La ayuda exterior (también denominada ayuda internacional, ayuda extranjera o asistencia exterior) es la transferencia voluntaria de recursos —en forma de donaciones, préstamos concesionales o asistencia técnica— que un Estado, una organización internacional o una entidad privada otorga a un país extranjero o a sus instituciones, con el propósito declarado de promover el desarrollo económico y social, prestar socorro humanitario o avanzar los objetivos diplomáticos y estratégicos del donante. La ayuda puede clasificarse según diversos criterios, entre ellos su grado de urgencia, su propósito, las condiciones bajo las cuales se otorga, su fuente y su mecanismo de entrega.
Por su urgencia, se distingue entre la ayuda de emergencia, que busca aliviar el sufrimiento inmediato causado por conflictos armados o desastres naturales, y la ayuda al desarrollo, orientada a reducir la pobreza a largo plazo mediante el fomento del desarrollo económico y social de los países emergentes. La ayuda puede servir a múltiples propósitos: señalar aprobación diplomática, fortalecer a un aliado militar, recompensar a un gobierno por un comportamiento deseado por el donante, extender la influencia cultural del donante, facilitar la infraestructura necesaria para la extracción de recursos o abrir nuevas vías de acceso comercial. El altruismo y los fines humanitarios también constituyen motivaciones frecuentes.
La ayuda puede ser proporcionada por particulares, organizaciones privadas o gobiernos. La medida más utilizada para cuantificar la ayuda es la ayuda oficial al desarrollo (AOD), definida por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Lancaster define la ayuda exterior como «una transferencia voluntaria de recursos públicos, de un gobierno a otro gobierno independiente, a una ONG o a una organización internacional (como el Banco Mundial o el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) con un elemento de donación de al menos el 25 %, uno de cuyos objetivos es mejorar la condición humana en el país receptor» .
Tipos de ayuda
La ayuda internacional puede clasificarse según múltiples criterios: su grado de urgencia, su propósito declarado, las condiciones financieras bajo las cuales se otorga y el mecanismo a través del cual llega al receptor.
Por urgencia
Por su urgencia, se distinguen dos grandes categorías. La ayuda de emergencia es la asistencia rápida que se proporciona a personas en situación de crisis inmediata, durante y después de emergencias provocadas por el ser humano (como los conflictos armados) o por desastres naturales. Se diferencia de la ayuda al desarrollo en que se centra en aliviar el sufrimiento causado por una crisis concreta, en lugar de abordar las causas estructurales de la pobreza o la vulnerabilidad.
La ayuda al desarrollo, por su parte, se orienta a fomentar el desarrollo económico o social de los países en desarrollo a largo plazo. Se distingue de la ayuda humanitaria porque busca reducir la pobreza de forma sostenida, en lugar de responder al sufrimiento inmediato.
Por propósito
Según su propósito, la ayuda oficial puede clasificarse en varios tipos principales:
Ayuda militar: asistencia material o logística destinada a fortalecer las capacidades militares de un país aliado. Ayuda humanitaria: asistencia material o logística proporcionada con fines humanitarios, habitualmente en respuesta a crisis como desastres naturales o conflictos. La provisión de ayuda humanitaria de emergencia incluye servicios vitales como la ayuda alimentaria para prevenir la hambruna, prestados por agencias de ayuda, y la financiación o prestación de servicios en especie (como logística o transporte). La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas tiene el mandato de coordinar la respuesta humanitaria internacional, con base en la Resolución 46/182 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Los Convenios de Ginebra otorgan al Comité Internacional de la Cruz Roja y a otras organizaciones humanitarias imparciales el mandato de prestar asistencia y protección a la población civil en tiempos de guerra. Ayuda al desarrollo: proporcionada por gobiernos a través de sus agencias de cooperación internacional al desarrollo y por medio de instituciones multilaterales como el Banco Mundial, así como por particulares a través de organizaciones benéficas. La ayuda oficial al desarrollo (AOD) es la medida más utilizada de la ayuda al desarrollo.
Por términos y condiciones
Según las condiciones financieras acordadas entre el donante y el receptor, la ayuda puede adoptar la forma de una donación, una subvención, un préstamo a bajo interés o sin intereses, o una combinación de estos mecanismos. Los términos de la ayuda se ven a menudo influidos por las motivaciones del donante, que pueden abarcar desde la aprobación diplomática hasta la expansión comercial o la influencia cultural.
En la práctica, la distinción entre donación y préstamo resulta fundamental para los países receptores. Cuando la ayuda adopta la forma de una donación, el receptor no está obligado a devolver el dinero; en cambio, cuando se trata de un préstamo —incluso a tipos de interés reducidos—, el país receptor contrae una deuda externa que debe reembolsar con intereses a lo largo de décadas. Para que un préstamo se contabilice como AOD, la OCDE exige que contenga un «elemento de donación» de al menos el 25 %, lo que significa que las condiciones deben ser significativamente más favorables que las del mercado, pero no implica que el préstamo sea gratuito. Sin embargo, diversos analistas han señalado que el umbral del 25 % es arbitrario y que la diferencia práctica entre un préstamo que cumple este requisito y uno que no lo cumple puede ser mínima para el país deudor. Según un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la proporción de la AOD otorgada en forma de préstamos ha aumentado significativamente en los últimos años: en 2022, las donaciones descendieron un 8 % hasta 109.000 millones de dólares, mientras que los préstamos crecieron un 11 % hasta 61.000 millones. El informe advirtió de que este desplazamiento agrava la sostenibilidad de la deuda de los países más vulnerables, en un contexto en el que más del 40 % de la población mundial vive en países cuyos gobiernos destinan más recursos al pago de intereses de deuda que a la salud o la educación.
