VergaraTopónimo en castellano según la Real Academia Española: Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. ISBN 84-239-9250-0; «Apéndice 3», páginas 133–155. (oficialmente )Boletín Oficial del País Vasco - BOPV es un municipio de la provincia de Guipúzcoa, País Vasco (España), perteneciente a la comarca del Alto Deva, con una población de 14 739 habitantes (2023). La extensión del municipio es de 75,97 km², con una densidad de población de 195,22 hab./km². Su altitud es de 157 m sobre el nivel del mar. Ostenta el título de «Muy Noble y Leal Villa».
Vergara ha sido considerada históricamente como la capital del Alto Deva, su ubicación en el cruce de caminos entre la vía de comunicación de la costa cantábrica con la meseta castellana, por la que se exportaba la lana, y las rutas que se adentraban en Guipúzcoa, por Oñate, Elgueta y Zumárraga y en Vizcaya, por Elorrio, favoreció su crecimiento y riqueza económica. Con la irrupción de la industria a finales del y principios del , Vergara se convirtió en un importante centro fabril centrado en la industria textil y metalúrgica. La producción textil llegó a ser tan importante y característica que al mahón se le ha venido denominando «azul vergara».
Sus armas son: en campo verde las llaves de San Pedro cruzadas con una estrella encima de ellas y una media luna debajo. El conjunto descansa sobre una barreta, colgando de esta tres listones en oro con una ara sobre un campo rojo.
Geografía La villa de Vergara se sitúa en el valle del Deva, en el sudoeste de la provincia de Guipúzcoa en el límite con Vizcaya. Ubicada en un importante nudo de comunicaciones, en el cruce de la autopista AP-1, que en Éibar se enlaza con la AP-8 que recorre la cornisa cantábrica, enlazando San Sebastián, capital de la provincia, y la frontera francesa con Bilbao, capital de Vizcaya y ciudad más importante del País Vasco y el resto de la cornisa cantábrica. La AP-1, por el extremo sur, llega a Vitoria, capital de la Comunidad autónoma Vasca, y la ruta principal para llegar a Madrid, capital de España, y el eje transversal Beasáin–Durango. Vergara se encuentra equidistante de las tres capitales vascas Bilbao, San Sebastián y Vitoria.
El relieve es montañoso con alturas que rondan los 800 m sobre el nivel del mar y ríos que conforman estrechos valles que han sido ocupados por los núcleos poblacionales y la industria.
Vergara limita con los siguientes municipios: al norte con Placencia de las Armas, Éibar y Elgóibar; al sur Mondragón y Oñate; al este con Anzuola y Azcoitia y al oeste con Elgueta y Elorrio (Vizcaya).
Comunicaciones Como toda la comarca del Alto Deva, Vergara está regularmente comunicada. La carretera GI-627 atraviesa la ciudad uniendo Éibar con Mondragón y Vitoria. En paralelo a la provincial está la autopista Éibar–Vitoria (AP-1), con dos salidas en sendos extremos del núcleo urbano: Amillaga e Ipiñarri (fecha de finalización para el 2008).
El eje Beasáin–Durango pasa por Vergara uniéndose aquí a la AP-1. Este eje, que sustituye a la carretera provincial GI-632 (fecha de finalización para el 2010), en Beasáin se enlaza con la A-1 y en Durango con la AP-8.
Completan la red de carreteras la GI-3360 que enlaza con Elgueta y Elorrio a través del valle de Anguiozar y la GI-2632 que también llega a Elgueta pero pasando por el barrio de Ubera. La GI-2630 une Vergara con Oñate y la GI-3750 con Azcoitia. El servicio de autobuses lo presta la empresa Transportes PESA.
