En junio de 1941, tras un breve período de neutralidad bajo el reinado de Carlos II, Rumanía se une a las fuerzas del Eje durante la dictadura de Ion Antonescu. A partir de junio de 1941, con la invasión de la URSS, varios cientos de miles de soldados rumanos combaten en la Unión Soviética contra el Ejército Rojo junto a la Wehrmacht alemana. Varios cientos de miles de judíos perecieron de resultas de actos de barbarie cuya responsabilidad incumbe directamente al Estado rumano. En agosto de 1944 el hijo del rey Carlos II, Miguel I depone a Antonescu por medio de un golpe de Estado, y coloca a Rumanía en el campo de los Aliados. No obstante, a pesar de este cambio de campo, la Gran Rumanía no sobrevivió a la guerra. Rumanía perdió algunos territorios en beneficio de Bulgaria y de la Unión Soviética.

La entrada en la guerra

Rumanía era por entonces un Estado relativamente reciente, creado ya avanzado el a partir de Valaquia y Moldavia, y que se disputaban entre sí el Imperio otomano y el Imperio ruso, sin olvidar al Imperio austrohúngaro. El primer rey de Rumanía, Carlos I, procedía de una familia de origen alemán, los Hohenzollern-Sigmaringen, y había sido reconocido como rey por las potencias europeas (véase Historia de Rumanía). En 1913, Rumanía se vio engrandecida con la anexión del sur de Dobrudja a raíz del Tratado de Bucarest. Durante la Primera Guerra Mundial, Rumanía se mantuvo inicialmente neutral, para unirse posteriormente a los Aliados a cambio de la promesa de obtener el territorio de Transilvania; no obstante, aislada de los aliados occidentales, y tras la paz firmada por la nueva Rusia surgida de la Revolución rusa, Rumanía se vio obligada a firmar el tratado de Bucarest, que la obligó a aceptar la ocupación del país por parte de los Imperios Centrales.

Con la derrota sufrida en la guerra por los Imperios Centrales, en 1918, Rumanía volvió a encontrarse en el campo de los vencedores en dicha guerra. Mediante los tratados de Saint-Germain-en-Laye, en 1919 y de Trianon, en 1920, la Bucovina, Transilvania, Besarabia y la mitad oriental del Bánato, al igual que algunos territorios orientales de Hungría, pasan a formar parte de lo que se conocerá como la Gran Rumanía, que cuenta con una población de 18 millones de habitantes contra 8 millones antes de la guerra.

Tras la guerra, con el inicio de la apertura de explotaciones petrolíferas y el inicio de la industrialización en el país, la situación económica de Rumanía pasa a ser relativamente floreciente, lo que no impide, a partir de 1927, el ascenso de un movimiento de tipo nacionalista, ortodoxo y antisemita, la Guardia de Hierro, dirigida primero por Corneliu Zelea Codreanu y posteriormente por Horia Sima.

Rumanía intentó mantener un cierto equilibrio entre Alemania, cuya influencia en los Balcanes no cesaba de acrecentarse después de la Anschluss (anexión de Austria) en marzo de 1938, y Francia y el Reino Unido, sin olvidar la presencia de la Unión Soviética, con la que el país mantenía frontera. Así, Rumanía firma un acuerdo con el Tercer Reich en marzo de 1939 por el que garantiza a Alemania el suministro de petróleo rumano, pero no participa en el reparto de Checoslovaquia, véase Checoslovaquia durante la Segunda Guerra Mundial, lo que comporta que, el 13 de abril de 1939, se firme un acuerdo por el que Francia y el Reino Unido garantizan a su vez la independencia de Rumanía.Robert Philippot, artículo "Roumanie" en Encyclopedia Universalis", edición 2002

Pocos meses más tarde, la Alemania nazi y la URSS firman el pacto germano-soviético, en el que una cláusula secreta subraya el interés soviético sobre Besarabia, que había formado parte de la Rusia zarista desde 1812, cuando se la arrebataron al Imperio otomano, hasta 1918.

