Sánchez Ramírez es una de las 32 provincias de la República Dominicana y se encuentra en el centro del país, en la subregión del Cibao conocida como Cibao Central o meridional, en el Valle del Yuna. Su capital es el municipio de Cotuí.
La provincia fue creada el 3 de noviembre de 1952. Antes de su creación, era un municipio de la provincia Duarte desde 18 de junio de 1945; había sido municipio de la provincia de La Vega desde la fundación de la República.
Límites Esta provincia limita por el norte con la provincia Duarte, por el este y el sur con la provincia Monte Plata y por el oeste con las provincias Monseñor Nouel y La Vega.1
Toponimia A la provincia se le dio el nombre del Brigadier Juan Sánchez Ramírez (nativo de Cotuí), héroe de la batalla de Palo Hincado (1808) y gobernador de la colonia desde que fue legalmente elegido por los representantes del pueblo en la asamblea de Bondillo el 12 de diciembre de 1808, hasta su fallecimiento el 11 de febrero de 1811.
Historia Lo que es hoy la provincia Sánchez Ramírez se inicia con la fundación de Cotuí, su municipio cabecera, conforme a la obra "La Mejorada Villa del Cotuí" cuyo autor es Francisco A. Rincón, esta población fue la décima de 17 villas que mandó a poblar el Comendador de Lares Frey Nicolás de Ovando mientras era gobernador de la colonia entre 1502 y 1509. Ovando ordenó a su Lugarteniente Rodrigo Trillo de Mexía, para que fundara un poblado o asentamiento por los alrededores de la mina de oro y donde antes se ubicaba el Nitaíno Cotoi. Luego de su fundación la Villeta del Cotuí pertenecía a la Villa de Buenaventura, razón por la cual Cotoy no fue favorecido con el escudo de arma otorgado por la corona y llegado a la isla en 1508. (Real Cédula al Lic. Figueroa, Juez de Residencia).
Dice además en su libro que la fundación de Cotuí se debió a la abundante cantidad de oro encontrado en las minas ubicadas exactamente en el lugar donde existía una comunidad indígena llamada Cotoi, que era a la vez un Nitaíno del Cacicazgo de Magua. Los conquistadores destruyeron el Nitaíno y fundaron sobre sus ruinas una comunidad española en 1505, bautizándola con el mismo nombre de Cotuí, convirtiendo a los indios en esclavos con el fin de usar su mano de obra en la explotación del preciado metal. Tanto Las Casas como Oviedo coinciden en su respectiva obra sobre Las Indias, que a doce leguas de la ciudad de La Concepción donde los indios llaman Cibao era que se encontraba la única mina de oro de esa región y que ésta era rica y abundante, lo que se deduce que se referían al Cotuí. Un texto de los documentos inéditos del archivo de Indias, afirma Emilio Tejera en su obra Indigenismo editada en 1977, que en Cotuí fue el lugar donde se estableció la primera casa de fundición de moneda de Indias, se fundó según dicho texto en 1530.
Pocos años después de su fundación Cotuí exhibía característica de ciudad, Álvaro de Castro, un personaje, por cierto muy controvertido, conforme a Mario Concepción en su obra: "La Concepción de La Vega", se atribuyó la construcción de la primera iglesia de Cotuí, dijo además que fue el primero que puso en la iglesia de la pequeña población el santísimo sacramento, celebró la primera misa y construyó el primer camino real.
Parece, de acuerdo a lo expuesto por el historiador dominicano Leónidas García Lluberes en la página 43 de su obra: "Crítica Histórica", que en el 1514 o 1515, Cotuí padeció un decaimiento, lo que se le atribuye a la extinción prematura de los indios en las labores de las minas, pero debido al gran trabajo de los esclavos africanos, ya para 1519 Cotuí había resucitado mejorada, rebautizándose con este nombre de La Mejorada. Por el motivo ya citado y porque fue el padre Jerónimo Fray Luis de Figueroa quien la denominó así debido a que era el nombre de un monasterio en España del cual él (Figueroa) era el Prior.
