtió en imperio.

Durante muchos años los enemigos de Tlaxcala intentaron incursionar en su territorio, sin lograr conquistar un solo palmo de terreno. A su vez, Tlaxcala no pudo ir más allá de sus fronteras, hasta que los mexicas en el año de 1504, conjuntamente con sus aliados huexotzincas y cholultecas, lanzaron una ofensiva bajo el reinado de Moctezuma II, siendo derrotados ante el empuje de los tlaxcaltecas; un segundo ataque también fue desarticulado, teniendo que replegarse los aztecas y sus aliados.

En estas guerras fue hecho prisionero el legendario Tlahuicole, quien se convirtió en símbolo de la dignidad y de la lucha por la autonomía de los tlaxcaltecas. Como consecuencia de estas guerras, las ciudades-estado de Tlaxcala fueron sometidas a un bloqueo económico, que les impidió comerciar con los pueblos del Golfo y de Centroamérica, así como con los del valle de México.

El mito de Quetzalcóatl fue común a los pueblos de origen náhuatl, entre ellos los tlaxcaltecas. Según el historiador más antiguo de Tlaxcala, Diego de Muñoz Camargo, Quetzalcóatl, dentro de la concepción religiosa de los tlaxcaltecas, era hijo de su dios Camaxtli, quien desposó a Cuatlicue en su peregrinar por las provincias de Culhuacán, Teotlacochcalco y Teohuitznahuac. El vaticinio de su retorno, coincide con la aparición de las primeras expediciones españolas y se convertiría en una catástrofe con la llegada de Hernán Cortés.

Conquista

miniatura|El conquistador Cortés y la Malinche, lienzo de Tlaxcala. Cuando Cortés solicitó la venia del Senado tlaxcalteca para transitar por su territorio rumbo a Tenochtitlán, mediante la embajada de cuatro principales cempoaltecas, la mayor oposición a dejarlos pasar provino del senador Xicohténcatl Axayacatzin de Tizatlán, quien gobernaba el señorío con su padre Xicohténcatl-Huehuétl.

Xicohténcatl Axayacatzin argumentó en el Senado que el vaticinio de la llegada de los hombres blancos y barbados podía ser un engaño y que esos caminantes del oriente, tal vez no fueran los que esperaban. Dijo, además, «que los castillos flotantes eran resultado del trabajo humano, que se admira porque no se ha visto». Propuso la reunión de los cuatro señoríos «para que mirasen a los extranjeros como tiranos de la patria y de los dioses». Este discurso, contrario a la opinión de Maxixcatzin, señor de Ocotelulco, decidió los enfrentamientos con los españoles.

Cortés penetró al territorio de Tlaxcala por la cañada que hoy se conoce como La Mancera. En Tecoantzinco tuvieron su primer enfrentamiento los españoles con las huestes del señor de Tecoac. El 2 de septiembre de 1519, Xicohténcatl enfrentó a Cortés en el desfiladero de Tecoantzinco, con resultados adversos. Al día siguiente combatió en los llanos del mismo lugar, sin que viesen coronados sus esfuerzos las armas tlaxcaltecas. La deserción de las divisiones de Ocotelulco y las de Tepeticpac, por las intrigas de Maxixcatzin, disminuyó las fuerzas del Xicohténcatl quien, pensando que los hombres rubios ganaban con el apoyo del sol, intentó vencerlos en una justa nocturna, que también le fue adversa.

Virreinato