miniaturadeimagen|Acusados de los Juicios de Núremberg en su banquillo. De izquierda a derecha: Hermann Göring, Rudolf Hess, Joachim von Ribbentrop, Wilhelm Keitel, Karl Dönitz, Erich Raeder, Baldur von Schirach, Fritz Sauckel. Órdenes superiores, también conocido como solo siguiendo órdenes, o la defensa Núremberg, es una defensa legal que establece que una persona, ya sea civil, militar o policial, no debería ser considerado culpable de cometer crímenes ya que solamente estaba siguiendo órdenes de un oficial superior o funcionario.Mark J. Osiel, Obeying Orders: Atrocity, Military Discipline, and the Law of War, (Transactions Publishers, New Brunswick, N.J., 1999). Es considerada un complemento a la responsabilidad de mando.Véase James B. Insco, '"Defense of Superior Orders Before Military Commissions'", Duke Journal of Comparative and International Law, 13 DUKEJCIL 389 (2003). Sosteniendo, a juicio del autor, que un enfoque basado en la doctrina de respondeat superior para las órdenes superiores constituye un «extremo insuficientemente inclusivo».

Esta estrategia de defensa legal fue conocida de manera popular a partir de los Juicios de Núremberg de 1945-1946. Estos fueron una serie de tribunales militares hechos por los Aliados de la Segunda Guerra Mundial para enjuiciar, entre otras cosas, a los miembros más prominentes del liderazgo político, militar y económico de la Alemania nazi. Bajo el Estatuto de Londres del Tribunal Militar Internacional que los estableció, se especificaba que tal defensa no podría utilizarse para escapar del castigo de los crímenes de guerra, sino para atenuarlo.King, H. T., Jr. (2002). «The Legacy of Nuremberg». Case Western Journal of International Law.

Aparte de una defensa específica de órdenes superiores, discusiones sobre cómo el concepto general de órdenes superiores debe de, o no debe de ser usado, han tomado lugar en varias discusiones, decisiones y estatutos que no tienen que ver necesariamente con juicios de crímenes de guerra. Sin embargo estas discusiones y eventos relacionados ayudan a explicar la evolución de una defensa específica de órdenes superiores y el historial de su uso.

Históricamente, la defensa de órdenes superiores ha sido usada antes y después de los Juicios de Nuremberg, con decisiones inconsistentes, hasta la decisión final de la Corte Internacional de Justicia en el caso Fiscal v Ntaganda.«Situación en la República Democrática del Congo en el caso del Fiscal V. Bosco Ntaganda» (PDF). icc-cpi.int. Corte Internacional de Justicia. 30 de marzo de 2021.

Historia

Antes de 1500

miniaturadeimagen|290x290px|Hagenbach en juicio, del Chronik des Diebold Schilling dem Älteren de Berna. En 1474, en el juicio de Pedro de Hagenbach por un tribunal ad hoc del Sacro Imperio Romano Germánico, tomó lugar el primer reconocimiento «internacional» de las obligaciones de los comandantes de actuar conforme a la ley.The evolution of individual criminal responsibility under international law por Edoardo Greppi, profesor asociado de Ley Internacional en la Universidad de Turín, Italia,Comité Internacional de la Cruz Roja Núm. 835, pp. 531–53, 30 de octubre de 1999.Exhibición que resalta el primer tribunal internacional de crímenes de guerra por Linda Grant (2006), Harvard Law Bulletin.

Hagenbach en específico fue puesto en juicio por las atrocidades que se cometieron bajo su comando, pero no directamente por él, durante la ocupación de Breisach. Este fue el ejemplo moderno europeo más temprano de la doctrina de responsabilidad de mando.An Introduction to the International Criminal Court William A. Schabas, Cambridge University Press.Command Responsibility The Mens Rea Requirement, por Eugenia Levine, Global Policy Forum, febrero de 2005 Debido a que fue convicto por crímenes que «él como caballero era previsto como con el deber de prevenir», Hagenbach se defendió argumentando que solo estaba siguiendo órdenes del Duque de Borgoña,Carlos I de Borgoña, quien estaba a cargo de Breisach por el Sacro Imperio Romano,The Perennial Conflict Between International Criminal Justice and Realpolitik 10 de febrero de 2006. pero su defensa fue rechazada y fue convicto por crímenes de guerra y decapitado.

