El Escorial es un municipio español de la Comunidad de Madrid. Está situado en la zona noroeste de la Comunidad, a los pies de la vertiente meridional de la sierra de Guadarrama, y cuenta con una población de . Pertenece al partido judicial de San Lorenzo de El Escorial.

Sus orígenes se encuentran a caballo entre los siglos y , cuando la conquista de Toledo en 1085 permitió el afianzamiento de los núcleos situados al norte de la sierra de Guadarrama y el inicio del proceso repoblador en su vertiente meridional. Este proceso, espontáneo en sus inicios y con gentes de origen vasco-navarro, leonés y burgalés, fue regulado por el Concejo de Segovia a finales del , que llevó a cabo la organización del territorio. Así, el entorno escurialense pertenecía al sexmo de Casarrubios, una de las divisiones de la comunidad de ciudad y tierra de Segovia.

En 1561, Felipe II decidió construir en el término escurialense un monasterio en honor a San Lorenzo; para el mismo adquirió varios enclaves de la zona como La Herrería, La Fresneda, El Campillo y Monesterio que, junto con El Escorial, servirían para satisfacer las necesidades de los monjes y de la Corte. La población adquirió, por real cédula de 1565, el título de villa, dejó de depender de Segovia y se convirtió en territorio de realengo, a la vez que sufrió una profunda transformación urbanística. Ya a mediados del , ante la demanda de servicios y aposentos para el séquito real, se dieron los primeros pasos para lo que sería un nuevo núcleo de población junto al Monasterio —lo que luego sería San Lorenzo de El Escorial—, que finalmente en 1792 se segregó de El Escorial por decisión de Carlos IV.

A principios del , y con motivo de la Guerra de la Independencia, la villa sufrió fuertes represalias por la resistencia ofrecida a los franceses, y este comportamiento le valió el título de «Leal», otorgado por Fernando VII el 8 de agosto de 1815. Si bien tradicionalmente la principal actividad económica había sido la ganadería, en el , y gracias a la llegada del ferrocarril en 1861, la villa vivió un cierto progreso industrial con iniciativas empresariales entre las que destacó la fábrica Chocolates Matías López; ya en el , a la actividad ganadera se unieron el comercio y el turismo, principales motores económicos desde entonces.

El turismo se sustenta en la riqueza natural de la zona, con el Pinar de Abantos y la zona de La Herrería como principales atractivos, y en su patrimonio histórico-artístico, en el que destacan la iglesia de San Bernabé, BIC desde 1983, y varios enclaves que forman parte del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial, entre ellos el Monasterio de Prestado, La Granjilla de La Fresneda, la Casa-fuerte de El Campillo y la Casita del Príncipe, BIC desde 1992 e igualmente Patrimonio de la Humanidad —junto con el Monasterio y la Casita del Infante— desde 1984.

Las celebraciones más representativas del municipio son San Sebastián —que se organiza conjuntamente con San Lorenzo de El Escorial—, las fiestas patronales en honor a San Bernabé, y la romería de Nuestra Señora de la Herrería, patrona de la villa, que en 2014 fue declarada de Interés Turístico.

Toponimia El topónimo de El Escorial parece proceder de la vegetación dominante en su entorno en el momento de su fundación, el roble y la encina —aesculus en latín—. Así lo indicó ya el padre Martín Sarmiento en 1762, que derivó el término Escurial del bajo latín esculealis —adjetivo de esculus o aesculus—, del cual nació la voz «esculeal», «escurial» y «escorial», esto es, un terreno poblado de ésculos, carbajos o quejigos.

Otra teoría, propuesta en su momento por el padre José de Sigüenza, deriva el término Escorial del latín scoria, que significa inmundicia o desecho, referido especialmente a aquellos resultantes del trabajo de los metales; significaría, por tanto, un lugar donde se abandonaban esos desechos o un montón de escorias.

Una tercera teoría, por Andrés Avelino de Salaber y Artea, propone su origen en el vocablo «escouro», con el significado de lugar oscuro, debido a la abundancia de arbolado. El hecho de que El Escorial se encuentre al este de la sierra de Guadarrama lo convierte en un lugar con menor insolación durante las tardes, lo que contribuye a reforzar esta idea, tal vez con mayor fuerza, que el hecho de tener abundantes árboles.

Geografía miniatura|El monte Abantos, visto desde los jardines de la Casita del Príncipe, preside el paisaje de la zona

Ubicación El término municipal de El Escorial, que abarca una superficie de 68,75 km², está situado al noroeste de la Comunidad de Madrid, en el piedemonte de la sierra de Guadarrama.

El término municipal de El Escorial limita con los municipios de San Lorenzo de El Escorial, Galapagar, Zarzalejo, Robledo de Chavela, Valdemorillo, Navalagamella y Colmenarejo.

Orografía El Escorial se encuentra en la vertiente sur del sistema Central, en concreto en la zona de contacto entre las sierras de Guadarrama y Gredos. Forma parte del piedemonte serrano, caracterizado por un relieve aplanado y pendientes poco pronunciadas a excepción de pequeñas elevaciones, y cuenta con Las Machotas () y el monte Abantos () como referencias orográficas más importantes de la zona.

Su ubicación en una zona de transición entre la sierra y la llanura provoca la existencia de una variada flora en función de la elevación del terreno. La altitud media del municipio oscila entre los del entorno del embalse de Valmayor y los del paraje de los Ermitaños, en plena ladera de Las Machotas.

