Jaca (en aragonés: Chaca)es un municipio y una ciudad española de la provincia de Huesca, en la comunidad autónoma de Aragón. Es capital de la comarca de la Jacetania.
El término municipal, que tiene una población de , incluye, además del casco urbano de Jaca, los núcleos de Abay, Abena, Ara, Araguás del Solano, Ascara, Asieso, Astún, Atarés, Badaguás, Banaguás, Baraguás, Barós, Bernués, Bescós de Garcipollera, Binué, Botaya, Caniás, Espuéndolas, Fraginal, Gracionépel, Guasa, Guasillo, Ipas, Jarlata, Lastiesas Altas, Lastiesas Bajas, Lerés, Martillué, Navasa, Navasilla, Novés, Orante, Osia, Ulle y Villanovilla, denominados «barrios rurales». También incluye los núcleos despoblados de Acín, Bataraguá, Bergosa, Bescansa, Larrosa y Yosa de Garcipollera, y la población residente en Puerto de Astún, la urbanización de la estación de esquí de Astún.
Geografía Jaca es la capital de la comarca de La Jacetania y dista 72 km de Huesca y 143 km de Zaragoza. El término municipal está atravesado por la autovía A-23 y por las carreteras nacionales N-240, que discurre por el Canal de Berdún hacia Pamplona, y N-330, entre los pK 636 y 649, que conecta con Canfranc y Huesca, además de por las carreteras autonómicas A-1205, que conecta con Riglos, y A-1603, que se dirige hacia Santa Cruz de la Serós.
La ciudad de Jaca se halla en la depresión media altoaragonesa, entre las sierras interiores del Pirineo. La ciudad se alza en una meseta situada a 820 m de altitud, junto al río Aragón, que se dirige hacia el oeste por la canal de Berdún. El municipio tiene una extensión muy amplia, de 392 km².
La altitud de la zona oscila entre los 2197 m de la Punta de La Espata, al noreste, en el límite con Villanúa, y los 670 m junto al río Aragón a su entrada en Santa Cilia de Jaca. Tal diferencia ha facilitado la existencia de gran variedad de formas de relieve, que van de los fuertes escarpes y abruptas laderas dominantes en la mitad norte, a las suaves lomas y extensos sistemas de glacis-terrazas de la zona sur, donde configuran un relieve más horizontal. Por el norte del Canal de Berdún se encuentra la sierra de Novés (918 m), que se extiende entre el valle de Aísa (río Estarrún) y la sierra de los Ángeles (pico Grosín, 1423 m), que a su vez hace de límite occidental del valle de Canfranc (río Aragón). Por el noreste, la sierra de Baraguás (pico Alvarín, 1551 m) separa el Valle de la Garcipollera (río Ijuez) de la Val Ancha y el río Gas, afluente del Aragón. Al sur del Canal de Berdún, destaca la sierra de San Juan de la Peña (1546 m) y la Peña Oroel (1770 m).
Noroeste: Valle de Hecho y AísaNorte: Borau, Castiello de Jaca y VillanúaNoreste: SabiñánigoOeste: Santa Cilia y Santa Cruz de la Serós75x75pxEste: SabiñánigoSuroeste: Las Peñas de RiglosSur: CaldearenasSureste: Sabiñánigo
Clima El clima de Jaca se denomina como oceánico de interior con matices de clima continental. La temperatura media anual es de 12,2 °C por lo que las temperaturas no son muy elevadas, excepto en verano: pudiendo bajar de los –10 °C en invierno y subir a más de 35 °C en verano. Las precipitaciones, que alcanzan los 768 mm anuales, son más importantes en invierno, primavera y otoño, pudiendo ser de nieve en estas estaciones, con espesores importantes. El verano es la estación menos lluviosa acompañada de algunas tormentas que varían según la temporada. El viento puede llegar a soplar con rachas muy fuertes durante el invierno. En las estaciones de esquí del entorno hay que destacar las importantes nevadas que pueden empezar en octubre-noviembre y acabar en abril-mayo.
Toponimia Aparece citada en la documentación histórica a partir de 828 como Jaca, Iaca, Iacca, Iace, Iaceensium, Iacensis, Iaccensium, Iacha, Iaka, Gacea y Yaca.Ubieto, A. Toponimia aragonesa medieval, 1972, p. 112.