1900-1947

Corte marcial de Breaker Morant

Durante la segunda guerra bóer, cuatro oficiales australianos (Breaker Morant, Peter Handcock, Henry Picton y George Witton) fueron imputados y enjuiciados por un número de asesinatos, incluídos aquellos los de prisioneros que se habrían rendido y sido desarmados. Una parte significativa de la defensa fue que ellos estaban actuando bajo las órdenes emitidas por Herbert Kitchener de «no llevar prisioneros». No obstante, estas supuestas órdenes solo fueron emitidas de manera verbal y fueron negadas por Kitchener y su personal, y no pudo ser validado en corte. Además, el fiscal de la Corona argumentó que incluso aunque dichas órdenes existieran, serían «órdenes ilegales», lo cual fue sostenido por la corte, resultando en un veredicto culpable en contra de los cuatro hombres. En una decisión que todavía es criticada por algunos en la Australia moderna como un error judicial, el oficial comandante de los acusados, el capitán Alfred Taylor, de quien sus acciones son ampliamente consideradas en haber sido más brutales e inhumanas, también fue enjuiciado, pero fue absuelto de todos los cargos.

Juicios militares alemanes después de la Primera Guerra Mundial El 4 de junio de 1921, los límites legales de las órdenes superiores fueron puestas a prueba durante los Juicios de los Crímenes de Guerra de Leipzig que enjuició a los veteranos militares alemanes por cometer supuestos crímenes de guerra en la Primera Guerra Mundial en una corte civil después del Tratado de Versalles. Uno de los más famosos en estos juicios fue el del Kapitänleutnant Karl Neumann del SM UC-67; el comandante del U-Boot que lanzó un torpedo y hundió al barco hospital británico, el Dover Castle. Aunque Neumann admitió abiertamente haber hundido el barco, declaró que lo hizo en base a una autorización hecha por el Estado mayor del Almirantazgo. El Gobierno Imperial Alemán habría acusado a los Aliados de violar los artículos X y XI de la Convención de La Haya de 1907 al usar barcos hospitales para propósitos militares, tales como transportar tropas sanas, y la Marina Imperial alemana habría decretado en base a ello el 19 de marzo de 1917 que los comandantes de U-Boots individuales podrían escoger si abrir fuego ante los barcos hospitales de los Aliados bajo ciertas condiciones. El Reichsgericht, que era la Suprema Corte de Alemania de entonces, absolvió al teniente capitán Neumann, aceptando la defensa de que él habría creído que hundirlo sería un acto legal."German War Trials: Judgement in Case of Commander Karl Neumann", The American Journal of International Law, Vol. 16, No. 4. (octubre de 1922), pp. 704–08. Aunado a esto, la corte declaró «que todas las naciones civilizadas reconocen el principio de que un subordinado es cubierto por las órdenes de sus superiores».G. A. Finch, "Superior Orders and War Crimes", The American Journal of International Law, Vol. 15, No. 3. (julio de 1921), pp. 440–45.

