thumb|250px|Portada de la edición original de Aradia. Aradia o el evangelio de las brujas es un libro escrito por el folclorista estadounidense Charles Leland y publicado en 1899. El texto describe los credos y ritos de un movimiento religioso oculto relacionado con la brujería en la región italiana de Toscana. Leland asegura que tal movimiento ya existía desde hacía siglos en el momento en que él lo descubrió, la década de 1890. Los críticos han discutido durante mucho tiempo si está en lo cierto o no sobre eso. A pesar de esto el libro se convirtió en uno de los textos fundamentales del neopaganismo.
El texto tiene fuentes muy entremezcladas. Parte es de una traducción al inglés, realizada por Leland, del manuscrito en italiano Vangelo (evangelio). Leland dijo que el manuscrito lo había recibido de su principal contacto sobre brujería italiana, una mujer a la que él llama "Maddalena". El resto de capítulos del libro vienen de los estudios del propio Leland sobre folclore y tradiciones italianas, además de otros elementos que le envió Maddalena. Leland ya conocía la existencia del Vangelo desde 1886, pero Maddalena no le envió un ejemplar hasta 1897. Tras traducir y repasar el texto, esperó dos años más para publicarlo. El emblema central de este culto es la diosa Aradia, que se encarnó para instruir en las artes de la brujería a los campesinos y así, estos tuvieran la capacidad de defenderse de los señores feudales y de la Iglesia católica.
La obra de Charles Leland fue relativamente desconocida hasta la década de 1950, cuando se comenzaron a discutir otras teorías sobre el paganismo y su posible supervivencia hasta el . Aradia fue nuevamente estudiada sobre la base de hipótesis modernas y el desacuerdo entre los que han investigado el asunto continúa hasta hoy. Algunos, rechazan las afirmaciones de Leland sobre el origen del manuscrito mientras que otros ven el Vangelo y su traducción como un documento incomparable sobre creencias populares. Además del interés que suscitó entre los académicos, Aradia tuvo gran importancia también en la historia de la wicca gardneriana y su ideario porque el libro fue usado para demostrar que los ritos de brujería pagana habían sobrevivido en Europa. Por el interés creciente que había despertado en el público, Aradia se dio a conocer ampliamente por medio de las muchas reediciones que ha tenido, incluyendo una edición crítica en 1999, que contenía una nueva traducción de Mario y Dina Pazzaglini.
Origen thumb|200px|Maddalena cuando era una joven vidente. Charles Godfrey Leland fue un escritor y folclorista estadounidense que estudió en profundidad el folclore italiano en Florencia. Aradia es producto de sus investigaciones allí. Aunque el libro se suele asociar con Leland, el descubrimiento del manuscrito original es en parte atribuible a una misteriosa mujer italiana, a quien Leland y su nieta y biógrafa Elizabeth Robins Pennell llamaban "Maddalena". Según la folclorista Roma Lister, amiga de Leland, el verdadero nombre de Maddalena era Margherita, y venía de Florencia. Maddalena probablemente se veía como una bruja muy diestra en los antiguos ritos y afirmaba pertenecer a un antiquísimo linaje que provenía de los etruscos.Cita: por Lister, Roma (1926). Reminiscences — Social & Political. (Reminiscencias - Sociales y Políticas) Londres: Hutchinson & Co., pp. 123–24. Por Mathiesen, Robert (1998) en "Charles G. Leland and the Witches of Italy: The Origin of Aradia" (Charles G. Lenland y las brujas de Italia). Por Mario Pazzaglini en "Aradia, or the Gospel of the Witches, A New Translation" (Aradia o El Evangelio de las brujas, una traducción nueva) Blaine, Washington: Phoenix Publishing, Inc., p. 25. ISBN 0-919345-34-4. Cuando ella escribía una carta a Leland, siempre firmaba con el nombre "Maddalena Talenti". Cita: por Mathiesen, Robert (1998) en "Charles G. Leland and the Witches of Italy: The Origin of Aradia". Por Mario Pazzaglini en "Aradia, or the Gospel of the Witches, A New Translation". Blaine, Washington: Phoenix Publishing, Inc., p. 32. ISBN 0-919345-34-4.
Leland decía que había encontrado a Maddalena en 1886: ella se convirtió rápidamente en la principal fuente de la obra sobre folclore italiano durante los años siguientes. Él opinaba que ella pertenecía a una antigua tradición de brujería ya desaparecida. Leland escribió: "tras una largo aprendizaje, ella hoy sabe todo aquello que quiero y sabe como sacar información de su gente".Leland, Charles Godfrey (1899). Prefacio de "Aradia, or the Gospel of the Witches". David Nutt. Él recibió en total varios cientos de páginas de Maddalena, las cuales revisó y arregló para incluirlas en sus libros: Etruscan Roman Remains in Popular Tradition ("Vestigios Etruscoromanos en la tradición popular"), Legends of Florence Collected From the People ("Leyendas de Florencia recogidas del pueblo"), y por último Aradia or the Gospel of the Witches. En 1886, Leland dijo que había averiguado que existía un manuscrito que describiría la doctrina de la brujería italiana, y pidió a Maddalena que le consiguiera un ejemplar tan rápido como fuera posible.Leland, Charles Godfrey (1899)."Appendix", Aradia, or the Gospel of the Witches. David Nutt. Solo once años más tarde, el 1 de enero de 1897, Leland recibió por correo el manuscrito Vangelo. Por como había sido escrito, era evidente que el texto había salido de la mano de la misma Maddalena. Leland lo consideró desde el primer momento como un documento auténticoMathiesen, p. 35. sobre la "Religión Antigua" de las brujas, pero no fue capaz de determinar si el texto provenía de fuentes orales o escritas. Las cartas siguientes que intercambiaron Maddalena y Charles Leland muestran que ella pretendía contraer matrimonio y emigrar a los Estados Unidos de América: el Vangelo sería el último documento que Leland recibió de ella.
Leland finalizó la traducción y composición del texto a principios de 1897 y lo mandó a David Nutt para publicarlo. Pero Nutt posponía una y otra vez la edición de la obra. Dos años después, Leland escribió a David Nutt pidiéndole que le devolviera el manuscrito para dárselo a otro editor. Esa petición provocó un súbito cambio de actitud en Nutt que por fin publicó una pequeña cantidad de ejemplares del libro en julio de 1899.Clifton, Chas (1998). "The Significance of Aradia" (La importancia de Aradia), en Mario Pazzaglini: Aradia, or the Gospel of the Witches, A New Translation. Blaine, Washington: Phoenix Publishing, Inc., p. 73. ISBN 0-919345-34-4.
El escritor wiccano Raymond Buckland afirmó ser el primero en reeditar el libro en 1968 a través de su editorial "Buckland Museum of Witchcraft" (Museo de Brujería Buckland).Buckland, Raymond, citado en Clifton, p. 75. En realidad ya había una reedición anterior de "Wiccens"sic "Charles Rex Nemorensis" y Mary Cardell a principios de la década de 1960.Hutton, Ronald (2000). El triunfo de la Luna. Oxford University Press, p. 298. ISBN 0-500-27242-5. Desde entonces, la obra ha sido reeditada en numerosas ocasiones, incluso una traducción nueva y comentada de Mario y Dina Pazzaglini.
Contenido 35px|none|Wikisource En Wikisource se puede leer la versión en inglés de Aradia Como para entonces él ya había estudiado durante once años la especialidad, decía no estar sorprendido por el contenido del Vangelo. En su mayor parte contenía lo que esperaba, exceptuando unos fragmentos semipoéticos."Yo también creo", escribió Leland en el libro, "que en ese Evangelio de las brujas tenemos al menos una fidedigna descripción de la doctrina y de los rituales durante los aquelarres. Rendían culto a deidades prohibidas y practicaban actos prohibidos, inspirados tanto en la rebelión contra la sociedad como en sus propias pasiones".
Del trabajo de Leland vio la luz un libro bastante delgado. Organizó el texto creando quince capítulos a los que añadió un breve prefacio y un apéndice. La versión publicada contenía además notas y extractos del texto original italiano que Leland había traducido. Aradia consiste en su mayor parte en hechizos, bendiciones y rituales, pero el texto también incluye algunas historias y mitos evidenciando así la influencia de la mitología romana y del catolicismo. Los personajes más mencionados son la diosa Diana, un dios del sol llamado Lucifer, el Caín bíblico presentado como un dios de la luna y Aradia, en un papel de tipo mesiánico. La brujería descrita en el libro es al mismo tiempo un método práctico de brujería y una "contrareligión" totalmente opuesta a la jerarquía y al catolicismo.Mathiesen, p. 50
Temas thumb|left|250px|Diana saliendo de su bañoFrançois Boucher, 174257 x 73 cm (Louvre, París)La diosa viste una corona, con forma de luna creciente.
Capítulos completos del libro están dedicados a los rituales y conjuros mágicos. El capítulo sexto contiene la descripción de conjuros, con el objetivo de enamorar a la persona amada. El libro clarifica el conjuro a practicar, cuando se encuentra una piedra redonda o agujereada, para transformarla en un amuleto y conseguir así el favor de Diana (cuarto capítulo). El segundo capítulo describe la fiesta ritual en honor a Diana, Aradia y Caín. Las narraciones constituyen la parte del libro más pequeña, y consisten en varias historias breves y leyendas, acerca del nacimiento del paganismo y los hechos de sus dioses. Leland resume los mitos presentados en el texto al escribir: "Diana es la reina de las brujas; está asociada con Herodías (Aradia) a través de la brujería; parió al hijo de su hermano el Sol (Lucifer); como diosa lunar está relacionada con Caín que vive en la luna cautivo; las antiguas brujas eran personas oprimidas por el feudalismo que se revelaban como y cuanto podían, organizando orgías en honor a Diana, las cuales eran vistas por la Iglesia católica como un culto a Satanás". Diana no solo es la diosa de las brujas, también es presentada como la creadora del universo entero en el tercer capítulo, dividiéndose en luz y sombra. Tras el nacimiento de su hijo Lucifer, Diana se transforma en gato y lo seduce, para concebir así a Aradia, su hija. El primer capítulo presenta a las primeras brujas como esclavas, que consiguieron escapar de sus amos y empezaron nuevas vidas como "ladronas y malas gentes". Diana les envía a su hija Aradia, para enseñar a aquellas ex-sirvientes brujería, cuyo poder a partir de entonces podrían usar para "destruir a la raza malvada" (esclavistas). Los discípulos de Aradia se convirtieron en las primeras brujas y continuaron el culto a Diana. Charles Leland estaba muy impresionado por aquella cosmogonía: "En todos los demás escritos de cada raza del hombre (…) fue creado el universo, mientras en la brujería el origen primigenio es la mujer".
Estructura thumb|240px|Representación de dos brujas volando en una escoba. De la serie de grabados los caprichos,de Francisco Goya (1799). Aradia está dividido en quince capítulos. Los diez primeros están presentados como la traducción de Leland del manuscrito Vangelo, que recibió de Maddalena. Esa sección, aunque contiene principalmente las descripciones de varios conjuros o rituales, es también la fuente de la mayoría de los mitos y cuentos populares del libro. El final del primer capítulo es el fragmento donde Aradia enseña a sus discípulos como practicar brujería.