Historia Edad Antigua Iaca o Iacca —nombre antiguo de Jaca— era la capital de los iacetanos, citados por el historiador griego Estrabón () como un pueblo que se extendía desde las estribaciones del Pirineo hasta las llanuras, llegando hasta la región de los ilergetes alrededor de Ilerda (Lérida) y Osca (Huesca).
Poco se sabe de su límite occidental, pero se ha sugerido que pudo estar en Navardún, término céltico que aludiría al antiguo nombre de unos extintos navarri sobre los cuales surgió luego el topónimo Navarra. Los iacetanos (Iakketanoi, en griego) eran parientes de los aquitanos (Akkitanoi), siendo ambos pueblos parecidos. De acuerdo a Estrabón, hubo entre los iacetanos reminiscencias de usos matrilineales, predominio del pastoreo, agricultura complementaria —acaso a cargo de las mujeres— y actividades guerreras como solución habitual a los problemas económicos.
Iaca acuñó moneda autónoma con alfabeto ibérico y se piensa que controlaba la actual Jacetania y la Canal de Berdún
Excavaciones arqueológicas dentro del casco urbano han descubierto en el nivel más profundo fragmentos de cerámica fabricada a torno con «técnica ibérica», así como cerámica campaniense de tipo A. Dicho material, fechado en el , supone la aparición de los primeros indicios arqueológicos que se pueden relacionar con la población indígena de Iaca.Jaca (Gran Enciclopedia Aragonesa)
Existe una hipótesis alternativa, menos plausible, postulada en el por el cronista imperial Florián de Ocampo —y que decía haber explicado Alonso de Nebrija—, que afirma que Jaca fue fundada por el capitán griego Dionisio Baco —de sobrenombre Yaco— en el año 1325 a. C.
En el año 195 a. C., el cónsul romano Marco Porcio Catón inició la conquista de la ciudad que terminó en la primavera de 194 a. C. A finales del y comienzos del , los iacetanos habían efectuado numerosas expediciones de rapiña sobre los suesetanos afincados en las llanuras centrales de Aragón y parece ser que, en general, lo habían hecho impunemente.Iacetanos (Gran Enciclopedia Aragonesa) Conociendo la enemistad entre iacetanos y suesetanos, Catón situó a estos últimos delante de la escasa caballería romana ante las puertas de Iaca, provocando la salida de los montañeses, acostumbrados a vencer siempre a sus vecinos; una vez quedó desguarnecida la ciudad, esta fue conquistada por el cónsul.Marco Poncio Catón (Gran Enciclopedia Aragonesa)
Integrada en el Imperio romano, Jaca constituyó un punto de vigilancia de los caminos del Pirineo y desarrolló una próspera economía cuyo auge se mantuvo hasta el . En el entró en decadencia por la amenaza de los bandidos que atacaban a las caravanas y a los mercaderes que transitaban los caminos pirenaicos.
