La meningitis es una infección caracterizada por la inflamación de las meningesMedlinePlus −(Enciclopedia médica en español), “Meningitis”. Página actualizada el 17 de febrero de 2016 y tema revisado el 4 de febrero del mismo año. Consultado el 19 de febrero de 2016. (leptomeninges) que en el 80% de los casos es causada por virus, en el 15 al 20% lo es por bacterias y en el resto de los casos se debe a intoxicaciones, hongos, medicamentos y otras enfermedades. Se trata de una afección poco frecuente, pero potencialmente letal que puede lesionar al cerebro y ocasionar inconsciencia y lesión de otros órganos.Blázquez Gamero D., “Meningitis”, Sociedad Española de Infectología Pediátrica, artículo publicado el 11 de junio de 2011 y revisado por última vez el 2 de mayo de 2014. Consultado en En familia el 20 de enero de 2016.

La meningitis progresa con mucha rapidez por lo que el diagnóstico temprano y el tratamiento precoz son importantes para prevenir secuelas graves y evitar la muerte.Tunkel A.R., Hartman B.J., Kaplan S.L., Kaufman B.A., Roos K.L., Scheld W.M. et al., "Practice guidelines for the management of bacterial meningitis", Clin Infect Dis 2004, 39 (9): 1267-1284. DOI: 10.1086/425368. PMID: 15494903. Consultado el 21 de febrero de 2016.van de Beek D., de Gans J., Tunkel A.R. y Wijdicks E.F., "Community-acquired bacterial meningitis in adults", New Engl J Med 2006, 354 (1): 44-53. DOI: 10.1056/NEJMra052116. PMID: 16394301.

Cualquier persona puede contraer meningitis, pero la frecuencia de la enfermedad es especialmente elevada en niños y personas inmunodeprimidas. Los síntomas más frecuentes son dolor de cabeza, rigidez de nuca, fiebre, fotofobia (intolerancia anormal a la luz) o fonofobia (intolerancia a los sonidos) y trastornos de la conciencia. A menudo, en particular en niños pequeños, solo se presentan síntomas inespecíficos como irritabilidad y somnolencia. La existencia de erupción cutánea puede indicar una forma particular de meningitis, como la asociada con meningococemia.Harwodood C.A., Stevens J.C., Orton D., Bull R.C., Paige D., Lessing M.P.A. et al., “Chronic meningococcemia: a forgotten meningococcal disease”, Br J Dermatol 2005, 151 (3): 664-669. DOI: 10.1111/j.1365-2133.2005.06771.x. Consultado el 20 de febrero de 2016.

Clasificación La meningitis puede clasificarse de diversas formas basadas en su etiología, en aspectos técnicos de los cultivos o en aspectos clínicos. La clasificación también puede basarse en el curso evolutivo del proceso y en ese caso la enfermedad será categorizada como aguda (de menos de cuarenta y ocho horas), subaguda (de tres a siete días de evolución) o crónica (de más de cuatro semanas). Según un autor,Roca Goderich R., “Meningitis”, en Roca Goderich R., Temas de medicina interna, t. II, parte IV, cap. 138, “Enfermedades del sistema nervioso central”, ECIMED, La Habana, Departamento de Publicaciones Electrónicas, 2002. Consultado el 23 de febrero de 2016. esta clasificación no es útil en la práctica médica y lo mejor es utilizar la que resulte más conveniente para el enfoque terapéutico de los pacientes. Según la clasificación basada en la etiología la meningitis puede dividirse en bacteriana, tuberculosa, aséptica, viral y relacionadas.

Entre los microorganismos que causan meningitis bacteriana figuran Neisseria meningitidis, Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae, estreptococos del grupo B, Listeria monocytogenes, bacilos gramnegativos y otros (Staphylococcus aureus y Staphylococcus epidermidis).

En cuanto a la meningitis tuberculosa y similares, los patógenos causales incluyen Mycobacterium tuberculosis, Cryptococcus neoformans, otros hongos, parásitos, etc.