En 1533 Cotuí adquirió categoría de villa, entonces comenzó a conocerse como La Villa Mejorada del Cotuí. A mediados del siglo XVI La Mejorada del Cotuí fue azotada por una plaga de hormigas, la cual ya había matado algunos niños recién nacidos, Carlos Nouel, en su "Historia Eclesiástica de Santo Domingo" se refiere a este aspecto. Estas calamidades fueron acompañadas de la necesidad perentoria de los cotuisanos de alimentarse, entonces buscaron en la tierra nuevo medio de producción, y como la tierra minera no era apta para la agricultura, no tuvieron otra alternativa que abandonar el lugar, realizando un asentamiento definitivo en una sabana aproximadamente a dos millas del río Yuna, exactamente donde está ubicado en la actualidad.
En el siglo XVII el historiador Nieto Balcácer realizó una minuciosa investigación en este lugar por orden de la monarquía española, según comenta Rincón en su obra Página 29, dio el informe de que encontró las ruinas de una ciudad española que daban señales inequívocas de que allí se había originado un fenómeno telúrico devastador, por tanto no se puede descartar la hipótesis, continúa Rincón, que el terremoto que destruyó la ciudad de La Concepción de La Vega en 1562, fuera el mismo que terminara de destruir La Villa del Cotuí y provocara el hundimiento de sus minas.
A mediados del indicado siglo Cotuí se había convertido en una de las principales ciudades de la parte norte de la Isla de Santo Domingo, sus moradores al darse cuenta de que tenían mucho en común con los demás pueblos del territorio isleño, fueron de los primeros que se levantaron en defensa de la nacionalidad. En mayo de 1655 Santo Domingo fue invadido por más de diez mil ingleses, con el objetivo de tomar por asalto la capital y luego apoderarse de toda la isla. Treinta y siete especializados lanceros cotuisanos se trasladaron a Santo Domingo a defender la ciudad, ellos fueron: el Alférez don Álvaro Otáñez, Blas Pérez, Francisco Matheo, Antonio Suárez Otáñez, Don Alonso de Joan de León, Andrés Hernández, Diego Monegro, Joseph Reinoso, Cristóbal Reinoso, Asencio Méndez, Julio Martín Benito, Julio Díaz Pizaña, Luis Daza, Diego Rodríguez, Hernando Gallego, Gaspar de Peralta, Luis Germán Francisco Pérez, Andrés de Rivera, Cristóbal Louis, Jerónimo Hernández Gallego, Andrés Hernández, Juan de la Torre, Francisco Ruiz, Diego Pimentel, Don Julio Gallegos, Pedro Sánchez Raya, Antonio de Mendoza y Luis García.
La audacia y el valor de hombres decididos volvió a manifestarse en los cotuisanos, 18 años después que la furia de sus espadas hicieran estragos en los predios invasores para impedir que se tomara por asalto la ciudad de Santo Domingo. Para el año 1673 las principales ciudades de la región: Santiago, La Vega y El Cotuí habían sido sometidas a constantes agresiones de filibusteros, los cuales instalaron su base en la Isla de la Tortuga y lograron apoderarse de Samaná, donde podían llevar a cabo sus actividades vandálicas contra estas tres ciudades del Cibao. Cansados de las frecuentes incursiones de estos intrusos, los cotuisanos decidieron expulsarlos a sangre y fuego de Samaná, ya que los invasores habían establecido una especie de colonia en este lugar encabezados por su comandante Beltrán Ogeron, quien no tuvo más remedio que abandonar el codiciado territorio.