Vergara contó con dos estaciones de ferrocarril. Por un lado, la estación que perteneció a la línea Durango-Zumárraga, que junto con el Ferrocarril Central de Vizcaya (Bilbao-Durango) y el Elgoibar-San Sebastián constituyeron en 1906 los Ferrocarriles Vascongados. Esta línea enlazaba Vergara con Bilbao y San Sebastián en la estación de Málzaga, en Éibar, y en Zumárraga conectaba con el Ferrocarril del Urola (Zumárraga-Zumaya) y con la línea de RENFE Madrid-Irún, de ancho ibérico. La segunda estación de Vergara perteneció al Ferrocarril Vasco-Navarro (sección Vitoria-Mecolalde), que contaba además con la sección Vitoria-Estella y el ramal de San Prudencio a Oñate. En la estación de Mecolalde se unían los trazados de ambas líneas (Durango-Zumárraga y Vasco-Navarro). Todas estas líneas de vía métrica fueron clausuradas en los años 1960. En la actualidad no se ha llegado a construir el proyectado tranvía del Alto Deva, que debía unir (se preveía que la primera fase entrase en funcionamiento para el año 2010) las localidades de Vergara, Mondragón y Arechavaleta. En fases posteriores llegaría a Oñate y a Éibar enlazando en Málzaga con la línea Bilbao-San Sebastián. El gobierno vasco acabó aparcando el proyecto, durante la presidencia de Patxi López, en favor de un servicio de autobús modernizado.
miniatura|Vista de Vergara
Las comunicaciones aéreas y marítimas se prestan desde los aeropuertos de las capitales vascas, Foronda en Vitoria, Lujua en Bilbao y Fuenterrabía en San Sebastián, y desde los puertos de Bilbao y Pasajes.
Las distancias a las capitales vascas son: a San Sebastián, 69,5 km; a Bilbao, 58 km, a Vitoria, 45 km; a los pueblos de la comarca; a Elgueta, 8,23 km; a Placencia, 14,5 km; a Anzuola, 4 km; a Mondragón, 9,75 km y a Oñate, 12,5 km.
Composición Conforman la villa de Vergara, además del casco urbano, una serie de barrios rurales con diferentes grados de identidad propia, algunos de ellos contaron con independencia municipal hasta que fueron integrados en la villa.
Hidrografía Todo el territorio municipal de la villa de Vergara pertenece a la cuenca hidrográfica del río Deva. En él desembocan otros ríos y arroyos que completan la hidrografía de Vergara. Por la derecha el Deva recibe al Aránzazu que procede de Oñate, Anzuola, Arane y Musquirichu, y por la izquierda Epele, Anguiozar y Ubera o San Juan.
El Deva a su paso por Vergara atraviesa varios puentes. A principios del Tomás López en su diccionario decía;
Orografía Con una altitud de 149 m sobre el nivel del mar, Vergara se asienta en un terreno de margas cretáceas con areniscas intercaladas. El relieve es muy severo con pendientes y pocas llanuras con muchas elevaciones que rondan los 700 m de altitud. Las cadenas montañosas recorren el territorio municipal en dirección noroeste a sudoeste y en ellas destacan las cumbres del Elosua de 709 m que se alza sobre el núcleo urbano, Irutontorreta, Gurutzeaga, Galarraga, Azaldeguieta, Goi-mendi y Aingeru-buru.
Las laderas de los montes acumulan materiales erosionados que crean tierras coluviales con abundancia de minerales, haciendo que la tierra sea fértil. En estos terrenos se ubican las casas de campo dedicadas a la agricultura, los caseríos. En el fondo del valle hay aluviales de poca extensión. La tierra es de la denominada parda caliza, con humus rico en material orgánico. En los bosques hay un nivel alto de humedad, lo que favorece la transformación de la materia orgánica.
Los bosques están formados por castaños, robles y hayas, aunque los pinares, de pino insignis, destinados a la explotación forestal ocupan una gran superficie.
Clima La situación de Vergara en el norte de la península ibérica, cerca de la costa, hace que su clima sea de tipo oceánico templado. Temperaturas suaves con inviernos y veranos suaves donde las temperaturas extremas raramente superan los 0 y los 35 °C.