Por último, las meningitis asépticas o virales y relacionadas se deben a virus, Leptospira sp., Treponema pallidum, una meningitis bacteriana con tratamiento parcial, focos parameníngeos supurados y enfermedades sistémicas (p. ej., linfoma, leucemia y otras).

Consideraciones históricas Algunos autores sugieren que Hipócrates habría estado al tanto de la existencia de la meningitisAttia J., Hatala R., Cook D.J. y Wong J.G., “The Rational Clinical Examination. Does This Adult Patient Have Acute Meningitis?”, JAMA 1999, 282 (2): 175-181 DOI:10.1001/jama.282.2.175. Resumen consultado el 22 de febrero de 2016. y al parecer había médicos prerrenacentistas, como Avicena, que conocían el meningismo.Walker A.E., Laws E.R. y Udvarhelyi G.B., "Infections and inflammatory involvement of the CNS" en The Genesis of Neuroscience, Thieme, 1998, pp. 219-221. ISBN: 1-879284-62-6. Consultado el 2 de marzo de 2016.

La descripción de la meningitis tuberculosa, que en ese entonces se denominaba “hidropesía cerebral”, a menudo se atribuye a un médico de Edimburgo, Sir Robert Whytt, en un informe póstumo que apareció en 1768, aunque la asociación con la tuberculosis y el patógeno causal no se concretó hasta un siglo después.Whytt R., Observations on the Dropsy in the Brain, Edimburgo, J. Balfour, 1768. Breathnach C.S., “Robert Whytt (1714-1766): from dropsy in the brain to tuberculous meningitis”, Ir J Med Sci 2014, 183 (3): 493-499. DOI: 10.1007/s11845-014-1106-3. Consultado enl 2 de marzo de 2016.

En apariencia la meningitis epidémica es un fenómeno relativamente reciente.Greenwood B., ["100 years of epidemic meningitis in West Africa – has anything changed?",] Trop Med Int Health 2006, 11 (6): 773-780. DOI:10.1111/j.1365-3156.2006.01639.x. PMID: 16771997. El primer brote importante que se registró tuvo lugar en Ginebra en 1805Vieusseux G., "Mémoire sur le Maladie qui a regne à Génève au printemps de 1805", J Méd Chir Pharmacol 1806 (Bruselas) (en francés) 11: 50-53. y en un trabajo sobre el meningococoWilhelm J. y Villena R., “Historia y epidemiología del meningococo”, Rev Chil Pediatr 2012; 83 (6): 533-539. Consultado el 22 de diciembre de 2015. también se informa que ese año el médico Gaspard Vieusseux describió el cuadro clínico de la “meningitis epidémica” durante un brote de meningitis que causó treinta y tres muertes cerca de Ginebra, Suiza.VḚieusseux M., "Mémoire sur la maladie qui a régné à Genève au printemps de 1805", J Med Chir Pharmacol 1805, 11:163-182. Poco tiempo después se describieron varias otras epidemias en Europa y los Estados Unidos y en 1840 apareció el primer informe de una epidemia en África. En el sigloXX las epidemias africanas de meningitis se tornaron mucho más frecuentes a partir de una muy importante que asoló Nigeria y Ghana en 1905-1908.

La primera comunicación de un caso de meningitis secundaria a una infección bacteriana fue publicada por el bacteriólogo austríaco Anton Weichselbaum, que en 1887 describió el meningococo.Weichselbaum A., "Ueber die Aetiologie der akuten Meningitis cerebro-spinalis", Fortschrift der Medizin 1887 (en alemán), 5: 573–583. En los primeros informes la mortalidad por meningitis era muy alta (superior al noventa por ciento). In 1906 se produjo antisuero equino, el que luego fue mejorado por el científico estadounidense Simon Flexner y disminuyó de manera significativa la mortalidad por enfermedad meningocócica.Flexner S., "The results of serum treatment in thirteen hundred cases of epidemic meningitis", J Exp Med 1913, 17 (5): 553-576. DOI: 10.1084/jem.17.5.553. PMC: 2125091. PMID: 19867668. Swartz M.N., "Bacterial meningitis—a view of the past 90 years", N Engl J Med 2004, 351 (18): 1826-1828. DOI: 10.1056/NEJMp048246. PMID: 15509815.