Ocho días después de la firma de dicho Pacto, los alemanes invadieron Polonia (Invasión de Polonia en 1939). Oficialmente, Rumanía se mantuvo neutral, garantizando incluso el derecho de asilo a los miembros del Gobierno de Polonia que huían de la ocupación de su país. El 21 de septiembre, el primer ministro rumano, Armand Călinescu, el cual había efectuado la decapitación en mayo de 1939 de la Guardia de Hierro al detener a buena parte de sus dirigentes, es asesinado por militantes de la Guardia por orden de Horia Sima. Armand Călinescu era sospechoso de desear una alianza con el Reino Unido. El rey Carlos II se esforzó por mantener todavía la neutralidad del país durante algunos meses más, pero la derrota de Francia y el Reino Unido en mayo de 1940 en la batalla de Francia y la petición de armisticio por parte francesa (Armisticio del 22 de junio de 1940) convertían en casi ilusorias las garantías anteriormente otorgadas por los Aliados respecto de la independencia de Rumanía.

La URSS lanzó un ultimátum contra Rumanía el 26 de junio de 1940. El embajador alemán en Rumanía aconsejó al rey Carlos II que contemporizase,Ronald D. Bachman, Romania: A Country Study. Washington: GPO for the Library of Congress, 1989. en: Rumanía durante la Segunda Guerra Mundial y, en julio, la Unión Soviética ocupó la Besarabia. Dos terceras partes de Besarabia, junto con una porción de territorio ya anteriormente ruso al otro lado del río Prut, pasaron a conformar entonces la República Socialista Soviética de Moldavia. El resto de Besarabia (es decir, el Budjak) y el norte de la Bucovina fueron incorporados a Ucrania.

thumb|300px| Pérdidas territoriales de Rumanía en 1940 tras el ultimátum soviético, el Tratado de Bucarest y los Acuerdos de Craiova. Poco después, el 30 de agosto, con el Segundo arbitraje de Viena, Alemania e Italia obligan a Rumanía a la cesión a Hungría de la Transilvania septentrional (véase Hungría durante la Segunda Guerra Mundial). El 7 de septiembre Rumanía firma los Acuerdos de Craiova con Bulgaria, a la que cede la parte sur de la Dobrudja, que había pasado a ser territorio rumano al final de la segunda guerra balcánica, en 1913, por el Tratado de Bucarest. Contrariamente al arbitraje de Viena, los Acuerdos de Craiova con los búlgaros no obedecen a presiones alemanas, sino que pretenden desactivar problemas con la vecina Bulgaria (véase Bulgaria durante la Segunda Guerra Mundial). Pero el hecho de que se hicieran tantas concesiones territoriales sin haber habido ni un solo disparo supone un golpe al prestigio interno del rey Carlos II.

El gobierno de Ion Gigurtu, constituido el 4 de julio de 1940, fue el primer gobierno en la historia de Rumanía en el que ocupaba una cartera un militante de la Guardia de Hierro. Se trataba de Horia Sima, que asumió el liderazgo del partido tras el fallecimiento de Codreanu.

Antonescu en el poder miniaturadeimagen|Antonescu junto a Hitler Tras la pérdida de la Transilvania septentrional, el general Ion Antonescu recibe el encargo del rey Carol II de formar gobierno, tratando de salvar su régimen gracias al prestigio del general en el ejército.Deletant (2006), p. 48 Tras un rechazo inicial, Antonescu acepta y trata de formar un gobierno de unidad nacional, incluyendo a los partidos tradicionales y a la Guardia de Hierro de Horia Sima, que lleva a cabo multitudinarias manifestaciones exigiendo la abdicación del rey. Tras la negativa de los partidos tradicionales a entrar en el gobierno sin la renuncia previa del rey, Antonescu fuerza la abdicación de este pero no logra convencer a los dirigentes de los partidos a participar en el gobierno, quedando solo la inclusión de la Guardia en el nuevo gobierno, debido a su creciente popularidad. El día 5, un día antes de la renuncia de Carol y su exilio, tras aceptar la aplicación del arbitraje de Viena, la recepción de una misión militar alemana y el aumento de los intercambios económicos con el Reich, Antonescu había recibido el respaldo alemán.Deletant (2006), p. 49 Carol abdicó en favor de su hijo de 19 años de edad Miguel I (Mihai) y se proclamó el Estado Nacional Legionario que, indefectiblemente, se uniría a las fuerzas del Eje durante la guerra.