La ayuda puede estar ligada (condicionada a que el receptor adquiera bienes y servicios del país donante) o desligada (sin restricciones geográficas para el gasto). La ayuda ligada encarece los bienes adquiridos entre un 20 % y un 30 %, según estimaciones de la OCDE.
Por destino o modalidad
La ayuda puede clasificarse también según el uso al que se destina:
Ayuda a proyectos: destinada a un fin específico, como la construcción de una escuela. Ayuda a programas: destinada a un sector concreto, como la financiación del sistema educativo de un país. Apoyo presupuestario: una forma de ayuda a programas canalizada directamente al sistema financiero del país receptor. Enfoques sectoriales (SWAps, por sus siglas en inglés): combinación de ayuda a proyectos y apoyo presupuestario dentro de un sector, proporcionando tanto financiación para proyectos (como edificios escolares) como fondos para su mantenimiento (como libros de texto). Ayuda alimentaria: suministro de alimentos a países con necesidades urgentes, especialmente tras desastres naturales. Puede consistir en la importación de alimentos del país donante, la compra de alimentos locales o la entrega de efectivo. Ayuda de organizaciones religiosas: ayuda que se origina en instituciones de carácter religioso, como el Ejército de Salvación o Catholic Relief Services. Donaciones privadas: ayuda internacional en forma de contribuciones de particulares o empresas, generalmente administrada por organizaciones filantrópicas o benéficas que las canalizan hacia el país receptor.
Bilateral y multilateral
La ayuda puede llegar a los receptores por medio de canales bilaterales o multilaterales. La ayuda bilateral se refiere a transferencias directas de gobierno a gobierno. La ayuda multilateral es canalizada a través de instituciones como el Banco Mundial o el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que reúnen fondos de uno o más donantes y los distribuyen entre múltiples receptores. En 2019, el 28 % de toda la AOD fue multilateral.
Asistencia técnica
La asistencia técnica es un subtipo de la ayuda al desarrollo que consiste en el envío de personal altamente cualificado o capacitado —como médicos, ingenieros o docentes— a un país en desarrollo para asistir en un programa de desarrollo. Puede adoptar la forma de ayuda a programas o de ayuda a proyectos.
Fuentes de ayuda y principales donantes
La mayor parte de la ayuda oficial procede de los países miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, un foro que reúne a 32 países donantes y a la Unión Europea. La medida estándar para cuantificar esta ayuda es la ayuda oficial al desarrollo (AOD), que comprende los flujos financieros dirigidos a países en desarrollo que cumplen dos requisitos: ser proporcionados por el sector oficial con el objetivo principal de promover el desarrollo económico y el bienestar, y tener carácter concesional con un elemento de donación de al menos el 25 %.
En 2024, la AOD de los miembros del CAD ascendió a 212.100 millones de dólares, lo que representó el 0,33 % de su renta nacional bruta (RNB) combinada, un descenso del 7,1 % en términos reales respecto a 2023. Fue la primera disminución tras cinco años consecutivos de crecimiento, impulsada por la reducción de las contribuciones a organizaciones multilaterales, el descenso de la ayuda a Ucrania y la caída de la ayuda humanitaria y del gasto en acogida de refugiados en países donantes.
Los cinco mayores donantes en términos absolutos fueron Estados Unidos (63.300 millones de dólares, el 30 % del total del CAD), Alemania (32.400 millones), Reino Unido (18.000 millones), Japón (16.800 millones) y Francia (15.400 millones). Los países del G7 aportaron conjuntamente el 75 % de la AOD total.
En cuanto al porcentaje de la RNB dedicado a la AOD, un objetivo histórico de las Naciones Unidas establece que los países desarrollados deberían destinar el 0,7 % de su RNB a la ayuda al desarrollo. En 2024, solo cuatro países del CAD superaron ese umbral: Dinamarca, Luxemburgo, Noruega y Suecia.
miniaturadeimagen|Distribución de la ayuda del Plan Marshall entre los países europeos beneficiarios (1948-1951), en millones de dólares de la época. Flujos no contabilizados como ayuda
La mayoría de los flujos monetarios entre países no se contabilizan como ayuda exterior. Quedan excluidos, entre otros, la inversión extranjera directa, las inversiones de cartera, la ayuda militar y las remesas de trabajadores migrantes.
Las remesas constituyen un flujo financiero de magnitud muy superior a la AOD. En 2024, las remesas hacia países de ingreso bajo y medio alcanzaron aproximadamente 685.000 millones de dólares, superando la suma combinada de la inversión extranjera directa y la AOD dirigidas a esos países. Los principales países receptores de remesas en 2024 fueron India (aproximadamente 129.000 millones de dólares), México (68.000 millones), China (48.000 millones), Filipinas (40.000 millones) y Pakistán (33.000 millones).
Clasificación de la AOD por el CAD
El CAD clasifica los flujos oficiales de ayuda en tres categorías:
Ayuda oficial al desarrollo (AOD): flujos oficiales destinados a países en desarrollo (de la lista del CAD) y a organizaciones internacionales, con el objetivo explícito de promover el desarrollo económico. Ayuda oficial (AO): flujos oficiales destinados a países desarrollados que figuraban en la antigua «Parte II» de la lista del CAD (categoría ya suprimida en 2005).