Entre 1928 y 1945 se produjeron numerosas epidemias (Detroit 1928-1929, Milwaukee 1927-1929, Chile 1941-1943), con tasas de letalidad que llegaron al cincuenta por ciento. A principios de la década de 1930 el patólogo y bacteriólogo alemán Gerhard Domagk descubrió que la sulfonamida Prontosil protegía a los ratones de laboratorio contra los estreptococos de la especie Streptococcus pyogenes. Hacia fines de esa década se comunicó que el tratamiento de la meningitis aguda con sulfonamidas había logrado disminuir la letalidad al quince por ciento. Además, las sulfonamidas comenzaron a ser utilizadas con éxito para prevenir la enfermedad en los contactos de las personas con meningitis. No obstante, en menos de cinco años el microorganismo se tornó resistente a ese fármaco. En 1943 el médico escocés Alexander Fleming comunicó el descubrimiento de la penicilina, por el cual recibió el premio Nobel. En 1944 se informó por primera vez la eficacia de la penicilina en el tratamiento de la meningitis.Rosenberg D.H. y Arling P.A., "Penicillin in the treatment of meningitis", J Am Med Assoc 1944, 125 (15): 1011-1017. DOI: 10.1001/jama.1944.02850330009002. Reproducido en Rosenberg D.H. y Arling P.A., "Penicillin in the treatment of meningitis", J Am Med Assoc 1984, 251 (14): 1870-1876. DOI: 10.1001/jama.251.14.1870. PMID: 6366279. Sin embargo, pronto se constató que ni las sulfonamidas ni la penicilina eran suficientes para controlar el problema en la población.

La introducción de vacunas contra Haemophilus a fines del siglo XX determinó una reducción importante de los casos de meningitis asociada con ese patógenoPeltola H., "Worldwide Haemophilus influenzae type b disease at the beginning of the 21st century: global analysis of the disease burden 25 years after the use of the polysaccharide vaccine and a decade after the advent of conjugates", Clin Microbiol Rev 2000, 13 (2): 302-317. DOI: 10.1128/CMR.13.2.302-317.2000. PMC: 100154. PMID: 10756001. y en 2002 se comunicó que el tratamiento con esteroides mejoraba el pronóstico de los pacientes con meningitis bacteriana.Brower M.C., McIntyre P., Prasad K. y van de Beek D., "Corticosteroids for acute bacterial meningitis", The Cochrane database of systematic reviews 2013, 6: CD004405. DOI: 10.1002/14651858.CD004405.pub4. PMID: 23733364.

Epidemiología Aunque la meningitis es una enfermedad de declaración obligatoria en muchos países, la tasa de incidencia exacta se desconoce.Thomas K.E., Hasbun R., Jekel J. y Quagliarello V.J., "The diagnostic accuracy of Kernig's sign, Brudzinski neck sign, and nuchal rigidity in adults with suspected meningitis" (PDF), Clin Infect Dis 2002, 35 (1): 46-52. DOI: 10.1086/340979. PMID: 12060874. Consultado el 5 de marzo de 2016. En 2013 esa enfermedad fue la causa de trescientas tres mil muertes —menos de las cuatrocientas sesenta y cuatro mil que provocó en 1990—. Las muertes por meningitis estimadas en 2010 ascendieron a cuatrocientas veinte mil,Chiang S.S., Khan F.A., Milstein M.B., Tolman A.W., Benedetti A., Starke J.R. et al., "Treatment outcomes of childhood tuberculous meningitis: a systematic review and meta-analysis", Lancet Infect Dis 2014, 14 (10): 947-957. DOI:10.1016/S1473-3099(14)70852-7. Consultado el 5 de marzo de 2016. sin contar los casos de meningitis criptocócica.Lozano R., Naghavi M., Foreman K., Lim S., Shibuya K., Aboyans V. et al., "Global and regional mortality from 235 causes of death for 20 age groups in 1990 and 2010: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2010", Lancet 2012, 380 (9859): 2095-2128. DOI: 10.1016/S0140-6736(12)61728-0. PMID: 23245604. Consultado el 6 de marzo de 2016.