Hidrografía miniatura|Presa del embalse de Los Arroyos, formado por el arroyo Ladrón, afluente del río Aulencia miniatura|Embalse de Valmayor en 2025 La totalidad del municipio pertenece a la cuenca hidrográfica del Tajo a través de los distintos cauces que desembocan en el río Guadarrama; este solo discurre dos kilómetros por la zona oriental del municipio, formando el límite con el término de San Lorenzo de El Escorial. El curso de agua más importante es el río Aulencia, que, a través del arroyo del Batán, tiene su origen en las laderas del puerto de la Cruz Verde y atraviesa el municipio de oeste a este para más adelante alcanzar el embalse de Valmayor. En este embalse también desagua el arroyo Ladrón, que es contenido en el embalse de Los Arroyos.

Otros cauces fluviales de importancia son los arroyos Guatel, Loco, Fuentevieja y de los Buzones. También son características las distintas lagunas que salpican el paisaje y entre las cuales destaca el complejo de Castrejón, situado al oeste de Peralejo. A todos ellos hay que añadir los cinco embalses construidos en el para el abastecimiento de La Granjilla. El drenaje en la zona es difícil debido a sus características graníticas, por lo que es habitual la acumulación de aguas en superficie.

Clima El clima en el municipio se clasifica como mediterráneo continentalizado, de inviernos fríos con frecuentes heladas y nevadas, y veranos cálidos y secos. La oscilación térmica anual supera los 15 °C mientras que la diaria rebasa en ocasiones los 20 °C. Las precipitaciones —cuyo alto índice en este caso se explica por la elevada altitud del municipio y su ubicación en plena sierra— se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano, concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y al inicio de la primavera.

Según la clasificación climática de Köppen El Escorial se encuadra en la variante Csa, es decir, clima mediterráneo de veranos cálidos, con la temperatura media del mes más cálido por encima de 22 °C. Sobre la base de los datos de la estación meteorológica situada en San Lorenzo de El Escorial (Monasterio), a dos kilómetros de distancia, los parámetros climáticos promedio aproximados del municipio son los siguientes:

En el refranero popular se encuentran dos ejemplos relacionados con la climatología de la zona: Si San Benito se pone la capucha, pronto recibe San Lorenzo una ducha y Al ventarrón de El Escorial, no se le dé la frente, sino el espaldar.

Naturaleza miniatura|Parque de La Manguilla a principios de primavera Geología Geológicamente, se sitúa junto al extremo occidental del Complejo de Guadarrama, cuyo límite oriental se encuentra en la falla de Berzosa y el occidental en el corrimiento de Santa María de la Alameda. A nivel litológico, los materiales más destacados que se encuentran en el municipio son granitos del Paleozoico —utilizados para la construcción—, y áridos de granulometría gruesa cuya producción se destina a macadán. Respecto a la estratigrafía, la mayor parte del municipio se corresponde con niveles graníticos hercinianos de adamelitas; estos afloramientos paleozoicos se completan con sedimentos del Cuaternario a base de cantos, gravas y arenas en terrazas y depósitos aluviales.

Flora El término municipal de El Escorial se encuentra en la transición entre los pisos bioclimáticos supramediterráneo y mesomediterráneo, por lo que su vegetación clímax se compone de especies marcescentes y esclerófilas. La especie predominante en el municipio es la encina, que se extiende de manera homogénea por las cercanías de varias urbanizaciones así como grandes fincas privadas; su accesibilidad y el relieve poco accidentado en el que se encuentra provocan que sufra cierto grado de deforestación debido a la presión humana. En su estrato inferior va acompañada de especies como el enebro, el majuelo, la madreselva o la esparraguera. miniatura|La cigüeña blanca presenta una de las mayores colonias de la comunidad de Madrid en la finca de La Granjilla Otra especie muy abundante es el fresno, presente de forma adehesada en zonas húmedas como La Granjilla (anteriormente llamada La Fresneda) por su uso tradicional como alimento adicional del ganado. Suele ir acompañado de especies como los rosales silvestres y la zarzamora. En zonas más altas y frescas, como por ejemplo en la vertiente norte de Las Machotas, crece el rebollo, acompañado por hiedra, helechos y endrinos.

Otras especies que se pueden encontrar son la retama y la jara (al borde de los caminos o entre las tapias), a las que hay que añadir las distintas especies de flores y la vegetación hidrófila propia de los humedales.

Fauna

Las especies más abundantes en el municipio son las aves; entre ellas destaca la cigüeña blanca, con importantes colonias en los núcleos de La Granjilla y Monesterio. Otras son el águila imperial, la cigüeña negra (en el entorno de Valmayor), el búho real, el abejaruco, la abubilla, el chotacabras, además de las propias de zonas húmedas como garzas y ánades.

El número de mamíferos es escaso y solo algunos como la jineta, el gato montés o el conejo se pueden encontrar en el término municipal. Históricamente se constata a través de viejas crónicas la presencia del oso pardo y el lobo. Por último es reseñable la variedad de insectos, reptiles —entre los que se incluyen lagartos, lagartijas y una decena de especies de serpientes— y anfibios.

Historia miniatura|Vista del puente medieval sobre el río Aulencia

Edad Antigua Los restos más antiguos encontrados en el municipio corresponden al periodo romano: por un lado, varias lápidas funerarias halladas en el en las cercanías del núcleo de Navalquejigo, y por otro una posible calzada romana situada entre El Escorial y Zarzalejo, que sería parte de la vía que enlazaba Segovia con la Bética; se complementa con un puente sobre el río Aulencia de traza medieval pero de posible origen romano.

Edad Media miniatura|Desde el , El Escorial estuvo bajo la esfera de influencia de la comunidad de ciudad y tierra de Segovia, dentro del sexmo de Casarrubios