Precipitaciones muy abundantes y uniformemente distribuidas a lo largo del año; la media anual de precipitación es de 1300 mm.
En los valles se produce, frecuentemente, la inversión térmica que provoca nieblas y brumas matinales.
Demografía
Vergara cuenta con una población de .
Economía La economía de Vergara ha estado basada históricamente en el comercio y en la industria metalúrgica. La consolidación de Vergara como cabeza comarcal y su ubicación fueron las causas de que el comercio fuera uno de los motores de la economía vergaresa. La industria de la transformación del hierro, desde las antiguas ferrerías hasta los modernos altos hornos, ha sido el otro pie económico de la villa. En el la metalurgia se completó con la industria textil, que tomó gran importancia.
La agricultura y la ganadería, como todo el sector primario, no han tenido, ni tienen gran relevancia. Las labores agrícolas y ganaderas quedan como complemento secundario a la economía familiar y son destinadas al autoconsumo. Los excedentes se venden en los mercados de la zona. El desarrollo industrial ha venido quitando al campo tierras de cultivo y trabajadores; se ha dado el proceso de un abandono de las labores del caserío, que han ido recayendo en las etxekoandres (las mujeres de la casa) para acudir a los talleres. En este proceso muchas tierras destinadas a cultivo o a pastos para el ganado se han dedicado a la explotación forestal, que precisa muy poco cuidado. Existen algunas labores de minería, canteras de caliza y de explotación forestal.
El sector de servicios se basa en la centralización como cabeza comarcal de los servicios más especializados. Aun teniendo Vergara un importante patrimonio monumental no hay una actividad turística relevante.
Sector primario El sector primario no tiene relevancia en la economía de Vergara. Las actividades agrícolas y ganaderas son escasas y se realizan en pequeñas explotaciones familiares, el típico caserío vasco, que están destinadas al autoconsumo y a la venta de los excedentes en los mercados de la comarca. Los ingresos de estas actividades están considerados como complemento al ingreso principal del hogar familiar. La agricultura y la ganadería han perdido las mejores tierras de cultivo y pasto al ser ocupadas por las fábricas en el proceso del desarrollo industrial, y a la vez muchos trabajadores y trabajadoras que venían desarrollando sus actividades en labores agrícolas y ganaderas han abandonado estas para incorporarse a la industria, dejando las explotaciones como mero autoconsumo y plantando, en las tierras de labor y pasto, bosques de pino insigne destinado a la explotación forestal. Hay un criadero industrial de codornices que supone la única actividad relevante de este sector. Hay alguna explotación minera a cielo abierto en extracción de piedra caliza.
Sector secundario El sector secundario es el principal motor económico del municipio. Desde la fundación de la villa se ha venido trabajando el hierro en ferrerías y herrerías que producían hierro y manufacturaban diversos productos. En el se implanta la industria moderna, que tiene su inicio en 1841 con el proceso de traslado de aduanas. Los capitales procedentes del comercio se invierten en diversas industrias pertenecientes, principalmente, a dos subsectores, al histórico de la metalurgia y al textil. El impacto de la industria textil fue tan relevante que a Vergara se le conoce con el sobrenombre de «la villa mahonera» y al azul mahón se le llama azul vergara.
El sector textil se establece en la villa en 1846 con la creación de la sociedad Fois, Silva, Blanc y Cía. que a la sazón sería la Algodonera San Antonio, S.A. que produciría tejidos a gran escala. Alrededor de esta compañía se establecen otras muchas, tintorerías y tejedurías. El desarrollo de esta rama industrial tuvo su cenit después de la Segunda Guerra Mundial. Complementan la fabricación textil la manufactura del cuero y la producción de alpargatas, pero estas ya en forma reducida y dentro del ámbito familiar. Aunque fue en el cuando se implantó la industria textil, existía cierta tradición en la fabricación de tejidos en la villa. El Archivo General de Simancas guarda un documento en el que los Reyes Católicos confirman unas ordenanzas de «los hazedores de los paños de Vergara» del año 1497.