Otra gran hazaña de los cotuisanos fue su participación masiva y decidida en la gloriosa batalla de Palo Hincado el 7 de noviembre de 1808. El brigadier nativo de Cotuí fue a la lucha acompañado de más de un centenar de cotuisanos a la cabeza de los cuales iba su hermano Remigio Sánchez Ramírez y Bernardino Suárez. Juan Sánchez Ramírez se colocó como líder de los dominicanos para derrotar a los franceses en la memorable batalla, luego bajo su dirección los dominicanos arrojaron a los extranjeros de este territorio mediante la lucha histórica denominada La Reconquista, porque los dominicanos en este proceso reconquistaron su nacionalidad y preservaron su identidad.
Juan Sánchez Ramírez nació en 1762 en la casa de sus padres frente a la Plaza de Arma en el centro de la ciudad de Cotuí. Era su padre Miguel Sánchez, rico terrateniente de la época y destacado oficial de milicias, ocupó por varios años la Comandancia de Arma de Cotuí y Francisca Ramírez su madre, además otro hermano de Juan Sánchez Ramírez fue Rafael Sánchez Ramírez, Juez de Paz en Cotuí el año 1825, (datos localizados en el archivo del Palacio de Justicia de Cotuí).
El brigadier casó en la parroquia Inmaculada Concepción de Cotuí con Josefa Pichardo y Delmonte, del matrimonio nacieron dos hijos, Juana y luego José, ambos bautizados en la indicada parroquia.
En la lucha por la Independencia y luego por la Restauración de la República, también se destacaron un sin número de cotuisanos, los más notables fueron: el Presbítero Juan Puigvert, coronel José Valverde, Basilio Gavilán, Esteban Adames, Francisco Suriel, José Epifanio Márquez y Tomás Castillo. El 24 de junio de 1844, Cotuí recibió la honorable visita del Padre de la Patria Juan Pablo Duarte y Diez.
Demografía Según los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, la provincia registró una población total de habitantes, de los cuales eran hombres y mujeres. La mayor parte de su población está concentrada en las zonas urbanas, con aproximadamente el 55,6 %, unos habitantes, mientras que la población rural corresponde a habitantes.
División administrativa La provincia se encuentra dividida en cuatro municipios y nueve distritos municipales.Listado de Códigos de Provincias, Municipio y Distritos Municipales, Oficina Nacional de Estadística
Municipios Cotuí, municipio cabecera Cevicos Fantino La Mata
Distritos Municipales Cotuí Platanal Quita Sueño: Caballero Comedero Arriba Zambrana
La Mata La Bija Angelina Hernando Alonzo
Cevicos La Cueva
Fantino
Cultura La educación escolar pública, según lo confirma Rincón en su obra ya citada, se inició en Cotuí a partir del 10 de septiembre de 1846, cuando mediante una resolución fueron creadas las escuelas primarias en el país. Ese mismo año el estadounidense Nixon Porte visitó a Cotuí y hace mención de una escuela en esta comunidad. Otras de las escuelas más antiguas se remonta al 1880, estaba ubicada frente a la Plaza de Armas (hoy Parque Duarte) en la actualidad está el Banco de Reservas, uno de los primeros profesores fue Don Eliseo de Peña, luego en esa misma escuela laboró como director Don Carlos Jiménez, su hermana Elena Jiménez tenía una escuela para mujeres en la calle Sánchez.
En los años cuarenta (1940) Ramón Oviedo Adames junto a Francisco Núñez Jerez fundaron el primer Liceo Secundario, pero nocturno, en la calle 27 de febrero esquina Luis Manuel Sánchez, los primeros alumnos de este liceo fueron los jóvenes Antonio de Js. Cassó, Benavides de Js. Nicasio,Jacobo Sánchez José, Idalina de la Cruz Joaquín, Milvio Núñez Cortorreal, Héctor Rafael Soto, Elsa Deprat Velázquez y Andrés Méndez Acosta. En 1957 fue oficializado el Liceo de Cotuí para impartir docencia Diurna, su primer director fue el Dr. Miguel Ángel García, laboraron como profesores Ana Antonia Manzueta, Francisco Reyes Rincón entre otros.