Una vez en el poder, la Guardia de Hierro reforzó la legislación antisemita, poniendo en marcha otra legislación paralela de tintes igualmente xenófobos dirigida contra los empresarios y hombres de negocios de origen griego o armenio, y que se aplicará especialmente para permitir el cobro de sobornos por parte de los no afectados. El , seis divisiones de la WehrmachtFenyo (1965), p. 45 atraviesan la frontera rumana debido a la previa petición de Antonescu.Deletant (2006), p. 61 En noviembre de 1940, Rumanía se unió a las fuerzas del Eje firmando el Pacto Tripartito (). Muy pronto los efectivos de la Wehrmacht estacionados en territorio rumano sobrepasaron los quinientos mil soldados, que no solo controlan la producción petrolífera rumana sino que además preparaban el posterior ataque contra la Unión Soviética.

Antonescu mantiene su cargo, y para estar en condiciones de recuperar al menos la Besarabia, acepta hacer avances en el compromiso de colaboración de Rumanóa con los nazis. Pero antes de la entrada en guerra de Rumanía, en junio de 1941, tiene lugar un ajuste de cuentas interno entre los rumanos.

La Guardia de Hierro seguía siendo la facción dominante, pero el 27 de noviembre de 1940, más de 60 antiguos dignatarios y dirigentes fueron ejecutados por los legionarios en la prisión de Jilava como venganza por el asesinato de Codreanu dos años antes. Entre las víctimas de los legionarios aparecen el historiador y antiguo primer ministro Nicolae Iorga o el economista Virgil Madgearu, antiguo ministro, a pesar de que nunca estuvieron detenidos.

La cohabitación entre la Guardia de Hierro y Antonescu no fue en realidad fácil. Tras los acontecimientos del 27 de noviembre, la policía al servicio de los legionarios había sido disuelta, y los asesinos de Iorga habían sido ejecutados. En la visita de Antonescu a Hitler a comienzos de enero de 1941, a la que Sima se niega a acudir a pesar de haber sido también invitado, el general logra el apoyo tácito de Hitler para poner orden en el país (principal fuente de petróleo para Alemania) eliminando a la Guardia.Deletant (2006), p. 63 Antonescu releva a los prefectos, miembros de la Guardia, y despide al ministro del Interior.Deletant (2006), p. 64 El 20 de enero de 1941, la Guardia de Hierro se rebela e intenta tomar el poder mediante un golpe de Estado ante las acciones de Antonescu, acompañado por un pogromo en la capital, Bucarest, pero Antonescu logró aplastar el golpe gracias al ejército. Al cabo de cuatro días la Guardia se vio obligada a abandonar, siendo eliminada del gobierno.Deletant (2006), p. 65 Sima y muchos otros legionarios escaparon hacia el Tercer Reich, que les concedió asilo político,Deletant (2006), p. 66 aunque muchos otros fueron encarcelados. En marzo, Antonescu convocó un plebiscito, en el que obtuvo 2 millones de votos favorables frente a solo 3.360 de rechazo.Quid, edición 2000

Los sindicatos quedaron prohibidos desde finales de 1940.

Como nota adicional, indicar que el presidente interino del Consejo de Ministros se llama también Antonescu, aunque se trata de Mihai Antonescu; por ese motivo, cuando se hace referencia al régimen de Antonescu, la referencia es doble y afecta a ambos personajes.

La guerra en el Frente oriental thumb|300px|right|Fronteras de Rumanía entre 1941 y 1944.