Muchos otros veteranos alemanes que estaban siendo enjuiciados por crímenes de guerra en Leipzig también fueron absueltos, ya sea por alegar ignorancia de la ley o por citar la defensa de órdenes superiores, creando una insatisfacción inmensa entre los medios de comunicación Aliados. Por otro lado, cuando los acusados en Leipzig no eran capaces de afirmar que en el momento no sabían que estaban obedeciendo órdenes criminales, esta defensa les fue inútil. Por ejemplo, después del hundimiento del barco hospital HMHS Llandovery Castle, Oberleutnants zur See Ludwig Dithmar y John Boldt del SM U-86 fueron ordenados de abrir fuego con el arma de cubierta hacia los supervivientes desarmados del naufragio y obedecieron la orden. Ambos fueron declarados culpables y sentenciados, aún teniendo en cuenta el estigma profundo y humillación que involucraba para un oficial militar en la cultura alemana antes de 1945, cumpliendo sus sentencias en una prisión civil. Sin embargo, el veredicto después sería anulado tras una apelación, basándose en que su comandante fugitivo, Helmut Brümmer-Patzig, cargó con mayor parte de la culpa."German War Trials: Judgment in Case of Lieutenants Dithmar and Boldt". The American Journal of International Law, vol. 16, no. 4, 1922, pp. 708–24.

De acuerdo con el historiador estadounidense Alfred de Zayas, «la población alemana vio estos juicios como la excepción, espceialmente poque los Aliados no estaban llevando a la justicia a sus porpios soldados de una manera similar.»(véase justicia del vencedor)

Aún con ello, la insatisfacción con los juicios de Leipzig es visto como una de las causas principales para la nulificación de la defensa de las órdenes superiores en el Estatuto de Londres del Tribunal Militar Internacional del 8 de agosto de 1945. La remoción ha sido atribuída a las acciones de Robert H. Jackson, un magistrado de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que fue apuntado como fiscal jefe en los juicios de Núremberg.

Caso Dostler miniaturadeimagen|241x241px|Dostler atado a estaca antes de la ejecución. El 8 de octubre de 1945, Anton Dostler fue el primer general alemán em ser enjuiciado por crímenes de guerra por un trbunal militar estadounidense en el Palacio Real de Caserta. Fue acusado de haber ordenado la ejecución de 15 soldados estadounidenses capturados miembros de la Operaciones Ginny II en Italia en marzo de 1944. Dostler admitió haber ordenado la ejecución, pero dijo que no podría ser considerado responsable porque estaba siguiendo órdenes de sus superiores. La ejecución de los prisioneros de guerra en Italia, ordenada por él, fue la implementación de la Orden de los Comandos de Adolf Hitler de 1942, la cual requería la ejecución inmediata de todos los comandos Aliados, estuvieran en uniformes o no, sin juicio si es que eran aprehendidos por fuerzas alemanas. El tribunal rechazó la defensa de órdenes superiores y declaró a Dostler culpable de crímenes de guerra. Fue condenado a muerte y fusilado el 1 de diciembre de 1945 en Aversa.

El caso de Dostler se convirtió en un precedente para el principio que fue usado durante los Juicios de Núremberg hacia los generales, oficiales y líderes nazi comenzando en noviembre de 1945: usar las órdenes superiores como defensa no exime a los funcionarios de su responsabilidad a la hora de llevar a cabo órdenes ilegales y ser castigados en los tribunales por ello. El principio fue codificado en el Principio IV de los Principios de Núremberg, y principios similares están estipulados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

Juicios de Núremberg después de la Segunda Guerra Mundial

miniaturadeimagen|Foto del juicio en Núremberg, mostrando a los acusados, custodiados por la Policía Militar estadounidense. De 1945 a 1946, durante los juicios de Núremberg, la cuestión de las órdenes superiores volvió a ser relevante. Antes del fin de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados sospecharon que aquella defensa podría ser empleada y emitió la Carta de Londres, la cual declaraba explícitamente que seguir una orde ilegal no es una defensa válida ante los cargos de crímenes de guerra.

Por ende, bajo el Principio IV de Núremberg, la «defensa de órdenes superiores» no es una defensa para los crímenes de guerra, aunque puede ser un factor mitigante que podría influenciar a una autoridad competente para disminuir la pena. Con el Principio IV afirmando: