thumb|Una vista del Monte Conero. Las Marcas () es una región de Italia. Tiene una población estimada, a fines de agosto de 2023, de 1 478 766 habitantes.
Su capital y ciudad más poblada es Ancona. Está ubicada en Italia central, limitando al norte con Emilia-Romaña y San Marino; al este con el mar Adriático; al sur con Abruzos; al suroeste con Lacio; al oeste con los montes Apeninos, que la separan de Umbría, y al noroeste con Toscana.
Geografía thumb|left|250px|Las Marcas por zonas altimétricas. Las Marcas se extiende por una superficie de 9344.79 km² ubicada sobre la costa central del Adriático, desde el río Conca, al norte, hasta el Tronto, al sur. Al oeste la región está limitada por los Apeninos. Presenta una forma característica de pentágono irregular y se desarrolla por lo general perpendicularmente de noroeste a sureste. La mayor parte de la región es montañosa o con colinas, siendo sus principales características la cadena de los Apeninos a lo largo del límite interno y un sistema extenso de colinas que van descendiendo poco a poco hacia el Adriático. Con la sola excepción del Monte Vettore (2476 m s. n. m.), las montañas no superan los 2400 metros de altitud. El resto del territorio (31%) es montañoso.
Es una de las regiones con más colinas de Italia: abarcan el 69% del territorio y se ven interrumpidas por amplios barrancos con ríos numerosos y cortos, y por llanuras aluviales perpendiculares a la principal cadena. Las cadenas montañosas paralelas contienen hondas gargantas de río, siendo las mejor conocidas las del Furlo, el della Rossa y el Frasassi.
Relieve Los Apeninos que atraviesan las Marcas se llaman Appennino umbro-marchigiano (Apeninos umbros), y comprenden cuatro pliegues o cadenas, curvadas y paralelas, con la convexidad dirigida hacia la costa. La primera cadena que da a los límites con la Umbría; en ella se encuentra el Monte Catria (1701 m s. n. m.). La segunda cadena es la del San Vicino y comprende el monte homónimo y los montes Sibilinos, con el máximo relieve regional, el Monte Vettore. En estos primeros dos pliegues se encuentran importantes complejos kársticos, entre las que se encuentran las notabilísimas cuevas de Frasassi. Del tercer pliegue surge Cingoli, no por casualidad llamado "el balcón de las Marcas". El último pliegue llega a invadir el mar: es aquella constituida por el Monte Conero o Monte de Ancona, que dio origen a un promontorio puesto en la mitad de la costa de las Marcas.
Al norte del paso de Bocca Trabaria hay un sector limitado, pero importante, que pertenece a los Apeninos tosco-emilianos. El grupo montañoso más elevado es la pintoresca cadena de los Sibilinos, a caballo entre las provincias de Fermo, Ascoli Piceno y Macerata, en los que está el ya mencionado Vettore. Otros montes de la región que superan los 2000 metros de altitud son: Monte Rotondo (2103 m), Monte Priora (2334 m), Monte Bove (2143 m), Monte Sibilla (2175 m), Monte Vallelunga (2221 m), Monte Porche (2335 m) y Monte Argentella (2201 m).
Las llanuras, no significativas porcentualmente, se ven limitadas a una estrecha franja costera y a la parte de los valles más cercanos a la desembocadura de los ríos.De los municipios de la Alta Valmarecchia destacados en el año 2009 Casteldelci y Pennabilli son considerados montañosos, los demás, de colinas.Zonas altimétricas ISTAT de la provincia de Pésaro y Urbino
La zona de costa tiene una longitud de 173 km,Franco Bertini (a cargo de). Storia delle Marche. Bolonia, Poligrafici editoriale, 1995. páginas 12-13 y es relativamente llana y recta con playas largas arenosas o de grava. La costa baja se ve interrumpida por la zona ondulada entre Gabicce y Pésaro en el norte, y las laderas orientales del Monte Conero cerca de Ancona: allí está el Monte San Bartolo, en los alrededores de Pésaro y del promontorio del Conero, que da origen a altos y espectaculares acantilados calizos y representa el punto más alto de la costa. Este monte protege al norte el golfo de Ancona, en cuya parte más interna está situado el puerto de Ancona. Mirando el mapa regional resulta evidente que el promontorio del Conero divide la costa de las Marcas en dos tramos con diversas orientaciones: el sector septentrional está orientado de noroeste a sureste, el meridional de nornoroeste a sursureste. Otra breve zona de la costa alta está en los alrededores de Grottammare; la colina de Ardizio, en cambio, al sur de Pésaro, aun estando muy próximo al mar, no lo toca. Según el Ministerio de Trabajo y de Políticas Sociales de Italia, el 98,2% de la costa es balnearia.
Los confines administrativos coinciden en general con los geográficos, pero existen algunas excepciones. En la provincia de Pésaro y Urbino las Marcas se extienden al norte de los confines naturales de la cuenca el río Foglia. Esta relevante excepción es sin embargo menos vistosa que en el pasado, después de la segregación de siete municipios de la Alta Valmarecchia (anexionados a Emilia-Romaña en el año 2009). En la misma provincia se encuentra el enclave de Monte Ruperto del municipio de Città di Castello. En la provincia de Macerata pertenecen los municipios de la Alta Valnerina, en la cuenca del Tíber y por lo tanto de la vertiente del Tirreno (Castelsantangelo sul Nera, Ussita, Visso). Luego situada sobre la vertiente adriática, no perteneciente a la provincia de Ascoli Piceno, la cuenca altotruentina de Amatrice y Accumoli.
El territorio está sometido a terremotos: de hecho, el 97,3% de la regiónClassificazione sismica 2003 dei comuni italiani se ha clasificado de riesgo medio y alto.
Hidrografía Los ríos, de carácter torrencial, tienen un típico desarrollo paralelo y forman la estructura de los valles que a menudo se llama "a pettine". Característica de los ríos de las Marcas es el hecho de que nacen casi todos en la cadena de los Apeninos que hace de límite con Umbría y que por lo tanto para llegar al mar deben atravesar la cadena de San Vicino con pintorescas gargantas como la del Furlo, de Frasassi, de la Rossa, de Pioraco, de Arquata. El río más largo es el Metauro. El centro de algunas ciudades está atravesado por el curso de los ríos. En los alrededores de la desembocadura del río Foglia surge Pésaro; el río Misa, antes de desembocar en el mar, atraviesa Senigallia; el centro de Ascoli Piceno está rodeado por dos cursos de agua: el Tronto y el Castellano, que confluyen allí. Algunas desembocaduras de los ríos se han usado para los puertos (porti-canale): Pésaro, Fano y Senigallia.
Clima En la zona del litoral el clima es subcontinental al norte de Ancona con variaciones de temperatura según la estación: veranos cálidos, pero refrescado por la benévola brisa marina, inviernos fríos (en Pésaro la temperatura media de enero es de 3,8 °C) con lluvias regulares de estación. Al sur de Ancona la subcontinentalidad se atenúa para dejar puesto a un clima sub-litoral que asume caracteres más distintivamente mediterráneos en la Riviera delle Palme (en Grottammare la temperatura media de enero es de 7,6 °C).I.S.T.A.T., Statistiche Meteorologiche, Roma, 1967-1977 (11 anni rilevati). Datos extraídos de los 11 anuarios meteorológicos relativos a los años 1967-1977 y posteriormente reelaborados. En la zona de montaña los veranos son frescos y los inviernos rígidos con amplia posibilidad de nieve; el invierno resulta más severo en las zonas de colinas internas donde se pueden registrar bajas temperaturas.
Historia Las Marcas nacen como unidad étnica y cultural en la Edad del Hierro, cuando fueron habitadas por los picenos, con los importantes centros de Novilara (en los alrededores de Pésaro), Ancona y Belmonte Piceno, entre otros. En el el Piceno septentrional fue invadido por los galos senones, mientras que los griegos de Siracusa fundaron la colonia de Ancona, en el punto más septentrional de la influencia griega en la península italiana. Los latinos lo llamaron Piceno, esto es, el Picenum o territorio de los picenos (piceni en latín).
Su territorio fue anexado a la República romana después de la batalla de Sentino, en 295 a. C., en la que una coalición de romanos y picenos derrotaron a los galos. Posteriormente, tras la guerra Social, los picenos, al igual que todos los demás itálicos, lograron obtener la plena ciudadanía romana a través de la Lex Plautia Papiria, volviéndose definitivamente parte de la Regio V Picenum, dentro de la Italia romana. La región fue conectada con Roma mediante dos importantes calzadas: la vía Flaminia (que llegaba a Fano) y la vía Salaria (que llegaba a Porto d'Ascoli). Además, durante el período imperial, Ancona fue elegida por Trajano como puerto de Roma hacia el Oriente, como prueba también la inscripción del arco de Trajano de Ancona, en la cual la capital de las Marcas recibe el nombre de accessum Italiae, esto es, "entrada de Italia".
thumb|left|La ciudad renacentista de Urbino. Después de la caída del Imperio romano de Occidente, las Marcas, tras haber formado parte del reino de Odoacro, como el resto de Italia, entraron en la órbita del Imperio Romano de Oriente, mientras que el viejo nombre, "Piceno", se perdió. La región fue invadida por los godos. Después de la guerra gótica, entró a formar parte del bizantino Exarcado de Rávena (Ancona, Fano, Pésaro, Rímini, y Senigallia formaron la llamada Pentápolis). Después de la caída del Exarcado estuvo brevemente en posesión de los lombardos, pero fue conquistada por Carlomagno a finales del . Su nombre, Marcas, deriva del hecho de que fue territorio fronterizo del Imperio: en los siglos IX a XI se crearon las marcas de Camerino, Fermo y Ancona. Es, por lo tanto, en la Alta Edad Media cuando el territorio regional adquiere el nombre de Marca de Ancona, nacida de la unificación de varias marcas, es decir, "territorios de los confines" del Sacro Imperio Romano Germánico.
thumb|200px|Antiguo mapa de las Marcas por un cartógrafo neerlandés, . Las Marcas eran nominalmente parte de los Estados Pontificios, pero la mayor parte del territorio estaba dominado por señores locales, mientras que las principales ciudades se gobernaban como comunas libres. Florecieron los municipios de Pésaro, Fano, Ancona, Iesi, Fermo y Ascoli Piceno. En el , la comuna de Ancona se resistió tanto a la autoridad imperial de Federico Barbarroja como a la República de Venecia, y fue una república marítima por sí misma. Un intento de restaurar Las Marcas como Estado vasallo del Papa fue realizado por Gil de Albornoz en el , pero tuvo corta duración.
En particular, Ancona tuvo momentos de esplendor artístico y cultural gracias a sus relaciones marítimas con el Oriente; y de hecho una de las repúblicas marítimas que no muestran en su escudo la Armada. En el Renacimiento célebre en toda Europa fue la señoría de Urbino, que fue un verdadero y auténtico faro del arte italiano bajo la dirección de Federico de Montefeltro. Otras ciudades importantes económica y culturalmente en el período de las señorías fueron las de Camerino, Fano, Pésaro, Senigallia, Fabriano, San Severino. Ancona, en cambio, junto con otras ciudades marítimas italianas, mantuvo su régimen republicano.
Durante el Renacimiento, familias rivales lucharon por el control de este territorio, tales como los Malatesta de Rímini, Pésaro, Fano y la casa de Montefeltro de Urbino. Entre mediados del y primeras décadas del las ciudades de las Marcas entraron en los Estados Pontificios, que, como todos los estados regionales italianos, anuló las entidades políticas más pequeñas. La última entidad independiente, el ducado de Urbino, se disolvió en 1631, y de entonces en adelante, las Marcas quedaron definitivamente dentro de los Estados Pontificios.