Edad Media miniatura|140px|Retrato idealizado de Galindo II Aznárez, conde de Aragón, que repobló Jaca en torno a 920 En las montañas de los Pirineos se conservaron territorios cristianos tras la conquista de los árabes debido al protectorado carolingio establecido por Carlomagno en la llamada Marca Hispánica. Uno de esos condados fue el núcleo del Reino de Aragón. Hacia 920, establecido por el Reino de Pamplona como condado independiente de los francos, Galindo II Aznárez repobló antiguas poblaciones de la cuenca del río Aragón, a lo largo de la cual se articulaba el condado, entre las que se encontraba Jaca, que entonces era una fortaleza habitada por unos pocos pobladores, una aldea con actividad meramente agropecuaria. Pertenecía a una zona dependiente del monasterio de Siresa y contaba con un monasterio con una iglesia de planta basilical, una nave y cabecera plana, que fue reformada en el y derribada en 1841.D. Buesa Conde (dir.), Las catedrales de Aragón, Zaragoza, Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1987. Apud. A. García Omedes, «Ruinas de San Pedro el Viejo —Jaca—» , en romanicoaragones. com
Jaca era a comienzos del un castro (o campamento militar fortificado) perteneciente al Reino de Pamplona, a cuyo entorno había surgido un conjunto exiguo de viviendas, pero que iría cobrando cada vez mayor importancia por su situación al pie del paso de Somport (uno de los más accesibles para acceder a Francia desde la Edad Antigua) y por su situación estratégica en el Camino de Santiago que, en este siglo, iba a cobrar creciente importancia, y como cabeza del camino hacia Pamplona que recorría la Canal de Berdún.Ana Isabel Lapeña Paúl, Sancho Ramírez, rey de Aragón (¿1064?–1094) y rey de Navarra (1076–1094), Gijón, Trea, 2004, págs. 124-125. ISBN 84-9704-123-2
A la muerte en 1035 del rey de Pamplona Sancho Garcés III, apodado el Mayor, este deja escrito el reparto de sus extensos dominios a sus diferentes hijos. Uno de ellos, Ramiro (1006-1063), que ya ejercía de régulo en La Jacetania y norte de Huesca, se convertirá en Ramiro I de Aragón y establece en Jaca una residencia regia, posiblemente en el castro fortificado, y situó cerca del monasterio de San Pedro la sede del obispado de Aragón, denominado así hasta que en 1077 Sancho Ramírez dotara a Jaca de su fuero e iniciara, hacia 1082, la construcción de la sede catedralicia. La posesión de fueros, catedral con obispado y su ciudadela, hicieron de Jaca la primera y más importante capital del reino de Aragón. Sin embargo, entre el monasterio de San Pedro y el castro inicial, la aldea estaba deshabitada. Como señaló José María Lacarra, siendo sede real y residencia habitual del obispo aragonés, comenzaron a llegar personas dedicadas a la administración y comerciantes que hicieron de Jaca algo más que una aldea dedicada exclusivamente a la ganadería y la agricultura.Lapeña Paúl, op. cit., pág. 126. izquierda|miniatura|Catedral de Jaca, cuya construcción se inició hacia 1082
Así, en 1063 se celebró en la localidad el concilio de Jaca. El historiador Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, refiere que Ramiro I «porque había diversos abusos en el estado eclesiástico y por descuido de los reyes pasados duraban grandes corruptelas contra lo establecido por los sagrados concilios generales que hubo en la primitiva Iglesia, procuró que se congregase en la ciudad de Jaca concilio provincial».
También señala que este monarca fue el primero de los reyes de la península ibérica en restaurar los «cánones», que no debieron ser otros que los establecidos por el concilio de Roma de 1059 referidos a la vida canónica y al celibato de los clérigos.
Otro de los resultados de este concilio fue restablecer la diócesis de Huesca —suprimida durante el dominio musulmán—, quedando la sede provisional en Jaca en tanto no se reconquistara Huesca.
Pero el definitivo impulso a Jaca se lo dio Sancho Ramírez en 1077 cuando, por lo dispuesto en el mencionado fuero, pionero entre los territorios cristianos y difundido posteriormente en otras ciudades de Navarra o Cuenca, convirtió a la villa en ciudad, la dotó de sede episcopal, en cuya catedral se asentaría el ahora obispo de Jaca, y le dio el estatus que la hacen ser considerada la primera capital del reino entre 1077 y 1096 en que, conquistada Huesca, sucedería en el obispado y capitalidad. Asimismo, edificó Sancho Ramírez un nuevo palacio real en el barrio de Santiago, y unificaría los tres núcleos iniciales (castro fortificado, monasterio de San Pedro y burgo de Santiago) en una sola entidad poblacional unida por dos calles cruzadas, al modo del cardo y decúmano romanos, y las viviendas de todos aquellos hombres francos que quisieran acogerse a los nuevos privilegios que se decretaron para los habitantes de Jaca.Lapeña Paúl, op. cit., págs. 126-146.
La pérdida de la capitalidad no implicó para Jaca la desaparición de otras funciones urbanas relacionadas con su situación geográfica. Así, siguió desempeñando su papel de ciudad-mercado y de servicios para su comarca; también, como ciudad final de etapa, Jaca cobraba uno de los cinco peajes que se percibían sobre la ruta de Zaragoza a Francia, y albergaba a los peregrinos a Santiago de Compostela.
Edad Moderna